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martes, 1 de septiembre de 2009

Formas de identificar a una mala niñera (babysitter)

Cuando los padres tienen una vida laboral demasiado compleja es necesario contar con la ayuda de alguien ajeno a la familia, es en ese momento en el que se contratan los servicios de una babysitter o cuidadora para que se ocupe del niño en las horas que los padres están fuera de la casa.

Hace un tiempo vimos algunos consejos para que la vuelta al trabajo no sea tan difícil, tratamos la importancia de encontrar a alguien de confianza, si no tenemos la posibilidad de que al bebé lo cuide alguien de la familia. Hoy les propongo algunos consejos para poder saber cómo es el trato que tiene la cuidadora o babysitter con tu bebé.

No es necesario llenar la casa de cámaras para poder ver que hacen cuando tu no estás, controlando algunas actitudes podrás saber con facilidad cómo se llevan.

Las señales que indican que tu babysitter no es buena con tu hijo son las siguientes:

  • Tu bebé no está feliz al ver a la cuidadora y se pone ansioso. Una babysitter nunca podrá sustituir el amor que le brindan su mamá y papá, pero el bebé debe de confiar en ella. El problema puede ser que todavía no han establecido un lazo o que la babysitter no le brinda la calidez y confort que tu hijo necesita.
  • Tiene problemas para evitar accidentes domésticos que se podrían evitar. Una cuidadora debe de estar atenta a lo que hace el niño para poder evitar posibles problemas.
  • Tu bebé luce descuidado y sucio. Si la babysitter no puede cuidar cosas básicas como la higiene de tu bebé entonces no es la indicada para el trabajo.
Via: zonabebes

Recomendaciones para preparar correctamente el biberón

La Asociación Española de Pediatría, publica un excelente documento que orienta sobre la lactancia materna y la alimentación complementaria y que al final presenta un anexo con recomendaciones acerca de cómo alimentar a los bebés con leche de fórmula de un modo seguro y correcto.

Es un documento titulado “Alimentación de los lactantes y de los niños pequeños: Normas recomendadas por la Unión Europea”, que recoge el trabajo de un grupo de la EUNUTNET (Red Europea para la Nutrición Pública Saludable: Trabajo en red, Monitorización, Intervención y Formación), con las recomendaciones consensuadas sobre alimentación en la infancia.

En el anexo 4, titulado “Alternativas seguras de alimentación” (página 27 del documento), se recomiendan las siguientes prácticas para reconstituir, almacenar y alimentar a los niños con fórmula en polvo, y para el manejo seguro, en casa, de la fórmula líquida lista para tomar:

  • Evitar la contaminación (mediante el lavado de manos y asegurando la limpieza de la cocina y el utillaje).

Medicamentos y embarazo


¿Son seguros los medicamentos durante el embarazo?; Bien, no hay una respuesta clara a esta pregunta, por lo cual antes de iniciar cualquier medicación así sea de venta libre, siempre es mejor hablar con el profesional que la acompaña en su embarazo.

Muchas mujeres no saben que el exceso de medicamentos de venta libre puede ser peligroso y de hecho en la prescripción de muchos indican que pueden dañar al feto, pero muchas veces éstas no son tenidas en cuenta, en particular durante los estadios muy tempranos en el embarazo, donde incluso el uso de aspirina puede causar defectos en el feto.

Por esta razón, tan pronto como el embarazo se ha previsto, las mujeres deben evitar todo medicamento sin receta y medicamentos de prescripción hasta que los revise su médico.

Medicamentos del acné, como la isotretinoína (Accutane) puede causar defectos de nacimiento y debe interrumpirse antes de la concepción, dado que muchos de los medicamentos y sustancias pueden afectar el crecimiento fetal y el desarrollo, la planificación del embarazo es importante para que las sustancias potencialmente perjudiciales pueden ser detenidas antes de concebir.

El embarazo no planeado durante el uso de anticonceptivos orales no se considera un peligro significativo para el feto, aunque el uso deliberado de los anticonceptivos orales durante el embarazo no es aconsejable.

Las mujeres que quedan embarazadas mientras se encuentran consumiendo anticonceptivos orales tienen el mismo riesgo a generar defectos congénitos en sus recién nacidos y dentro de la población general de mujeres el rango es de 2 al 3%.

Via: embarazo10

sábado, 29 de agosto de 2009

Precauciones que debes tomar antes de quedar embarazada

En la actualidad son cada vez más las mujeres que deciden planificar su embarazo con tiempo para asegurarse que todo saldrá bien, entre ellas que darán a luz un bebé saludable y que se podrán recuperar en poco tiempo.

Si tienes la chance de comenzar a cuidarte con un poco de anticipación, hay ciertas precauciones que debes de tener en cuenta para preparar tu cuerpo y llegar a la concepción en óptimas condiciones.

En primer lugar está la alimentación. Comer de forma saludable es fundamental y permitirá que puedas quedar embarazada con mayor facilidad debido a que los alimentos y la fertilidad están directamente relacionados.

Consume abundante frutas, vegetales, granos y lácteos para lograr que tus períodos sean más predecibles.

Debes dejar de fumar, consumir alcohol y todas aquellas sustancias que puedan ser perjudiciales para la salud. También es recomendable bajar las dosis de cafeína ya que también puede afectar la fertilidad.

El pescado es una carne muy buena para la salud, pero debes evitar consumir pescados con alto contenido de mercurio, este componente puede ser muy peligroso para la salud del bebé.

Aunque una dieta balanceada permite que nuestras necesidades de nutrientes estén cubiertas, muchas veces necesitamos una ayuda extra. Las vitaminas pre natales aseguran que tu cuerpo reciba la cantidad adecuada de ácido fólico entre otros nutrientes. Pero recuerda que los suplementos son un apoyo, no el sustituto de una dieta balanceada.

Es recomendable que las mujeres que llevan una dieta vegetariana también consuman vitamina D y B12 y proteínas extras.

También es recomendable que llegues a tu peso ideal, ya sea bajando algunos kilos o subiendo algunos, tener bajo peso o sobre peso puede dificultar las chances de quedar embarazada.

Retraso de la Menstruacion

La menstruación retrasada es un problema llamado amenorrea y hay muchas razones por las que puede originarse, entre las más destacadas se encuentra el estrés, pero además la nutrición inadecuada o exceso de ejercicio también puede causar un atraso del período menstrual.

Una mujer con este problema debe concentrarse en una correcta alimentación, la realización de terapias de relajación que le ayuden a aliviar el estrés cotidiano.

Acciones simples como un baño caliente y relajante cada noche cuando es el tiempo en el que debería comenzar su ciclo, puede ayudar a comenzarlo, el agregado de aceite de lavanda o tal vez algunos Ylang Ylang, suelen favorecer aun más la relajación natural.

La lavanda es una hierba conocida por sus propiedades calmantes y relajantes, al mismo tiempo que el ylang ylang, que es utilizado desde tiempos remotos para estas cuestiones.

Las feromonas liberadas durante la menstruación parecen provocar una respuesta en otras mujeres, por lo cual es un hecho conocido que compartir el momento con otras mientras se encuentran con su ciclo, suele estimular a quien se encuentre atravesando por este problema tan común.

El primer pensamiento de toda mujer ante el origen de esta condición es el embarazo, pero descartado éste, cuando su período no se presenta a tiempo, hay muchos factores que pueden ser responsables del atraso ovulatorio y menstrual, tales como: la desnutrición, trastornos de la alimentación, el peso corporal anormal (ya sea obesidad o bajo peso corporal), a veces, la diabetes, deficiencia de la tiroides, la depresión, falta de ovulación debido a la píldora que también podría provocar un retraso en la menstruación.

En algunos casos tiene su origen en la producción insuficiente de hormonas, ovarios poliquísticos y a veces tumores.

La recta final del embarazo

Me parece mentira que haya pasado tan rápido pero me encuentro ya en la recta final de mi embarazo, cursando la semana 35 de gestación.

Las últimas semanas de embarazo son una etapa muy especial. El peso del bebé y el que hemos ido ganando a lo largo de los meses provoca que las molestias del último trimestre como la retención de líquidos y los edemas se intensifiquen.

A la vez, las madres experimentamos sensaciones encontradas relacionadas con el próximo nacimiento de nuestro bebé. Unas profundas ganas de conocer su carita y tenerlo en brazos conviven con la nostalgia de que la maravillosa etapa del embarazo llegue a su fin.

En cuanto a la madre

Al final del embarazo resulta más difícil controlar el aumento de peso. Por eso, es importante continuar alimentándonos de forma equilibrada para no caer en una espiral de subida de kilos sin control. Reducir la cantidad de sal en las comidas, beber mucho líquido, evitar las grasas y realizar ejercicio moderado, aunque cueste más moverse, siguen siendo la mejor recomendación para estar en forma de cara al parto.

En el tercer trimestre, las molestias propias de la última etapa del embarazo se incrementan. Son más frecuentes los calambres en las piernas, especialmente por las noches, así como los edemas debido a la retención de líquidos. Hay mujeres que sufren el llamado síndrome del túnel carpiano que provoca dolor y adormecimiento de las manos. Algunos consejos sobre cómo aliviar la retención de líquidos puede ayudarnos a sobrellevar mejor estas últimas semanas.

Por las noches solemos descansar menos de lo deseado por los problemas de sueño típicos del embarazo. Nos desvelamos con mayor facilidad y a esto se le suma que los sueños raros se vuelven más frecuentes. Encima, el tamaño de la tripa nos dificulta lograr una posición cómoda para descansar. La mejor posición para dormir es de lado, preferentemente sobre el lado izquierdo pues ayuda a aliviar la hinchazón y la acidez, y con una almohada entre las piernas.

Los pechos de la madre también sufren cambios en la última etapa del embarazo. Se preparan para alimentar al bebé. Es probable que tengas leves pérdidas de calostro ya que al final de la gestación la hormona de la lactancia aumenta considerablemente.

En cuanto al bebé

El pequeño crece a pasos acelerados aumentando de peso entre 200 y 300 gramos por semana. En la última etapa del embarazo sólo se ocupa de acumular grasa debajo de su delicada piel lo que le ayudará a regular mejor su temperatura corporal cuando nazca.

Al comienzo de la semana 35 pesa alrededor de 2,400 kilos y mide 47 cm, aunque a esta altura puede haber una gran diferencia de tamaño entre un bebé y otro. Es probable que ya haya adoptado la posición para nacer, en la mayoría de los casos lo hace boca abajo, sin embargo si no lo ha hecho todavía tiene unas semanas por delante para colocarse en posición cefálica.

Debido a ello, a la presión que ejerce la cabeza del bebé, la madre nota una leve presión sobre el hueso pubiano que se irá incrementando hacia las últimas semanas.

El sistema nervioso del bebé, así como órganos fundamentales como el hígado y el riñón han completado casi completamente su desarrollo. En las últimas semanas todos los órganos “practican” para funcionar por sí mismos fuera del útero. Traga y digiere líquido amniótico y perfecciona el instinto de succión.

El lanugo, la fina capa de vello que recubre al bebé, va desapareciendo poco a poco hasta casi desaparecer al momento del parto, mientras que su piel está cubierta por una abundante cantidad de vérnix caseosa, una sustancia untuosa amarillenta cuya función es facilitar el paso del bebé por el canal de parto.

En la recta final del embarazo podemos sentir más intensamente los movimientos del bebé dentro de nosotras. Cada vez tiene menos espacio y podemos sentir movimientos más bruscos, patadas, codos y puños, así como también podemos notar claramente unos latidos rítmicos cuando nuestro bebé tiene hipo.

Es maravilloso sentir al bebé en nuestro interior. Podemos estimularlo y comunicarnos con él a través de caricias en la tripa y al ponerle música o hablar con él notaremos cómo reacciona.

Pruebas médicas

En la ecografía del tercer trimestre (normalmente se realiza entre las semanas 32-34) se toman medidas del diámetro cefálico, el diámetro abdominal y el largo del fémur para estimar el peso aproximado del bebé, datos fundamentales para comprobar que se desarrolla adecuadamente y no sufre crecimiento intrauterino retardado (CIR).

También en las últimas semanas (entre la 35 y la 37) te realizarán una prueba para descartar la infección por estreptococo (EGB), es un cultivo para detectar una bacteria que se aloja en la vagina y en la zona rectal y que puede pasar al bebé en el momento del parto. Ya acercándose la fecha de parto el ginecólogo realizará una exploración vaginal (o tacto vaginal) para comprobar el estado del cuello del útero y si presenta borramiento o ha comenzado la dilatación.

Por último, seguramente deberás hacerte una analítica completa del último trimestre (sangre y orina) para evaluar tu estado general de cara al parto y la anestesia.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Estreñimiento durante el postparto

Después del parto, la primera defecación se suele hacer esperar unos días, y conforme avanza el tiempo este estreñimiento suele general tensión emocional. El estreñimiento durante el postparto se produce debido a varios factores fisiológicos y psicológicos que impiden el normal funcionamiento del tránsito intestinal. Vamos a ver las razones de este estreñimiento postparto y los consejos para superarlo.

Factores que provocan el estreñimiento postparto

* Los músculos abdominales que ayudan a la eliminación se han visto distendidos durante el parto, quedando fácidos y transitoriamente ineficaces.

* Es posible que, además, el propio intestino se haya visto traumatizado por el parto y haya quedado perezoso.

* También influye en el estreñimiento el hecho de que el embarazo y el parto incrementan la presión en la región anal y esto incrementa la posibilidad de que aparezcan o se intensifiquen las hemorroides. El dolor que provocan durante el postparto puede hacer que, involuntariamente, retengamos debido al miedo a ir al baño.

* Y es que probablemente los inhibidores más potentes de la actividad intestinal después del parto son de carácter psicológico: el miedo al dolor, la poca intimidad en el hospital, el temor a que se abran los puntos si nos han practicado una episiotomía, o la propia presión sobre la madre para que evacue (“hasta que no vayas al baño no sales del hospital” y lindezas de ese tipo)...

* Alrededor del 50% de las mujeres embarazadas sufre estreñimiento en algún momento durante el embarazo. Esa propensión hace probable que en algún momento del postparto también haya dificultades para evacuar a un ritmo normal.

* Además, se debe tener en cuenta que durante la primera evacuación tras el parto también puede demorarse debido a que, por lo general, el intestino está vacío en el momento del parto si le realizaron una lavativa o lavado con enema a la madre, o si se evacuó durante la fase expulsiva.

* El sedentarismo habitual en los primeros días tras el parto no favorece el tránsito intestinal, así que, aunque nos cueste un gran esfuerzo, se recomienda iniciar los paseos cuanto antes. Un cuerpo inactivo favorece un intestino inactivo.

Consejos para aliviar el estreñimiento postparto

* Acabamos de dar la primera clave para la recuperación del normal funcionamiento intestinal: la actividad física. No nos referimos, claro está, a correr por los pasillos. Pero sí hay que intentar levantarse de la cama cuanto antes, pasear con el bebé, mover las piernas…

* Los ejercicios de Kegel, que se pueden realizar prácticamente tras el parto y desde la misma cama, ayudarán a tonificar, no solo el perineo, sino también el recto.

* Pero si hay algo que nos puede ayudar a ir al baño, aparte del movimiento, de levantarnos de la cama y caminar, es una alimentación variada y rica en fibra. En general hablamos de cereales integrales, verduras, hortalizas, frutas (ciruelas, kiwis, albaricoques…) y legumbres, que deberemos seleccionar en abundancia del menú del hospital.

* Y por supuesto, una buena hidratación es fundamental: beber muchos líquidos. Además de ayudar a ablandar las heces en caso de estreñimiento, compensaremos la pérdida de líquidos tras el parto.

Si hemos sufrido una cesárea, los dos últimos apartados son más complicados de iniciar cuanto antes, pues tanto el incorporarnos de la cama como la dieta normal se retrasan debido a la intervención. De cualquier modo, yo recuerdo que en mi primer parto, que fue cesárea, al tercer día pedí que me introdujeran kiwi, muy rico en fibra, en la dieta; al final me los trajeron de casa y antes de abandonar el hospital a los cinco días ya había ido al baño.

La regularidad del sistema no se consigue sin esfuerzo, pero tampoco se puede prolongar indefinidamente. Así que, si ninguna de las medidas anteriores ha funcionado, hemos de pedir ayuda médica para solventar el estreñimiento. Los especialistas nos aconsejarán, y si lo consideran necesario podrían recomendarnos ablandadores de heces o laxantes naturales, aunque si estamos dando pecho se nos advertirá que el efecto laxante podría pasar al bebé a través de la leche.

No nos hemos de preocupar si la primera evacuación se retrasa, pues esa preocupación podría agravar el problema. El estreñimiento postparto es una situación normal y que siempre acaba desapareciendo, tarde o temprano. No hemos de preocuparnos tampoco si, una vez logradas las primeras deposiciones, volvemos a sufrir estreñimiento en algún otro momento durante las primeras semanas tras el parto.

Finalmente, las primeras evacuaciones resultarán dolorosas, aunque poco a poco, a medida que las heces se ablanden y recuperemos la función intestinal regular las molestias irán despareciendo y el estreñimiento postparto quedará en el recuerdo.