Cada vez más niños acuden a la consulta del médico con dolor de cabeza, cuando hace años apenas se comentaba. Salvo que haya otros síntomas importantes, esta molestia no es un motivo de alarma, pero no podemos evitar preocuparnos. ¿Qué debemos hacer en estos casos?
Lo que antes se pasaba descansando ahora es motivo de consulta. ¿Consultamos solo porque nos preocupamos más, o es que ahora a los niños les duele más la cabeza? Nos preocupamos más, pero también les duele más a menudo y por nuevas razones relacionadas con nuestro estilo de vida.
Algunas respuestas nos ayudarán a entender este síntoma y a afrontarlo sin ansiedad.
¿Por qué nos agobia?
Ahora pensamos en la posibilidad de que haya "algo malo" mucho más de lo que se hacía antes. Además, han aumentado los dolores de cabeza debido sobre todo al incremento del estrés en las familias y en el entorno del niño.
Finalmente, por la falta de tiempo no siempre tenemos una relación de confianza con el pediatra de nuestro hijo. Ante un dolor de cabeza crónico esta relación puede ser la diferencia entre sentirnos tranquilos y confiados con su diagnóstico o vivir cada episodio con ansiedad. A veces unas palabras pueden calmar más que cualquier medicina.
Existen básicamente dos tipos de dolor de cabeza: el dolor agudo, que es breve, y el dolor subagudo o crónico, que se repite. ¿Por qué se producen?
Dolor agudo
Es el clásico dolor de cabeza que acompaña a un resfriado, a una gripe o a cualquier otra enfermedad viral. La gran mayoría de las cefaleas agudas son benignas.
* Causas: suele estar causado por una infección o un trastorno digestivo.
* Cómo tratarlo: al ser uno más de los síntomas de una infección viral, desaparece tratando la enfermedad. Si el dolor de cabeza es muy fuerte, se le puede dar al niño el analgésico que toma normalmente.
* Signos de alerta: en muy raras ocasiones esta cefalea esconde algo más grave. No obstante, nos mantendremos alerta cuando el dolor vaya acompañado de un gran decaimiento del niño, una fiebre que no baja con el antitérmico habitual y de síntomas alarmantes, como alteraciones motoras o de la conciencia.
Dolor crónico
Es un dolor de cabeza que aparece regularmente en la vida del niño, desencadenado por determinados factores. En general no acompaña a ninguna otra enfermedad, y es el que más nos suele preocupar. Hay dos tipos de dolores crónicos: la migraña y la cefalea tensional.
1. La migraña
* Síntomas: es un dolor de cabeza generalmente pulsátil que suele ir acompañado de vómitos, mareo y dolor abdominal.
* Causas: las migrañas tienen un componente genético muy importante, y no siempre podemos saber qué las desencadena. A los niños con migrañas les afecta el estrés, la falta de sueño, el consumo de ciertos alimentos, y en algunas niñas los cambios hormonales al llegar a la pubertad.
* Cómo tratarla: hay acciones que aliviarán mucho a nuestro hijo durante la migraña.
* Descansar en una habitación limpia, fresca y semioscura. Posiblemente le molestarán la luz y los sonidos.
* Respirar despacio y relajarse.
* Un paño húmedo sobre la frente también puede aliviarle en ciertos casos.
* Permitirle descansar o dormir el tiempo que necesite, sin mostrar ansiedad.
* Tan pronto como empiece con los primeros síntomas, darle la medicina prescrita por el médico sin esperar a que vaya a más. Muchos niños pueden prever que van a tener migraña porque un rato antes empiezan a sentir ciertos síntomas. Es lo que llamamos auras: ven las cosas borrosas, destellos o puntos negros. También se perciben más intensamente ciertos colores.
* Signos de alerta: Estaremos alerta si el dolor:
* Se mantiene en el tiempo, por ejemplo, suele durar siete horas, pero lleva ya dos días.
* Es creciente, en lugar de disminuir.
* Se acompaña de otros síntomas.
¿Y si se debe a un problema de la vista?
Los problemas de visión pueden causar dolor de cabeza debido al sobreesfuerzo que implican para los músculos de los ojos.
* El astigmatismo requiere un mayor esfuerzo de acomodación y el que genera dolores de cabeza más persistentes.
* La miopía, sin embargo, puede presentarse con cefalea, pero ésta desaparece fácilmente con el descanso.
2. La cefalea tensional
La cefalea tensional afecta ahora a más niños por un exceso de estrés, que provoca tensión y dolor en los músculos del cuello. Es más habitual en épocas de exámenes y cuando hay nerviosismo en casa.
* Síntomas: el dolor es fijo, opresivo y molesto, aunque también puede presentarse como pulsátil. No suele acompañarse de vómitos, como la migraña.
* Causas: la causa más habitual es un exceso de tensión, física o emocional, que afecta a los músculos del cuello y generan dolor de cabeza. Suele aparecer en periodos fijos del año que suponen un estrés para el niño. La forma de vida actual es una de las causas por las que la migraña y la cefalea tensional han aumentado considerablemente entre los niños.
* Cómo tratarla: el descanso y la relajación son las pautas indispensables cuando el dolor de cabeza se debe a la tensión nerviosa.
* Cuando aparece seguiremos las mismas pautas que con la migraña.
* Puesto que puede tratarse de la manifestación de una tensión de fondo, revisaremos nuestro estilo de vida y las posibles dificultades por las que puede estar pasando nuestro hijo.
* Debemos evitar los excitantes (bebidas de cola, etc.) y repasar el día a día del niño: ¿demasiadas actividades extraescolares, horarios muy ajustados, ansiedad en casa?
* Revisar nuestra forma de vida, muchas de las tensiones de los niños son las nuestras, y aprender a tomarnos la vida con más calma.
¿Se puede prevenir?
* La mejor prevención es dormir lo suficiente. Si el niño tiene tendencia al dolor de cabeza, es importante que sea regular en sus horas de sueño y comidas.
* Hay factores que favorecen la precipitación de la crisis. Si descubrimos relación entre la migraña y la ingesta de un alimento determinado, debemos retirarlo.
* Si no existe una relación directa, no le quitaremos ningún alimento, aunque cuando se presenten periodos especialmente migrañosos (exámenes, por ejemplo), podemos restringir determinados alimentos que en algunas personas pueden desencadenar o aumentar el dolor. Estos son:
* El chocolate.
* Los frutos secos.
* El queso curado.
* Si el dolor de cabeza crónico altera la vida del niño, se puede establecer un tratamiento preventivo. Esta decisión será evaluada por el médico y los padres, teniendo en cuenta que no lo elimina y que el tratamiento puede presentar efectos secundarios.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Dolor de cabeza: ¿debemos preocuparnos?
Leches especiales
La leche es la base de la alimentación de nuestro bebé. Pero si el pequeño sufre alergia o intolerancia a alguno de sus componentes tendremos que elegir un tipo de leche especial que se adapte a sus necesidades. En el mercado existe leches con características especiales indicadas para bebés que tengan algún tipo de trastorno para digerir o metabolizar determinadas sustancias. Tienen los mismos componentes nutritivos que las normales y les alimentan igual, solo que les han añadido o modificado alguno de sus ingredientes para adaptarse a las exigencias del bebé. Sin embargo, no olvides que el niño debe tomarlas bajo la estricta indicación del pediatra.
Leches hipoalergénicas (HA)
- Para casos en los que el pequeño muestre alguna intolerancia o reacción alérgica a las proteínas de la leche de vaca, o no la digiera correctamente (mala absorción).
- En estos preparados las proteínas han sido sometidas a un tratamiento especial para que el intestino pueda absorberlas sin problemas y no se produzcan reacciones adversas como vómito, diarrea o urticaria.
- También están indicadas cuando el bebé tiene una intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca, intolerancia a la lactosa, o si unos padres vegetarianos no quieren que su hijo tome proteínas animales.
- Son fórmulas a base de proteínas de soja que sustituyen a las de la leche de la vaca.
- Para bebés que sufren regurgitaciones muy frecuentes.
- En su composición se ha añadido almidón precocido o harina de semilla de algarrobo, sustancias que hacen que la leche se haga más espesa y de esa manera ayude a reducir la cantidad y la frecuencia de las regurgitaciones.
| Leches antiestreñimiento (AE) A la fórmula se le han añadido sustancias y/o se ha modificado el contenido de algunos nutrientes para que, por un lado, el intestino del bebé absorba mejor las grasas y el calcio, evitando la formación de heces duras, y por otro, favorezca el tránsito intestinal y se equilibre la flora intestinal. |
Leches anticólico (AC)
- Para el tratamiento del cólico producido por gases u otros trastornos digestivos leves.
- En su fórmula, baja en lactosa, han añadido proteínas de suero parcialmente hidrolizadas, nucleótidos, ácido palmítico y prebióticos, que reducen la formación de gases y estimulan la maduración del sistema digestivo.
- Se aconsejan cuando el niño sufre una deficiencia de la enzima lactasa (que es la que digiere la lactosa), ya sea por una deficiencia de origen genético o, más frecuentemente, tras haber sufrido una diarrea por una gastroenteritis.
- En estas leches la lactosa se ha sustituido por otro hidrato de carbono.
- Cuando se trata de una diarrea ocasional, el bebé debe tomarla hasta que recupere una actividad gastrointestinal normal.
Los cuidados de la piel durante el embarazo
La piel durante el embarazo debe tener un especial cuidado, is bien para muchas mujeres el embarazo las puede hacer lucir radiantes, para otras esa actividad hormonal extra puede tener el efecto contrario, causando una variedad de problemas de la piel.
El acné vendría a ser uno de los principales problemas que tienen que afrontar las mujeres embarazadas, pero además hay una variedad de bultos, decoloraciones que ocurren también como producto del incremento de la actividad hormonal, declara Ellen Marmur, MD, jefa del Departamento de dermatología y cirugía cosmética del Centro Médico Mount Sinai en la ciudad de Nueva York.
Más allá de eso, encontrarás que por lo menos algunos de los productos de belleza en los que tu confiabas para mantener tu piel hermosa antes del embarazo no son muy seguros para usar una vez que el bebé ya está en tu vientre.
Pero en estos casos no hay que tener miedo, con solamente algunos cambios en tu rutina de acicalamiento podrás ponerle a tu piel un nuevo brillo y ponerte en la lista de las más bellas mujeres embarazadas.
En unos próximos artículos trataremos los temas de: Acné en el embarazo, Problemas de pigmentación durante el embarazo, Picazón de la zona abdominal durante el embarazo y Estrías en el embarazo.
Vía: Web MD
Etiquetas: EMBARAZO
lunes, 16 de febrero de 2009
Es normal que mi bebé llore todo el tiempo
Pues si el bebé llora todo el tiempo, no hay de qué preocuparse, ya que las investigaciones demuestran que el llanto sigue un patrón de desarrollo que es conocido también como la curva del llanto, esto se presenta durante los primeros meses de vida del bebé.
El llanto se incrementa a las dos o tres semanas de edad del recién nacido, que llega a su clima entre las seis a las ocho semanas y que se calma después de ese periodo, generalmente alcanzando sus niveles más bajos a los cuatro meses.
Los bebés además lloran más a menudo después del mediodía y temprano por la tarde, cuando ellos tratan de sacar toda la tensión que han acumulado en el día.
Pero, ¿qué es lo que deben hacer los padres? Primero, darse cuenta de que las necesidades básicas del bebé estén cubiertas, es decir, que se le haya cambiado el pañal, que no tenga frío, ni tampoco mucho calor, que no tenga hambre, etc.
Si el bebé no necesita un cambio de pañal, está confortable, y sigue llorando, debe sentirse solo. Algunos bebés necesitan de más atención que otros y necesitan que los hagan jugar, mientras que otros se quedan tranquilos si escuchan música.
Algunos bebés pueden llorar por horas y puede ser difícil consolarlos, desafortunadamente los expertos aún no tienen una solución para esos casos. Pero, en casos severos de cólicos, algunos pediatras pueden recetar medicamentos para ayudar a calmar a los bebés. Habla con tu doctor si crees que ya haz hecho todo por calmar a tu bebé.
Vía: Baby Center
Etiquetas: BEBÉ
Dosis de esteroides y partos prematuros
Las mujeres embarazadas corren riesgo de parto prematuro a las que se dan dosis múltiples de esteroides para ayudar a su feto, tienden a dar a luz bebes con bajo peso al nacer y con menor circunferencia de la cabeza, según un nuevo estudio.
Una única dosis de corticosteroides ha sido el nivel de atención durante muchos años para reducir las posibilidades de la mortalidad infantil, el síndrome de dificultad respiratoria y hemorragia en el cerebro.
Se pensó que las mujeres que permanecieron en situación de riesgo a partos prematuros después de una dosis inicial se beneficiarían con dosis repetidas, pero no es así.
“Un solo curso de los esteroides se da a todas las mujeres en situación de riesgo a parto prematuro”, dijo el autor principal de estudio Dr Kellie E. Murphy, que con el Hospital Mount Sinai del Departamento de Obstetricia y Ginecología, en Toronto, Canadá.
“Los resultados de este ensayo va a cambiar la práctica clínica en todo el mundo”, dijo y el informe se publicó en diciembre en The Lancet.
William F. Walsh, especialista en el cuidado de alto riesgo en los recién nacidos Vanderbilt University Medical Center en Nashville, dijo que la práctica clínica ya ha cambiado y la mayoría de los médicos sólo dan una sola dosis de esteroides.
“Toda la investigación ha demostrado un abrumador beneficio ante un curso de esteroides para los bebés prematuros“, dijo, añadiendo que las dosis múltiples no son mejores que una”, siendo una cuestión importante a la respuesta, pero pensé que ya habían sido contestadas, dijo Walsh.
Via: Women.H
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD
Solo quiere estar con mamá
Madre no hay más que una y nuestros hijos lo saben. A los dos años pasan una etapa en la que solo quieren estar con mamá. Es una fase de "mamitis aguda" y no se sienten seguros con nadie más, ni siquiera papá.
En realidad, no rechaza a su padre y sí, sí le quiere. Lo que ocurre es que está pasando por una fase de mamitis aguda, una etapa en la que es su madre la única persona que le hace sentir totalmente seguro. Ella es su figura de apego, la plataforma desde la que va a lanzarse a explorar otras relaciones. Pero para llevar a cabo esta tarea necesita tener un poco más de seguridad, a vencer ciertos miedos propios de esta edad.
También necesita un poco de ayuda para poder confiar en otros. Y eso se consigue pasando tiempo con más gente, pero sabiendo que mamá está ahí para cualquier cosa. Sin prisa, y sobre todo sin forzarle, aumentará su autonomía. Y la hora del baño, de la cena o de la lectura de cuentos puede ser igual de divertida con papá, con la abuela o los vecinos. Aunque su madre siga siendo la mejor del mundo para él.
¿Es frecuente?
Entre los 10 y los 18 meses, los niños empiezan a ser más autónomos: ya pueden andar, explorar la casa o pedir lo que quieren. Sin embargo, necesitan a sus padres con la misma intensidad que cuando eran bebés. De ahí que busquen algo a lo que agarrarse y si es la mano de mamá, mucho mejor. Esta será una etapa pasajera que olvidarán en poco tiempo, en cuanto comprendan que cuando su mami no está, no pasa nada y además, ¡volverá!
Entre los dos y los tres años, los niños se relacionan con otras personas, hacen amistades o pasan más tiempo en el parque jugando con otros pequeños. Todo eso conlleva conocer mucha gente nueva y, al principio, pueden sentirse más cómodos si su madre está cerca para darles seguridad.
Los casos más habituales
Algunas circunstancias, como la llegada de un hermano, pueden descolocar su mundo. El único método que conocen para llamar la atención es dejar que todos sus cuidados (desayuno, lavado de dientes, hora de dormir...) recaigan únicamente en manos de la madre. De hecho, para el niño, es su mamá la que se ha olvidado de él.
Lo mismo ocurre si ella siempre ha estado en casa y se incorpora al trabajo tras una excedencia. En ese caso, la "mamitis" será casi imposible de evitar. En este caso se cuenta con una ventaja: se puede preparar al niño para que la separación no sea traumática. Semanas antes de que mamá vuelva al trabajo, otras personas empezarán poco a poco a cuidarle.
Otros cambios menos drásticos, como una mudanza o una cuidadora nueva, pueden hacer saltar las alarmas. Entonces, por mucho que papá se lo proponga, el pequeño decidirá que de reparto de tareas en casa, nada de nada. Por lo que respecta a él, mamá es su "encargada".
Para tranquilidad de todos, este tipo de "mamitis" no suele alargarse durante más de unas semanas. Si persiste, habrá que buscar otras causas.
No está castigando a papá
Los psicólogos afirman que a esta edad el pequeño todavía no es consciente de que negándose a estar con su padre podría estar castigándole o haciéndole sufrir, aún no tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
Se muestra inseguro y, de momento, con mamá le resulta todo más fácil. Por eso es importante no darle mucha importancia a frases como: "Contigo no, con mamá", y actuar como si nada hubiera pasado.
En cuanto se le pase ese excesivo apego a la madre, todo volverá a la normalidad.
¿Hay solución?
Aunque la mayoría de los padres vivan este tipo de situaciones con angustia, lo cierto es que hay solución. Y es más sencilla de lo que podría parecer a simple vista: se trata de generar en el niño cierta confianza y autonomía y que así deje de sentir inseguridad cuando no está con su madre.
* Es importante que aprenda a jugar él solo. Si se resiste, podemos idear un plan. Por ejemplo, empezamos a jugar con él a las construcciones. Pasado un rato, le dejamos continuar solo: nos vamos moviendo por la casa, y hablando con él. Se trata de que el niño sepa que estamos ahí, aunque se encuentre solo en la habitación.
* También conviene tentarle a hacer cosas con los demás. Por ejemplo, le dejamos unos minutos a solas con papá. Al principio, ese ratito tiene que ser especial: un cuento, unos minutos para volar por los aires... Las tareas menos divertidas, es mejor que las haga mamá. A los pocos días, ya se puede empezar con las tareas menos agradecidas...
Sin presiones
Algunos niños corren a refugiarse en las faldas de su madre cuando llegan invitados en casa. Todo el mundo les mira y les dice cosas con una gran sonrisa, pero, cuantos más esfuerzos hacen, más se aferran los pequeños a las piernas de su madre.
Aunque la situación pueda resultar algo embarazosa, no es bueno forzarles a saludar y dejarse coger por extraños. Los niños, igual que los adultos, necesitan su tiempo antes de tomarse ciertas confianzas. Y presionarles para que lo hagan antes de estar preparados no sirve de nada.
Poco a poco, cuando se encuentren a gusto y dejen de sentirse "vigilados", se relajarán. Mientras tanto, mejor dejarles su espacio.
Paso a paso
¿En casa la pareja se reparte las tareas por igual? Los niños adoran las rutinas y necesitan hacer las cosas todos los días de la misma forma. Si es la madre la que siempre se ha ocupado de cuidar al pequeño, es normal que rechace al padre si de repente, sin previo aviso, pretende «usurpar» el puesto de mamá.
Los niños que desde pequeños están acostumbrados a quedarse tiempo con los abuelos, los tíos... suelen ser más independientes. También pasan por fases de "enmadramiento", pero tienen más recursos para superarlas.
Aunque todavía son pequeños para hacer ciertas cosas, si muestran interés por coger el tenedor ellos solitos o vestirse sin ayuda, debemos dejar que lo intenten. De esta forma, irán desarrollando la autonomía que necesitan para ser independientes.
Los niños van aprendiendo a separarse de sus padres. Pero también los padres tienen que aprender a separarse de sus hijos. Si los adultos se toman esa separación con calma, transmitirán tranquilidad y seguridad a sus hijos y todo resultará más fácil.
Como en la guardería, cuando el niño sufre una crisis aguda de "mamitis", lo mejor es que la separación madre-hijo sea gradual: un día un ratito, al otro día un ratito un poco más largo, e ir aumentando esos espacios de tiempo progresivamente.
Etiquetas: NIÑOS
viernes, 13 de febrero de 2009
¿Es seguro tomar una taza de café por las mañanas durante el embarazo?
Muchas mujeres embarazadas tienen hábitos de por vida que raramente se pueden quitar, sobretodo cuando no son excesivos, sino medidos. En este caso hemos recibido una pregunta acerca de si es seguro tomar una taza de café durante el desayuno y los expertos responden a esta pregunta con un sí rotundo.
Una taza de café por las mañanas está bien, pero para estar bien segura de que no le harás daño a tu bebé, te sugeriría que limites tu consumo diario a máximo dos tazas de café.
Un nuevo estudio extensivo de años atrás mostró que no había efectos secundarios en el feto cuando las madres tomaban más de tres tazas de café al día, muy pocas mujeres tomaban más de esa cantidad.
No obstante, un estudio más reciente encontró que se había incrementado el riesgo de aborto cuando una mujer embarazada toma más de 200 mg de cafeína por día.
Así que si eres de las que les gusta tomarse un cafecito por las mañanas, eso está bien, peor ten en cuenta que no debes pasarte de esa cantidad al día, para evitar efectos perjudiciales para el feto.
Vía: Baby Center
Etiquetas: SALUD