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martes, 14 de octubre de 2008

Caries: aprende a prevenirlas

Aunque no es muy frecuente, algunos niños tienen caries en sus primeras piezas dentales. Se producen por un contacto prolongado de los dientes con la leche o con alimentos muy azucarados. Pero, no te preocupes: con los cuidados adecuados se pueden prevenir.

Las bacterias utilizan los azúcares que quedan en los dientes como fuente de energía para formar ácidos que empiezan destruyendo el esmalte dental y siguen con la dentina. Eso termina produciendo una caries que puede llegar a provocar la pérdida de la pieza.
La leche materna es menos peligrosa para los dientes que otros alimentos, porque tiene componentes que disminuyen el crecimiento de las bacterias y la producción de ácido, pero el riesgo de formación de caries puede aumentar si se alterna con otras comidas o con bebidas azucaradas.

Cómo prevenirlas

  • Limpia con una gasita los dientes y las encías del bebé (incluso aunque no le haya salido ninguna pieza) después de cada comida.
  • No le ofrezcas biberones que contengan líquidos muy azucarados, ni chuches o alimentos que tengan mucho azúcar.
  • Evita que se duerma con el biberón en la boca.
  • Nunca untes el chupete con miel, azúcar o sirope para tranquilizarle.
A partir del primer año ya se puede usar un cepillo de dientes con cerdas suaves especial para bebés

Quedar embarazada con periodos irregulares


Muchas mujeres se preguntan si es posible poder quedar embarazada si se tienen periodos irregulares, y aunque es una tarea difícil, si es posible.

La menstruación irregular o anormal suma el 30 al 40 % de todos los casos de infertilidad. Tener periodos irregulares, no tener periodos, o sangrado anormal indica que no estás ovulando, una condición clínica conocida con el nombre de no ovulación.

Esta no ovulación puede ser tratada con drogas para la fertilidad, y es importante el poder dejar a un lado otras condiciones que puedan interferir con la ovulación, como problemas con las glándulas tiroides o anormalidades con la glándula pituitaria.

Una vez que tu doctor haya descartado otras condiciones médicas, tu médico puede prescribirte drogas para la fertilidad que ayuden a estimular tu ovulación. Estas drogas empleadas para combatir la infertilidad algunas veces provoca un moco cervical que es hostil a los espermatozoides, manteniéndolos alejados del útero. Esto puede ser remediado usando inseminación artificial en el mismo huevo.

Dependiendo de la situación, tu doctor puede sugerir también inseminación artificial para fertilizar el huevo. Además, tu doctor puede sugerir también otras drogas de la fertilidad como hormonas inyectables que estimulan los folículos y estimulan el desarrollo del huevo en el ovario. Este tipo de drogas son llamadas drogas de súper ovulación.

La mayoría de estas drogas son administradas por inyección debajo de la piel. Algunas de estas hormonas pueden sobre estimular los ovarios (causando dolor abdominal). En estos casos el 20% al 60% de los casos de mujeres quedan embarazadas.

Vía: Web MD

jueves, 9 de octubre de 2008

Cómo estimular su memoria

A partir del año de vida la capacidad de recordar evoluciona de manera imparable. Existen algunas técnicas, como la repetición, que ayudan al bebé a ejercitar los diferentes tipos de memoria. Ciertas funciones mentales, como la memoria, tienen una aparición más temprana y más viva de lo que solemos suponer. En realidad, los niños tienen recuerdos ya antes de cumplir un año. Para entenderlo, hay que distinguir diferentes tipos de memoria.

Memoria de reconocimiento
Los bebés reconocen rostros, y también objetos y situaciones. Por eso hacia el octavo mes surge el temor a las personas extrañas, a las que no reconocen. Se trata de la llamada «memoria de reconocimiento», que consiste en reconocer cosas que ya se han visto antes.


Memoria de evocación
Supone un paso más y aparece más tarde. Consiste en ser capaz de recordar cosas que están totalmente ausentes.

  • A los diez meses un bebé ya puede encontrar un objeto escondido segundos antes.
  • Es después de cumplir un año cuando el niño puede encontrar cosas que no ha visto desde hace un buen rato, incluso días.
  • Y sobre todo la aparición del lenguaje hace posible que, al nombrarlas, puedan evocarse cosas que no están a la vista. Se está consolidando la capacidad de simbolización, que es característica del ser humano y hace posible nuestro desarrollo intelectual y cultural.

    ¿Cómo fomentarla?
    Entre el primer y el segundo cumpleaños la memoria progresa veloz. Se sabe que la memoria que los niños desarrollan en esta edad tan temprana muestra una relación con sus niveles de inteligencia y lenguaje a edades algo mayores.
    Si practicamos con el niño (sin llegar a agobiarle) juegos y situaciones que la fomenten, le estamos proporcionando una valiosa estimulación que no recibirá en cambio si se lo damos todo hecho y no le permitimos ejercitar su mente.

    Algunos ejemplos:

  • Podemos esconder un juguete atractivo debajo de un cojín o sofá y pedir al niño que empiece a buscarlo cuando suene la campana. En los pocos minutos que transcurran hasta que la encuentre, intenta distraer al niño con juegos y conversaciones. Comprobaremos cómo el niño interrumpe el juego o la charla cada poco para hablar del juguete y señalar donde está escondido. Es su estrategia para recordar y no olvidarse.
  • Pongamos tres objetos en el suelo y cubramos cada uno con un paño. Preguntemos al niño qué hay debajo de cada trapo antes de levantarlo. Si aún habla poco, nombrémosle nosotros el objeto que debe buscar y comprobemos si acierta.
Memoria de imitación
  • A los nueve meses un bebé puede imitar acciones adultas nada más presenciarlas, como pulsar un botón para que suene un timbre.
  • A partir del primer cumpleaños los niños pueden imitar las acciones que han visto incluso después de pasados varios días. Estas actividades de imitación tienen que ver con la memoria y a la vez son los primeros juegos de tipo simbólico, es decir, juegos en los que se simulan actividades. Y tanto el lenguaje como el juego están muy relacionados con la capacidad de evocar: la memoria.
Memoria autobiográfica

En torno al segundo cumpleaños los niños empiezan a usar la palabra «yo», se sitúan a sí mismos en los hechos que recuerdan y crean narraciones que son trozos de su propia vida.

¿Cómo fomentarla?
  • Es un buen momento para hablar con nuestro hijo sobre las cosas que le pasan cada día. Así fortalecemos la noción de que es una persona única con unas experiencias únicas.
  • También podemos hablarle de las cosas que le pertenecen pero no están presentes o incluso pueden estar lejos, como los familiares. «¿Te acuerdas cuando estuvimos en casa de los abuelos? Era Navidad. ¿Qué hicimos?». Puede que el niño recuerde, o puede que no; quizás responda, o quizás no. En cualquier caso, sin presionarle pero sin renunciar a mantener estas conversaciones, estamos estimulando su capacidad de recordar y de tener recuerdos propios e importantes.
  • Las fotos y los vídeos de los parientes son muy útiles en estas charlas, y alimentan la memoria visual.
  • También estimulamos la memoria auditiva si ponemos al niño al teléfono cuando hablamos con los familiares. Mostrarle al mismo tiempo sus fotos le ayudará a saber con quién está hablando.
  • Si el niño recibe regalos de esas personas, será bueno que, cuando juegue con ellos, le recordemos quién se los ha regalado.
Recuerdos permanentes
  • Cuando crezcan, los niños no tendrán recuerdos de estos primeros años. Los recuerdos conscientes más antiguos que conservamos los adultos no son anteriores a los tres años de edad.
  • Pero hay pruebas de que se guardan recuerdos inconscientes. Por ejemplo, en un niño mayor se pueden detectar reacciones fisiológicas (dilatación de pupila, etc.) si ve fotos de sus compañeros de guardería, aunque no los reconozca.
Las rutinas les ayudan a estimular su memoria
  • Hay una manifestación de la memoria de los niños que es muy útil para los padres, y es la facilidad para establecer con ellos hábitos y rutinas.
  • Los niños se sienten más cómodos si saben lo que viene a continuación. Usar los mismos rituales para acostarlos, levantarlos, bañarlos, etc., hace que el mundo sea más previsible, ordenado y sencillo para el niño.
  • Si jugamos a sus juegos favoritos una y otra vez (les encanta la repetición) y les cantamos y contamos a menudo las mismas canciones y pequeñas historias, estaremos ayudándoles a desarrollar su memoria.

Diez cosas que hacen feliz al bebé

¿Por qué a los niños les encanta estar desnudos? ¿Por qué siempre quieren estar con mamá? No es casualidad que los bebés disfruten con estas cosas: todas ellas cubren sus necesidades o les ayudan a expresarse.


Observar a nuestro hijo y respetar lo que le agrada es una forma de alimentar nuestra relación y hacer feliz al pequeño. Estas son diez cosas que a los bebés les encantan.

1. Estar desnudo

Hay niños que solo necesitan quitarse la ropa y el pañal para calmarse. En los bebés existe una permanente conexión cuerpo-emoción y, a falta de palabras, su cuerpo expresa todas sus emociones. Por eso lo necesitan lo más libre de ataduras posible. Desnudos, los pequeños se muestran más receptivos y expresivos. Además, las sensaciones no llegan igual con ropa que sin ella. Y puestos a explorar, cuantos menos intermediarios entre ellos y el mundo, mejor.

2. Estar arropadito

Le recuerda su estancia en el útero materno, cuando toda su piel estaba en contacto con esas paredes que le abrazaban y protegían. Las primeras semanas de vida muchos bebés se sienten muy a gustito cuando los envolvemos, les encanta estar recogidos y tener mucha zona de contacto. Poco a poco se sienten más seguros en su nuevo medio y empiezan a tomarle gusto a moverse con más libertad.

3. La piel de mamá

El abrazo de una madre es la mejor solución para casi cualquier problema. Muchos estudios demuestran que el contacto directo piel con piel entre la madre y el hijo equilibra la temperatura corporal del bebé, su ritmo cardiaco y le ayuda a liberar endorfinas y oxitocina, la hormona del amor. Y no solo le beneficia a él: nosotras liberamos las mismas hormonas.
El contacto con nuestra piel relaja el sistema nervioso del bebé (expuesto continuamente a estímulos) y favorece nuestra relación con él. Los dos nos sentimos cercanos y amados.

4. El ruido monótono

Los sonidos monótonos (el del motor, la lavadora o incluso el secador) recrean en muchos bebés los ruidos de nuestro cuerpo, con los que crecieron sus primeros nueve meses de vida intrauterina y les relaja. Son ruidos que, además, se presentan como amortiguados, igual que los que el pequeño escuchaba en nuestro vientre.

5. La música

  • La música es un estímulo para su aprendizaje: sus tonos graves y agudos estimulan las conexiones neuronales del bebé, reorganizan su cerebro y según el tipo (clásica, moderna...) le apoyan de una u otra manera.
  • Los sonidos armónicos, en los que predominan los tonos agudos, predisponen al bebé para el aprendizaje.
  • La melodía de tonos más graves (también puede ser clásica) le relaja. Nuestras mismas voces son música para él: más aguda la de mamá, más grave la de papá.
6. El olor de mamá

Muchos bebés con dificultades para dormir se relajan cuando ponemos en su cunita una prenda nuestra. El olor de sus padres es lo primero que capta el bebé al nacer. El olfato está ligado a la supervivencia, y reconocer nuestro olor al nacer es vital. Si no lo hace, ¡el bebé está perdido! Aún no ve bien, pero sin embargo sí nos puede reconocer por el olor. Nuestro regazo es uno de los lugares más confortables para el pequeño, se siente muy seguro con nuestro olor.

7. Un paseo por la calle

Muchos niños, cuando están en casa, requieren más atención que en la calle, lloran más... Y nosotros no lo entendemos porque no apreciamos la diferencia, pero no es lo mismo el aire en movimiento que el aire estancado de una casa. Los sonidos tampoco son los mismos, ni la paleta de olores.
El oído y olfato de nuestro bebé están muy desarrollados al nacer y, a menos que sea hipersensible, no hay mejor lugar que la calle para entretenerse con decenas de nuevos olores, y esos maravillosos sonidos, que tanto gustan al bebé. Estar fuera de casa alimenta la parte más aventurera del pequeño.

8. Chuparlo todo

La boca es "el tercer ojo" del bebé: en esta etapa le ayuda a conocer el mundo que le rodea, incluso más que sus propios ojos. Al chupar, el niño reconoce los objetos por su sabor, textura, densidad, peso... Información que la simple mirada no puede aportar.
Los dos primeros años de vida la boca se comporta como un gran escáner que le permite generar, dentro de su cerebro, la imagen que hay fuera.

9. El balanceo

  • Es un movimiento monótono y rítmico que conecta con la seguridad y el equilibrio, en todos los sentidos.
  • Por un lado, el balanceo trabaja sus conexiones neuronales más profundas.
  • Por otro, los ritmos predecibles y monótonos conectan con la estabilidad del niño. El bebé se va confiando, y cuanto más conocida es la situación o el ritmo más se relaja, más endorfinas libera, más se adapta al entorno.
10. La voz de mamá

La voz de mamá es otro de esos elementos que lo son todo para nuestro bebé: contiene música, tonos altos que estimulan el aprendizaje y, sobre todo, la intención y el deseo de comunicarnos con él. Así lo percibe y, en cuanto es capaz de emitir gorgoritos, nuestro pequeñín nos los dedica todos.
Cada vez que le hablamos, el bebé registra numerosas emociones que son las que, un poco más adelante, le mueven a desear aprender a hablar. Comunicarse con nosotros es su principal pasión.

¿Por qué se adelanta el parto?

Los ginecólogos consideran normal que el parto se adelante 15 días o se retrase una semana. Sin embargo, últimamente ha crecido mucho el número de bebés nacen antes de tiempo. La duración media del embarazo es de 40 semanas que empiezan a contar el primer día de la última menstruación. Cuando el bebé nace antes de la 37ª semana de embarazo, el parto se considera que el parto es prematuro.


Uno de cada diez niños nace antes de tiempo y cada vez son más los que lo hacen cuando la gestación no ha alcanzado la semana 34ª, lo que aumenta el riesgo para el bebé. Descubre por qué se adelata el parto y qué puedes hacer si esto ocurre.

Factores de riesgo
Estos son algunos factores que incrementan el riesgo de parto prematuro:

  • Las fecundaciones in vitro aumentan las posibilidades de embarazos gemelares y estos son una causa de parto prematuro. El 20 por ciento de las gestaciones múltiples terminan antes de la semana 37ª.
  • La raza es un factor clave que determina el riesgo de dar a luz anticipadamente. Según algunos estudios los partos pretérmino son hasta tres y cuatro veces más frecuentes en las mujeres de raza negra que en las mujeres de raza blanca.
  • Las embarazadas inmigrantes suelen someterse a menos controles ginecológicos. Esto hace que tengan más alteraciones que no son controladas a tiempo y el riesgo de partos prematuros es elevado.
  • Enfermedades maternas. El nacimiento puede adelantarse si la embarazada padece hipertensión, cardiopatías o diabetes y, también, si anteriormente ha sufrido partos prematuros o abortos.
  • Las infecciones vaginales y urinarias que no son tratadas adecuadamente. La inflamación que produce la infección propicia la producción de prostaglandinas, unas hormonas que se encargan de iniciar las contracciones y la dilatación. Su presencia puede desencadenar el parto antes de lo esperado.
  • Complicaciones durante el embarazo. Los sangrados, la preeclampsia (un cuadro grave relacionado con un aumento excesivo de la tensión arterial), el exceso de líquido amniótico, el desprendimiento de la placenta de la pared uterina o la rotura de la bolsa de aguas pueden hacer que el parto sea prematuro.
  • La edad y el peso. Es posible que el parto se adelante cuando la embarazada es demasiado joven (tiene menos de 18 años) o es mayor de 40 años. El bebé también puede llegar antes cuando la futura mamá tiene un índice de masa corporal muy bajo.
  • Hábitos poco saludables. Tomar drogas, alcohol, fumar, coger peso, o vivir una situación de estrés agudo durante el embarazo aumentan el riesgo de parto pretérmino.
Síntomas
Los partos pretérmino son en su inicio similares a los demás. La futura madre puede empezar a notar contracciones uterinas regulares, un goteo vaginal de fluido transparente o sanguinolento, calambres abdominales o dolores en la parte baja de la espalda.
Aunque estos síntomas no tienen por qué desencadenar necesariamente en parto, conviene acudir cuanto antes a la consulta del ginecólogo para que sea él el que determine si se trata de una falsa alarma o si realmente es un aviso de que el bebé está en camino.
Si se ha roto la bolsa de aguas o hay sangrado, es muy importante acudir al hospital sin demora.

¿Se puede detener?
  • Cuando la amenaza de parto se presenta pasada la semana 34ª, los médicos no suelen frenarlo, porque el bebé está lo suficientemente maduro para nacer y desarrollarse sin problemas. Sin embargo, si la amenaza de parto se produce antes y las circunstancias de la madre y el bebé lo permiten se pone un tratamiento para detener las contracciones, siempre que no existan contraindicaciones. Lo más habitual es que el médico recomiende reposo en cama y, cuando lo considera oportuno, prescribe un tratamiento farmacológico.

  • Si la bolsa está intacta y el cuello del útero no se ha dilatado mucho, el empleo de fármacos tocolíticos, unos antagonistas de la hormona oxitocina que inhiben las contracciones, consigue prolongar la gestación un mínimo de 48 horas, tiempo necesario para acelerar, con corticoides, la maduración de los pulmones de los fetos de menos de 34 semanas. Los tocolíticos se administran por vía intravenosa y no suelen presentar efectos secundarios. Estos medicamentos se inyectan por vía intramuscular.

  • La madre permanece ingresada en el hospital durante unos días. Aunque no resulta fácil, en algunos casos, los médicos consiguen posponer el nacimiento del bebé. La futura mamá puede regresar a su casa, pero tendrá que guardar reposo.
  • Si la bolsa está rota, hay que administrar antibióticos para prevenir el riesgo de infección intrauterina. Dependiendo del grado de la fisura, se intentará prolongar el embarazo o se provocará el parto.
¿Cómo puede evitarse?

Los expertos insisten en la importancia que tienen los cuidados de la madre.

  • Si padeces una enfermedad crónica debes acudir al médico antes de quedarte embarazada. Una detección a tiempo es la mejor garantía para evitar el nacimiento prematuro del bebé.

  • Durante la gestación hay que seguir una dieta equilibrada y mantener hábitos de vida saludables, como no fumar ni beber bebidas alcohólicas, mantener el descanso aconsejado, evitar en el estrés y acudir regularmente al ginecólogo.

  • En los casos en los que la embarazada presenta algún síntoma de riesgo, el especialista, además de prescribirle un tratamiento, la instruirá para que pueda reconocer los síntomas del parto prematuro de manera temprana y sepa cómo actuar.

  • Para una detección precoz del parto prematuro puede realizarse un análisis de la fibronectina, una sustancia que ayuda a fijar el saco fetal a la pared uterina y que puede aparecer en las secreciones vaginales. Su aumento incrementa las posibilidades de que el bebé llegue al mundo antes de tiempo. Para detectarla se toma una muestra de las secreciones vaginales de la embarazada entre las semanas 24ª y 34ª. Esta prueba se realiza a las mujeres que han tenido síntomas de parto prematuro o que presentan riesgo de sufrirlo.

  • En algunos casos se completa con la medición de la longitud del cuello del útero. Las mujeres que tienen un cuello más corto y aquellas que presentan un acortamiento en los siguientes exámenes tienen más posibilidades de sufrir un parto prematuro.
Peligros para la madre

Aunque en un principio el parto pretérmino no tiene más riesgos para la madre que un parto a término, pueden surgir algunas complicaciones, sobre todo cuando la causa es una infección vaginal o urinaria o cuando el útero no está preparado para el nacimiento.
Por este motivo, y para evitar el sufrimiento del bebé, muchos de estos partos se realizan por cesárea. Aunque la atención médica asegura que, en la inmensa mayoría de los casos, todo se desarrolla con normalidad.

Los padres pueden necesitar apoyo psicológico para entender lo que les ha pasado. La mayoría de los centros hospitalarios disponen de un servicio de atención psicológica que les presta ayuda, ya que el hecho de dejar a su bebé ingresado en el hospital les obliga a vivir una situación emocional muy dura y no saben cómo enfrentarse a ella.

martes, 30 de septiembre de 2008

¿Tiene que eructar tras cada toma?

No le va a pasar nada a tu hija porque no la pongas a eructar por la noche. Lo peor que le puede ocurrir es que tenga gases en la tripita, esté incómoda y se despierte. Pero si la haces eructar, se despierta seguro. Además, los niños de pecho, si están bien agarrados, casi no tragan aire, por lo que luego no eructan. No hay que hacer eructar a los niños. Todo lo más, durante el día, tenerlos un rato en brazos, en posición vertical, después de mamar. Si tienen gases, saldrán en pocos minutos. Y si no eructan, es porque no tenían gases.

Por: Dr. Carlos González
Pediatra especializado en alimentación y lactancia materna y autor de best sellers como ‘Mi niño no me come’, ‘Bésame mucho’ o ‘Un regalo para toda la vida’

Las primeras pruebas del recién nacido

Entre las preocupaciones de los nuevos padres, la más importante es el temor por la salud del bebé: ¿cuánto pesará?, ¿estará sano?, ¿tendrá algún problema?... No hay que alarmarse: en las primeras horas de vida harán al recién nacido todas las pruebas necesarias para confirmar que está bien. Cuando no hay complicaciones y el parto transcurre sin problemas, una enfermera pediátrica suele proporcionar los primeros cuidados al pequeño. Pero cuando la salud del futuro bebé corre peligro, resulta imprescindible la presencia de un pediatra neonatólogo en la sala de partos.

Estos son los primeros reconocimientos y atenciones que recibe recién nacido. En cuanto sea posible, es importante que el bebé esté en contacto con la piel de su madre:

Cordón umbilical y nacimiento

  • El tradicional cachete en las nalgas para provocar el llanto del bebé pasó a la historia hace tiempo. Ahora se opta por métodos más suaves, como estimular los pies del chiquitín para que reaccione, en caso de que no haya llorado al sentir el contacto de las manos del ginecólogo o de la matrona. La mayoría de los niños suelen hacerlo porque notan un cambio brusco de temperatura.
  • Lo mismo sucede con el cordón umbilical: ya no se corta de inmediato. A no ser que la salud del pequeño corra peligro, los médicos esperan a que deje de latir para hacer el corte y separar físicamente al niño de la madre.
  • Para evitar que el bebé tenga sensación de frío nada más nacer, el personal sanitario le seca lo antes posible con un paño estéril, y lo cubre con una toalla calentada previamente, para que no pierda calor.
  • Otras prácticas como bañarle nada más nacer o usar por sistema una sonda para limpiar la nariz y el estómago también están en desuso. Ahora, a no ser que el bebé no pueda respirar, las secreciones se limpian suavemente con una gasa.
El test de Apgar
  • La vitalidad y la madurez del recién nacido se valoran con el test de Apgar, que analiza cinco parámetros: color de la piel, frecuencia cardiaca, reflejos, tono muscular y respiración. Estos se puntúan de 0 a 2, en función de que la respuesta del bebé sea perfecta (2), discreta (1) o presente algún problema (0). Para obtener una evaluación más objetiva, se realiza dos veces: la primera, al minuto de nacer; y la segunda, cinco minutos después, cuando el neonato ha superado el bajón del parto.
  • Si la suma de las puntuaciones es de 8 a 10, el niño está en perfectas condiciones. Si la calificación es inferior a 6, el pequeño necesitará reanimación y una vigilancia especial. En ocasiones, la primera vez da un resultado muy bajo, pero una puntuación alta en la segunda confirma que la reanimación ha sido un éxito. Los resultados se anotan en la ficha neonatal que, a partir de entonces, formará parte de la historia clínica del bebé.
Otras pruebas
  • A continuación, el pediatra o la enfermera realizan una rápida revisión al bebé (cabeza, columna, caderas, genitales...) para comprobar que no existen malformaciones, y le trasladan a una zona especial de la sala de partos aclimatada. Allí se le cura el ombligo, se determina su grupo sanguíneo, se le limpia, pesa y mide, se comprueban sus reflejos y se toma nota de su perímetro craneal con el fin de establecer si los datos son normales respecto a su edad gestacional. Cuando el niño está limpio y calentito, le administran vitamina K, para prevenir posibles hemorragias; un colirio o una pomada en los ojos, para prevenir la conjuntivitis neonatal, que puede contraer en el parto si la madre sufre alguna infección ginecológica; y una primera dosis de la vacuna de la hepatitis B.
  • Después, se procede a su identificación mediante la huella dactilar y la colocación de una pulsera.
  • Hasta hace unos años se bañaba al bebé nada más nacer para desprenderle del vérnix caseoso, una capa de grasa blanquecina que facilita el deslizamiento a través del canal del parto. Ahora no se hace porque se sabe que le protege del frío y de las infecciones durante los primeros días de vida y se desprende sola cuando ya no es necesaria. Además, actúa como una crema hidratante que mantiene la piel suave.
Nuevo examen antes de ir a casa
  • Finalizados los cuidados más urgentes, el pequeño puede descansar en el regazo de mamá. Los profesionales sanitarios animan a la mujer a amamantar al bebé recién nacido, aunque en los partos con cesáreas o complicaciones habrá que esperar algunas horas. En muchas maternidades, la profilaxis (vitamina K y pomada ocular) se realiza en los brazos maternos. Es más, cuando un niño queda ingresado en la unidad de cuidados intensivos, los médicos autorizan el paso de los padres a la sala para que vean a su hijo y lo acaricien con regularidad.
  • En el paritorio se hace todo lo posible para no molestar al bebé, que acaba de sufrir un gran cambio. Cuando ya se ha adaptado al nuevo entorno, el pediatra realiza un segundo reconocimiento más completo que el anterior: le ausculta, analiza el color, los reflejos y el tono muscular, examina su cara, comprueba la formación de los principales órganos, las fontanelas, etc.
  • El examen vuelve a practicarse coincidiendo con el alta médica de la madre. Es el momento para comentar con el doctor las dudas que surgen sobre el cuidado del recién nacido, la cura del ombligo o la alimentación. Después, será el pediatra de zona quien supervise la evolución del chiquitín.
Pruebas metabólicas
El análisis de una gota de sangre del talón, en las primeras 48 horas de vida y pocos días después, detecta tres enfermedades extraordinariamente raras que pueden ocasionar minusvalías físicas y psíquicas serias:
  • Hipotiroidismo,
  • Hiperplasia.
  • Fenilcetonuria.
Con la detección y el tratamiento precoces, los bebés afectados pueden desarrollarse con normalidad