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sábado, 30 de agosto de 2008

¿Qué riesgos puede tener un embarazo a los 40 años?

Los embarazos en mujeres de 40 o más años tienen mayor riesgo que en mujeres más jóvenes. Por regla general, transcurren con total normalidad si se trata de mujeres sanas.

El riesgo más importante de un embarazo a tu edad es tener un hijo con una anomalía cromosómica, la más frecuente es el síndrome de Down. Con la edad aumenta el peligro de tener un hijo con este problema:

  • A los 25 años el riesgo es de uno cada 1.286 bebés.
  • A los 35 años, uno cada 300 niños puede tener una anomalía cromosómica.
  • A los 40, el riesgo de que el bebé padezca este problema es de uno de cada 80 nacimientos.

Es posible saber si el feto tiene o no esta anomalía mediante la amniocentesis. Esta prueba consiste en extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico para analizar las células fetales que flotan en él.

Por tanto, si te quedas embarazada lo más probable es que el embarazo transcurra con total normalidad y que tu bebé nazca completamente sano.

Por: Dr. Pedro de la Fuente: Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Autor del libro ‘Tratado de obstetricia y ginecología’.

Destete: ¿Cómo dejo de darle el pecho?

Muchas mujeres que dan el pecho a sus hijos más allá de los seis meses tienen dudas sobre cuándo dejarlo, cómo hacerlo, si afectará a los pequeños... Estos son algunos consejos sobre el destete.

¿A qué edad desteto a mi hijo?
La Asociación Española de Pediatría, de acuerdo con la OMS y UNICEF, recomienda dar el pecho, combinado con otros alimentos, hasta los dos años o más. Pero puedes destetar a tu hijo cuando quieras. La recomendación de dos años se basa sólo en cuestiones médicas y nutricionales; pero hay muchos otros factores a tener en cuenta.

¿Cómo lo hago?
Hay dos normas básicas para destetar a un niño:

  • Una es «no ofrecer, no negar». No le ofrezcas el pecho si no lo ha pedido, pero cuando lo pide, más vale dárselo sin discutir.
  • La otra es «darle algo mejor a cambio». Esa es la parte difícil.
¿Cuánto tiempo dura?
En realidad, el destete empieza con la primera papilla. A partir de ahí, la lactancia va disminuyendo hasta desaparecer. Dejado a su evolución natural, el proceso de destete suele durar entre dos años y tres y medio, aunque es muy variable. Si decides acelerarlo, la duración dependerá del ritmo que tú marques. Cuanto más rápido vayas, probablemente, más va a llorar tu hijo.

¿Es preferible que pase menos tiempo con mi hijo?
Depende de cuál sea el objetivo: destetar rápido o no sufrir. Porque son objetivos contradictorios. Si te vas un mes a Tumbuctú, el destete será inmediato y definitivo, pero sufriréis todos. Para evitar el sufrimiento, es mejor dedicar muchísimo tiempo al niño, todo el que se pueda. Eso sí, en ese tiempo, el niño va a tener muchas oportunidades de pedir el pecho...

Cuando el niño quiera mamar, ¿le ofrezco otra comida?

Doy por sentado que ya le das de comer a tu hijo siempre que él quiere. Por lo tanto, ahora no estamos hablando de que tiene hambre, sino de una necesidad afectiva. La lactancia materna no sólo es nutrición, sino también cariño, contacto, caricias, consuelo...
En cuanto al alimento, si el niño pide el pecho, le das un vaso de leche. Lo difícil es conseguir dar a tu hijo tanto contacto afectivo por otros medios que ya no necesite el pecho. Eso requiere un gran esfuerzo.

¿Se puede traumatizar si le niego el pecho?
No es que se traumatice, lo que ocurre es que no le va a gustar. El consejo de no negar el pecho es para evitar que lo pida todavía con más ganas, porque ya sabe que lo prohibido siempre tiene más morbo.

¿Cómo se hace eso de «quitarle alguna toma»?

Pues eso. Si tu hijo mamaba por la tarde, y esta tarde se lo llevó su padre al parque y no mamó, ya le has quitado una toma. Lo que no significa que no vaya a mamar mañana por la tarde. De forma espontánea los mismos niños van «quitando tomas» si se les deja tiempo suficiente. Hacia el año y medio o los dos años suelen mamar cada vez menos, hasta llegar a mamar sólo para dormir. Luego suelen pasar una temporada en la que maman a todas horas, como una especie de traca final, y por fin vuelven a disminuir el número de tomas y a mamar sólo para dormir.

Tengo un viaje de cuatro días, ¿qué hago?
Separarse durante cuatro días de un niño de meses no es nada recomendable. Ahí sí que lo va a pasar mal el niño, aunque se quede con su padre. Y si el padre trabaja y se tiene que quedar con una persona a la que conoce menos, pues peor. Si esa separación es inevitable sería mejor que el niño estuviera aún mamando. Porque un destete acelerado, seguido la semana siguiente de una separación de cuatro días, ya sería demasiado.
Puede que tu hijo vuelva a mamar después del viaje, o puede que lo deje por completo.

¿Es mejor que le dé su padre de comer?
Suele ser indiferente, depende de las preferencias del niño. Sí que suele ser útil que su padre participe en otras cosas. Es poco probable que un niño que está jugando y entretenido con su padre prefiera dejar lo que está haciendo para pedir teta.

¿Cómo acaba todo?
Depende. A veces acaba de golpe. Hay niños que han dicho: «Mamá, cuando cumpla X años dejaré de mamar».
Es más frecuente que el final de la lactancia sea evanescente. El niño lleva cuatro o cinco días sin mamar y otra noche lo vuelve a pedir. Otros tres días sin mamar, y luego lo pide dos veces seguidas. De pronto, la madre se da cuenta de que todo terminó hace semanas.

lunes, 25 de agosto de 2008

Rotura prematura de bolsa

La rotura prematura de bolsa es cuando se produce la salida de liquido amniótico por los genitales sin que se desencadene el trabajo de parto en las siguientes 24 horas. Es más común en las últimas semanas del embarazo, pero puede ocurrir en cualquier momento, a partir del segundo trimestre.

Las membranas ovulares intactas son una barrera contra el ingreso de gérmenes que están presentes en el cuello del útero y la vagina. Cuando la bolsa se rompe estos gérmenes invaden el líquido amniótico y pueden provocar una infección en el bebé. Si sospechas que la bolsa se ha roto debes consultar inmediatamente a tu ginecólogo.

Es imprescindible un examen vaginal para confirmar que se trata de la rotura de la bolsa. Muchas veces resulta ser incontinencia de orina o flujo vaginal.

Si la rotura se produce antes de la semana 32, el médico va a hacer todo lo posible para prolongar unas semanas el embarazo porque el riesgo del parto prematuro es mayor que el de infección fetal. Para tal efecto se indicará reposo, medicación para acelerar la maduración de los pulmones del bebé además de antibióticos.

Serán necesarios controles de laboratorio para diagnosticar signos de infección, como el recuento de glóbulos blancos o un cultivo de secreción vaginal para identificar los gérmenes que allí se encuentran. Si luego de los resultados se sospecha que existe una infección, se inducirá el trabajo de parto para evitar mayores riesgos para el bebé.

Via: www.embarazadablog.com

Los zapatos más adecuados para el gateo

Cuando los bebés comienzan a intentar el desplazamiento a gatas sus pies son aún frágiles y los huesos están en pleno crecimiento, por lo que el roze y golpes de los pies en el suelo no son beneficiosos. Dada la importancia del gateo, también es fundamental que ayudemos a este gesto proporcionando a los pequeños el calzado más adecuado.

A pesar de que hay cientos de maneras diferentes de gatear, las zonas más expuestas de los pies son la punta y el talón. Por ello, es importante que los zapatos que los bebés empleen estén reforzados en el talón y en la puntera.

También deben ser flexibles para que se adapten a sus movimientos, pero lo suficientemente duros para que les sujeten el tobillo cuando intentan dar sus primeros pasos o retuercen el pie gateando.

Como siempre, el calzado debe ser de un material adecuado para que el pie transpire, preferiblemente de piel. Además, recordemos que los zapatos no deben hacerle rozaduras, por tanto, mejor si se calzan con un calcetín, de algodón también para que el pie pueda transpirar.

Con estas sencillas características estaremos dando las mejores opciones para que el bebé comience a gatear y a descubrir mundo a cuatro patas.

Via: www.bebesymas.com

miércoles, 20 de agosto de 2008

Celos de madre. El amor de nuestro hijo no puede ser exclusivo

Somos y seremos su primer amor, pero no podemos dejar al niño encerrado en nuestro celo exclusivo: no es bueno para ninguno de los dos. Que tenga una vida afectiva rica es la prueba de que lo hemos amado bien.

Es duro ver que nuestro niño se lleva bien con su canguro o se arroja a los brazos de sus abuelos. No es que no nos quiera. Todo lo contrario: solo puede establecer buenos vínculos con otros si ya lo tiene sentado con mamá.

La mamá, su primer amor
La primera muestra de cariño que recibe el bebé es la leche, su primer objeto de amor es el pecho que le da de comer. A medida que crece bien alimentado, bien amado, su mundo también crece y empieza a incluir a otros. Si fue atendido, consolado, mimado, si sus necesidades fueron prontamente satisfechas, se acercará a los otros bien dispuesto, esperando de ellos lo mismo que puede esperar de su madre: afecto y satisfacciones.

Es la madre, con su actitud, la que permite al niño querer a otros. Es ella la que, al ver con buenos ojos que el hijo establece vínculos afectuosos, le enseña que eso está bien. Así, por amor a mamá, el niño amará a los otros.

El papá
Es verdad que a veces da como para ponerse celosas: nos pasamos todo el día detrás de los niños y sus necesidades, pero el padre es el Dios número uno.
En fin, habrá que aceptarlo, el amor por la madre no despierta suspiros románticos. Es más visceral, más de primera necesidad.

Pero no hay que olvidar que el lugar del padre lo crea la madre. Porque, aunque el mundo del niño al principio sea exclusivamente su mamá, el mundo de la madre, afortunadamente, no termina en el hijo. Ama, además, otras cosas, a otras personas. Y el padre, que ocupa un lugar tan importante en el cariño de la madre, también es por fuerza importante para el niño.

Es tarea nuestra animar y asistir al papá en los primeros cuidados del recién nacido para que se sienta confiado y eficiente.
Más que ponernos celosas de que el padre despierte en los hijos un amor tan intenso, debemos sentirnos orgullosas. Sin duda que él lo merece, pero nosotras contribuimos, ¡y no poco!, a ese sentimiento.

Los abuelos y los amigos
Es muy positivo para el desarrollo del niño que cedamos el protagonismo por un rato. No hay competencia entre el rol de la madre y lo que el hijo siente por ella, con el lugar de la abuela, por ejemplo, y el amor que le tiene su nieto.
Es muy importante que la mamá sume vínculos amorosos a la vida del niño. De hecho, nosotros también queremos a más de una persona. Y eso no significa que amemos menos a nuestro hijo.

Además, propiciarle vínculos afectuosos, dándole seguridad en sus relaciones con el resto de la familia, es otra manera de amarlo y de ayudarlo en el necesario camino de su independencia.
Aunque los abuelos le brinden ese aplauso sin límite y una complacencia total a todos sus caprichos, nunca ocuparán en el corazón del niño el lugar que pertenece a la madre.

¿Tenaz o cabezota? Qué hacer cuando los niños son tercos

Cualquier padre con un hijo de dos años sabe que los niños se obstinan en conseguir lo que quieren hasta que, o bien damos el brazo a torcer, o bien no cedemos y montan en cólera.

Lo primero que hay que hacer es no olvidar que es normal que sean así de tercos. Y es que a esta edad, los niños están aprendiendo a pensar por sí mismos. ¡La obstinación tiene su lado positivo!

Debemos entender su rebeldía y terquedad como signos positivos y ser comprensivos. Si un niño de esta edad no diera ninguna señal de oposición o cabezonería, si se conformara con todo, estaríamos ante un niño que tiene un gran temor a exponer sus deseos y su mundo interior.

¿Qué podemos hacer?

Tendremos que arreglárnoslas para permitir que nuestro hijo exprese sus deseos, su ritmo, su vitalidad y su desacuerdo sin ahogar su personalidad, pero sin dejarle exento de referencias y a merced de sus locos impulsos. Estas son algunas ideas para lograrlo.

  • Saber ceder
A veces hay que ceder. Y no hay que tener miedo, porque precisamente los peores padres son los que prohíben y fuerzan constantemente. El auténtico reto está en saber poner pocos límites pero totalmente eficaces.
Si escogemos unas pocas normas básicas y las mantenemos en el tiempo con firmeza y cariño, podremos darnos el lujo de relajarnos cuando nuestro hijo quiera abrocharse él solo los botones de la camisa o decidir qué quiere comer hoy.
  • Explicar y explicar
Los niños quieren y necesitan saber por qué no pueden hacer aquello que les da la gana y qué esperan sus papás de ellos. No vale de nada prohibir sin explicar.
  • Prevenir
  • Si sabemos que tenemos la discusión asegurada cada vez que pasamos por esa juguetería de camino al parque, la mejor opción es cambiar de ruta.
  • Ofrecer alternativas es otra buena técnica.
  • Y quitar de su vista las «tentaciones» también lo hará todo más llevadero.
  • Negociar
La mejor manera de evitar que acabemos en un berrinche es la persuasión. A veces funciona, aunque cueste creerlo. Se trata de reconducir su terquedad por caminos un poco más llevaderos para todos.
  • Aprovechar la situación
En determinadas circunstancias, más que eliminar su cabezonería, lo que nos conviene es potenciarla. Por ejemplo, muchos se obstinan en proteger a capa y espada al nuevo hermanito así que podemos estar encantados de tener un «guardián» tan eficaz y responsable.

No estas gorda… estas embarazada

Durante el embarazo a muchas mujeres les afecta el verse día a día cada vez mas subidas de peso y se sienten gordas y con poco atractivo, si bien es cierto están muy felices por el hecho de estar embarazadas, les cuesta aceptar los cambios que ocurren en el cuerpo durante la gestación

Es inevitable que aumentes unos kilos demás, pero sigue estos consejos, no perderás tu atractivo y te sentirás mas conforme y animada con tu nueva imagen:

  • Guarda en una maleta la ropa que antes solías usar, te desanimaras al verla y al pensar que tardaras un tiempo en ponértela.
  • Cómprate prendas con las que te veas y te sientas realmente linda.
  • Ve a la peluquería, un cambio de look te hará sentir mejor.
  • Si eres loca por los zapatos de tacón alto, no te deprimas pensando que nada te quedara bien su usas zapatos bajos. Busca 2 o 3 pares de zapatos que combinen con todo y que se vean espectaculares, de 3 a 4 cm de alto.
  • Si te deprimes porque no te gusta tu aspecto, piensa que es temporal y que cuando des a luz tendrás a tu bebé en brazos y habrá valido la pena.
  • Come mejor, haz ejercicio a diario y aprovecha estos meses para mimarte y dejarte mimar.
Via: www.embarazadablog.com