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sábado, 1 de noviembre de 2008

Cuándo ponerle aretes a la bebé

Tienes una linda bebé en tus brazos, ya tienes su ropita, sus gorritas, sus accesorios, pero a ese lindo rostro le hace falta unos aretes para completar el cuadro; es allí cuando surge la duda de cuándo es recomendable hacerle los orificios en las orejas.

Los aretes recomendables son de oro macizo y evitar los enchapados en oro o de otros materiales para prevenir infecciones y/o alergias. El modelo de los aretes, lo mejor son los redondos pegados a la oreja, evite los aros que pueden engancharse con la ropa o con los dedos de la bebé; el seguro debe ser el de presión que cubre toda la parte de atrás del arete.
Se pueden hacer los orificios en las orejas de la bebé a partir de las 48 horas de vida, lo ideal es hacerlo antes que las den de alta del hospital y que lo realice una enfermera con experiencia, con la finalidad que usted esté tranquila. Si no pudo hacerlo, puede hacerlo en cualquier otro momento.

El procedimiento es sencillo, se perfora los lóbulos de las orejas; obviamente duele pero si lo hace una persona con experiencia será algo rápido y sin problemas. No se usa anestesia para este procedimiento, pero si usted gusta puede solicitar que le apliquen una crema anestésica. Una vez que se hayan colocado los aretes no deben retirarse hasta luego de 6 semanas.

Luego de cada baño asegúrese que la zona de los orificios esté seca, y pase un hisopo humedecido con alcohol por delante y detrás de ellos. Si nota que su bebé tiene picazón, dolor, sangrado, olor desagradable, el área se encuentra enrojecida o inflamada debe acudir al pediatra porque su bebé puede estar teniendo una reacción alérgica o una infección.

Via: webdelbebe

Anorexia nerviosa y embarazo


¿Qué es la anorexia nerviosa?

La anorexia nerviosa consiste en una alteración de la conducta alimentaria que se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal dentro de los valores mínimos normales.

¿Cuáles son sus características?

Las principales características de la anorexia nerviosa son:
• Rechazo a mantener un peso corporal mínimo adecuado
• Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso
• Alteración significativa de la percepción del cuerpo o silueta corporal
• Ausencia de al menos tres ciclos menstruales seguidos (amenorrea)

¿Cómo se produce la pérdida de peso?

Generalmente la pérdida del peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Los anoréxicos comienzan a excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría cursa con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos. También utilizan otras formas de perder peso como la utilización de purgantes, laxantes y vómitos provocados. También el ejercicio físico excesivo es uno de los elementos que recurren los pacientes.

¿Qué factores la predisponen?

La vulnerabilidad de la adolescencia, los problemas familiares y sociales pueden combinarse con un clima social determinado para originar la conducta alimentaria típica de los anoréxicos, la pérdida de peso conduce a la malnutrición y ésta a su vez conduce a los cambios físicos (disminución del peso) y emocionales (irritabilidad y cambio de carácter).

¿Cuál es el grupo más vulnerable?

Las mujeres jóvenes constituyen el grupo más vulnerable, habitualmente se desarrolla en la adolescencia y juventud temprana, pero también puede ocurrir después de los 40 años. Los trastornos de la conducta alimentaria pueden ocurrir a cualquier edad y en determinadas situaciones (en particular de cambio) pueden precipitar la aparición de los síntomas. El embarazo y la maternidad son una de esas situaciones. También puede existir que una paciente anoréxica se embarace dando lugar a diferentes situaciones que traen consigo situaciones lamentables para la madre y el niño.

¿Qué sucede con la mujer embarazada?

El miedo a engordar asociado al embarazo o la mayor predisposición para el vómito se constituirán en elementos negativos durante todo el embarazo y el puerperio. Existe en algunas pacientes la remisión o disminución de este trastorno alimentario durante el embarazo pero con la reanudación del mismo luego del parto.

¿Cuáles son los síntomas de una embarazada anoréxica?

En una embarazada anoréxica se pueden observar los siguientes síntomas que indican este trastorno nutricional:
• Inadecuada ganancia de peso durante todo el embarazo
• Bajo peso al nacer del niño y muerte prenatal
• No hacerse cargo del bebé una vez producido el parto
• Preocupación extrema relacionada al peso del hijo

¿Cuál es el tratamiento?

La mujer anoréxica necesita la atención de un equipo interdisciplinario que pueda acompañarla y prepararla no sólo durante el embarazo, sino también en el puerperio y en la relación madre-hijo.
Además será indispensable un mayor control obstétrico y psicológico, un seguimiento nutricional adecuado, la suplementación de vitaminas y minerales previo al embarazo y durante el mismo.
Aconsejar a las pacientes a resolver el trastorno alimentario antes de embarazarse y trabajar durante todo el embarazo y puerperio para evitar recaídas.

Via: babysitio

¿De qué tienen miedo los niños?

Muchos niños se asustan de lo que no conocen y solo se sienten seguros con papá y mamá. Nuestro apoyo, proximidad y consuelo son las mejores herramientas para que superen sus miedos. Suele decirse que cuando de verdad aparecen los miedos infantiles es a partir de los dos años, porque a esta edad cobran protagonismo la fantasía y la imaginación de los pequeños. Pero eso no quiere decir que los niños no tengan miedo antes. Con un año, la mayoría de sus temores tienen que ver con el miedo a que les abandonen, por eso debemos intentar que se sientan seguros.

Los miedos más comunes

1. Juguetes

  • Algunos muñecos pueden provocarles pánico por su tamaño, por su expresión o por sus colores.
  • A muchos niños pequeños los payasos les causan un terror incontrolado. Su maquillaje, sus movimientos, sus voces, sus ropas y sus zapatones, diesñados para sorprender, no siempre divierten a los chiquitines.
2. Tijeras

También son muy frecuentes los temores a que les corten las uñas o el pelo con esas tijeras tan temibles. A esta edad todavía no tienen del todo claro qué duele y qué no, ni saben muy bien qué es propiamente su cuerpo. Por eso la tijera puede parecerles un arma terrible y el proceso del corte una feroz amputación.

¡Y qué decir de máquinas y electrodomésticos! La aspiradora, la batidora, la maquinilla de afeitar y otros ruidosos artefactos son capaces de ponerles los pelos de punta.

3. Separación

El temor a la separación es uno de los miedos más característicos de los niños con un año. Se manifiesta de diferentes formas. Una de ellas es la dificultad para despedirse de nosotros cuando tenemos que ausentarnos.
  • Cuando salgamos de casa, debemos despedirnos del niño aunque llore y le cueste. Así sabrá que puede confiar en nosotros y tendrá la seguridad de saber cuándo estamos en casa y cuándo no.
  • Si nos escapamos a escondidas se sentirá engañado. Además, su inseguridad será mayor porque, en cuanto no nos vea, tendrá la inquietud de que podemos habernos ido. Esto puede provocar que se nos pegue todo el día como una lapa y no soporte perdernos de vista. Si eso sucede demasiado a menudo, puede indicar un apego inseguro y ansioso.
  • Jugar al escondite puede ser de gran ayuda, ya que le hace sentir que podemos quedar fuera de su vista sin que por eso desaparezcamos del mapa.
  • Es bueno que se acostumbre a entretenerse solo algunos ratos. Le ayudará vernos aparecer de vez en cuando y oír nuestra voz desde otra habitación. Si tiene la tranquilidad de que estamos cerca y siente que puede contar con nosotros, pronto empezará a explorar el mundo por su cuenta.
4. Extraños

El miedo a los extraños es muy típico de esta edad, es otra forma que adopta el miedo a la separación y empieza a manifestarse incluso antes del primer cumpleaños.
  • El niño puede reaccionar aferrándose a nosotros cuando se encuentre ante personas desconocidas o a las que ha tratado muy poco. Debemos aceptar esta reacción como algo natural y saludable, ya que no tiene nada de extraordinaria.
  • Nuestro pequeño puede tener esta reacción en un primer momento, incluso cuando llegan los tíos o los abuelos. Nunca debemos tomárselo a mal, sino respetar la distancia y el ritmo que el niño necesita. Hay que dar tiempo al tiempo y dejar que el pequeño se acerque progresivamente a los suyos sin forzar las cosas.
  • Las gafas, las barbas, los bigotes, una gran estatura, una voz fuerte... pueden intimidar a nuestro hijo. Incluso que mamá se tiña el pelo o que papá vuelva de viaje con perilla, puede provocarle momentáneamente desconcierto y hasta temor. Dejemos pasar un poco de tiempo y todo volverá a la normalidad.
5. Oscuridad

El miedo a la oscuridad también es consecuencia del temor a la separación que puede empezar a inciarse a estas etapas. En realidad es un miedo a quedarse solo ante lo desconocido sin el amparo de papá y mamá.
  • Es mejor no dejarle llorando en su habitación con la idea de que ya se le pasará, porque confirmamos su temor al abandono, que es en realidad la base de su miedo.
  • Podemos volver para que compruebe que seguimos ahí, pero tratando de ampliar progresivamente los ratos que es capaz de permancer solo antes de dormirse.
  • La puerta abierta, una luz en el pasillo o un peluche que le acompañe también serán de ayuda.
  • Hacerle entender que en la oscuridad no hay nada y que papá y mamá están en la habitación de al lado no servirá de nada porque el niño es demasiado pequeño para comprenderlo. Aunque no está de más decírselo.
  • Debemos tranquilizarle con mucho cariño y quedarnos a su lado el ratito que sea necesario.
Mimos y comprensión

A esta edad, las explicaciones con la intención de controlar sus miedos no sirven de gran cosa porque todavía no son capaces de comprenderlas bien.
  • Por ejemplo, ante el miedo a lastormentas, lo que necesita un niño en ese momento es nuestra compañía y consuelo. Debemos acariciarle y explicarle que no pasa nada, que las nubes se están peleando. Podemos inventarnos un cuento muy sencillo sobre el tema en el que todo se resuelva felizmente. Quizás lo entienda todo a medias, pero nuestra presencia hará el resto.También podemos jugar a hacer ruidos con la boca y las manos o golpear un tambor. El juego y la risa son armas eficaces para combatir los miedos infantiles.
  • Un buen abrazo es un consuelo seguro. Nuestro contacto y nuestros brazos son el mejor refugio. El contacto físico es un modo de demostrar amor, y si habitualmente es necesario, aún lo es más como receta contra el miedo.
No hay que forzar al niño
  • Tenemos que entender que el miedo es algo natural, sobre todo en los niños. Al cabo de un tiempo se va por donde ha venido.
  • No hay que avergonzarles ni hacerles sentir que sus temores son incorrectos. Debemos consolarles y transmitirles seguridad.
  • Tampoco hay que obligarles a enfrentarse a lo que les asusta. Aunque si con nuestro apoyo y protección se sienten más valientes, hay que animarles. Si el niño no quiere que le coja el rey mago pero se atreve a saludarle desde nuestros brazos, estupendo.
  • No debemos utilizar sus miedos para controlarles. Decirles "como no te portes bien me marcho y te dejo solo", es cualquier cosa menos un buen recurso educativo.
  • Procuraremos no contagiarles nuestros temores. Si nos asustan los perros, sería bueno que el niño estuviese acompañado por otra persona que le inspire seguridad cuando nos encontremos con uno.

sábado, 25 de octubre de 2008

¿Qué hacer en caso de mareo?

Durante la gestación la mujer tiene la precion más baja, muchas embarazadas se marean alguna vez. Cuando se notan las primeras sensaciones de mareo, es conveniente tumbarse, en el primer trimestre sobre la espalda y con las piernas en alto y en los dos siguientes de lado. Si ocurre en un lugar público, lo mejor es sentarse doblando bien el cuerpo y poniendo la cabeza entre las piernas. Hacer varias pequeñas comidas al día puede evitar los mareos.


Por: Dr. Pedro de la Fuente
Catedrático de Obstetricia y Ginecología
Autor del libro ‘Tratado de obstetricia y ginecología’

Bañar al bebé por primera vez

Son muchas las inquietudes, las dudas, y las preguntas que las mamás y los papás se hacen cuando tienen que bañar a su bebé por primera vez. Normalmente se sienten inseguros y ansiosos, y con algo de miedo, principalmente cuando son padres primerizos, y tienen que bañar a su bebé. Se preguntan cómo deben sujetarlo, manejarlo, y qué cuidados deben tener. Muchos dudan de cómo lavar las orejitas, cuál es la temperatura ideal del agua, y de muchos otros detalles. Pero, tranquilos, son dudas normales, compartidas por muchísimos padres. El bebé necesita de dos o tres baños semanales en las temporadas más frías. En las épocas más calurosas, podrás bañarlo con más frecuencia.

Qué necesitarás para el baño del bebé

La mejor forma para adquirir seguridad es organizarse. Y para eso nada mejor que reunir y tener a mano todo lo que necesitas para bañar a tu bebé. Para bañar a un bebé pequeñito es necesario: jabón neutro, toalla de algodón, peine o cepillo, ropa limpia, champú adecuado para los bebés, pañales, una bañera (móvil o fija), y una esponja (opcional).

Cómo empezar el baño del bebé

Cuando tengas todo el material necesario, lávate las manos, y en seguida cierra bien la puerta y la ventana de la habitación donde bañarás al bebé, para evitar corrientes de aire. Y siga pasos:

1- Comprueba de que la bañera está limpia. Llena la bañera con agua tibia. Utiliza el codo o la parte interior de la muñera para comprobar que la temperatura es apropiada. Puedes utilizar un termómetro de baño. El agua no debe superar dos 30 grados centígrados.
2- Desnuda al bebé, límpiele la zona del pañal, y envuélvalo en una toalla.
3- Límpiale la carita y las orejas con un trocito de algodón húmedo.
4- Sostenga al bebé con su brazo derecho, del mismo modo como si llevaras una pelota, inclínelo sobre la bañera, y con la mano izquierda, y lávele la cabeza con el mínimo de champú. Enjuague bien y seque para cepillar después.
5- Lavada la cabeza, sostenga los hombros del bebé con una mano, introduciendo los dedos por debajo del sobaco y sosteniéndole das piernas o el trasero con la otra mano. Es importante no dejar de sonreírle y hablarle mientras lo manejas.
6- Introduzca al bebé en el agua. Mantenga una mano por debajo de los sus hombros, de modo que tenga los hombros y la cabeza fuera del agua, y utilice la otra mano libre para lavarlo.
7- Con o sin esponja, lave, enjuague, y seque de arriba abajo. Primero el pecho, los brazos, las manos, hasta las piernas y los pies.
8- Gire al bebé para lavar la espalda y el trasero.
9- Una vez que esté limpio y enjuagado, levántelo con suavidad y cúbralo con una toalla.
10- Séquelo bien, y lo envuelvas para darle calor.

Bañar a un bebé recién nacido

A un bebé recién nacido, lo ideal es darle un baño seco, sin inmersión en el agua, en los primeros días. Antes de desnudar al bebé, se limpia su cabecita con una esponja suave y humedecida con agua tibia. Con un algodón también humedecido en agua tibia, y algo de jabón, se limpia los ojitos, la nariz, la carita y las orejas, y luego todo el cuerpo. En seguida se enjuaga todo con una toalla suave, sin frotar. Séquelo y póngale su ropita limpia. Es importante que revises el cordón y el área del ombligo. Si supura, tiene un color rojizo o mal olor, comenta con el pediatra. El cordón se limpia con agua y jabón. Y se seca muy bien.

Consejos y recomendaciones importantes para bañar a un bebé recién nacido

Existen algunos cuidados especiales que debemos considerar durante el baño del bebé:
1- Nunca deje solo al bebé durante el baño. En el caso de que surja alguna urgencia, llévatelo contigo.
2- No es recomendable la utilización de talcos, colonias, etc., principalmente en los primeros meses. Pueden desencadenar alergias.
3- La altura de la bañera debe ser adecuada a la altura de la persona que está bañando al bebé. Lave siempre la bañera antes y después de su utilización.
4- Asegúrate de secar bien todos los pliegues de la piel, especialmente debajo del mentón, detrás de las orejas, y el área del pañal.
5- Aprovecha la hora del baño para revisar a tu bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
6- No te desanimes si tu bebé llora mucho en los primeros baños. El desconocido seguramente le asustará. Con el tiempo él se acostumbrará, y llegará a disfrutar de este momento de placer. Y sus papás también.

Via: guiainfantil

Cómo eliminar los piojos

Los piojos saltan de una cabeza a otra con mucha facilidad, en especial entre los más pequeños que tienen mucho contacto físico entre sí. Te explicamos cómo tratar estos parásitos y evitarlos.

¿Cómo son piojos y liendres?

El piojo es un insecto gris de entre 2,5 y 4 mm de longitud que vive en el cabello de las personas y se alimenta de pequeñas cantidades de sangre, que extrae picando el cuero cabelludo.
La hembra pone entre 4 y 8 huevos al día (llamados liendres), que tardan unos 15 días en hacerse adultos. Son de un color blanquecino y se fijan fuertemente al pelo a una distancia aproximada de 0,5 cm de su raíz (no hay que confundir con la caspa que está suelta o se desprende con facilidad).

¿Cuándo sospechamos que tiene piojos?

Las picaduras de los piojos pueden provocar picor e inflamación del cuero cabelludo. Si el niño se rasca la cabeza, sobre todo en la zona de la nuca y detrás de las orejas, podemos salir de dudas humedeciendo el pelo y pasando la liendrera, un peine de púas finas muy juntas, que arrastrará algún insecto y algunas huevas (antes de volver a usar este peine conviene hervirlo durante cinco minutos).

¿Qué hacer si no encontramos huevos o liendres?

No es preciso tomar precauciones, solo seguir observando todos los días la cabeza del niño y extremar la higiene. Hay que advertirle de que no debe intercambiar toallas, horquillas, diademas, peines o gorros con otros niños.

¿Conviene usar loción para prevenir?

No es aconsejable usar medicamentos antipiojos para prevenir una posible infestación, ya que los piojos se hacen resistentes a los medicamentos y el cabello se debilita con el uso continuado de los insecticidas.

¿Qué hacemos si estos parásitos aparecen?

En primer lugar, mantener la calma: usando un buen antiparasitario los piojos se pueden eliminar a la primera. El niño no debe volver a clase hasta que no haya sido tratado. Además, debemos ponernos en contacto con el colegio o la guardería para que puedan controlar a sus compañeros. Los piojos son extremadamente contagiosos.

¿En qué consiste el tratamiento?

Existen varios productos antipiojos eficaces, pero el más usado es la loción de permetrina, porque no es muy tóxico. Es muy importante aplicarlo correctamente, muchos productos antipiojos resultan ineficaces porque no se usan bien.

¿Cómo se aplica el producto antipiojos?


Las lociones antipiojos se aplican con el cabello seco, insistiendo en nuca y detrás de las orejas, que es donde se acumulan estos parásitos. Después se cubre la cabeza del niño con un gorro de plástico, para potenciar su acción y recoger los bichitos que se desprenden, y se deja actuar el tiempo indicado en el prospecto. A continuación se lava, aclara y seca el pelo con la toalla y se peina cuidadosamente con la liendrera. Si falla el tratamiento, se puede repetir la aplicación entre siete y diez días más tarde.

¿Y si aparecen de nuevo?

En caso de que el niño siga teniendo piojos dos semanas después de haber aplicado el tratamiento, hay que consultar de nuevo al médico, ya que puede necesitar un cambio de loción. También hay que consultar si el pequeño tiene erosiones o heridas en el cuero cabelludo.

¿Y las liendres?


Tras aclarar el pelo y secarlo con la toalla se peina con una liendrera de cerdas finas y tupidas con suavidad, para no lesionar el cabello. Si queda algún huevo adherido al pelo, se quita con las manos.

  • Los días posteriores hay que seguir usando la liendrera hasta que no se encuentre ningún huevo.
  • Se puede aclarar el pelo después del lavado con una solución de agua con vinagre (en el mercado existe una ya preparada), que disuelve la sustancia que pega las liendres al cabello. Se aplica, se deja durante unos diez minutos y se aclara el pelo para retirar el vinagre.
  • Por último, se lava con agua caliente (a 55º durante al menos 20 minutos) la ropa del niño, sus sábanas y toallas y se pasa la aspiradora por suelos y sofás.

martes, 14 de octubre de 2008

¿Cuántos tiempo hay que esperar entre dos embarazos?

La Organización Mundial de la Salud aconseja esperar dos años, aunque es una recomendación pensada para los países en desarrollo, en los que la alimentación suele ser precaria y las madres dan el pecho durante muchos meses e incluso años. Pero en el mundo occidental, si una mujer está sana y se alimenta bien y de forma equilibrada, es suficiente con dejar transcurrir un año entre un embarazo y otro.

Este tiempo es suficiente para que la mujer se recupere físicamente y para que se establezcan los lazos afectivos entre madre e hijo. Si una madre se queda embarazada a los pocos meses del parto, comienza a compartir su afecto y pensamientos con el futuro bebé y no puede volcarse completamente en el hijo que ya tiene. Por todo esto, mi consejo es el mismo: esperar un año. Además, debes hacer una visita al ginecólogo y tomar ácido fólico antes de quedarte embarazada.

Por: Dr. Pedro de la Fuente
Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Autor del libro ‘Tratado de obstetricia y ginecología’.