Aún si tu embarazo se desarrolla en óptimas condiciones, sin complicaciones o enfermedades de ningún tipo, te aconsejo leer con atención este post. El estreñimiento es una de las molestias más incómodas que se pueden presentar.
En cierto modo, puede decirse que casi forma parte del “escenario natural” de la gestación. El punto es que los intestinos están como sabes muy próximos al útero y sus movimientos habituales podrían perjudicar al feto; como respuesta protectora natural éste se vuelve “perezoso”.
Técnicamente hablando, decimos que se da estreñimiento cuando se constatan menor frecuencia de las deposiciones acompañada de un endurecimiento de la textura de las mismas.La solución no es tan compleja y como sabemos que no es aconsejable tomar ningún tipo de laxante, debe remitirse a lo natural: la dieta.
Tu médico es quien debe asesorarte mejor, pero en líneas generales, si incluyes en tu dieta alimentos ricos en fibras (hortalizas, verduras, cereales etc) todo el escenario debería mejorar de inmediato. Suma frutas frescas y resta verduras que promuevan flatulencias, tales como col, coliflores etc.