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jueves, 10 de septiembre de 2009

El alcohol, principal causa de defectos congénitos en el embarazo

Una de las grandes amenazas que pone en peligro la salud del bebé dentro del útero es el alcohol, principal causa de defectos de nacimiento y desarrollo del bebé.

Si bien los expertos recomiendan no consumir ni una gota de alcohol durante la gestación, e incluso desde antes de buscar el embarazo, aún el 25% de las mujeres sigue bebiendo cuando se entera que está esperando un bebé.

La razón es que el alcohol pueden producir complicaciones físicas, psíquicas, conductuales, alteraciones en el aprendizaje y posibles secuelas a lo largo de la vida que son absolutamnete prevenibles si las embarazadas hicieran el esfuerzo de dejar las copas de lado durante algunos meses.

Entre los defectos que puede ocasionar se encuentran las malformaciones faciales tales como aperturas oculares pequeñas y labio leporino o paladar hendido. También puede presentar un tamaño pequeño para su edad gestacional, problemas de succión o alteraciones en otros órganos.

En cuanto al desarrollo puede verse afectado por una mala coordinación, conducta hiperactiva o discapacidades del aprendizaje como retardo en el habla y en el lenguaje.

Además, el alcohol es una de las causas más frecuentes de retraso mental en los pequeños. Puede estar relacionado con un bajo cociente intelectual, deficiente capacidad de razonamiento y dificultades para dormir

Es lógico que ante semejante panorama los entendidos recomienden abstenerse por completo del consumo de alcohol durante el embarazo. Hay quienes defienden un consumo moderado, mientras que otros lo desaconsejan tajantemente pues no existe una medida “inofensiva”.

Por si acaso, es preferible hacer un pequeño esfuerzo y prevenir cualquier posible problema.

Vía: Ciencia al día

martes, 8 de septiembre de 2009

¿Por qué los niños se resisten a dormir durante la edad preescolar?

Si eres como la mayoría de los padres con hijos en edad escolar, sabrás que llevarlos a la cama es imposible. Los llevas a dormir a las 8:30, les lees un cuentito, les deseas buenas noches y anhelas poder ponerte a tiro con tus cosas. Disfrutar de unas horas tranquilas con tu pareja, algunos mimos y arrumacos y por qué no, descansar.

Sin embargo, nunca pasa eso. Te pasas el resto de la noche entrando y saliendo del cuarto de tu hijo, que no quiere, y no quiere, y no quiere dormir. Hasta que por ahí… tres horas después, el pequeño se rinde y se duerme.

La hora de dormir puede ser conflictiva para un niño de edad preescolar. ¿Por qué? Por un lado, porque que él está aprendiendo a afirmarse y disfrutar de su nueva independencia.

Por otro lado, porque está temeroso de lo que significa quedarse solo y por su cuenta. La lucha contra el sueño es una manera de tomar el control, pero además, es una forma de esquivar los temores que el niño tiene a la noche.

¿No recuerdan cuando eran niños? ¿Se acuerdan de los monstruos debajo de la cama, los “cucos” del armario, las tormentas tenebrosas, los insectos? ¡Ahhhh! ¡Vieron! Ya se acordaron… se acordaron del miedo que daba ser niño.

Daba miedo estar solo en la oscuridad. Entonces… hagamos dos cosas: recordemos que daba miedo y seamos comprensivos. Y además, pongamos en práctica técnicas para que la batalla de ir a dormir sea menos combativa.

Via: zonabebes

Alimentación complementaria: las preferencias de los bebés

Los bebés, antes de tomar la alimentación complementaria y aunque nunca han comido otra cosa que no sea leche, presentan predilección por algunos alimentos, concretamente por los que come su madre.

Este traspaso de sabores se produce durante el embarazo (a través del líquido amniótico) y mediante la lactancia materna, donde la dieta de la madre condiciona su sabor.

Esto hace que el bebé tenga preferencia por aquellos alimentos que su madre come más a menudo, que acepte mejor alimentos que la madre ha tomado alguna vez y que llegue a rechazar aquellos alimentos cuyo sabor o aroma no conocen.

El test de la amniocentesis, una prueba durante el embarazo

El saco amniótico es la bolsa de líquido en el que el bebé flota en el útero y la amniocentesis es una forma de tomar parte del líquido del saco para realizar las pruebas genéticas durante el embarazo.

El Test es comúnmente utilizado para comprobar los genes del bebé o cromosomas en función de evaluar las condiciones genéticas específicas, siendo ofrecido a las parejas por las siguientes razones;

  • Usted o su pareja tiene una enfermedad genética que puede ser transmitida al bebé y existe el riesgo de que la enfermedad puede ser transmitida al bebé.
  • Si ya ha tenido un hijo afectado por una enfermedad genética.
  • Por otro tipo de prueba que se realizan durante el embarazo (por ejemplo, un ultrasonido, translucencia nucal de exploración o prueba de sangre), que han demostrado la existencia de un mayor riesgo a que su bebé tenga una condición genética.

¿Cuando se realiza la amniocentesis?

La amniocentesis se realiza generalmente después de 15 semanas de embarazo.

¿Cómo se realiza la amniocentesis?

La amniocentesis consiste en tomar una pequeña cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé en el útero y en primer lugar se realiza un ultrasonido para comprobar la posición del bebé y la placenta (o después de nacer).

La piel sobre el área matriz se limpia con solución antiséptica y a continuación, una aguja fina se pasa a través de la piel y el abdomen en el útero, utilizándose una jeringa para extraer una muestra (aproximadamente 15mls o 3 cucharadas) de líquido que rodea al bebé.

El líquido que rodea al bebé contiene algunas de las células de la piel del bebé y estas pueden ser examinadas en el laboratorio para verificar los genes del bebé y los cromosomas.

Via: eurognetest

sábado, 5 de septiembre de 2009

Preparativos para ejercitarte de forma segura durante el embarazo

Para comenzar a ejercitarse es recomendable que sigan algunas reglas básicas para cuidar tu salud y la de tu bebé.

El ejercicio tiene muchos beneficios para la salud si lo haces con determinados cuidados. No importa si siempre has hecho ejercicio o quieres comenzar ahora que estás esperando a tu bebé, para poder cuidar tu salud y la de él debes de seguir algunas reglas básicas.

1. Consúltalo con tu médico. Si siempre has hecho ejercicio y tu embarazo no tiene riesgos entonces podrás continuar, pero haciendo ejercicios de menor intensidad. Si decidiste comenzar ahora debes consultarlo con tu médico y ir de a poco.

2. Consume más calorías. Asegúrate de que comes lo suficiente como para poder nutrir tu cuerpo.

3. Evita los ejercicios violentos.

4. Viste ropa apta para ejercitarte. La ropa debe de ser suelta y en capas, así a medida que tienes calor puedes sacarte alguna prenda. El calzado también debe de ser cómodo.

5. Calentamiento. El calentamiento permite que tu cuerpo y músculos se preparen para ejercitarse.

6. Bebe mucha agua antes, durante y luego de ejercitarte. De esta forma evitarás deshidratarte.

No olvides consultar a tu médico antes de comenzar una rutina de ejercicios, él te dirá cuáles son los más indicados para ti.

Problemas de las encías durante el embarazo y parto prematuro

Ya hemos comentado en varias ocasiones que la salud bucodental durante el embarazo es fundamental. Tanto, que incluso los problemas de encías podrían desencadenar un parto prematuro. Sin embargo, a pesar de que alguno estudios afirman que el tratamiento de las enfermedades periodontales prevendría el parto prematuro, hoy hablamos de una investigación que señala lo contrario.

Sobra decir que los tratamientos y el cuidado bucal durante el embarazo, especialmente en el caso de problemas, no sólo siguen siendo beneficiosos, sino también necesarios para evitar otras complicaciones, pero según este estudio no prevendrían el parto prematuro.

El equipo de investigadores, dirigido por Steven Offenbacher, del Instituto de Salud Bucal de Carolina del Norte (EEUU), realizó un estudio sobre 1.806 embarazadas con enfermedad periodontal. Todas se hacían los controles obstétricos, pero algunas de ellas recibieron cuatro sesiones de cuidado de encías antes de la semana 24 de gestación y otras no.

Niños, leche y problemas cardiacos

Una nueva alerta para los padres respecto de la leche y su contenido en grasas es que; un mayor contenido de grasa es buena para los menores de dos años, pero menos saludables para los niños mayores.

La leche entera solía ser un elemento básico de la jornada escolar, considerada como lo más nutritivo para los niños durante décadas.

Pero en estos días sus beneficios para la salud son bastante menos seguros, con la advertencia de que puede conducir a enfermedades del corazón, por la obstrucción de las arterias.

Lo que probablemente explica porqué las ventas de leche, con sólo el 1 por ciento de grasa se han disparado, dando por sentado un mayor consumo entre la desnatada y la semi-desnatada o variedades con menor grasa, cuyo nivel de ventas ya representa el 10 por ciento superior.

En la actualidad se consume en 2,5 millones de hogares en todo el Reino Unido y la leche de vaca entera contiene un 3,5 por ciento de grasa saturada, mientras que la semi desnatada, que representa el 60 por ciento de las ventas, tiene el 1,5 por ciento.

Se dice que a los niños no se les debe dar leche entera después de la edad de dos años, contraria a la creencia de posguerra que planteaba lo contrario, sin embargo, los niños de esa generación eran más sanos y delgados, ya que participaba de una actividad mucho más física, y no había acceso a la comida basura procesada.

La Dra. Rosemary Hignett, jefe de nutrición de la FSA, dijo: "La grasa saturada es uno de los factores de riesgo para enfermedades del corazón, que representa la mayor causa de muerte en el Reino Unido”.

Vía: daily.M