Seguramente hemos escuchado hablar de los ácidos grasos, poliinsaturados, omega 3, omega 6, DHA, tan mencionado en la publicidad de fórmulas infantiles. ¿Qué son? ¿Cuál es la importancia de ellos?
Los ácidos grasos son lípidos y por su forma química se clasifican como saturados e insaturados. Entre éstos últimos se encuentran los famosos Omega 6 (ácido araquidónico ) y Omega 3 (ácido docosahexaenoico, el famoso DHA), los cuales conforman más del 25% del cerebro y del sistema nervioso; por lo tanto, son extremadamente importantes para la formación y desarrollo de estos importantes tejidos.
¿EN QUE MOMENTO OCURRE EL DESARROLLO DEL SISTEMA NERVIOSO?
Desde aproximadamente la primera semana de gestación hasta los 5 años de edad, siendo las etapas más críticas entre el último trimestre de embarazo y los 2 años de edad. Y lo más interesante es que el hígado de los bebés (donde ocurre la formación de estos ácidos grasos a partir de la unión de partes más pequeñas) aún no está preparado realizar este trabajo a la velocidad que los niños los necesitan. Por ello es que casi todo el aporte de estas importantes sustancias provienen de la madre, por medio de su alimentación durante el embarazo y de la leche materna durante los 6 primeros meses. Después de eso, aporte principal provendrá la dieta del bebé.
La función que cumplen estos lípidos es de generar y permitir el transporte del impulso eléctrico y sustancias entre las neuronas. Algo parecido ocurre en la función visual, que es una derivación del sistema nervioso. De ellos depende que la imagen y luz se convierta en una señal que el cerebro puede interpretar.
Las leches maternizadas intentan incorporar estos ácidos grasos de forma que sean lo más parecidas posible con la leche humana, sin embargo aún no se ha conseguido por completo.
Las mujeres embarazadas deben estar muy atentas en consumir alimentos que aportan la correcta cantidad de estos ácidos grasos, pues la mayoría de los alimentos que anuncian contenerlos no los tienen en la proporción correcta, ya que generalmente el omega 6 abunda y el omega 3 es escaso. Los pescados y mariscos contienen la proporción ideal.
martes, 28 de abril de 2009
Potenciando la formación del cerebro y la visión del bebé
Estrategias para manejar sus rabietas
Montan una rabietas por cualquier cosa. Desesperan a los padres, que no saben cómo atajarlas. Aquí descubrirás el decálogo de oro para saber cómo reaccionar ante las rabietas de tu hijo.
A los dos años los niños descubren el poder de las rabietas. Han comprobado que esa actitud saca de sus casillas a los mayores y están probando su eficacia. Es decir, son un medio para conseguir un fin.
En esos momentos solo piensan en la rabia que tienen. Incluso puede habérseles olvidado el motivo por el que se inició su enfado. Pero si algo está claro a esta edad es que, aunque no sepan muy bien lo que quieren, seguramente será lo contrario de lo que tienen.
¿Cuándo desaparecerán las rabietas?
Es una etapa pasajera. Con el tiempo, las rabietas se irán mitigando y espaciando cada vez más.
Lo más sorprendente de las rabietas no es la frecuencia (en ocasiones, diaria) o lo pronto que aparecen (a veces, antes de que el niño empiece a hablar). Lo más llamativo es el ímpetu que los pequeños ponen en ellas. Todavía no controlan sus emociones, y tampoco conocen aún la inhibición, así que se emberrinchan a lo grande. Por eso, es bueno que aunque las rabietas no desaparezcan, al menos se reduzcan en intensidad.
A esta edad aún no toleran la frustración y les resulta complicado comprender que no pueden tener siempre lo que quieren. Si además tampoco son capaces de verbalizar lo que desean, el resultado es la fórmula ideal para que tenga lugar la rabieta. Por eso, que estas reacciones desaparezcan no depende solo de que consigan lo que quieren o no. Disminuirán cuando vean que no tienen efectos sobre sus padres, y sobre todo cuando puedan tolerar la frustración y expresar con palabras lo que hasta ahora solo pueden manifestar con pataletas.
¿Qué pueden hacer los padres hasta entonces?
1. Mantenerse firmes
Claro que resulta mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero según los psicólogos, es la estrategia más infalible. Para empezar, porque ayuda a dejarle claro que su rabieta no le llevará a conseguir lo que quiere. Pero es fundamental que el propio padre se crea que controla la situación. Puede que durante un tiempo el niño siga poniéndolas en práctica, pero en la mayoría de los casos se dará cuenta de que la fórmula no le funciona y acabará por dejarla.
2. Explicaciones cortas
Si se intenta explicar a un niño inmerso en un verdadero ataque de enfado por qué es injusta su reacción, lo más probable es que él siga tirado en el suelo llorando y pataleando sin cesar.
La razón es que en esos momentos lo único que escucha es su propio llanto, por lo que es difícil hacernos entender en esas circunstancias. Frases como «no hay caramelos porque acabas de comer» o «si no duermes, mañana estarás cansado para jugar» dichas cuando se va a iniciar la rabieta pueden servir para evitar su enfado. El pequeño las entenderá sin problemas y si aún no está lo suficientemente alterado, pueden disuadirle.
3. No responder con enfado
Responder con una rabieta es una forma de fomentarlas: les estaremos dando la mejor de las excusas para iniciar un pequeño número de enfado en cualquier momento, ya que para los niños sus padres son sus modelos de referencia y les encanta imitar todo lo que hacemos. También es importante no permanecer enfadados con él eternamente. Pasados unos minutos, ya no sabrá por qué papá y mamá fruncen el ceño. Su pataleta ya pasó, y tal vez ni siquiera se acuerda de ella.
4. No prestarse al juego
La mejor forma de luchar contra las rabietas es procurar que no aparezcan. Y para ello conviene anticiparse a posibles problemas. Por ejemplo: uno de los lugares donde suelen darse más rabietas es el supermercado, así que hay que ir prevenidos. Es bueno dejar todo claro antes de entrar: avanzarle que solo se va a comprar leche, pan y huevos, y nada más. Después, una vez dentro, podemos dejar que él participe en la compra cogiendo las cosas que se van a comprar (las más pequeñas, claro) y metiéndolas en la cesta. De esa forma estará distraído y se sentirá útil, lo que evitará otras tentaciones.
5. Elegir entre dos opciones
La mayoría de las veces su enfado vendrá ocasionado por querer algo que no puede tener. De ahí que ayude mucho a evitarlo el dejarle elegir solo entre dos opciones. Si se le pregunta «¿qué quieres de postre?», el abanico de opciones que se abre ante el pequeño es infinito, y no siempre al gusto de los adultos. Sin embargo, si se le da elegir únicamente entre dos opciones, ambas válidas, es más que probable que todo siga en calma. Preguntando «¿quieres un plátano o prefieres un yogur?», se le cierran las opciones posibles sin que él se dé cuenta. Y no tendremos que decirle «no».
6. Intentar que escuche
Una vez que la rabieta ya ha comenzado, el pequeño parece fuera de sí. Para calmarlo y hacerle entender que no puede ser, solo hay una opción: intentar conseguir que salga de ese estado y hacer que nos escuche. Para ello, papá o mamá pueden arrodillarse frente a él, cogerlo por los hombros con firmeza y mirarlo hasta que él fije sus ojos en los del adulto. Entonces será el momento de hablarle con calma.
7. En vez de un no, dos síes
Muchas veces las rabietas son muestras de rebeldía. Por eso es frecuente que cada vez que se le diga que no haga algo, él intente hacerlo. Pero si tras un «no» vienen dos «síes», la cosa cambia. Se le está prohibiendo una cosa, pero permitiendo otras dos. Así, si después de decirle que no puede pintar en la pared se le explica que sí puede pintar en la cartulina o jugar en el parque, es posible que su rebeldía se aplaque.
8. Cambiar de escenario
En ocasiones, ni ellos mismos sabrán cómo terminar con su propia pataleta. Es beneficioso cambiar de lugar: salir con ellos en brazos del espacio en el que se encuentran e ir a otro más abierto. A la vez el paseo puede distraer su atención y hacer que se centre en otra cosa.
9. Así no se habla
Hay que advertirle de que solo le escucharemos cuando hable en un tono normal, sin gritos ni llantos, porque de otra forma es imposible entenderle. Es una buena técnica explicarle que cuando llora así nadie puede escucharle, por lo que no sabemos lo que quiere.
10. Dejar que se calme solo
Los niños también tienen derecho a desahogarse, por lo que a veces es incluso positivo que pasen por una rabieta. Cuando está inmerso en un ataque de furia, se le puede decir: «Pues sí que estás enfadado, avísame cuando se te pase», y acto seguido alejarse un poco de él. Será consciente de que nos preocupamos por lo que le pasa y de que no conseguirá nada poniéndose así.
Autora: Beatriz González
Asesores: María Asunción Pérez, psicóloga del centro Avance Psicólogos; "Las Pataletas", de Michelle Kennedy (Editorial Océano Ambar).
Etiquetas: NIÑOS
La lactancia materna, ventajas, preparación y posiciones
La leche materna es el alimento perfecto para su bebé ya que está hecho específicamente para él, si usted tiene un bebé prematuro, su cuerpo produce la leche de otra manera, la leche materna es fácilmente digerida por su bebe y lleva consigo los anticuerpos que necesita.
La leche materna puede aumentar el coeficiente intelectual de su bebé, protegerlos de las infecciones del oído, infecciones respiratorias y otros problemas en la vida como la diabetes y la obesidad, por nombrar unos pocos.
Preparación para la lactancia:
Es muy importante tener una buena clase preparatoria sobre el amamantamiento antes de tener su bebé, ya que de esta forma usted puede conocer algunos de los elementos básicos de la lactancia materna.
Le da la oportunidad de hacer preguntas sobre cosas que usted puede haber oído hablar de la lactancia materna, la leche materna o incluso los recién nacidos y de su alimentación, que es la preocupación natural de toda futura mamá.
Algunos hospitales ofrecen clases o puede asistir a clases gratuitas en su área local, que en algunos lugares se reciben el nombre de la Liga de la Leche.
Buenas posiciones para la Lactancia Materna:
Elegir una posición para la lactancia materna puede ser no solo una cuestión de comodidad, sino de necesidad, por que simplemente saber que hay muchas posiciones diferentes, que se pueden utilizar para amamantar, abre un mundo totalmente nuevo para usted.
Intentar varias posiciones hasta encontrar la más adecuada para usted y su bebé, es muy importante e individual, pero lo más importante que debe preocupar en la alimentación de su bebé es si está teniendo un buen cierre.
Esto le ayudará a evitar el dolor en los pezones, lo cual puede estar directamente relacionado con el posicionamiento, siendo imprescindible asesorarse con un profesional respecto de éste tema tan importante que muchas veces no recibe la atención que se merece.
Vía: Pregnancy
Etiquetas: BEBÉ
viernes, 24 de abril de 2009
Niños que comen de más
Normalmente los padres nos preocupamos cuando los pequeños de la casa no comen lo necesario para cubrir sus necesidades, pero, ¿qué sucede cuando creemos que comen demasiado?.
Los hijos no son todos iguales, pueden haber dos hermanos que coman diferentes cantidades de comida pero que ambos estén bien alimentados. Si notas que ti hijo come mucho te presento algunos consejos para que puedas prevenir la obesidad infantil.
• No forzar a los niños a comer.
• No utilizar la comida como calmante o consuelo. Por ejemplo, no darle el pecho de noche porque llora, porque no siempre que llora es de hambre.
• No uses la comida como castigo, ya que lo prohibido genera más deseo.
• Tener cuidado con la comida chatarra.
• Procura que la familia coma toda junta, para evitar que el niño siga comiendo cuando se integran nuevos familiares a la mesa.
• Si el niño quiere comer entre horas, darle fruta o comida sana.
Pero, ¿qué hacemos cuando el niño piensa solo en la comida?, es recomendable realizar un registro (escrito o mental) cuándo el niño pide comida, ya que probablemente sean en momentos donde quiera llamar la atención de la madre, porque está aburrido, porque está ansioso, deprimido, etc. Lo mejor es planificar actividades para que el niño esté en movimiento y se divierta, huyéndole al sedentarismo.
Y si aún así consideras que tu hijo come demasiado y eso te preocupa consulta al pediatra. Hay que tener en cuenta que estar gordito no significa que está saludable, intenta generar buenos hábitos alimenticios desde que es bebé, ya que comer se aprende desde chico.
Via: zonabebes
La falta de tiempo, no es excusa para dejar el ejercicio durante el embarazo
Se ha comprobado que el ejercicio durante el embarazo no roba tiempo a otras actividades y nadie duda que especialmente las mujeres embarazadas, se encuentran entre las personas más activas de en la tierra.
Y mientras que los beneficios del ejercicio para estas mujeres y sus fetos en desarrollo son ampliamente conocidos, muchas futuras madres no realizan ejercicio.
Un estudio realizado sobre el examen de las actividades diarias de las madres sobre los efectos de ejercitarse durante el embarazo, arrojo como resultado entre otras cosas, que el ejercicio durante el embarazo no roba tiempo a otras actividades.
El estudio fue realizado por Linda E. mayo, la ciudad de Kansas Universidad de Medicina y Ciencias Biológicas (KCUMB), Kansas City, basándose en los resultados de las investigaciones anteriores, más de un tercio de las mamás embarazadas citan, que el tiempo es la razón principal por la cual no realizan el ejercicio aeróbico regular.
Con esto en mente, los investigadores querían determinar si las mujeres que se ejercitaron durante el embarazo gastaron menos tiempo haciendo actividades específicas, con el fin de tener tiempo para hacer ejercicio y así determinar si hay alguna tendencia entre las madres que lo practicaron durante el embarazo y las que no.
Según el Dr. de mayo, "si una mujer embarazada hace algún tipo de actividad física mientras ve la televisión, habla por teléfono o estaciona su coche en el punto más alejado de la tienda cada vez, va a aumentar su actividad física diaria y en definitiva, mejorar su salud y la salud de su bebé.
Vía: T.aps.org
Etiquetas: EMBARAZO
¿La adicción a Internet y sus peligros para los niños son mitos?
Muchas veces hemos hablado en nuestras páginas de los peligros que Internet puede conllevar para los más pequeños, y aunque en concreto las adicciones a la Red y los casos de acoso a menores no son los más frecuentes, ¿podemos afirmar que no son reales?
El psiquiatra, forense y experto en Internet José Miguel Gaona Cartolano, asesor del Defensor del Menor de Madrid, ha dicho en una conferencia sobre los “mitos y realidades de los riesgos de Internet” que la dependencia de Internet no se recoge como tal en ningún manual de psiquiatría. “En todo caso sería tiempo mal empleado”, ha afirmado después de aclarar que el riesgo de adicción a la Red de redes es algo que no se ha podido demostrar, ya que Internet es simplemente un cauce de comunicación.
Bueno, en mi opinión hay que dar tiempo al tiempo para que la adicción a Internet se recoja en los manuales. Porque sí que existen (aunque no sabemos los porcentajes concretos) esos casos extremos de horas y horas frente al ordenador, con algo similar al síndrome de abstinencia cuando no se puede estar frente a él, y una alteración de la personalidad después de muchas horas, por no hablar de la evasión de la realidad o la creación de realidades paralelas en algunos casos (juegos, realidades virtuales…).
Del mismo modo, sí que existe el acoso internauta a los menores, y aunque sólo sea en un 5% de los casos, como señala el señor Gaona recordando un estudio reciente, no creo que se deba minimizar esa cifra. No se trata de larmar a nadie, pero considero que un solo caso de acoso merece atención.
Así que no está de más recordar los consejos básicos para la navegación segura de los niños y niñas por Internet y para prevenir la dependencia a la Red, cuestiones de las que os hemos acensejado en múltiples ocasiones.
Vía: 20 minutos
Etiquetas: NIÑOS
martes, 21 de abril de 2009
Estrías y embarazo, ¿Se puede prevenir su aparición?
Al cien por cien no se pueden prevenir pero resultan beneficiosos todos los métodos que mantienen la elasticidad en la piel y fomentan la circulación.
Durante el embarazo hay que aplicar dos o tres veces al día una crema hidratante durante todo el cuerpo y en las zonas de más riesgo un producto especifico para las estrías.
También resultan eficaces los masajes con la mano o un guante de felpa que activan la circulación, fortalecen la piel y refuerzan su elasticidad.
Hay que empezar a cuidarse cuanto antes sobre todo los senos que es lo primero que aumenta de tamaño.
Conviene continuar con el tratamiento hasta dos o tres meses después del parto hasta que el cuerpo y la piel recuperen su estado natural.
Via: bebesypapas