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sábado, 2 de agosto de 2008

Destete e intolerancia a la leche


La intolerancia a la leche de vaca suele desaparecer entre el año y los cuatro años de edad. Si tu bebé tiene este problema y estás pensando en destetarlo, debes saber que también hay soluciones.

Los bebés que no maman pueden empezar a tomar la cantidad de leche de vaca que deseen a partir del año. En el caso de que al pequeño se le haya diagnosticado intolerancia a las proteínas de la leche, lo más indicado pasa por esperar a destetarlo cuando pueda tomar leche de vaca o darle durante unos meses leche hidrolizada o de soja. El problema es que este tipo de bebida no tiene mucho sabor y algunos niños lo rechazan.

Intolerancia con fecha de caducidad
La intolerancia o la alergia a las proteínas de la leche de vaca suelen desaparecer entre el año y los cuatro años, aunque es muy variable. Normalmente se curan antes los que tenían solo síntomas digestivos y pruebas de alergia negativas.

Se suele probar a reintroducir la leche al año, aunque si los síntomas que llevaron a diagnosticar la intolerancia eran respiratorios y graves, es mejor no probar hasta los dos años.

El médico que hizo el primer diagnóstico es el que debe indicar cuándo hacer la prueba de tolerancia. Se hace bajo supervisión (en el hospital o en la sala de espera), ya que puede ser muy peligroso realizarla en casa.

Sugerencias para sobrellevar las náuseas


Los cambios hormonales, el aumento de la sensibilidad del sentido del olfato y el exceso de ácidos en el estómago son algunos de los factores que contribuyen a que el 80% de las embarazadas sientan náuseas. Por lo general éstas irán desapareciendo hacia el final del primer trimestre, aunque en algunos casos puede durar todo el embarazo. No dejes de consultar con tu médico si vomitás en forma reiterada; los vómitos en exceso pueden provocar deshidratación. Para sobrevivir a las nauseas te sugerimos:

- Comer comidas en pequeñas proporciones y a intervalos frecuentes. Las náuseas pueden empeorar si el estómago está vacío.
- Comer comidas ricas en carbohidratos y proteínas
- Tener a mano galletitas de agua; probá comer algunas al despertar y esperar unos 30 minutos antes de levantarte de la cama.
- Las náuseas pueden empeorar al tomar vitaminas prenatales. Consultá con tu médico si este es tu caso.
- Evitar las comidas picantes, las frituras, las que producen acidez y comer menos grasas.
- Comer yogurt rico en vitamina B, que reduce las náuseas.
- Oler limón y/o tomar agua o té con limón.

martes, 29 de julio de 2008

En el parque: Normas de conducta para mamás


Los parques son el primer centro de socialización de nuestros hijos, pero también el nuestro, el de las madres. Puede ser un lugar excelente para ampliar nuestros horizontes sociales y olvidarnos de prejuicios. Te damos algunas ideas para ser “una mamá aceptable en el parque”.

Reglas no escritas para integrarse
- Alabar con frecuencia a los hijos de las demás. «Cuánto ha crecido, qué guapo está,», es el halago que nunca hay que olvidar cuando se ha pasado un tiempo largo sin ver a algún niño.
- Llevar merienda generosa para poder ofrecer. Si llevamos chuches, que sean dos paquetes.
- Es comunmente aceptado no mezclar la vida del parque con la vida familiar. Excepto la típica madre organizadora, nadie propondrá actividades fuera del recinto.
- Si una se ausenta durante varios días sin justificación, se pierden privilegios y habrá que hacer méritos para recuperar el lugar en el grupo.
- Si se produce una pelea importante, cada madre regaña a su hijo. La madre del agresor regañará con firmeza, y la del agredido le quitará importancia al asunto.


No intervenir en los conflictos entre niños
- Algunas situaciones que no iban a ir a más se convierten en conflicto simplemente por la intervención de los padres.
- A lo mejor los pequeños se empujan sin cuidado ni intención y no se ofenden. Sin embargo, la madre que está mirando la situación se molesta y llama la atención al otro niño. La madre de este interviene... y se arma el lío.
- Hemos de saber que los niños suelen resolver con gran inteligencia sus asuntos. Cuanto menos nos metamos, mejor.
- Hay una norma no escrita según la cual cada padre se encarga de su hijo: si el nuestro se porta mal, le llamamos la atención nosotros (y no esperamos a que lo haga la madre del afectado), y si se portan mal con nuestro hijo, le damos a la madre del otro la oportunidad de actuar primero.


No comparar para preservar la armonía
La clave para terminar con la armonía de las nuevas relaciones en el parque es caer en la tentación de compararnos con el resto de las madres, o a nuestros hijos con el resto de los niños.

No hay que ceder al impulso de convertir la comparación en nuestra forma de relación con los demás. Se pierden las nuevas amistades y la esencia del parque, que podría definirse como: pequeño espacio ajeno a los peligros, alternativa perfecta a la tele o a una desazonadora jornada en casa, donde se reúnen personas de diferente edad, sexo, nacionalidad y estilo con el fin de divertirse.

El posparto en verano


Aunque para algunas mamás suponga quedarse «sin vacaciones», dar a luz en verano tiene sus ventajas. El buen tiempo anima a salir de casa con el recién nacido. Además, los horarios de la familia son más flexibles y pueden adaptarse mejor a los del bebé.

Solo hay que tener en cuenta algunos consejos para sobrellevar el calor y aprovechar lo mejor del verano para recuperarse.

Higiene corporal
- Con el calor, es necesario extremar la higiene íntima y ducharse varias veces al día. Los loquios tienen un olor característico, que unido al sudor puede resultar desagradable.
- Si a la mujer le han practicado una episiotomía, puede necesitar asearse más a menudo, sin abusar para no ablandar la cicatriz. Hay que lavarse con agua y jabón neutro y secar muy bien la zona sin restregar, dando pequeños toques de delante hacia atrás con una gasa o una toalla suave. Conviene dejar la cicatriz al aire unos minutos. Para evitar la humedad, es importante cambiar la compresa a menudo.
- Durante los 40 días que siguen al parto, puede haber episodios de sudoraciones o sofocos. Son trastornos puntuales relacionados con los desajustes hormonales del posparto y los cambios de temperatura corporal que se dan en la lactancia (la producción de leche puede aumentar la sensación de calor). Para prevenirlos hay que evitar los ambientes sobrecargados.

Baños
- La mujer puede ducharse ya al día siguiente del parto. El baño se desaconseja hasta después de la cuarentena por el riesgo de infecciones.
- En mes y medio hay que evitar sumergirse en el mar o en la piscina. El cuello uterino no se ha cerrado completamente y si entra agua en la cavidad uterina puede causar infecciones que podrían llegar a ser realmente graves.
- Tras una cesárea se deben mantener las mismas precauciones, no tanto por la cicatriz externa, que tarda unos 15 días en curar, como por la permeabilidad del canal cervical.

Sol
- Una ventaja de dar a luz en verano es que se puede salir con el bebé todos los días. El paseo diario constituye un estímulo tanto para la recuperación de la madre como para el desarrollo del chiquitín. Eso sí, hay que sacarle en las horas menos calurosas, ligero de ropa y con una sombrilla.
- La madre debe cubrirse con una gorra o un sombrero y utilizar una crema de protección solar alta. Los cambios hormonales del embarazo han podido oscurecer la piel en torno a la nariz y la boca (cloasma).
- Para evitar que esas manchas de la cara vayan a más, es fundamental aplicarse la crema media hora antes de salir a la calle. El dermatólogo puede ayudar a que desaparezcan, pero lo más importante es evitar que les dé el sol durante todo el año, y especialmente en los meses de verano.

Cansancio y sueño
- La llegada del bebé trastoca la rutina del hogar y multiplica el trabajo. A ello se suma el cansancio físico del parto, los cambios hormonales y el calor, que provoca desgana.
- Aunque nuestro deseo sea estar con el bebé a todas horas, es importante implicar el máximo posible al papá. Pedir ayuda a los familiares y amigos con las tareas de la casa y con los hijos mayores también te ayudará a descansar.
* El calor altera el sueño, ya trastocado por los despertares del bebé. Por eso, es importante descansar cuando lo haga el recién nacido aunque sea en cabezaditas cortas, y echarse la siesta. Si el bebé no duerme en ese rato, puede quedarse con el padre o con otro familiar.

Lactancia
- Muchas mujeres sudan y sienten mucha sed cuando amamantan, más aún en verano. Es una reacción fisiológica normal. También el bebé puede sudar mucho (por la cabeza) mientras come, por el esfuerzo que realiza. Para estar más cómodos, la madre se puede poner una gasita fina sobre el brazo donde se apoya el bebé. Conviene tener agua a mano durante la toma.
- Dar de mamar no debe ser un impedimento para salir de casa. A algunas mujeres les da un poco de vergüenza amamantar en público, pero con el tiempo se acostumbran. Un consejo: las blusas y camisas ponen a la vista todo el pecho, en cambio las camisetas pueden levantarse desde la cintura, con lo que se muestra menos.
- Es importante buscar entornos con otras madres lactantes. Los grupos posparto son estupendos para compartir experiencias, aunque en verano, con las vacaciones, a veces no es fácil acudir a las reuniones. No obstante, siempre se puede consultar a un grupo de lactancia.

Viajes
- Se recomienda esperar al menos 15 días después de dar a luz para hacer un viaje.
- Aunque no existen inconvenientes para viajar en coche, tren o avión, durante el primer mes puede ser incómodo por la intensidad de los loquios y las molestias de la cicatriz de la episiotomía o de la cesárea.
- Elige un lugar de vacaciones que no trastoque mucho los hábitos del bebé y donde haya un pediatra cerca. Para las revisiones, espera a volver a casa y hazlas con el médico del niño, siempre que no se retrasen demasiado.

Alimentación
- Los médicos recomiendan no iniciar ninguna dieta de adelgazamiento en las seis semanas que siguen al parto. En esta etapa es fundamental cuidarse, descansar y adaptarse al ritmo de vida que impone el bebé. El cuerpo necesita fuerzas para afrontar la energía extra que requiere el recién nacido. Sí se pueden tener algunos cuidados, como evitar las grasas y el picoteo entre comidas.
- Hay que seguir una dieta variada y equilibrada y beber mucho líquido para evitar la deshidratación, procurando no abusar de las bebidas ricas en azúcar, como la horchata, la leche merengada o los granizados.
- No hace falta tomar caldos y guisos para recuperar las fuerzas. Las ensaladas de pasta, arroz o pollo también alimentan y si se aliñan solo con aceite aportan menos calorías

Cómo hacer frente al calor
- Cierra las ventanas y baja las persianas para evitar que entre el calor en las horas centrales del día.
- Conecta el aire acondicionado y el ventilador siempre que no se dirijan directamente al bebé.
- Usa ropa cómoda y fresca de fibras naturales (algodón, lino o hilo), que transpiran mejor.
- Evita salir de casa en las horas de más calor. Pasea a primera hora del día o a última, cuando el sol empieza a ponerse.
- Toma mucho líquido.
- Queda con las visitas de confianza en un parque o una terraza al aire libre, en lugar de en casa.

miércoles, 23 de julio de 2008

Ejercicios para estimular a tu bebe


En muchos momentos de desarrollo del niño, por ejemplo cuando empieza a hablar o a ir al colegio, es recomendable estimularle para ayudarle a crecer.

Esto también ocurre cuando el bebé comienza a andar. Cada bebé evoluciona a un ritmo diferente, pero la mayoría de ellos comienzan a dar sus primeros pasos a la edad de los 11 meses.

Poco a poco irá soltándose hasta conseguir el equilibrio necesario para caminar por sí mismo. En este proceso, los padres tenemos un papel importante y es que si sabemos actuar correctamente les seremos de gran ayuda. Para poder estimular su desarrollo y ayudarle en el proceso te daremos algunos consejos útiles para tu bebé:

1. Evita la sobreprotección: deja que experimente y pruebe cosas nuevas. Es recomendable que le des la máxima libertad pero siempre y cuando hayas eliminado todos los obstáculos de la casa.

2. Cuida de sus caídas:
aunque los golpes son inevitables, tu actitud frente a una caída es primordial para que el bebé no le coja miedo a andar; deberás atenderle pero no es recomendable exagerar los golpes. No te preocupes en exceso, siempre que la caída sea leve.

3. Estimúlale jugando: es importante que el niño se divierta mientras aprende; por eso, los juegos son un buen método para ayudarle a andar. Ponle música mientras da los primeros pasos, hazle saltar sobre un cojín o haz ejercicios con él.

4. Elogia y aplaude cada adelanto: si le animas y le haces saber que está bien lo que hace, el niño se animará a seguir aprendiendo e innovando.

5. No le fuerces a hacer algo que no quiere: si al niño no le apetece andar no le obligues, deja que sea él quien decida cuando y donde hacerlo.

6. Deja que de los primeros pasos descalzo: andar descalzo ayuda a estimular la capacidad de agarre de los dedos. Si el suelo está frío ponle calcetines comprobando que sean antideslizantes.

7. Utiliza el calzado adecuado:
cuando el bebé comience a andar deberás asegurarte de que los zapatos que lleve son los más propicios para su edad y su etapa de desarrollo.

Los primeros pasos del bebé son toda una aventura tanto para el niño como para los padres. El bebé querrá experimentar todo lo que hay a su alrededor y los padres deberéis estar pendientes de él porque no querrá estar quieto, pero a la vez es una bonita experiencia de la que merece la pena ser testigo.

Via: losbebes

¿Síntomas de embarazo o falsa alarma?


Hay varios indicios para saber si es falsa alarma, como la imitación del SPM (síndrome pre-menstruales), razón por la cual algunas mujeres no se dan cuenta de que están embarazadas hasta meses después de la concepción.

Por lo tanto conocer los signos de estar embarazada puede ser mas que importante a fin de tomar precauciones
, como por ejemplo sobre el ejercicio de cualquier estilo de vida poco saludable durante las primeras semanas del desarrollo de su niño.

Hay una serie de signos que delatan el embarazo;
Si sus senos están adoloridos, y a aumentado la micción, la aparición de extraños antojos, son síntomas que podrían ser signos de estar embarazada.

Sin embargo, la toma de una prueba de embarazo es muy positiva, una vez que hayas perdido tu período (y que suelen ser regulares cada mes), deberás tomar una prueba de embarazo, con esta prueba de embarazo positiva, y ver un cambio en sus niveles de energía y la libido, son los signos de estar embarazada, podrás descartar el SPM.

Dolor en los senos son típicamente uno de los primeros signos de estar embarazada.

Los niveles de progesterona tienen un espectacular aumento aproximadamente dos semanas después de la concepción, por lo cual sus senos pueden sentirse pesados y más grandes que de costumbre y los pezones se sensibilizan al tacto.

La fatiga es otro signo común del embarazo durante las primeras etapas del embarazo, debido al aumento de la progesterona, que disminuye la energía.

Con tanta progesterona, puede inducir a tener la necesidad de tomar una siesta en medio del día y junto con estos síntomas, los niveles de azúcar en sangre serán más bajos, provocando una disminución de la presión arterial, lo que puede separar estas señales de su SPM mensual.

Un signo no muy común es el sangrado vaginal, que puede no parecer normal signo de embarazo, pero en realidad, este fenómeno se conoce como “Implantación sangrante.” Ocurre cuando el óvulo fertilizado se atribuye a la mucosa uterina unos 7 a 10 días después de la concepción.

“El sangrado se verá ligero de color que un período normal y no durará durante el mismo período de días”.

Ante estos síntomas la consulta al profesional es la decisión mas correcta.

Via: embarazo10.com

viernes, 18 de julio de 2008

Fiebre, no siempre hay que bajarla


Normalmente interpretamos la fiebre como una amenaza cuya única función es advertirnos de que algo va mal. Sin embargo, en la mayoría de las infecciones la fiebre es beneficiosa.

Las temperaturas altas inciden positivamente en la resolución de ciertas enfermedades. Entonces, ¿por qué la fiebre nos da tanto miedo? Descubre cuándo debes bajar la fiebre de tu hijo.

Tiene fiebre cuando...
* Hablamos de temperatura normal hasta los 37 grados.
* Consideramos febrícula entre los 37 grados cutáneos y los 38 grados.
* Hablamos de fiebre entre los 38 y los 40 grados. Se considera fiebre alta a partir de 40 grados.

Aumenta las defensas
La fiebre es una elevación controlada de la temperatura corporal, ordenada desde el sistema nervioso central ante una amenaza. La amenaza suele ser una infección vírica o bacteriana, pero también podemos tener fiebre ante enfermedades de origen metabólico, reumático o inmunológico, sin infección de por medio.
Una elevación moderada de la temperatura corporal genera una mayor producción de anticuerpos, aumenta el poder bactericida de nuestros agentes antimicrobianos y debilita a ciertos microorganismos que no se reproducen bien con temperaturas elevadas. Por tanto, la fiebre puede aumentar la respuesta de nuestro sistema inmunológico.

¿Cómo actuar?
No debemos calificar la fiebre de «grave» en función de su forma de aparición, de la temperatura que alcanza o de su evolución.
Tratar o no la fiebre dependerá más bien de si provoca malestar en el niño. También es recomendable tratarla cuando supera los 40º o existen enfermedades neurológicas, cardiacas o respiratorias de fondo. Además, suele suprimirse con rapidez cuando el niño tiene tendencia a las convulsiones febriles, aunque este hábito es controvertido.

Antitérmico, cuál y cuándo
En la farmacia hay básicamente dos tipos de antipiréticos:

* Paracetamol: baja la fiebre, es analgésico y tiene cierto efecto antiinflamatorio. Se toma entre 10 y 15 mg por kilo de peso, cada 4-6 horas sin sobrepasar las 5 dosis al día.
* Ibuprofeno: produce un rápido descenso de la fiebre y es sobre todo antiinflamatorio. Se toma de 5 a 10 mg por kilo de peso, cada 6 horas.

Estos dos medicamentos tienen una eficacia muy similar. Nuestro pediatra será el que nos recomiende uno u otro. Recuerda que no debes sobrepasar las cantidades recomendadas por el médico, cumple los tiempos escrupulosamente, y recuerda que nunca debes dejar los medicamentos al alcance de los niños. Uno de los errores más comunes es administrar los dos antitérmicos a la vez, alternándolos.

¿Por qué no bajar la fiebre?

* La mayoría de las enfermedades infecciosas y de origen viral evolucionan mejor con fiebre que sin ella.
* En algunos casos la supresión sistemática de la fiebre puede enmascarar determinadas enfermedades y retrasar los estudios necesarios para descubrirlas.
* Los medicamentos antitérmicos tienen efectos secundarios que no hemos de menospreciar. El paracetamol es un tóxico hepático y el ibuprofeno puede causar trastornos gastrointestinales.

Primero usa métodos naturales
* Mantén al niño con poca ropa, en un ambiente agradable y bien hidratado.
* Para bajar la temperatura puedes meterlo en una bañera cubierto totalmente de agua a la misma temperatura del niño o un grado menos. El pequeño irá cediendo su temperatura al agua.
* También puedes ponerle paños de agua templada o fría en la frente y extremidades.
* Evita el alcohol porque aunque su vapor produce frío, no baja la temperatura y existe el riesgo de que se produzcan quemaduras o intoxicación etílica.

Signos de alarma

* En menores de tres meses: la fiebre es siempre alarmante y debemos acudir a urgencias, porque a esta edad las infecciones se generalizan muy rápido. En menores de un mes no esperaremos a los 38 grados, acudiremos a partir de los 37,5.
* En menores de tres años: debes preocuparte cuando no existen otros síntomas, ni una causa clara que la justifique. En este caso hay que hacer análisis para determinar su origen.
* En los niños en general: nos preocuparemos cuando tengan alguno de los siguientes síntomas:

1. Gran irritabilidad o decaimiento.
2. Manchas rojas en la piel, que no desaparecen al estirarla (petequias).
3. Fuertes dolores de cabeza, rigidez de nuca.
4. Vómitos violentos, es decir, arrojados con fuerza.
5. Fiebre persistente, esto es, que no desaparece pasados tres o cuatro días.

Via: www.serpadres.es