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sábado, 25 de julio de 2009

La anticoncepción hormonal

Los anticonceptivos hormonales trabajan modificando la química de su cuerpo para prevenir la ovulación (liberación de óvulos que puede ser fertilizados por el esperma) o para diluir el revestimiento del útero e impedir la implantación de un óvulo fertilizado, espesando el moco cervical para proporcionar una barrera a los espermatozoides (algunos preparados de sólo progesterona, no impiden la ovulación).

Los anticonceptivos hormonales son controlados por la mujer y no requiere administración en el momento de tener relaciones sexuales, puede tomarse como comprimidos al día (la píldora), como parches, como implantes bajo la piel, inyecciones o como la anticoncepción de emergencia a la "mañana siguiente".

Hay algunas asociaciones potencialmente graves para considerar, sin embargo y el hábito de fumar aumenta considerablemente estos riesgos.

Riesgos con la anticoncepción hormonal:

Los anticonceptivos hormonales aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares (cardiopatías y accidentes cerebro-vasculares), que pueden ser de particular preocupación para las mujeres que tienen altos niveles de lípidos (grasas en sangre) causada por los medicamentos anti-VIH.

La píldora combinada es formalmente clasificada como cancerígena con incidencia en el hígado, el cáncer de mama y cáncer de cuello uterino, que aumentan en mujeres que toman la misma.

El riesgo de contraer cáncer de mama aumenta en un 24% en las mujeres que toman la píldora y este puede ser un motivo de preocupación particular para las mujeres que tienen otros factores de riesgo, como tener un fuerte historial familiar de la enfermedad o haber identificado que se lleva uno de los genes de asociados al cáncer mama.

En el lado positivo, las mujeres que toman la píldora combinada tienen menos probabilidades de obtener cáncer de endometrio o de ovario ya que existe un efecto protector.

Así que estos riesgos a enfermedades graves es algo que necesita ser muy discutido y en detalle, con su médico, cuando usted está planeando su anticoncepción.

Vía: napwa

martes, 21 de julio de 2009

¿Conducir embarazada? ¡Claro que puedes!

Estar embarazada no es ningún impedimento para desplazarse en coche. Pero debes tomar algunas precauciones para que tú y tu bebé estéis seguros en todo momento.
¿Embarazada al volante?

Hasta ahora ibas en coche a trabajar, a hacer la compra o al médico, ¿por qué tiene que cambiar esto si el test de embarazo da positivo? No obstante, debes tener en cuenta algunos aspectos para garantizar tu seguridad y la de tu bebé.

La seguridad es lo principal, ¡ponte el cinturón!

Al principio del embarazo, muchas mujeres sienten náuseas y cansancio. Este tipo de síntomas pueden influir en la capacidad de concentración. Por eso, si no te encuentras bien por la mañana, es mejor que cojas el transporte público para ir a trabajar y dejes el coche aparcado.

Aunque te resulte un poco incómodo y difícil de colocar, ponte siempre el cinturón de seguridad. Varios estudios han demostrado que tanto la madre como el pequeño tienen más posibilidades de sobrevivir en caso de accidente si llevan puesto el cinturón de seguridad. Además, si no lo llevas corres el riesgo de que, si se produce un choque, te golpees contra el volante. Y esto puede provocar un desprendimiento de la placenta (Error: Unsupported link type, check link.tpl), que puede dar lugar a contracciones anticipadas o a un aborto.

¿Cómo me pongo el cinturón del coche?

* Para estar bien protegida, no debes ponerte la parte superior del cinturón atravesando la tripa, sino entre ésta y el pecho.
* La parte inferior del cinturón (Error: Unsupported link type, check link.tpl) debe colocarse entre la tripa y los muslos. Así, en caso de accidente, la presión se repartirá de forma homogénea en el útero, y la tripa estará segura.
* Para que, durante el viaje, el cinturón no se mueva de un lado a otro, puedes colocar una almohadilla. Otra variante más confortable es un adaptador especial que fija el sistema de tres puntos. La conductora se sienta sobre un cojín plano, del que sale un pasador doble desde los muslos hacia arriba. Éste rodea el cinturón inferior y lo mantiene en su sitio.
* También es importante que la ropa vaya siempre por debajo del cinturón, a fin de evitar presiones incómodas.

¿Cómo debe sentarse una embarazada al volante?

No solo el cinturón debe estar bien colocado, también la futura mamá: el respaldo tiene que estar lo más recto posible y el reposacabezas debe tener la parte superior a la altura de la cabeza.

En general, la conductora no debe sentarse demasiado cerca del volante, sino mantener al menos 25 centímetros de distancia: solo así tú y tu pequeño acompañante de viaje estaréis bien protegidos en caso de accidente.

Viajar sola no es problema hasta el sexto mes

A medida que pasa cada semana de embarazo, la tripa engorda y va limitando la libertad de movimiento de la futura mamá. Naturalmente, esto puede dar lugar a que en situaciones críticas reacciones con menos rapidez y agilidad. Por eso es mejor que, en la medida de lo posible, a partir del sexto mes sea otra persona la que conduzca. Además, es más relajante y estresa menos que ir al volante, y no solo para ti, sino también para tu bebé.

Pero si en los últimos meses del embarazo no puedes o no quieres renunciar a tu coche intenta, siempre que puedas, que vaya alguien contigo.
De vacaciones en coche: beber mucho y hacer muchas pausas

Si el embarazo transcurre sin problemas, los viajes largos no suponen ningún peligro. Por tanto, nada impide que vayas de vacaciones en coche. Sin embargo, el estar sentado durante mucho tiempo forzando las caderas aumenta el riesgo de trombosis.

Un par de reglas sencillas lo minimizan: sobre todo, debes beber mucho durante el viaje, especialmente si es en verano, ya que en el coche la temperatura es siempre unos grados mayor que fuera. Si tu automóvil no tiene aire acondicionado, antes de montarte abre las puertas durante un par de minutos para que la temperatura dentro descienda un poco.

Igual de importante es realizar pausas cada dos horas como mínimo para estirar las piernas, ir al lavabo y caminar durante diez minutos. Además, es recomendable respirar hondo de vez en cuando.

En caso de emergencia, busca enseguida un médico

Si se produce un accidente, busca a tu ginecólogo: solo él podrá determinar mediante un examen ginecológico si el bebé está bien. Aunque en los primeros seis meses del embarazo tu bebé está bien protegido por la bolsa y el líquido amniótico, en el último tercio un accidente es más peligroso. Incluso si el impacto te parece mínimo, solo un médico puede determinar si el feto, el útero o la placenta han sufrido daños.

El airbag en el embarazo

Es importante saber que, por lo general, el airbag no constituye ningún peligro para el bebé. En caso de choque, se hincha solo en el entorno de la cabeza y el pecho. Da lo mismo que conduzcas tú o vayas en el asiento del copiloto: el airbag reacciona a la colisión antes que el cinturón de seguridad, impidiendo que éste presione tu tripa demasiado.

Via: serpadres

Recomendaciones de viaje para embarazadas

Seguramente muchas embarazadas saldrán de vacaciones en los próximos días. Si bien el embarazo no es un impedimento para salir de viaje ni mucho menos, hay ciertas precauciones que debemos tener en cuenta a la hora de planear las próximas vacaciones.

Siempre y cuando la gestación no haya presentado complicaciones como hemorragias, amenaza de aborto y no te encuentres demasiado cerca de la fecha de parto, no hay inconveniente para no disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Desde luego, tampoco hay que ser inconscientes. Antes de viajar embarazadas debemos evaluar algunas cuestiones importantes como la seguridad sanitaria del lugar al que iremos, el medio de transporte en el que nos transportaremos, duración del viaje, etc.
El mejor momento

Por regla general, el primer trimestre (antes de la semana 12) y el último (después de la semana 28) no son los más recomendables para hacer viajes.

El período más idóneo para viajar es el segundo trimestre de embarazo, aproximadamente entre la semana 12 y la semana 28, dependiendo siempre de la situación particular de cada mujer y lo que su ginecólogo considere. En el cuarto, quinto y sexto mes las molestias han disminuido, el tamaño de la tripa todavía no permite disfrutar de paseos, caminatas y recorridos y el riesgo de parto prematuro es mínimo.

Al principio del embarazo las molestias como náuseas, vómitos y cansancio, si son muy intensas, pueden llegar a arruinar un viaje. Son los meses más delicados. Por su parte, los últimos meses no son recomendables para hacer un viaje demasiado largo, viajar a zonas de demasiado calor o allí donde no se garantice la atención médica adecuada en caso de parto.

Vayas donde vayas, si viajas después del séptimo mes es recomendable llevar contigo toda la documentación sobre la evolución del embarazo (ecografías, informes, análisis, pruebas médicas, etc)

Medios de transporte

Si viajas en avión, la mayoría de las compañías aéreas no recomiendan viajar después del séptimo mes por si pudiera producirse un parto prematuro.

Si el viaje es largo, elije un asiento cerca del baño (mejor del lado del pasillo), evita estar demasiado tiempo sentada, beber mucho líquido y lleva ropa cómoda.

El tren es probablemente el medio más recomendable. Si el trayecto es largo es preferible elegirlo con cabina y con un baño cerca. Lo mismo en caso de autobús, asiento-cama y con aseos.

El coche es el medio más utilizado para trayectos cortos. Ten en cuenta que debes parar cada dos horas para estirar las piernas. Si eres tú la conductora, evita las horas de demasiado calor y procura no salir los días de mayores desplazamientos.

El barco o crucero no es el medio más adecuado para los primeros meses si sufres náuseas y tienen restricciones para embarcar embarazadas que se encuentren en el tercer trimestre. Si viajas, se recomiendan los barcos grandes que cuentan con médico y enfermera a bordo.

Destinos

No es lo mismo un relajante viaje a una playa cercana que una excursión en plan aventura a un país exótico. Evidentemente, los riesgos son diferentes.

No se recomienda viajar a sitios de más de 3.000 metros de altura, ni viajar a zonas donde exista riesgo de contraer malaria, fiebre amarilla o enfermedades endémicas como cólera, dengue, paludismo, etc.

Tampoco se recomienda viajar a sitios que requieran vacunas que puedan suponer un riesgo para la embarazada. Consulta la página que ha puesto a disposición de los ciudadanos el Ministerio de Sanidad donde puedes consultar la vacunación requerida según destino.

Precauciones

En el caso de viajar embarazada, hay ciertos cuidados que por tu salud y la de tu bebé no debes pasar por alto como:

* Hidratarte: bebe mucho líquido, especialmente si viajas a zonas cálidas. La deshidratación es un riesgo que debes evitar. Por otro lado, al contrario de lo que pueda creerse, beber mucha agua ayuda a aliviar la retención de líquidos que se produce en el embarazo. Si viajas a otros países bebe sólo agua embotellada.

* No descuidar la alimentación: en vacaciones solemos relajarnos en este sentido, comemos más en restaurantes y menos comida sana. Evita las grasas, las comidas demasiado pesadas, controla las calorías y prefiere frutas y verduras, que además de ser sanas, te ayudarán a mantener a raya el estreñimiento, muy habitual cuando salimos de vacaciones.

* No dejes de hacer ejercicio, al menos una caminata diaria de media hora por la playa o por el monte te ayudará a no perder el estado físico.

* Protección solar: protégete la piel con cremas solares y evita la exposición al sol durante las horas centrales del día.

Contraindicaciones

Siempre será el ginecólogo, conociendo tu historial médico, quien evalúe si estás o no en condiciones de viajar dependiendo de la etapa de gestación, tus antecedentes y el destino al que viajas. En general, está desaconsejado viajar a las embarazadas que:

  • Tengan hemorragias
  • Hayan sufrido abortos, partos prematuros previos, embarazo ectópico o rotura temprana de bolsa.
  • Tengan anomalías de la placenta, antecedentes de hipertensión arterial y/o diabetes.
  • Sufran anemia severa

Niños, el baño y sus peligros

A la hora del baño miles de niños cada año se lesionan como resultado de resbalones, tropezones y caídas, según un nuevo estudio nacional en los EE.UU., que ha encontrado una sorprendente tasa de accidentes infantiles.

Se podría pensar que los ahogamientos serían la amenaza más común en el cuarto de baño, pero no es así, los expertos del Hospital de Niños de la nación dicen que; resbalones y caídas son mucho más comunes, con una estadística de más de 43.000 niños al año, que pasan por el servicio de urgencias.

Lo cual sería un promedio de 120 niños cada día que se lesiona en la bañera o la ducha, y lo preocupante es que en la mayoría de los casos, los padres están viendo a sus hijos.

Desafortunadamente, la supervisión de un adulto no es suficiente para prevenir estas lesiones, que ocurren tan rápidamente que los padres simplemente no pueden reaccionar lo suficientemente rápido para evitar que se lesionen.

Por lo tanto, “es importante para evitar que esto suceda la utilización de tapetes antideslizante dentro y fuera de el baño y la ducha ", dice Gary Smith, a nivel nacional del Hospital de la Infancia Center for Injury Research and Policy.
Los investigadores aconsejan que;

  • La instalación de barras de apoyo para que los niños puedan tomarse de ellas a la hora de entrar y salir de la tina-ducha.
  • Asegurarse que no haya bordes afilados, sobre los que se pueda caer.
  • Expertos en el Hospital de Niños de la nación piden a los fabricantes a utilizar más materiales antideslizantes al hacer bañeras y duchas. Ellos dicen que podría reducir el número de lesiones significativamente.

En el estudio se publica en la revista Pediatrics y los investigadores dicen la mayoría de las lesiones ocurren a los niños menores de 4 años de edad y la mayoría de las veces en la cara.

Vía: Eureka

viernes, 17 de julio de 2009

Queremos tener un bebé: ¿Cómo conseguir el embarazo?

¿Qué hábitos favorecen la fertilidad femenina?

* Cuando se decide buscar un bebé es aconsejable abandonar los hábitos perjudiciales, como fumar, consumir alcohol o drogas y trasnochar a menudo.

* La alimentación también es importante. El sobrepeso o la extrema delgadez pueden afectar a la fertilidad, sobre todo porque ambos factores suelen causar desarreglos en el periodo menstrual.

* Para aumentar las posibilidades de quedarse embarazada, conviene realizar ejercicio con regularidad, reducir el consumo de fritos y grasas, y no abusar de la sal, el azúcar, el café, el té y los refrescos de cola. La cafeína también disminuye las posibilidades de embarazo.

¿Qué factores pueden alterar la masculina?

* Aunque muchos hombres piensen que el efecto desinhibidor del alcohol despierta la libido, en realidad beber en exceso tiene un efecto doblemente negativo: debilita el semen y ocasiona más problemas de erección.

* En los hombres la dieta también es importante. De hecho, la obesidad es una de las causas de la infertilidad. Algunos estudios apuntan que sólo con modificar la dieta, introduciendo productos naturales, se podría mejorar la calidad y movilidad de los espermatozoides hasta en un 50%.

* Al hombre se le recomienda no usar prendas ajustadas que compriman la región genital, ni permanecer mucho tiempo sentado, ya que el aumento de temperatura afecta a la cantidad y calidad de los espermatozoides.

¿Cómo afecta el estrés?

El estrés es uno de los factores que más dificultan el embarazo. Las mujeres con mucha tensión suelen tener ciclos menstruales poco regulares y los hombres suelen presentar una disminución en sus niveles de espermatozoides.

Además, muchas de las personas estresadas suelen descansar poco, alimentarse de forma desequilibrada, tomar muchos excitantes (café, alcohol, tabaco...) y no practicar deporte.

A menudo, cuando la pareja no logra el embarazo, se genera un estrés extra. Se entra así en una rueda sin fin, ya que el estrés produce infertilidad y la infertilidad genera estrés.

Es importante que la pareja aprenda a relajarse para mejorar sus relaciones. Los masajes ayudan mucho.

¿Cuándo y cómo deben ser las relaciones sexuales?

Las posibilidades de embarazo aumentan si durante el periodo fértil se hace el amor en días alternos. Con esta frecuencia la calidad del esperma es óptima, ya que no es bueno que el hombre tenga una eyaculación una o más veces cada día. Tampoco es bueno lo contrario. La abstinencia prolongada reduce la calidad del esperma.

Cuando se tienen relaciones dos o tres veces por semana, la probabilidad de quedarse embarazada en el curso de medio año es muy alta. Los expertos aconsejan no empezar a tener relaciones sexuales planificadas de antemano. Si al cabo de unos seis meses no se ha logrado el embarazo, entonces sí es preferible anotar en un calendario el plan de actividad sexual según el ciclo menstrual de la mujer.

¿Qué posturas son las más aconsejables?

Cuando el semen es fuerte y abundante no importa la postura en la que se practica el sexo, pero si es débil se recomienda elegir posturas en las que los espermatozoides lleguen mejor al útero.

La tradicional postura del misionero, en la que la mujer se encuentra debajo y el hombre arriba, es la más favorecedora. Las peores son aquellas en las que la mujer está sentada o de pie; los espermatozoides, dado el caso, pueden ser incapaces de enfrentarse a la fuerza de la gravedad y avanzar hacia arriba.

Después de tener relaciones sexuales conviene que la mujer permanezca 30 minutos tumbada; puede ponerse unas almohadas bajo las nalgas para impedir que el semen salga por la vagina. No debe ir inmediatamente al lavabo para orinar o lavarse.

¿Cuánto se puede tardar en conseguir un embarazo?

Una pareja joven y supuestamente fértil tiene un 25% de posibilidades de conseguir un embarazo en un mes en el que haya tenido relaciones sexuales durante el período ovulatorio. Un 30% lo logra en tres meses, un 70% en medio año y aproximadamente un 80% en un año.

Los problemas de fertilidad están relacionados con muchos factores. Uno de los más importantes es la edad de la mujer (la reserva de óvulos se va agotando). A los 35 años la posibilidad mensual de quedarse embarazada es del 10%, mientras que a los 40 años es solo de un 5%. Esto no significa que una mujer de más de 35 años no pueda tener más hijos, sino que necesitará más tiempo para conseguirlo.

Los especialistas aconsejan buscar asesoramiento si no se consigue el embarazo en un año (seis meses si la mujer es mayor de 35 años).

¿Se necesita un aporte extra de vitaminas?

Si la mujer come de forma saludable no necesitará un aporte adicional de vitaminas, con una excepción: el ácido fólico. Esta vitamina es esencial en el desarrollo de los órganos del bebé y reduce el riesgo de que este sufra daños en el tubo neural, como la espina bífida.

Se aconseja tomar un comprimido diario desde un mes antes de buscar el embarazo.
En qué casos hay que esperar

Hay circunstancias en las que se aconseja esperar un poco antes de buscar un bebé:

* Tras dejar la píldora. Conviene esperar hasta que el ciclo se regule. Las mujeres que se quedan embarazadas justo al abandonar la pastilla tienen un 1,5 más de probabilidades de tener mellizos.

* Si se toman medicamentos o se sigue un tratamiento por una enfermedad crónica, se aconseja consultar al médico antes de buscar un embarazo. Él recomendará el momento idóneo.

* Tras un aborto , conviene esperar al menos un par de meses.

* Tras un parto (natural), hay que esperar al menos seis meses.

* Tras una cesárea, se debe esperar un año.

* Si se tiene un hijo, se recomienda esperar a que cumpla 18 meses.

Los mejores días

Aunque no conviene que la pareja esté pendiente del calendario, es práctico conocer el ciclo y los días fértiles de la mujer (los tres previos a la ovulación y el día en que se produce), para saber cuándo es más alta la probabilidad de quedarse embarazada. El ciclo va desde el primer día de la menstruación hasta el inicio de la siguiente.

La ovulación suele tener lugar 14 días antes de la regla. En un ciclo de 28 días la ovulación se produce a mitad del ciclo. Si el ciclo es más largo, el momento de la ovulación se atrasa. Y si es más corto, se adelanta. Cuando los ciclos no son regulares conviene utilizar un test de ovulación (se vende en farmacias). Tras la ovulación algunas mujeres experimentan un leve aumento de la temperatura.

Cuida la piel de tu bebé de forma natural

¿Hay algo más hermoso que la piel de un bebé recién nacido?, no lo creo, probablemente sea la parte del cuerpo de tu bebé que más te guste. Es suave, delicada y huele bien.

Mantenerla así requiere cuidados especiales, es un órgano muy delicado y el más extenso de nuestro cuerpo. Para mantenerla hermosa les dejo algunos tips naturales para el cuidado de la piel de tu bebé.

El primer consejo es para cuidar la piel de la cola de tu bebé luego de cambiarle los pañales: mezcla ¼ de vaso de shampoo para bebé, ¼ vaso de aceite vegetal y 2 vasos de agua en un recipiente. Agrega aceite esencial de lavanda para darle un aroma agradable. Mezcla y ya puedes utilizarla luego de cambiarle los pañales a tu bebé.

Si tu bebé tiene piel seca un baño de leche es perfecto para mantener en el mejor estado la piel. Mezcla un vaso de leche con un vaso de maíz, y agrega dos gotitas de aceites esenciales.

Para preparar una crema natural para bebés mezcla cuatro onzas de cera de abeja y caliéntala suavemente. Agrega tres onzas y media de aceite de albaricoque mezclado con cuatro onzas de óxido de zinc en pasta, y mezcla todo hasta que se forme la crema.

Si tu bebé tiene menos de seis meses recuerda que el uso de aceites esenciales puede perjudicar su salud.

Detectan hasta 15 fragancias alergénicas en el agua de baño de los bebés

Los padres generalmente no reparamos en qué puede llegar a contener el agua en la que se han bañado nuestros hijos. Quitamos el tapón, el agua se escurre y punto. Podemos suponer que contendrá bastante suciedad, células muertas y restos de gel de baño o champú.

Pues bien, un equipo de científicos del Departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la Universidad Santiago de Compostela han analizado el agua de baño de los bebés y han encontrado en ella nada menos que hasta quince fragancias alergénicas.

Al analizar ocho muestras reales después del baño de niños de entre 6 meses y dos años de edad hallaron compuestos alergénicos incluidos en jabones, geles, colonias, cremas y otros productos de aseo personal que suelen usar los bebés.