"Ya antes de concebir a nuestro primer hijo, tendríamos que buscar información y asesoramiento para encontrar la asistencia que nos permita vivir y compartir con plenitud el embarazo, el parto y la paternidad".
Hoy la mujer busca cada vez más, un espacio donde poder compartir entre pares sus vivencias del embarazo, conectarse con su bebé, con el asombroso desarrollo que éste realiza y con las modificaciones en su propio cuerpo.
Es importante tener en cuenta que el físico de una persona adulta en condiciones de salud nunca está sujeto a tantos cambios como durante los nueve meses del embarazo y después de la separación de madre e hijo en el parto. Estos cambios frecuentemente son acompañados por desequilibrios funcionales y posturales, que causan molestias, malestares y dolores, prevenibles por una educación corporal adecuada a las necesidades específicas de la mujer gestante.
La gimnasia diseñada especialmente para la embarazada sirve para estimular el normal funcionamiento del organismo materno durante todo el embarazo, cuya práctica muy placentera, nunca forzada o mecánica, brinda salud, bienestar, autoestima y vitalidad. La futura mamá disfruta hasta el día del partode una gran variedad de movimientos que integran todo su cuerpo:
- lo liberan de tensiones,
- lo tonifican
- le proporcionan sensaciones agradables de soltura y liviandad.
- concientiza y corrige su postura y la repartición de su peso,
- trabaja intensa pero cuidadosamente la zona abdominal y pelviana.
De esta manera la embarazada previene dolores lumbares y dorsales, pesadez en el vientre y la sobrecarga de los miembros inferiores (edemas, calambres, várices, etc.).
La cercanía de la fecha esperada, la motiva para visualizar y relajar el piso pelviano y el canal de parto, preparándolo para el nacimiento del hijo. También aprende ejercicios que pondrá en práctica unos días después del partopara lograr una pronta recuperación física.
Via: planetamama
miércoles, 14 de enero de 2009
Gimnasia para disfrutar el embarazo
Etiquetas: EMBARAZO
viernes, 9 de enero de 2009
La cesárea temprana en los bebés a término implica riesgos
Más de la mitad de los nacimientos por cesárea son realizados por elección y más de un tercio de esas cirugías se efectúa muy pronto, lo que pone en riesgo a los bebés de desarrollar problemas respiratorios y otras dificultades, informaron investigadores estadounidenses.
El estudio sobre 13.258 nacimientos reveló que el riesgo de complicaciones se duplicaba si se realizaba una cesárea a las 37 semanas, cuando el bebé es considerado "a término", en lugar de a las 39 semanas, cuando el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos califica a la operación como segura.
A las 38 semanas, el riesgo de complicaciones era un 50 por ciento mayor, indicaron los autores en New England Journal of Medicine.
"Incluso aquellos nacimientos (por cesárea) realizados unos tres días antes de la semana 39 sufren un aumento de estos resultados adversos", dijo el doctor Alan Tita, de la University of Alabama en Birmingham, quien dirigió el estudio.
Pese a las indicaciones del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, el 36 por ciento de los partos por cesárea se realiza prematuramente y los expertos creen que la investigación habría subestimado el peligro de complicaciones.
Esta subestimación se debería a que el estudio fue llevado a cabo en 19 hospitales académicos, donde los médicos suelen cumplir con las guías nacionales. "Se presume que sería mayor si se observa a los médicos privados de la comunidad", dijo Tita en una entrevista telefónica.
Otro motivo es que los investigadores no tenían forma de saber si la cesárea se efectuaba después de que los médicos realizaban una amniocentesis para confirmar la maduración del desarrollo pulmonar del feto.
Si se excluyen esos casos, el riesgo de nacimiento prematuro por cesárea por elección sería aún mayor, predijeron los autores.Pero, ¿por qué se realizan tantas cesáreas prematuras?
"Suele existir la idea de que (un bebé de) 37 semanas (de gestación) es (un niño) 'a término'. Esa es nuestra práctica estándar", dijo Tita.
"Por ello, creo que las mujeres cuando llegan a esta edad gestacional están cansadas del embarazo, ansiosas por ver al recién nacido y comienzan a pedir la cesárea. Por eso creo que parte de esto se debe a la presión de las pacientes que quieren dar a luz y de los médicos que quieren complacerlas", agregó.
En un comentario, el doctor Michael Greene, del Hospital General de Massachusetts, señaló que las pacientes que suelen optar por una cesárea programada quieren que su obstetra personal esté presente en el parto.
"Para acomodar los horarios y minimizar la posibilidad de que una paciente comience el trabajo de parto y requiera un procedimiento no electivo cuando el médico no está disponible, suelen programarse los procedimientos antes de la semana 39 de gestación", dijo Greene.
El estudio también señaló que los médicos tampoco deben esperar demasiado, dado que la tasa de complicaciones aumentaba después de las 41 semanas de embarazo.
¿Cómo conseguir que el bebé duerma bien?
El ritual previo al sueño, la rutina de horarios, las comidas.... Te enseñamos todos los factores que debes tener en cuenta para que tu bebé duerma plácidamente toda la noche.
Dormir es algo que el bebé debe aprender poco a poco desde que nace. Lo ideal es que los elementos que use para hacerlo no precisen nuestra intervención y que lo que el pequeño asocia al sueño (el chupete, un peluche....) continúe a su lado cuando despierte.
Claves para dormir bien
1. El ritual previo al sueño ha de ser placentero y predecible. Esta rutina debería empezar desde el nacimiento y resulta de máxima importancia al llegar al año de edad.
2. El entorno debe ser tranquilo y oscuro. El sueño implica un cambio de actividad del cerebro que se ve favorecido por un ambiente relajante.
3. Horarios regulares. Conviene acostar y levantar al pequeño todos los días aproximadamente a la misma hora y evitar las siestas tardías o de más de dos horas.
4. La temperatura de su habitación ha de ser confortable (entre 18 y 22 grados). El exceso de calor o de frío propicia el despertar nocturno.
5. El ruido ambiental debería ser mínimo durante la noche; por el día, sin embargo conviene que el bebé se acostumbre a hacer sus siestas con el jaleo habitual del hogar.
6. Hambre
Tan malo es acostarle hambriento (se despertará enseguida) como sobrealimentado, pues con ello obligamos a su estómago a trabajar durante la noche en lugar de descansar. Además, el exceso de líquido puede interrumpir el sueño.
7. Dormirse solo. El bebé debe aprender a conciliar el sueño sin ayuda de sus padres. Si estamos a su lado hasta que se duerma, reclamará nuestra presencia cada vez que se despierte de noche.
8. Los juegos movidos y las actividades que impliquen una actividad física vigorosa que puedan ponerle nervioso deben evitarse en las dos horas previas al sueño.
9. Bebidas excitantes. Por la misma razón, hay que abstenerse de ofrecerle bebidas estimulantes, como el chocolate o las colas.
10. Despertares nocturnos. No perdamos los nervios si el niño nos desvela. Necesita que le tranquilicemos. Puede que tenga pesadillas, y si nos enfadamos, solo logramos que se agite más.
Etiquetas: BEBÉ
Parto inducido, en qué casos es aconsejable
Lo ideal es que el bebé venga al mundo de forma natural, pero a veces es necesario desencadenar el parto de forma artificial porque continuar con el embarazo puede suponer un riesgo para la madre, para el feto o para ambos.
En algunas ocasiones es preciso inducir el parto para proporcionar asistencia médica al recién nacido, por ejemplo si sufre patologías cardiacas o pulmonares, o malformaciones que requieran una intervención quirúrgica o un tratamiento rápido, para lo cual tiene que nacer en un momento determinado.
En principio, también es posible inducir el parto en los embarazos gemelares y cuando la madre ha tenido una cesárea, pero extremando las precauciones. En todos los casos, la matrona controla regularmente el estado de salud de la madre y del bebé.
Se aconseja en caso de...
- Rotura prematura de membranas: cuando se rompe la bolsa de aguas, lo normal es que en poco tiempo aparezcan las contracciones y comience la dilatación. Pero a veces no ocurre así y la mujer no se pone de parto. En este caso, el tocólogo ingresa a la gestante y la mantiene en observación de 12 a 24 horas, vigilando el estado del feto con monitorización frecuente, y la protege de una posible infección administrándole antibióticos. Si en ese tiempo el parto no se inicia de forma espontánea, será necesario provocarlo.
- Que el embarazo se prolongue en exceso: si la gestación supera la semana 41+ 3 días (la edad gestacional se valora con ecografía) y la mujer no se pone de parto, se le induce.
- Enfermedades maternas: algunos trastornos que sufre la madre, como la hipertensión o la diabetes (especialmente la de tipo I), pueden afectar a la salud del feto o de la propia embarazada si la gestación continúa. También justifican una inducción las patologías renales, cardiacas, pulmonares o hepáticas, algunos tipos de cáncer y las infecciones en el útero.
- Meconio en el líquido amniótico: si el tocólogo ve que el líquido está teñido de meconio (el feto ha defecado dentro del útero), será preciso finalizar la gestación, pues ello puede indicar que el bebé no se encuentra bien.
- Crecimiento intrauterino retardado (CIR): el feto deja de crecer dentro del útero a un ritmo normal. Esto indica que se está produciendo alguna alteración que impide la correcta nutrición del pequeño, y que puede ocasionarle problemas serios de salud, incluso la muerte dentro del útero.
¿Cómo se hace?
Como cada mujer y cada embarazo es un caso único, el tocólogo valora individualmente las características particulares antes de elegir el medio para inducir el parto.
Fundamentalmente, lo que determina el método a emplear es el estado del cérvix o cuello del útero. Para conocerlo se usa el test de Bishop. Palpando el cuello uterino, los profesionales valoran cinco características que indican si el cérvix está más o menos favorable para el parto:
- El borramiento (longitud del cérvix): para que se produzca el parto, el cuello tiene que ser fino y delgado.
- La consistencia: para que el parto evolucione, el cuello del útero debe ser blando.
- La posición del cérvix respecto a la vagina: en el parto debe encontrarse centrado.
- La dilatación, que puede ir de 0 a 10 centímetros.
- La distancia a la que se encuentra la cabeza del feto de la salida del canal del parto.
Cuanto más favorable esté el cérvix, más fácil será la inducción. Además del test de Bishop, el tocólogo valorará otras circunstancias como la paridad (si es el primer parto o ya se ha parido alguna vez), si se ha tenido una cesárea anterior o si las membranas de la bolsa de aguas están rotas o no. En función de todo ello, empleará un método u otro para provocar el parto.
- En los embarazos con placenta previa.
- Cuando la madre tiene cicatrices en el útero.
- Si sufre algunos tipos de cáncer de cérvix o infecciones como el herpes genital.
- En caso de que el feto esté mal colocado, sea muy grande, haya desproporción entre su cabeza y la pelvis materna o corra peligro inminente. En estos casos, se practica una cesárea.
La inducción es un procedimiento artificial. Los profesionales usan medios para imitar a la naturaleza y hacer posible el nacimiento en una mujer en la que aún no se ha iniciado el proceso de parto. Esto, a veces, no es del todo perfecto y puede provocar efectos secundarios.
Para la madre: como estos partos son más largos, la mujer se cansa más y tiene más posibilidades de sufrir fiebre durante el parto, deshidratación y exceso de contracciones (y, por tanto, de rotura uterina). Al aumentar la posibilidad de terminar en cesárea o parto instrumental, se suman los riesgos de dichos procedimientos (infección, dolor, hemorragia y desgarros del canal de parto).
Para el feto: él también puede acusar un parto largo manifestando una pérdida de su bienestar dentro del útero. Por esta razón, la tasa de cesáreas aumenta en los partos inducidos.
La inducción del parto la aconseja un profesional especialista (tocólogo) que previamente ha valorado que para la madre y/o el feto es mejor finalizar el embarazo que continuar con él.
Preguntas frecuentes
Si el primer parto de una mujer es inducido, ¿los posteriores también lo serán?
No necesariamente. Cada gestación es única y cada parto también, por lo que no tienen por qué repetirse las condiciones de uno a otro. El resto de los partos, por tanto, pueden ser espontáneos.
Si un parto provocado acaba en cesárea, ¿por qué no realizan directamente la intervención?
El objetivo de los profesionales de la obstetricia siempre es favorecer el parto vaginal, pensando en el bienestar de la madre y su bebé, y para esto en ocasiones es necesaria una inducción. Pero a veces surgen complicaciones que obligan a tomar la decisión de recurrir a una cesárea. A priori, es imposible saber o predecir cómo va a acabar un parto, tanto si es inducido como si no.
¿Hay mujeres que no dilatan aunque se les induzca el parto y se les administre oxitocina?
Todas las mujeres están capacitadas para dilatar y parir. No obstante, en ocasiones la dilatación es difícil y hay que realizar una cesárea, pero en partos posteriores se puede dilatar y parir de forma espontánea.
¿Es verdad que los partos que se provocan son más dolorosos?
Las contracciones que ocasionan las hormonas sintéticas son más intensas y dolorosas que las que se dan en un parto espontáneo, pero la analgesia epidural elimina por completo el dolor.
¿En qué momento del parto inducido se administra la epidural?
Cuando la parturienta sienta dolor, tenga la dilatación que tenga, siempre que no haya contraindicaciones para su aplicación.
¿Es más difícil dar el pecho después de un parto provocado?
Rotundamente no. El hecho de que el parto sea inducido no influye en absoluto para el inicio y el mantenimiento de la lactancia materna.
Etiquetas: EMBARAZO
domingo, 4 de enero de 2009
El color de los juguetes puede influir en la personalidad de los niños
Según estudios recientes el color de los juguetes puede influir en el temperamento y en la personalidad de los niños.
Los juguetes son una fuente de estímulos que favorece el desarrollo de los niños. A la hora de elegirlos solemos fijarnos en qué aportan a los niños a nivel de creatividad, de interacción, de aprendizaje o simplemente de diversión. Ahora tenemos que tener en cuenta también los colores.
Los de color rojo generan dinamismo e incitan al movimiento en los niños “y, por ello, se recomiendan para niños más bien tranquilos que necesitan actividad”, explica el coordinador del Comité de Seguridad y Prevención de Accidentes de la Asociación Española de Pediatría (AEP), el doctor Jordi Mateu.
Etiquetas: NIÑOS
¿Es sano hacer dieta durante el embarazo?
Muchas mujeres embarazadas podrían efectuarse esta pregunta y es que en ocasiones no se quiere subir mucho de peso, ya que el embarazo de por sí conlleva una subida de peso elevada.
Los expertos recomiendan que durante el embarazo no es un periodo normal para hacer dieta. Normalmente durante el embarazo se ganan entre 10 a 20 kilos.
Si te pasas de ese rango, probablemente querrás rebajar un poco para acercarte a la cifra menor de ese rango. la recomendación para las mujeres que poseen obesidad mórbida es que ganen solo 7 kilos más.
Algunos de esos kilitos de más son inevitables por el peso del bebé, el útero alargado, la placenta y el líquido amniótico, pero ese sobrepeso desaparece o debería desaparecer apenas nace el bebé.
En promedio deberías consumir un aproximado de 2 500 calorías por días, unas 400 calorías más de cuando no estabas embarazada. La mujer embarazada necesita esas calorías al igual que el bebé.
Además de ello, otra complicación importante son los cambios en tu cuerpo, la azúcar en tu sangre entre las comidas disminuye a niveles muy bajos, por lo cual muchas mujeres tienen la sensación de estar con hambre y comen entre comidas.
Si empiezas una dieta no solamente tu te morirás de hambre, sino también tu feto, piensa que después de sólo 9 meses tendrás todo el tiempo del mundo para bajar de peso.
Vía: Baby center
¿Por qué le duele la garganta a los niños?
Es muy frecuente que, con la llegada del frío, a nuestros hijos les duela la garganta. La mayoría de estas infecciones son causadas por virus y bacterias y no siempre se curan con antibióticos.
- Cuando coloquialmente hablamos de dolor de garganta nos referimos al dolor que aparece en la parte media de la faringe y las amígdalas. La mayoría de esos dolores se deben a una faringoamigdalitis, que es una infección causada por virus y bacterias (y muy rara vez, por hongos).
- Siempre que el niño tenga dolor de garganta hay que averiguar si la enfermedad está producida por bacterias o por virus. Las infecciones bacterianas son más severas y requieren antibióticos, mientras que las víricas resultan más leves y los antibióticos son innecesarios y contraproducentes.
- El dolor de garganta no se cura siempre con antibióticos. Bajo ningún concepto, debemos darle antibióticos al niño antes de consultar con el médico. Los antibióticos innecesarios fortalecen a las bacterias y hacen que éstas se vuelvan resistentes y difíciles de combatir.
Si observamos los síntomas, no es difícil averiguar qué germen produce la infección. Cuando está provocada por un virus, el dolor de garganta es llevadero, la fiebre baja, el estado general del niño es bastante bueno y la faringe sólo está levemente enrojecida.
En cambio, cuando la infección está provocada por una bacteria, la faringe está enrojecida, en las amígdalas aparecen placas blancas de pus, el niño tiene mal aliento y fiebre alta y se queja de dolor al tragar.
¿Qué hacer?
Si le duele ligeramente la garganta, no tiene fiebre ni se siente mal, la postura más adecuada es dejar que la infección siga su curso y el organismo acabe por eliminarla. Para ayudarle es conveniente ofrecerle líquidos en abundancia, leche, agua y zumos de frutas que no sean ácidos y mantenerle un tiempo prudencial en reposo.
Por el contrario, si tiene dolor de garganta, fiebre alta, cefalea, malestar general, cansancio y pérdida de apetito:
- Le suministraremos un analgésico que sea también antitérmico, tipo paracetamol o ibuprofeno, para aliviar sus molestias.
- Posiblemente, en unas horas o al día siguiente, al mirar en el interior de su boca, se vean unas amígdalas enrojecidas y con placas blanquecinas. No cabe duda de que hay que llevarle al médico.
- Aunque esté desganado podemos ofrecerle alimentos blandos, lácteos, frutas y verduras, cereales y carnes o pescados cocidos o a la plancha. Los alimentos grasos y los muy condimentados, mejor evitarlos.
Si el pediatra sospecha que la infección es de origen bacteriano, determina mediante unos reactivos si el germen es un estreptococo, ya que las infecciones causadas por esa bacteria pueden provocar complicaciones graves en el corazón, el riñón y las articulaciones. Será difícil que ocurra esto con un diagnóstico a tiempo.