Para todas aquellas mujeres que están en la dulce espera que están considerando hacerse un piercing o para aquellas que piensan en quedar embarazada y quieren ponerse un aro en ombligo, lo mejor es posponer el procedimiento hasta que den a luz.
Conforme tu barriga vaya creciendo junto con tu bebé, la piel de tu barriga se va a poner mucho más dura o estirada. esto frecuentemente puede llegar a irritar el área de la cintura donde se encontraría el piercing, incluso aún si usas ropa de maternidad suelta.
Esto además se torna más complicado conforme el embarazo va avanzando por lo que no se puede mantener el aro y la piel que lo rodea limpia para evitar alguna infección.
Para los casos de cesárea, el asunto se torna más complicado pues hay que remover el aro o piercing antes de practicarse dicha intervención quirúrgica.
Y además, hay muchas cesáreas que no están preparadas y que finalmente se realizan a último momento, cuando el proceso de labor ya ha comenzado, es por ello que la mejor de las recomendaciones es que las madres eviten los piercing o aros antes de entrar en trabajo de parto.
Via: babycenter
martes, 16 de diciembre de 2008
¿Es seguro hacerse un piercing o aro en el ombligo mientras estoy embarazada?
jueves, 11 de diciembre de 2008
Video cómo cambiarle el pañal a un bebé
Hay ocasiones en las que me tengo que quedar con mi pequeño sobrino aquí en casa y cómo se imaginarán, lo más difícil es la parte de los pañales.
No es que carezca del instinto maternal que por naturaleza todas las mujeres tenemos, lo que pasa es que no me parece nada agradable la tarea de cambiar los pañales y aunque quiero mucho a mi sobrinito, es una tarea que quisiera retrasar un tiempo más, auqnue con la frecuencia que me lo dejan para que lo cuide, pues creo que no pasará mucho tiempo.
Pues bien, si bien siempre trato de no darme cuenta de que el bebé necesita una cambiada de pañal, cuando llora y llora y no se calma, pues es necesario emprender la tarea y hacerlo… o caso contrario, llamar a alguien más para que se atreva a hacerlo por ti, que por lo general es lo que siempre hago.
Así que me puse la tarea de averiguar un poco más acerca de ese arte del cambiado de pañales y valgan verdades, encontré este video que me ayudó muchísimo a intentar comprender y agarrar ciertos trucos para poder cambiar de pañal a mi sobrinito y evitar malos ratos, al menos, lo veo y parece fñacil, ahora falta solamente ponerme a practicar un poco.
Via: embarazo10
Etiquetas: BEBÉ
Cómo prevenir el parto prematuro
Como ya hemos comentado antes, el parto prematuro es aquel que se produce antes de la semana 37 de embarazo y debe intentar evitarse en cuanto sea posible, pues el feto no ha completado su desarrollo.
Para evitar el parto prematuro es recomendable el reposo y la medicación úteroinhibidora endovenosa u oral según la gravedad, es decir en que semana de embarazo te encuentras, el tratamiento debe llevarse a cabo en una clínica u hospital, pues requiere monitoreo constante de la madre y del bebe.
En caso de que sea imposible detener el parto, es de suma importancia que la atención del parto se realice en una clínica u hospital con los implementos necesarios para la solución de cualquiera de las complicaciones más frecuentes del bebé prematuro.
Ante la presencia de alguno de los siguientes síntomas antes de haber cumplido las 37 semanas de embarazo, debes llamar de inmediato a tu médico.
- Presión sobre el pubis y el periné
- Dolor en la zona lumbar, especialmente si no lo has tenido
- Puntadas o sensación de vacío en la zona vaginal profunda
- Aumento de las secreciones vaginales
- Flujo vaginal amarronado o levemente sanguinolento
- Rotura de la bolsa
- Spotting o hemorragia vaginal
Algunos de estos sintomas pueden confundirse con los síntomas normales del embarazo, como la presión sobre el pubis, el dolor en la zona lumbar y las contracciones, que pueden corresponder a las contracciones de Braxton Hicks. Pero ante la sospecha de que algo anda mal no dudes en contactar inmediatamente al médico.
Via: embarazadablog
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD
¿Qué hacer cuando los niños se ponen enfermos?
Parece sencillo cuidar a nuestro hijo cuando tiene gripe o no se encuentra bien, pero a veces tenemos dudas: ¿nos necesita a su lado? ¿Hay que insistirle para que coma? ¿Qué hacer con la fiebre? ¿Debe estar en cama?
Algunos principios inamovibles han variado. La forma en que nos cuidaban nuestros padres no es siempre la más adecuada y también nuestras circunstancias han cambiado: ya no vivimos como nuestros padres. Resolvemo algunas de nuestras principales dudas sobre enfermedades comunes como catarros, resfriados o gripe.
1. ¿Cuándo no ir al cole?
Sobre todo cuando trabajan los dos padres, no es fácil optar por dejar al niño en casa. Sin embargo, hay síntomas que no podemos ignorar. Los criterios a la hora de decidir si el pequeño debe ir o no a la escuela son éstos:
- La fiebre: si la tiene alta, o no es muy alta pero no le baja, no debe ir al colegio. En primer lugar, porque él no está en condiciones de seguir un ritmo normal y su cuerpo necesita descanso; en segundo lugar, porque su enfermedad puede ser contagiosa.
- El estado general nos da una gran información. Si no tiene apenas fiebre pero se encuentra muy decaído, sin ganas de hacer nada, es muy posible que esté incubando algo y deberíamos dejarlo en casa por su propio bien. Además, el periodo de incubación normalmente suele ser el más contagioso.
- El riesgo de contagio es el tercer criterio. Si ya sabemos que la enfermedad es contagiosa, no debe ir al cole aunque se encuentre bien, e incluso hasta que esté totalmente curado. Hay virus y bacterias que se transmiten con mucha facilidad.
Los enfermos tienen especial necesidad de mimos y cariño. Se sienten mal y necesitan que les transmitamos seguridad. Se sentirán más protegidos si nos tienen a su lado y, siempre que podamos, esto es lo que debemos hacer. Si no es posible, es importante dejarlos con una persona que les atienda y les dé ese extra de cariño y seguridad. Y cuando volvamos a casa, debemos dedicarles toda nuestra atención y tiempo.
3. ¿Cuánto le abrigo?
- Si tiene fiebre, es preferible que lleve algo menos de ropa para perder calor en una habitación a temperatura ambiente.
- Si no tiene fiebre, puede llevar la ropa que quiera.
- La temperatura de la habitación no debe subirse porque el niño esté enfermo. Es conveniente airearla varias veces a lo largo del día, y es mejor que esté fresquita que sobrecargada.
- La ropa de algodón, que permite una mejor transpiración, es preferible a la sintética: él se sentirá más limpio.
- Hay medicamentos de los que es importante mantener unos niveles en sangre, como son los antibióticos. En este caso, seguiremos estrictamente las indicaciones del pediatra.
- Haremos lo posible para que se tomen la medicina voluntariamente mediante acuerdos, alicientes o, simplemente, concienciándolos, dependiendo de su edad. Si se la damos sin su consentimiento, puede ser que acabe vomitándola.
- En cuanto a los antitérmicos y antitusígenos, no es necesario administrarlos con tanta precisión:
- Los antitérmicos, encargados de bajar la temperatura, son recomendables cuando la fiebre genera malestar en el niño. Si, a pesar de ésta, el niño se encuentra bien, no es necesario dárselos. Hay enfermedades que incluso evolucionan mejor con fiebre que sin ella. Los administraremos en los momentos necesarios, según nos indique el pediatra.
- Los antitusígenos, o jarabes para la tos, tampoco hay que darlos habitualmente. La tos es un mecanismo de eliminación de mocos que tiene una función de limpieza. Los administraremos con cuidado, siguiendo las indicaciones del pediatra, ante determinados tipos de tos y en momentos concretos del día (normalmente de noche).
No existe ninguna contraindicación para no bañarle durante la enfermedad. Todo lo contrario: le ayuda a sentirse más limpio y relajado al final del día. Si estuviera demasiado decaído como para bañarse, podemos lavarlo por partes cada día: le refrescará y le aliviará.
6. ¿Mejor en cama? ¿Puede salir a la calle?
Antes se pensaba que un niño en cama se recuperaba mejor. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la inmovilidad perjudica a los pequeños. No se trata de que pase el día corriendo de un lado a otro, pero sí de que se mueva en función de lo que le pida el cuerpo. ¿Está muy decaído y no quiere salir de la cama? Hay que respetarlo. Pero cuando dé muestras de querer pasar al salón con el resto de la familia, no pasa nada por permitírselo.
Respecto a salir o no a la calle, el sentido común nos guiará. Si está ya en fase de recuperación, no tiene fiebre y hace un buen día, podemos salir con él a dar un paseo corto, abrigándole convenientemente (ni mucho ni poco).
7. ¿Le aislamos para que no contagie?
Hay determinadas enfermedades, las que se contagian por vía aérea, de las que es difícil aislar a los hermanos: unos las cogerán y otros no en función de su propia inmunidad. Pero hay otras enfermedades contagiosas, especialmente las gastrointestinales, que podemos (y debemos) evitar que pasen a sus hermanos. Ante estas enfermedades, principalmente de transmisión fecal-oral, es necesario que el niño se lave las manos después de ir al baño, que no use el mismo cuarto de baño de la familia (puede usar otro o un orinal) y que no comparta los utensilios con los que come.
8. ¿Cómo le entretengo?
Los niños enfermos suelen estar decaídos y no necesitan mucha actividad o prefieren actividades pasivas. Pero es muy importante jugar con él y prestarle atención.
- Podemos contarles cuentos y ver con ellos sus pelis favoritas.
- Cuando el peque empiece a encontrarse mejor, prepararemos un espacio cálido en el que jugar: la cama o una manta en el suelo.
- Podemos integrarle, además, en nuestras actividades: que nos ayude a preparar su zumo, la comida, que nos acompañe mientras planchamos, etc.
A no ser que el pediatra diga lo contrario, el niño enfermo puede comer lo que le apetezca; no hay que seguir ningún tipo de dieta especial. Es posible que rechace determinados alimentos y hemos de respetarlo. Lo habitual es que pierda el apetito, pero no debemos insistirle para que coma más (bajo la consigna de que ha de recuperar fuerzas).
Lo que sí podemos hacer es permitirle comer alimentos fáciles de tragar y que le gusten: flanes, batidos, etc. No nos preocupemos, pues se mueve poco y apenas gasta energía. Pero no debemos equivocarnos: con la excusa de que está malo, no hay que darle golosinas. Es importante, eso sí, que beba suficiente líquido, sobre todo si tiene fiebre. Hay que evitar refrescos y bebidas frías.
10. ¿Cuándo puede volver al colegio?
- En los resfriados, puede volver al colegio 24 horas después de que haya desaparecido la fiebre y siempre que su estado lo permita (ya está contento y vuelve a ser el mismo).
- Cuando ha pasado por una enfermedad más grave, como una neumonía, hay que esperar una semana después de que hayan remitido los síntomas.
- Tras ciertas enfermedades infecciosas como la varicela, también se debe esperar una semana (o a que todas las ampollas se hayan convertido en costras y se estén cayendo).
Etiquetas: SALUD
jueves, 4 de diciembre de 2008
¿Se estropea el pecho con la lactancia?
Generalmente se piensa que amamantar provoca la caída del pecho, aunque resulte una idea muy extendida es errónea.
La verdad es que el pecho puede verse afectado por embarazo por los cambios de tamaño, lo que perjudica es engordar y adelgazar de forma brusca.
El paso de tiempo actúa igual en una mujer que haya dado el pecho como en una que no lo haya hecho.
Lo que es importante es utilizar un sujetador adecuado tanto en el embarazo como en la lactancia para evitar la flacidez cuando el tamaño de los senos vuelva a ser el habitual, también se pueden utilizar cremas que ayudan a evitar la flacidez.
Via: bebesypapas
Etiquetas: SALUD
Juegos para estimular el equilibrio del bebé
Balancearse en la sillita de la reina, trotar a caballito aferrado a la espalda de papá o dar una voltereta agarrado de las manos de mamá les encanta. Además de divertidos, todos estos juegos estimulan su sentido del equilibrio.
Cada vez que el niño da vueltas, se balancea o gira sobre sí mismo, sus neuronas cerebrales se multiplican y se conectan entre sí, lo que favorece su desarrollo cognitivo, la coordinación de sus sentidos y del sistema motor, y estimula su equilibrio, que es fundamental para aprender a caminar. También es necesario para desarrollar lo que se denomina conciencia espacial, una relación correcta entre el cuerpo, el espacio y las cosas que nos rodean.
El sistema nervioso del bebé se desarrolla de forma vertiginosa en el primer año de vida. El suave balanceo con que le acunamos en nuestros brazos ya supone un importante estímulo, y poco a poco, durante esos primeros meses, al mecerle o pasearle en la sillita, vamos aportando madurez a su sistema nervioso.
Primeros pasos (des)equilibrados
Uno de los grandes desafíos de los bebés es aprender a andar. Esta gran hazaña depende en gran parte de lo desarrollado que esté su sentido del equilibrio, ya que éste le permite coordinar todos sus movimientos en relación al espacio en el que se encuentra y desplazarse en la dirección correcta. El sentido del equilibrio está compuesto por tres canales situados en el oído interno. Estos canales detectan en cada momento la posición en la que estamos para que el cerebro informe de ésta a los ojos y a los músculos y de cómo tenemos que movernos para mantener el equilibrio y no caernos.
Cuando jugamos con nuestro hijo a cogerle en brazos y subirle y bajarle, no solo estamos haciéndole pasar un rato divertido, sino que estamos ayudando a que el pequeño desarrolle de manera asombrosa su cerebro creando nuevas conexiones y circuitos neuronales. El cerebro del bebé nace ya con millones de células nerviosas. Las que controlan las funciones esenciales para su supervivencia como el latido del corazón o su respiración ya están conectadas entre sí antes de que el pequeño venga al mundo, pero existen muchísimas más que están esperando a ser conectadas para poder funcionar correctamente, y eso solo puede ocurrir cuando se estimula y se utiliza el cerebro.
Los tres primeros años en la vida del niño son claves para su desarrollo neurológico, motriz, cognitivo y emocional. Lo que viva en esos años va a determinar en gran medida cómo va a ser el pequeño en el futuro. Si a esta edad estimulamos su capacidad para comunicarse o para caminar y controlar su cuerpo, le animamos a que descubra su entorno y establecemos unas bases emocionales positivas y estables.
Todo son beneficios
Los juegos que le hacen perder la estabilidad suponen un magnífico estímulo para su cerebro. Le enseñan a anticipar lo que va a pasar a continuación, a memorizar sin darse cuenta las canciones que acompañan al juego, y en definitiva, le hacen estar más despierto y preparado intelectualmente para abordar otros hitos de su desarrollo, como el lenguaje.
Además percibe que papá y mamá se lo están pasando muy bien con él, y eso refuerza sus vínculos afectivos y le proporciona estabilidad emocional. Quedar suspendido sobre la cabeza de papá y bajar de golpe en sus brazos, o caer hacia atrás solo sujeto por las manitas, le provoca un cosquilleo excitante que a veces puede acercarse al miedo: es el vértigo que nos hace, por fracciones de segundo, perder la orientación. ¿A que suena emocionante? A él, desde luego, se lo parece.
Con cuidado
- Debemos sujetarle muy bien para que no se nos caiga (si lo hacemos entre dos personas, mejor).
- Los movimientos tienen que ser suaves, evitando el zarandeo brusco.
- Los bracitos también están muy expuestos a lesionarse si no les agarramos bien. Por eso, si le hacemos girar alrededor nuestro es mucho más recomendable cogerle de las muñecas o de los brazos que de las manos.
- También tenemos que cerciorarnos de que no hay muebles o lámparas cerca contra las que pueda chocar.
Etiquetas: BEBÉ
La importancia del hierro en el embarazo.
En América del sur un relevamiento efectuado por UNICEF, determinó que las embarazadas tenían un déficit de hasta un 24 % del mineral y por lo tanto presentaban el cuadro anémico.
Desde el sistema publico de sanidad se recomienda el refuerzo de hierro durante el embarazo, pero estudios poblacionales determinaron que un 30% de las embarazadas no lo realiza.
La prevención de la anemia salva vidas, evita nacimientos prematuros, y favorece los partos evitando complicaciones, por debilidad de madre para llevarlo adelante.
En cuanto a los recién nacidos se ven afectados por un mayor riesgo de carácter nutricional, pudiendo dificultar su crecimiento, el correcto desarrollo psíquico a nivel motriz y de cognición.
El tercer mes del embarazo es el más característico en cuanto a la disminución del hierro, por las necesidades del feto en este periodo, a pesar de las apariencias de la madre por encontrarse con un peso mayor, este no es indicador de una buena nutrición en particular de este mineral.
La incorporación de hierro es tan importante en el embarazo que según los profesionales, no alcanza con el incorporado por la alimentación, por ello es necesaria la suplementación del mismo, tanto por prescripción medica de un suplemento especifico, como el consumo de alimentos fortificados.