Las rabietas de los niños son una de las “delicias” más frustrantes de ser padres, ya que no sólo ponen al límite nuestra paciencia sino que por sobretodo no podemos encontrar la forma de calmarlos para evitar lo que para ellos también es un mal momento. Pues el Dr. Harvey Karp, autor del libro The Happiest Toddler on the Block (el infante más feliz de la cuadra), nos sugiere una curiosa técnica para remediar y prevenir estas rabietas.
Según explica el Dr. Karp, la corteza prefrontal –el área del cerebro que ayuda a controlar las emociones- no se desarrolla hasta alrededor de los 4 años. Por ello, los niños pequeños son como “hombres de las cavernas”, según Karp, ya que expresan su enojo escupiendo, gritando y tirando las cosas.
¿Qué hacemos entonces para calmar a nuestro hijo en medio de una rabieta? La recomendación es hablar en su propio idioma… es decir… como si nosotros también tuviéramos 2 años. Para ello se debe emplear mucho la repetición de frases cortas que reflejan sus sentimientos, enfatizándolas con el lenguaje corporal y las expresiones faciales. Evitar las grandes explicaciones que el niño no escuchará. Según Karp, nunca es demasiado pronto para empezar con este enfoque, ya que incluso un niño de 1 año de edad responderá a esta técnica. A largo plazo el reconocer sus sentimientos y hablar su idioma, puede ayudarles a ser más cooperativos, respetuosos y atentos.
Será cuestión de ponerlo en práctica es casa, y ver luego como nos ha resultado!
viernes, 17 de junio de 2011
Rabietas Niños
Prevenir enfermedades transmitidas por alimentos
A veces no tenemos tanto tiempo como desearíamos para cocinar, pero no por ir con prisas deberíamos olvidar ciertas medidas para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos. Las mayores o menores ganas de ponerse ante los fogones tampoco son excusa.
Especialmente en verano, con el aumento de las temperaturas existen riesgos que podemos evitar poniendo una atención especial al modo de cocinar. Los niños pequeños también son más sensibles a determinados riesgos alimenticios.
Cuáles son las medidas de higiene correctas (del cocinero y del lugar donde cocinamos), cómo descongelar adecuadamente los alimentos, cómo almacenarlos, cuáles son los alimentos inseguros… son algunos de los datos que debemos tener bien presentes cuando nos ponemos manos en la masa.
Mantenga la limpieza
Nuestras manos (y las de los niños) han de estar limpias para cocinar y comer, es importante acordarnos de lavarlas. Pero la higiene también ha de mantenerse en otros lugares:
* Lávese siempre las manos antes de preparar alimentos y también varias veces durante la preparación.
* Lávese siempre las manos después de ir al baño.
* Lave cuidadosamente todas las superficies y el menaje usado en la preparación de la comida.
* Proteja los alimentos y la cocina de insectos, mascotas y de otros animales (guarde los alimentos en recipientes cerrados).
Separe los alimentos crudos de los cocinados
* Separe siempre los alimentos crudos de los cocinados y de los listos para comer.
* No utilice los mismos utensilios, como cuchillos o tablas de cortar, para manipular alimentos crudos, como pescado, carne o pollo, y para alimentos ya cocinados.
* Conserve los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocidos.
Cueza, guise, ase o fría completamente
* Al cocinar evite que los alimentos queden crudos en su interior, especialmente la carne, el pollo, los huevos y el pescado.
* Asegúrese de que las sopas y los guisos alcancen la ebullición.
* Recaliente bien la comida cocinada.
Mantenga los alimentos a temperaturas seguras
* No deje los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Almacene en refrigeración lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos, preferiblemente por debajo de 5° C.
* Mantenga la comida ya cocinada que va a ser consumida caliente por encima de los 60° C.
* No guarde comida mucho tiempo, aunque sea en el congelador. Los alimentos para niños deben consumirse inmediatamente una vez preparados.
* No descongele los alimentos a temperatura ambiente sino en la parte baja del frigorífico.
Use agua y alimentos seguros
* Use agua potable.
* Seleccione alimentos saludables y frescos.
* No consuma leche no procesada, es decir, que no haya sido pasteurizada o esterilizada.
* Lave las frutas y las hortalizas, especialmente si se comen crudas.
* No consuma alimentos después de su fecha de caducidad.
Estas recomendaciones que nos ofrece la Agencia española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) están basadas en las “Cinco claves para la seguridad de los alimentos” de la Organización Mundial de la Salud, de las que os hablamos hace un tiempo y que conviene recordar.
Prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos es sencillo, pero hay que estar atentos y no cometer los descuidos que frecuentemente nos suceden. Cocinar puede ser divertido, comer más todavía, pero hay que hacerlo de manera segura y saludable.
martes, 14 de junio de 2011
Suero fisiologico casero
Suero fisiológico casero, receta. Un producto que no te puede faltar en casa si tienes bebés, te contamos como elaborar suero fisiológico casero.
Para usar junto al aspirador nasal, si el bebé tiene mucosidad, para limpiar los ojos, o para limpiar alguna pequeña herida.
El suero fisiológico es uno de los productos más recomendados para bebés y niños. En la farmacia puedes encontrar suero fisiológico pero no está de más saber cómo preparar suero fisiológico casero.
¿Qué es el suero fisiológico?
* Es agua a la que se le ha añadido una cantidad exacta de sal para que esté en proporción similar a los fluidos que bañan nuestras células. El suero fisiológico ayuda a deshacer la mucosidad del bebé, es idóneo para limpiar los ojos del bebé así como cualquier zona irritada.
¿Cómo preparo el suero fisiológico?
Ingredientes:
1.Agua. Si es del grifo la hierves uno par de minutos y dejas enfriar. Más cómodo agua embotellada de baja mineralización (cualquier marca de agua embotellada)
2. Sal fina (media cucharada, de una cuchara pequeña como las de café)
Cómo lo preparo
* Poner en un vaso grande, aproximadamente 250 cc de agua o un 1/4 de litro y añadirle la media cucharadita de sal. Agitar. Ya tienes 1/4 de suero fisiológico casero.
* Puedes poner un poco de suero en un frasco con cuentagotas y el resto en un frasco de cristal. Es válido 2 días, (después volver a preparar de nuevo.)
* Se puede guardar en la nevera, aunque es mejor guardarlo a temperatura ambiente. A la hora de usarlo con el bebé, si el líquido está frío puede causar impresión al niño más que si está a la misma temperatura de su cuerpo.
También lo puedes encontrar ya preparado en farmacias en distintos envases, desde envases de litro a envases monodosis con 50 militros.
Aliviar el estrés en el embarazo con la alimentación
El estrés en el embarazo es muy nocivo – como en cualquier momento de la vida –, y es una causa de diversas complicaciones del embarazo.
Ocurre además que durante esta etapa, un cuadro de estrés elevado no puede ser tratado con fármacos. Así, hay que recurrir a alternativas naturales para aliviar el estrés en el embarazo.
Por ejemplo, el yoga y las diversas técnicas de relajación son útiles en este sentido, pero además desde la alimentación en el embarazo podemos ayudar a aliviar el estrés.
Las vitaminas del grupo B son indicadas para proteger el sistema nervioso. Prueba con verduras (color verde), germen de trigo, huevos, lácteos y frutos secos.
Lo mismo pasa con la vitamina C. Consume muchos cítricos (naranjas), y si te encanta la verduras incluye en tu dieta el brócoli y la col.
Sumado a la vitamina C, el zinc ayuda al sistema inmunitario, por lo tanto elige carnes rojas, hígado, cereales y mariscos como parte de tu alimentación.
El deporte sano para niños sanos
La sobreexigencia deportiva no es aconsejable para los más pequeños, sin embargo cuando el deporte es sano, lo practican con gusto y lo disfrutan, es una actividad esencial para la salud física y emocional de los pequeños, propiciando niños sanos.
Practicar deporte durante la infancia reduce el riesgo de obesidad infantil, de ser un adulto sedentario, a la vez que favorece el crecimiento. Mejora el desarrollo de sistemas fisiológicos, como el cardiovascular y el pulmonar, así como el fortalecimiento de los músculos y los huesos. Además de mejorar la memoria y la concentración.
Pero también tiene ventajas desde el punto de vista emocional y social. Practicar un deporte en equipo contribuye a mejorar las relaciones con los demás, a superar la timidez, a sentirse parte de un equipo, a respetar las normas y a fomentar la colaboración.
Según investigaciones, los niños que mantienen una actividad física regular, tienen mejor integración social y menos riesgo de adquirir hábitos poco saludables, como el consumo de alcohol y tabaco.
Siempre hay que tener cuidado de no caer en la sobreexigencia en la práctica del deporte. Tiene que ser un deporte elegido por los niños y no por los padres, que no suponga un estrés sino un disfrute para el pequeño. La práctica deportiva tiene que ser una actividad lúdica acorde a la edad y al estado físico de cada niño.
El deporte sano, aporta grandes beneficios para los niños. En muchos deportes los pequeños se inician a la edad de cuatro, cinco o seis años, y con el apoyo y el ejemplo de los padres, puede convertirse en un estimulante estilo de vida.
jueves, 9 de junio de 2011
E Coli: Medidas de prevencion
En estos días que corren, hoy más que nunca, es imprescindible tomar una serie de medidas de prevención para que no se sigua propagando la epidemia causada por la bacteria E. Coli (Escherichia coli). A continuación te detallaremos una especie de guía de consejos útiles para tener en cuenta en el quehacer cotidiano y así cuidar a toda nuestra familia.
Como primera medida, una regla básica de higiene, lave siempre sus manos con agua caliente y jabón antes y después de haber manipulado alimentos crudos o cocidos, ido al baño, cambiado pañales o acariciado a sus mascotas.
Luego de haber realizado una compra de alimentos en el mercado, nunca deje que la carne cruda o sus jugos entren en contacto con alimentos cocidos o cualquier otra comida que será consumida sin cocción adicional. Lave cuidadosamente los utensillos que hayan entrado en contacto con carnes crudas. Coloque las carnes crudas en la parte inferior de la heladera, a menos que la zona de mayor frío corresponda a la parte superior.
Otro dato importante para evitar el desarrollo de esta bacteria es cocinar adecuadamente las carnes y las comidas que lleven carne picada o trozada hasta la ausencia de jugos rosados. Con respecto a la higiene de vegetales y frutas, debe lavarlos bajo chorro de agua potable o utilizando agua clorada (2 gotitas de cloro por litro de agua).
Además, como padres, debemos asegurarnos que los niños se laven las manos con agua caliente antes y después de ir al baño y que no entren en contacto directo con animales. Y siempre recuerde no bañarse en aguas contaminadas.
Recuerde que en caso de presentar signos de contagio de escherichia coli debe consultar inmediatamente en el servicio médico. Estos son los síntomas habituales: diarrea, cólicos o dolor abdominal.
Cinco pasos básicos para criar en positivo y sin castigos
Una lectora nos comenta que Unicef ha puesto en marcha en Costa Rica una estupenda campaña llamada Eduquemos en positivo dirigida a padres, madres y educadores. Está basada en cinco pasos básicos a seguir para criar en positivo y sin castigos. Ante un conflicto:1) Cálmese, 2) Escuche, 3) Converse, 4) Explique y 5) Llegue a acuerdos.
Resalta la importancia de la comunicación positiva y de una crianza respetuosa, sin violencia, ni gritos, y hace una llamamiento a los adultos encargados del cuidado de los niños a adoptar actitudes y prácticas de disciplina participativa.
Hemos hablado varias veces de las consecuencias físicas y psicológicas que tienen los azotes y el maltrato, tanto físico como verbal, en los niños, aún así la mitad de los padres confiesa pegar a sus hijos.
No se pueden justificar los azotes ni el maltrato hacia los niños. Pegar a un niño es un delito, sin embargo a la hora de corregir acciones que consideramos inaceptables en los hijos, las opiniones están divididas.
Educar a base de azotes, gritos y chantajes no es una educación enfocada hacia el respeto y la igualdad. El adulto se posiciona por encima del niño y no a su mismo nivel para debatir, explicar y buscar soluciones. Hay que saber que corregir no es pegar y que hay patrones de crianza alternativos a los azotes.
El orden de los cinco pasos es fundamental:
1) Cálmese
El primer paso es el más importante: saber reconocer los síntomas de la ira y lograr calmarnos cuando sentimos que el volcán está a punto de entrar en erupción.
Muchas veces nos sentimos desbordados, enfadados, llenos de ira, pero por algo somos los adultos y tenemos que aprender a poner el freno cuando estamos por perder el control.
2) Escuche
Saber escuchar es la base de la comunicación con los hijos. Se recurre al castigo como medida de “shock” antes de escuchar los motivos que han llevado al niño a tener tal o cual comportamiento.
Es más fácil levantar la mano o pegar un grito, pero aunque aparentemente sea una medida eficaz, el castigo es un método poco educativo.
Hay que escuchar al niño, que de su versión, para luego poder continuar con los siguientes pasos.
3) Converse
Es fundamental enseñarle a los hijos que los conflictos se solucionan conversando, escuchando los argumentos de los otros y exponiendo nuestro punto de vista, siempre desde el respeto.
No hay que olvidar que educamos con el ejemplo. Si estallamos cuando algo no nos gusta, estamos proyectando ese comportamiento también en nuestros hijos y aprenden que los conflictos se solucionan con violencia, y no con el diálogo.
4) Explique
Una vez expuestos los puntos de vista, tenemos que centrarnos en explicarles a los niños por qué lo que han hecho está mal. Por qué hace daño a otra persona, por qué lo que han hecho puede tener consecuencias no deseables, por qué puede ser peligroso, etc.
Si el niño o nosotros estamos enfadados, es mejor esperar un poco a calmarse para explicarles las cosas con serenidad para que puedan asimilarlas y comprenderlas mejor.
5) LLegue a acuerdos
Que seamos los padres no significa que tengamos la verdad absoluta. Muchas veces los niños nos dan grandes lecciones. El último de los pasos es conseguir llegar a acuerdos entre ambas partes. Como si fuese una negociación, habrá puntos en los que a veces habrá que ceder, tanto de una parte como de la otra.
La importancia de establecer acuerdos radica en que tanto el niño (y los padres si es el caso) se comprometen a mejorar o corregir actitudes de cara al futuro. La próxima vez, tendrá en cuenta lo que lo que hemos conversado y lo que le hemos explicado, e intentará hacerlo mejor o no hacerlo. Y sino, tendremos que volver a poner en marcha otra vez los cinco pasos hasta que pueda entenderlo.
Sí, efectivamente, aplicar estos cinco pasos básicos para criar en positivo y sin castigos requiere grandes dosis de paciencia, sentido común y cariño, tres pilares fundamentales para una crianza respetuosa. A mi parecer, la única eficaz.