El ritual previo al sueño, la rutina de horarios, las comidas.... Te enseñamos todos los factores que debes tener en cuenta para que tu bebé duerma plácidamente toda la noche.
Dormir es algo que el bebé debe aprender poco a poco desde que nace. Lo ideal es que los elementos que use para hacerlo no precisen nuestra intervención y que lo que el pequeño asocia al sueño (el chupete, un peluche....) continúe a su lado cuando despierte.
Claves para dormir bien
1. El ritual previo al sueño ha de ser placentero y predecible. Esta rutina debería empezar desde el nacimiento y resulta de máxima importancia al llegar al año de edad.
2. El entorno debe ser tranquilo y oscuro. El sueño implica un cambio de actividad del cerebro que se ve favorecido por un ambiente relajante.
3. Horarios regulares. Conviene acostar y levantar al pequeño todos los días aproximadamente a la misma hora y evitar las siestas tardías o de más de dos horas.
4. La temperatura de su habitación ha de ser confortable (entre 18 y 22 grados). El exceso de calor o de frío propicia el despertar nocturno.
5. El ruido ambiental debería ser mínimo durante la noche; por el día, sin embargo conviene que el bebé se acostumbre a hacer sus siestas con el jaleo habitual del hogar.
6. Hambre
Tan malo es acostarle hambriento (se despertará enseguida) como sobrealimentado, pues con ello obligamos a su estómago a trabajar durante la noche en lugar de descansar. Además, el exceso de líquido puede interrumpir el sueño.
7. Dormirse solo. El bebé debe aprender a conciliar el sueño sin ayuda de sus padres. Si estamos a su lado hasta que se duerma, reclamará nuestra presencia cada vez que se despierte de noche.
8. Los juegos movidos y las actividades que impliquen una actividad física vigorosa que puedan ponerle nervioso deben evitarse en las dos horas previas al sueño.
9. Bebidas excitantes. Por la misma razón, hay que abstenerse de ofrecerle bebidas estimulantes, como el chocolate o las colas.
10. Despertares nocturnos. No perdamos los nervios si el niño nos desvela. Necesita que le tranquilicemos. Puede que tenga pesadillas, y si nos enfadamos, solo logramos que se agite más.
viernes, 9 de enero de 2009
¿Cómo conseguir que el bebé duerma bien?
Etiquetas: BEBÉ
Parto inducido, en qué casos es aconsejable
Lo ideal es que el bebé venga al mundo de forma natural, pero a veces es necesario desencadenar el parto de forma artificial porque continuar con el embarazo puede suponer un riesgo para la madre, para el feto o para ambos.
En algunas ocasiones es preciso inducir el parto para proporcionar asistencia médica al recién nacido, por ejemplo si sufre patologías cardiacas o pulmonares, o malformaciones que requieran una intervención quirúrgica o un tratamiento rápido, para lo cual tiene que nacer en un momento determinado.
En principio, también es posible inducir el parto en los embarazos gemelares y cuando la madre ha tenido una cesárea, pero extremando las precauciones. En todos los casos, la matrona controla regularmente el estado de salud de la madre y del bebé.
Se aconseja en caso de...
- Rotura prematura de membranas: cuando se rompe la bolsa de aguas, lo normal es que en poco tiempo aparezcan las contracciones y comience la dilatación. Pero a veces no ocurre así y la mujer no se pone de parto. En este caso, el tocólogo ingresa a la gestante y la mantiene en observación de 12 a 24 horas, vigilando el estado del feto con monitorización frecuente, y la protege de una posible infección administrándole antibióticos. Si en ese tiempo el parto no se inicia de forma espontánea, será necesario provocarlo.
- Que el embarazo se prolongue en exceso: si la gestación supera la semana 41+ 3 días (la edad gestacional se valora con ecografía) y la mujer no se pone de parto, se le induce.
- Enfermedades maternas: algunos trastornos que sufre la madre, como la hipertensión o la diabetes (especialmente la de tipo I), pueden afectar a la salud del feto o de la propia embarazada si la gestación continúa. También justifican una inducción las patologías renales, cardiacas, pulmonares o hepáticas, algunos tipos de cáncer y las infecciones en el útero.
- Meconio en el líquido amniótico: si el tocólogo ve que el líquido está teñido de meconio (el feto ha defecado dentro del útero), será preciso finalizar la gestación, pues ello puede indicar que el bebé no se encuentra bien.
- Crecimiento intrauterino retardado (CIR): el feto deja de crecer dentro del útero a un ritmo normal. Esto indica que se está produciendo alguna alteración que impide la correcta nutrición del pequeño, y que puede ocasionarle problemas serios de salud, incluso la muerte dentro del útero.
¿Cómo se hace?
Como cada mujer y cada embarazo es un caso único, el tocólogo valora individualmente las características particulares antes de elegir el medio para inducir el parto.
Fundamentalmente, lo que determina el método a emplear es el estado del cérvix o cuello del útero. Para conocerlo se usa el test de Bishop. Palpando el cuello uterino, los profesionales valoran cinco características que indican si el cérvix está más o menos favorable para el parto:
- El borramiento (longitud del cérvix): para que se produzca el parto, el cuello tiene que ser fino y delgado.
- La consistencia: para que el parto evolucione, el cuello del útero debe ser blando.
- La posición del cérvix respecto a la vagina: en el parto debe encontrarse centrado.
- La dilatación, que puede ir de 0 a 10 centímetros.
- La distancia a la que se encuentra la cabeza del feto de la salida del canal del parto.
Cuanto más favorable esté el cérvix, más fácil será la inducción. Además del test de Bishop, el tocólogo valorará otras circunstancias como la paridad (si es el primer parto o ya se ha parido alguna vez), si se ha tenido una cesárea anterior o si las membranas de la bolsa de aguas están rotas o no. En función de todo ello, empleará un método u otro para provocar el parto.
- En los embarazos con placenta previa.
- Cuando la madre tiene cicatrices en el útero.
- Si sufre algunos tipos de cáncer de cérvix o infecciones como el herpes genital.
- En caso de que el feto esté mal colocado, sea muy grande, haya desproporción entre su cabeza y la pelvis materna o corra peligro inminente. En estos casos, se practica una cesárea.
La inducción es un procedimiento artificial. Los profesionales usan medios para imitar a la naturaleza y hacer posible el nacimiento en una mujer en la que aún no se ha iniciado el proceso de parto. Esto, a veces, no es del todo perfecto y puede provocar efectos secundarios.
Para la madre: como estos partos son más largos, la mujer se cansa más y tiene más posibilidades de sufrir fiebre durante el parto, deshidratación y exceso de contracciones (y, por tanto, de rotura uterina). Al aumentar la posibilidad de terminar en cesárea o parto instrumental, se suman los riesgos de dichos procedimientos (infección, dolor, hemorragia y desgarros del canal de parto).
Para el feto: él también puede acusar un parto largo manifestando una pérdida de su bienestar dentro del útero. Por esta razón, la tasa de cesáreas aumenta en los partos inducidos.
La inducción del parto la aconseja un profesional especialista (tocólogo) que previamente ha valorado que para la madre y/o el feto es mejor finalizar el embarazo que continuar con él.
Preguntas frecuentes
Si el primer parto de una mujer es inducido, ¿los posteriores también lo serán?
No necesariamente. Cada gestación es única y cada parto también, por lo que no tienen por qué repetirse las condiciones de uno a otro. El resto de los partos, por tanto, pueden ser espontáneos.
Si un parto provocado acaba en cesárea, ¿por qué no realizan directamente la intervención?
El objetivo de los profesionales de la obstetricia siempre es favorecer el parto vaginal, pensando en el bienestar de la madre y su bebé, y para esto en ocasiones es necesaria una inducción. Pero a veces surgen complicaciones que obligan a tomar la decisión de recurrir a una cesárea. A priori, es imposible saber o predecir cómo va a acabar un parto, tanto si es inducido como si no.
¿Hay mujeres que no dilatan aunque se les induzca el parto y se les administre oxitocina?
Todas las mujeres están capacitadas para dilatar y parir. No obstante, en ocasiones la dilatación es difícil y hay que realizar una cesárea, pero en partos posteriores se puede dilatar y parir de forma espontánea.
¿Es verdad que los partos que se provocan son más dolorosos?
Las contracciones que ocasionan las hormonas sintéticas son más intensas y dolorosas que las que se dan en un parto espontáneo, pero la analgesia epidural elimina por completo el dolor.
¿En qué momento del parto inducido se administra la epidural?
Cuando la parturienta sienta dolor, tenga la dilatación que tenga, siempre que no haya contraindicaciones para su aplicación.
¿Es más difícil dar el pecho después de un parto provocado?
Rotundamente no. El hecho de que el parto sea inducido no influye en absoluto para el inicio y el mantenimiento de la lactancia materna.
Etiquetas: EMBARAZO
domingo, 4 de enero de 2009
El color de los juguetes puede influir en la personalidad de los niños
Según estudios recientes el color de los juguetes puede influir en el temperamento y en la personalidad de los niños.
Los juguetes son una fuente de estímulos que favorece el desarrollo de los niños. A la hora de elegirlos solemos fijarnos en qué aportan a los niños a nivel de creatividad, de interacción, de aprendizaje o simplemente de diversión. Ahora tenemos que tener en cuenta también los colores.
Los de color rojo generan dinamismo e incitan al movimiento en los niños “y, por ello, se recomiendan para niños más bien tranquilos que necesitan actividad”, explica el coordinador del Comité de Seguridad y Prevención de Accidentes de la Asociación Española de Pediatría (AEP), el doctor Jordi Mateu.
Etiquetas: NIÑOS
¿Es sano hacer dieta durante el embarazo?
Muchas mujeres embarazadas podrían efectuarse esta pregunta y es que en ocasiones no se quiere subir mucho de peso, ya que el embarazo de por sí conlleva una subida de peso elevada.
Los expertos recomiendan que durante el embarazo no es un periodo normal para hacer dieta. Normalmente durante el embarazo se ganan entre 10 a 20 kilos.
Si te pasas de ese rango, probablemente querrás rebajar un poco para acercarte a la cifra menor de ese rango. la recomendación para las mujeres que poseen obesidad mórbida es que ganen solo 7 kilos más.
Algunos de esos kilitos de más son inevitables por el peso del bebé, el útero alargado, la placenta y el líquido amniótico, pero ese sobrepeso desaparece o debería desaparecer apenas nace el bebé.
En promedio deberías consumir un aproximado de 2 500 calorías por días, unas 400 calorías más de cuando no estabas embarazada. La mujer embarazada necesita esas calorías al igual que el bebé.
Además de ello, otra complicación importante son los cambios en tu cuerpo, la azúcar en tu sangre entre las comidas disminuye a niveles muy bajos, por lo cual muchas mujeres tienen la sensación de estar con hambre y comen entre comidas.
Si empiezas una dieta no solamente tu te morirás de hambre, sino también tu feto, piensa que después de sólo 9 meses tendrás todo el tiempo del mundo para bajar de peso.
Vía: Baby center
¿Por qué le duele la garganta a los niños?
Es muy frecuente que, con la llegada del frío, a nuestros hijos les duela la garganta. La mayoría de estas infecciones son causadas por virus y bacterias y no siempre se curan con antibióticos.
- Cuando coloquialmente hablamos de dolor de garganta nos referimos al dolor que aparece en la parte media de la faringe y las amígdalas. La mayoría de esos dolores se deben a una faringoamigdalitis, que es una infección causada por virus y bacterias (y muy rara vez, por hongos).
- Siempre que el niño tenga dolor de garganta hay que averiguar si la enfermedad está producida por bacterias o por virus. Las infecciones bacterianas son más severas y requieren antibióticos, mientras que las víricas resultan más leves y los antibióticos son innecesarios y contraproducentes.
- El dolor de garganta no se cura siempre con antibióticos. Bajo ningún concepto, debemos darle antibióticos al niño antes de consultar con el médico. Los antibióticos innecesarios fortalecen a las bacterias y hacen que éstas se vuelvan resistentes y difíciles de combatir.
Si observamos los síntomas, no es difícil averiguar qué germen produce la infección. Cuando está provocada por un virus, el dolor de garganta es llevadero, la fiebre baja, el estado general del niño es bastante bueno y la faringe sólo está levemente enrojecida.
En cambio, cuando la infección está provocada por una bacteria, la faringe está enrojecida, en las amígdalas aparecen placas blancas de pus, el niño tiene mal aliento y fiebre alta y se queja de dolor al tragar.
¿Qué hacer?
Si le duele ligeramente la garganta, no tiene fiebre ni se siente mal, la postura más adecuada es dejar que la infección siga su curso y el organismo acabe por eliminarla. Para ayudarle es conveniente ofrecerle líquidos en abundancia, leche, agua y zumos de frutas que no sean ácidos y mantenerle un tiempo prudencial en reposo.
Por el contrario, si tiene dolor de garganta, fiebre alta, cefalea, malestar general, cansancio y pérdida de apetito:
- Le suministraremos un analgésico que sea también antitérmico, tipo paracetamol o ibuprofeno, para aliviar sus molestias.
- Posiblemente, en unas horas o al día siguiente, al mirar en el interior de su boca, se vean unas amígdalas enrojecidas y con placas blanquecinas. No cabe duda de que hay que llevarle al médico.
- Aunque esté desganado podemos ofrecerle alimentos blandos, lácteos, frutas y verduras, cereales y carnes o pescados cocidos o a la plancha. Los alimentos grasos y los muy condimentados, mejor evitarlos.
Si el pediatra sospecha que la infección es de origen bacteriano, determina mediante unos reactivos si el germen es un estreptococo, ya que las infecciones causadas por esa bacteria pueden provocar complicaciones graves en el corazón, el riñón y las articulaciones. Será difícil que ocurra esto con un diagnóstico a tiempo.
martes, 30 de diciembre de 2008
¿Piensas quedar Embarazada?, entonces ten en cuenta…
Anotar todas las medicinas. Su médico debe revisar sus medicamentos, vitaminas y suplementos ya que algunos de ellos, como ciertos antidepresivos y otros pueden llegar a dañar el corazón de su bebé aumentando así el riesgo a un posible aborto involuntario.
No beber. El alcohol es particularmente peligroso para el feto; los riesgos conocidos incluyen aborto involuntario, muerte y retraso mental, pudiendo causar deformidades faciales como labio leporino y paladar hendido, entre otras.
No fumes. Esto incluye la inhalación de humo en forma pasiva o sea ambientes donde hay humo generado por otras personas, además de poder promover las muertes como, el síndrome de muerte súbita infantil, el bajo peso al nacer, todo esto se ha relacionado con el humo de los cigarrillos.
Controlar el peso corporal. La diabetes de la gestación y nacimientos prematuros son algunos de los peligros, relacionados al sobre peso en el embarazo, cuando se supera el aumento normal de la condición, por ello el monitoreo constante del peso durante este periodo es primordial.
Ejercitarse. El ejercicio moderado tiene un sin numero de beneficios que ya hemos descrito en distintos artículos anteriores, pero es de remarcar que favorece el flujo de oxígeno al feto, además de controlar el sobre peso.
Dieta. Nuevas investigaciones demuestran que una dieta durante el embarazo tiene consecuencias para toda la vida de su bebé, así una dieta prenatal de alta en proteínas o grasas ha sido vinculada a enfermedades crónicas como las cardiopatías, la obesidad y la diabetes.
Una dieta saludable en general, de frutas y hortalizas frescas, granos enteros y proteínas magras, consumir pescado dos veces a la semana (salmón, sardinas y atún en conserva libres de mercurio como seguridad) proporcionará ácidos grasos omega-3 para el desarrollo del cerebro fetal.
Via: embarazo10
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD, EMBARAZO
Dermatitis seborreica o costra láctea en el bebe

QUÉ ES Y POR QUÉ SE PRODUCE?
Es una manifestación de la piel que sucede con frecuencia en bebés pequeños. Son escamas de aspecto amarillento que pueden verse en la cabeza o en las cejas.
A veces apenas es perceptible, otras forma una costra espesa. Puede desarrollarse en muy pocos días y no duele ni supone problemas (aparte del estético). Los bebés de tez clara suelen tenerlo más que los de piel morena.
¿CÓMO TRATARLA?
En casos leves se puede eliminar si se ablanda previamente con un aceite vegetal (de almendra, de oliva) y se raspa después con suavidad.
En otras ocasiones el pediatra recomendará vaselina salicilada u otros productos para ayudar a eliminar la costra.
Via: elbebe