
Pasta, varias veces a la semana
Contiene hidratos de carbono, que les aporta energía para jugar y aprender. Además, es uno de los platos favoritos de los más pequeños, no engorda y combina con todos los alimentos. Así que no debe faltar en el menú infantil.
La pasta se hace con sémola de trigo duro, sal y agua. Por lo tanto, es un alimento del grupo de los cereales.
Fuente de energía
Este grupo de alimentos aporta una pequeña cantidad de proteínas y de grasas y muchos hidratos de carbono, un nutriente que es para el organismo como la gasolina para los automóviles: su combustión produce energía para moverse, estudiar y aprender.
No engorda
* Solo tiene unas 350 calorías por cien gramos.
* Pueden tomarla hasta los niños gorditos, si se elabora con pocas grasas, como con una salsa de tomate o simplemente rehogada con ajo y una cucharada de aceite.
* Alimentos muy grasos y muy usados, como la mantequilla, la nata o el bacón, deben reservarse para ocasiones especiales, porque incrementan el aporte calórico del plato y aumentan el colesterol.
Varias veces a la semana
* Cuando el niño se sienta a la mesa familiar, ya puede tomar pasta tres o cuatro veces a la semana.
* Los cereales (arroz, pan, copos, etc.) son, junto a la patata, la base de la alimentación: lo ideal es comer seis raciones al día en total (una ración de pasta es media taza de pasta cocida).
En la comida o en la cena
Si le ponemos carne o pescado y algo de verdura (por ejemplo, salsa de tomate) tenemos plato completo, y no hace falta servir un segundo.
Perfecta en cualquier plato
Por su sabor neutro la pasta combina con todos los alimentos:
* Con verduras crudas (en ensalada): lazos, tornillos, etc.
* Con carne picada, jamón o chorizo: lasaña, espaguetis, macarrones, canelones, etc.
* Con pescado o marisco: espaguetis, fideuá, etc.
* En sopa: fideos, letras, estrellas, puntos, etc.
viernes, 2 de mayo de 2008
La dieta de los niños
Etiquetas: NUTRICIÓN
viernes, 18 de abril de 2008
¿Cómo enseñarle a dormir a nuestros bebés?
El bebé, no nace sabiendo dormir, ya que este es un hábito que va a ir aprendiendo desde sus primeros días de vida.
Existe un alto porcentaje de niños que tienen problemas para dormir. Esto se debe a que no han adquirido bien este hábito.
El recién nacido no distingue entre día y noche. En el útero materno pasaba horas durmiendo y otras despierto, alternativamente, sin horarios preestablecidos.
Cuando el bebé nace, son los padres los que deben enseñarle a dormir. Todos los bebés saben dormir, pero no todos saben hacerlo bien. A partir del tercer o cuarto mes algunos niños pueden dormir de corrido toda la noche y otros se despiertan varias veces.
El recién nacido suele despertarse cada 3 ó 4 horas, a veces cada 2 ó 3 horas para comer. En ese lapso de tiempo el niño se despierta, es alimentado, se le cambia el pañal y se vuelve a dormir. Esto es lo más común pero hay niños que no tienen parámetro horario y pueden dormir hasta 16 hs diarias.
El niño se adapta a períodos más largos de tiempo llegando al tercer o cuarto mes de vida. Generalmente ahí cambia su ritmo biológico, porque el bebé va madurando en la medida en que su sistema nervioso central incorpora estas funciones. Esto no es igual para todos, hay quienes lo logran más tarde.
¿Cómo enseñarle a dormir a un recién nacido?
No es secillo enseñarle a dormir a un recién nacido pero se logra con una rutina diaria, paciencia y perseverancia. También hay que darle pautas para que aprenda a distinguir el día de la noche, el silencio del ruido, los horarios de comida, etc.
Los bebés lloran y lo hacen por diferentes causas (hambre, sueño, frío, calor). No es conveniente alimentarlos inmediatamente ante el primer llanto porque no siempre que lloran significa que lo hacen por hambre. A veces se calman solo por el contacto con la mamá o el papá.
Diferenciar el día de la noche.....
Para ayudar a que el bebé pueda diferenciar entre el día y la noche es conveniente que de día esté en un lugar de la casa distinto del que va a estar a la noche. Puede estar en el living, en la cocina, en el cochecito o bebesit durante el día (aún cuando duerme). No es necesario que haya silencio absoluto en esos lugares donde está el bebé, puede haber música o ruidos de las tareas habituales que se realizan en la casa. De noche lo conveniente es que sí haya más silencio, menos luz, mayor tranquilidad y que duerma en su cuna. Los momentos en los que está despierto, hay que hablarle, mimarlo y jugar con él para que empiece a diferenciar entre el estar dormido y despierto.
Establecer rutinas...
Es bueno establecer rutinas, como por ejemplo bañarlo antes de la comida anterior a que se vaya a dormir por la noche. Hay que tratar de hacerlo siempre en el mismo horario.
El bebé debe dormir con ropa cómoda, y no tener ni frío ni calor.
No se recomienda que el niño se duerma en brazos. Es mejor acostarlo solo en su cuna y cantarle una canción o hablarle despacito, diciéndole que tiene que dormir y despedirse.
No es tarea fácil. Generalmente los recién nacidos se duermen mientras se alimentan, se espera que hagan un provechito y se lo acuesta. Esto se hace para que desde el principio el bebé reconozca su cuna como lugar de dormir. Así cuando se despierte en el medio de la noche, estará en el mismo lugar donde se durmió. De todas maneras los recién nacidos están en una etapa en la que el despertar tiene que ver más con el hambre , pero a la vez es la edad ideal para comenzar a enseñarles este hábito de dormirse solos en su cunita.
Dónde duermen los recién nacidos?
La respuesta a esta pregunta deben encontrarla los padres de acuerdo a sus deseos y convicciones. Es bueno que lo planifiquen y decidan antes del nacimiento. La llegada del nuevo integrante, supone pocas horas de sueño y mucho cansancio.
Se aconseja que durante los primeros 3 meses los niños duerman en la habitación de los padres. En especial para facilitarle a la madre el continuo despertar durante la noche. Se puede instalar la cuna cerca de la cama.
Ya tiene tres meses...
Es común que cerca del tercer o cuarto mes el niño duerma de 4 a 6 horas de corrido y vaya estirando sus períodos de sueño.
A partir de este momento la tarea de enseñarle a dormir debe ser más constante.
Los papás deben estar convencidos, seguros y tranquilos en esta tarea. Su actitud es fundamental, pues el niño lo percibe y de acuerdo a esto se quedará en su cuna o no.
El bebé debe asociar la hora de dormir a una rutina: la repetición les da seguridad. Por ejemplo: primero se baña, luego come, el papá o la mamá le canta alguna canción o le hacen algún mimo. Cada familia decidirá a que hora se acuesta el niño y si le ofrecen algo para la noche, un chupete, un osito de peluche....
Se aconseja no acudir ante el primer llanto nocturno del bebé, porque a veces están soñando o gimen y vuelven a dormirse solos.
Etiquetas: BEBÉ
La eficacia de los test caseros de embarazo

Una vez que se forma el embrión, el mismo en forma muy temprana comienza a producir una hormona llamada Gonadotrofina Coriónica Humana. Esta hormona es producida por las células que van a formar luego la placenta, y cuando la cantidad de esa hormona llega a niveles elevados es posible medirla tanto en sangre como en orina, y esto es lo que permite saber si la mujer está o no está embarazada.
Los niveles de Gonadotrofina Coriónica comienzan a aparecer a los pocos días de haberse producido el embarazo, y por eso es posible detectar los niveles de esta hormona en sangre inclusive unos días antes de que se produzca la falta o el atraso menstrual. Es posible también la medición de esta hormona en orina, pero para eso hace falta niveles más elevados y por lo tanto la determinación de Gonadotrofina Coriónica suele dar positivo recién unos días después de haberse producido el atraso o la falta menstrual.
Cuando el análisis de orina de embarazo es positivo, las chances de que esté mal hecho son remotas, o sea que si da positivo es prácticamente seguro que la mujer está embarazada; en cambio si el análisis da negativo, puede dar negativo porque no hay un embarazo o puede dar negativo porque todavía no hay niveles suficientemente elevados de Gonadotrofina Coriónica en orina como para positivizar el análisis. En ese caso es conveniente repetirlo a los 3 ó 4 días o realizar una medición de la hormona en sangre.
Dr. Claudio Chillik
Especialista en medicina reproductiva y endocrinología ginecológica
Etiquetas: EMBARAZO
Fiebre
En frecuentes ocasiones las mamás primerizas se preguntan si determinada situación requiere una visita al pediatra. Dentro de esta inquietud aparecen otros interrogantes: Si correr hacia el consultorio inmediatamente, si llamar por teléfono, o esperar. ¿En qué momento se impone hacer la consulta pediátrica?
El niño tiene fiebre
Se considera que la temperatura es normal cuando no supera los 37,5º C. De los 37,5 a los 38º C es febrícula, y más de 38º C es lo que se llama fiebre. La fiebre alta (39 - 40º C) no siempre es sinónimo de enfermedad grave.
* Si es la primera vez que el niño tiene fiebre, es importante consultar con el pediatra para que indique que medicación ( antitérmico) hay que darle y de que manera.
* Si no es la primera vez que el niño tiene fiebre, se le puede dar el antitérmico recomendado por el pediatra y estar atento a si se repite el pico de fiebre; en estos casos hay que llamar o ir al consultorio para que lo revise.
* Es importante observar, cuando al niño le baja la fiebre, si éste tiene ganas de jugar, si su ánimo es bueno, si habla. Si se trata de un bebé, hay que tener en cuenta si continúa con su habitual manera de comportarse.
* En el caso de persistir la fiebre más de 24 hs. es necesario volver a consultar con el pediatra, más allá de los grados de fiebre que tenga. Esto cuenta de igual manera para niños o bebés.
* Hay que consultar inmediatamente si el niño presenta estado somnoliento al bajarle la fiebre.
* Otros síntomas pueden acompañar a la gente, entre ellos: decaimiento, dolor muscular, rechazo al alimento, dolor de cabeza, dolor de nuca (más fácil de evaluar en niños mayores de 3 años, porque pueden contar donde les duele y que les pasa; en los bebés es más difícil darse cuenta porque no hablan). Si estos síntomas no desaparecen cuando la fiebre baja, se debe consultar al médico.
* También hay que consultar si el rechazo al alimento persiste una vez que bajó la fiebre..
* A veces pueden aparecer convulsiones febriles en los niños menores de 5 años ante picos altos de temperatura,(es más común si hay antecedentes familiares); en estos casos siempre se debe consultar inmediatamente.
* Si un recién nacido tiene fiebre (+de 37,5ºC) o vómitos reiterados o diarrea, siempre hay que hacer la consulta de inmediato.
Si le duele la cabeza:
* Cuando al niño le duele la cabeza( cefalea), lo primero que hay que ver es si tiene fiebre, porque puede ser un síntoma que acompañe a la misma, así también como dolor en todos los músculos del cuerpo.
* Si el niño tiene dolor de cabeza y no tiene fiebre, puede ser que este dolor sea consecuencia de un día de mucho sol o de mayor actividad. Aparece generalmente en niños de edad escolar en días de mucha tensión. Para esto, se le puede dar el analgésico recetado por su pediatra y observar como continúa; si persiste por 24 horas más, o si el dolor de cabeza es muy intenso, hay que consultar.
* Si el niño tiene un dolor de cabeza tan fuerte que hace que se despierte por la noche, también hay que consultar.
Fuente: Dra. Marisa Gandsas
Médica Pediatra - Autora del El pícaro sueño
Etiquetas: NIÑOS
miércoles, 2 de abril de 2008
El embarazo y los medicamentos

La necesidad de prescribir medicamentos a toda mujer joven plantea al médico, sea este clínico, ginecólogo o especialista, problemas en relación con la posibilidad de poder hallarse frente a una embarazada, quien podrá o no conocer su situación. ¿A qué obedecería tal problemática?
No debemos olvidar que al administrarse un medicamento a una mamá gestante, éste también actúa, de manera variable, sobre el embrión o el feto, quien es un sujeto en activo, permanente y dinámico cambio, cuyas características fisiológicas lo hacen particularmente sensible a la acción de todas aquellas sustancias que atraviesan la placenta. Es por ello que resulta imprescindible comentarle al médico tratante la posibilidad o la certeza de un embarazo, si es que él omitiese interrogar al respecto. Se sabe en la actualidad que numerosos factores intervienen en las acciones perjudiciales que los fármacos administrados a la embarazada pueden ejercer sobre el bebé en gestación. Entre ellos debemos jerarquizar las características anatómicas y funcionales del mismo, propias del momento en el cual le son administrados los medicamentos cuyas particularidades químicas también resultan fundamentales. Es en función de todo lo dicho, que el médico seleccionará el tipo, modo, tiempo y dosis de la terapéutica elegida. Solamente quien conozca a fondo las condiciones biológicas de la unidad madre-hijo podrá llevar a buen fin este proceso en el cual el bien que se procura para la salud de la madre no deberá ocasionar daño al niño en gestación. Debe deducirse de ello que la automedicación, que siempre resulta riesgosa para quien la lleva a cabo, aquí es doblemente perjudicial, por cuanto al posible efecto sobre la mamá, suma la acción dañina sobre un ser en formación, quien por esta condición es sumamente sensible frente a la actividad de agentes exteriores.
Creemos que podrá resultar de utilidad, para la comprensión de la influencia que tienen los medicamentos sobre el ser en gestación, analizar qué es lo que sucede en los diferentes estadios de la vida intrauterina, desde la concepción hasta el nacimiento. El período embrionario abarca las ocho primeras semanas; se caracteriza por la rápida diferenciación hasta adquirir la mayor parte de la características anatómicas de la especie humana. Es la etapa de la formación de: órganos por excelencia; por ello la acción de agentes externos, tanto químicos (medicamentos) como físicos (rayos X), pueden originar malformaciones congénitas. Habíamos señalado ya que la capacidad de producir tales daños (acción teratógena), variaba no solamente en función del tipo de fármaco, sino también, y muy especialmente, en relación con el momento del desarrollo en que actuaba. Así durante las dos primeras semanas, o sea hasta la nidación del huevo o cigoto, parecería existir una baja susceptibilidad a la acción de fármacos, a juzgar por las pocas evidencias recogidas en relación con la producción de malformaciones; podría ello deberse a que la acción del agente exterior pueda producir la muerte del cigoto. Se ha observado, sin embargo, que madres que consumieron Ácido lisérgico durante el período inmediato posterior a la concepción, dieron a luz bebés con malformaciones en los miembros; ello se debería a la acción que esta droga ejerce sobre los cromosomas (partículas del núcleo celular portadoras de los genes de la herencia). Al anidarse el embrión en el útero, al final de la segunda semana, comienza el período de muy rápida diferenciación en el crecimiento de numerosos órganos vitales. El mismo se prolonga hasta la octava semana y se caracteriza por una alta sensibilidad por parte del embrión a la acción de los medicamentos administrados a la embarazada, quien muchas veces ignora su condición de tal. Numerosos y muy importantes órganos podrán resultar afectados en su desarrollo, dando origen así a malformaciones congénitas. Tal es el caso del sistema nervioso central, algunos órganos de los sentidos (vista y oído), el corazón, los miembros y los genitales externos. La acción perjudicial puede afectar a varios órganos que estén en pleno desarrollo en ese momento: es el caso del virus de la rubéola que puede afectar al mismo tiempo el corazón, los ojos y los oídos. En otras situaciones la acción es específica sobre determinado órgano, como sucede con la talidomida (sedante del sistema nervioso), que interfiere en el desarrollo de brazos y piernas, respetando el crecimiento general y el del sistema nervioso y aparato circulatorio. Recordaremos que en la década del 60, solamente en Alemania, nacieron más de siete mil niños con malformaciones debidas al consumo de este medicamento por parte de sus madres en los primeros dos meses del embarazo. En el período fetal, que se extiende desde la octava semana hasta el nacimiento, se completa el desarrollo de las estructuras, diferenciándose las diversas funciones de numerosos órganos, entre los que se destacan el sistema nervioso y el aparato genital, que adopta ya las características propias de cada sexo. Los agentes externos pueden entonces afectar más el crecimiento y funcionamiento de órganos, sistemas y aparatos, siendo menor la posibilidad de malformaciones.
Como podrá apreciarse, el período de mayor riesgo, en relación con las posibilidades de acciones dañinas para el niño en su período de gestación, corresponde a las primeras semanas de un embarazo que puede ser ignorado aún. Reiteramos por tanto que, es absolutamente imprescindible evitar todo tipo de automedicación por parte de potenciales embarazadas como resultan ser todas las mujeres en edad fértil. Confirmada la gestación solamente deberán utilizarse los medicamentos prescriptos por los médicos tratantes, los que deberán ser siempre avisados de tal situación al momento de indicar estudios radiológicos o iniciar tratamientos farmacológicos. Estos consejos forman parte de la Puericultura antenatal, es decir de aquella rama de la Medicina que se ocupa del niño desde la concepción hasta el nacimiento, teniendo siempre muy presente que no hay valores superiores a la vida misma y a la salud, considerada tanto en lo biológico, como en lo afectivo, lo social y lo espiritual.
Etiquetas: SALUD
¿Cómo cambiarle el pañal?

Elementos necesarios
* Superficie dura, para apoyar los elementos y al niño sin que se nos caigan las cosas.
* Un cambiador impermeable, así evitaremos ensuciar otras áreas.
* Pañal limpio
* Algodón
* Oleo calcáreo o aceite de cocina común. El óleo, que es un aceite, es lo mejor para limpiar la cola de los bebés, ya que el contacto de la piel sensible del bebé y el agua en forma reiterada provocan que la misma se irrite.
Pasos a seguir
Antes de cambiarle el pañal al bebé, es conveniente lavarse bien las manos y reunir todos los elementos necesarios.
El bebé puede ser cambiado sobre una mesa, sobre la cama o también sobre el piso. Es importante mantener los productos fuera del alcance del niño. No lo dejes nunca sólo, los niños siempre se pueden caer, aún los recién nacidos.
El cambio del pañal puede transformarse en un momento divertido si le hablamos o cantamos al bebé. O bien le damos un juguete a fin de distraerlo mientras se lo cambia o le ponemos música.
Desprendé el pañal usado y si el niño está sucio, usa este pañal para limpiar la mayor parte de la evacuación. Deshacete del pañal sucio y terminá de limpiar al niño con el algodón embebido en óleo. Pasá el algodón siempre de adelante para atrás, para no traer la flora bacteriana del intestino hacia delante.
Si es una niña también límpiale la vulva, abriendo suavemente los labios de la misma. A la niña no le molestará.
Si es un varón, mantenele un pañal limpio sobre el pene durante la mayor parte del proceso. Los varoncitos a menudo se orinan mientras los cambian. Luego pasale un algodón con óleo desde la base del pene hacia el extremo. Cuando le pongas el pañal nuevo, apuntale el pene hacia abajo para que no se moje la ropa al orinar.
Luego ponele el pañal limpio, deslícelo debajo del bebé, hasta que esté alineado con el borde superior de su cintura. Subí la parte delantera del pañal hasta que quede entre las piernas del bebé, y acomodalo alrededor de su barriga. Quitá las cubiertas adhesivas, pegalas sobre el frente del pañal (asegurate de no pegarlas sobre la piel del bebé). El pañal deberá quedar algo ajustado pero no tanto como para irritar la piel del chico.
No olvides lavarte las manos luego de terminar de cambiar al niño.
Dra. Marisa Gandsas
Médica Pediatra - Autora del El pícaro sueño
Etiquetas: BEBÉ
Dieta sana antes y durante el embarazo

Realizar una dieta saludable es importante durante todas las etapas de la vida, pero en ocasiones tan especiales como el embarazo es muy importante prestar especial atención a la selección de alimentos que uno realiza ya que no hay que olvidar que se come por dos.
Un gran porcentaje de mujeres se entera que están embarazadas casi finalizando el segundo mes de embarazo; ésto les impide comenzar con los cuidados que habitualmente se inician al principio de la gestación. Si estás planificando quedar embarazada éste es el momento para empezar a cuidarte. Con algunos cuidados muy simples las chances de un embarazo sin complicaciones se eleva y vos podés dedicarte exclusivamente a disfrutar esta etapa de felicidad.
La formación de un nuevo ser saludable requiere de muchos cuidados dentro de los cuales la alimentación no es menos importante. Las elecciones que tomemos en cuanto a los alimentos como así también en relación a posibles amenazas como consumo de alcohol y tabaco guiarán el curso del embarazo. Tanto el exceso como la carencia de ciertas sustancias puede ser peligroso para tu futuro hijo como para tu propia salud, pero siguiendo unos consejos muy simples podrás prevenir muchos problemas.
En la salud y correcta formación de un recién nacido intervienen diversos factores. Algunos como la genética son prácticamente inmanejables, pero otros, afortunadamente, dependen de vos. Está ampliamente comprobado que una dieta carente de nutrientes, el consumo de tabaco y alcohol traen consigo un altísimo riesgo de niños nacidos con problemas como bajo peso al nacer. Cuanto antes puedas suprimir las sustancias tóxicas e iniciar una dieta adecuada mejores resultados tendrás.
El cambio de hábitos puede no ser fácil, es cierto, pero el primer paso hacia lograrlo es la convicción de que estás haciendo lo correcto para tu bebé.
Lic. Guadalupe Mangialavori
Nutricionista
Etiquetas: NUTRICIÓN