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sábado, 24 de octubre de 2009

Cuidados del recién nacido: cómo limpiar los ojos del bebé

En los primeros años de su vida, los niños producen mucha más mucosidad que los adultos, tanto de nariz, como de sistema respiratorio y ojos. Ya vimos cómo había que limpiar la nariz del bebé, y hoy nos centramos en los cuidados de los ojos y cómo limpiarlos. En el cuidado diario de los bebés, los ojos son una parte muy importante por su especial sensibilidad, y requieren una higiene aséptica e inocua.

Debido a la mayor producción de mucosidad, es habitual que, incluso en ausencia de una conjuntivitis o de una obstrucción del lagrimal, algunos bebés se despierten con bastantes legañas, de la misma manera que encontramos resto de mocos secos en las fosas nasales.

La secreción legañosa procede de la mucosa y las glándulas de los párpados, que al estar en contacto con el aire se resecan alrededor de los ojitos del bebé y pueden “sellarle los ojos”. Veamos qué podemos hacer para limpiar los ojos del bebé en cada situación y evitar las infecciones y que se acumulen las legañas.

Limpieza habitual de los ojos del bebé

* Estableceremos una correcta higiene del ojo mediante suero fisiológico para limpiar su interior de residuos legañosos. Lo más práctico es emplear envases monodosis de suero. Con el bebé acostado boca arriba, pondremos el suero en vertical para que caiga el el globo ocular e inclinaremos suavemente la cabeza del bebé hacia el lado de cada ojo (no hacia la nariz) para que caiga el suero restante del interior del ojo hacia fuera, sin peligro de que moje el otro ojo. Podemos ayudar a esta acción con toallitas o gasas estériles.

* También se pueden limpiar los párpados delicadamente mediante toallitas o gasas estériles, húmedas, eliminando los restos de legañas y bacterias presentes en el exterior de los ojos. Las gasas han de estar húmedas, empapadas en agua hervida (una vez templada) o en suero fisiológico.

* Para evitar la transmisión de posibles infecciones, es importante utilizar una toallita o una gasa para cada ojo (o una parte distinta de la misma toallita). El movimiento de limpieza debe ser desde la parte interior de los párpados (el ángulo interno, el lagrimal) hacia el ángulo externo del ojo.

* Existen toallitas específicas para bebés de un solo uso, que nos pueden venir bien para situaciones como la limpieza fuera de casa o si salimos de viaje.

Estas acciones pueden realizarse dos veces al día, una por la mañana al despertar cuando se han acumulado más legañas, y otra tras el baño. De este modo podemos prevenir las infecciones en la mayor parte de los casos.

* No es frecuente que suceda esto si no hay un problema implicado como los que veremos a continuación, pero si los ojos se quedan pegados, nunca hay que intentar abrirlos en seco sino que se procederá a humedecerlos con el suero para que se ablanden las legañas y se despeguen los párpados. Ayudaremos con una toallita o gasa si es necesario, pero con el ojo ya convenientemente humedecido. Al final el bebé abrirá los ojos poco a poco por sí solo. Posteriormente y con mucho cuidado para que no le entren en los ojos, retiraremos los restos legañosos.

Limpieza de legañas debidas a la obstrucción del lagrimal

En otros casos, puede que las legañas se acumulen por la obstrucción del lagrimal en el recién nacido. Y es que una de las afecciones más comunes en los recién nacidos es la obstrucción del lagrimal, que provoca lagrimeo y secreciones en los ojos de los pequeños, las legañas. Este fenómeno se conoce también como estenosis de los conductos lacrimonasales, y puede afectar hasta a un 20% de los bebés en los primeros meses de vida.

Debido a la obstrucción, se impide que las lágrimas fluyan normalmente, lo cual origina una secreción blanquecina, amarillenta o verdosa que se convierte en legañas. La obstrucción de estos conductos evacuadores de lágrimas suele ser temporal y se resuelve al cabo de pocas semanas. ¿Qué podemos hacer para favorecer la apertura de los conductos lagrimales hasta lograr el normal tránsito lagrimal?

Se puede facilitar el drenaje de las lágrimas con un masaje suave en la zona entre el ángulo interior del ojo y la base de la nariz. Así se masajea la válvula de Hasner, pliegue de la mucosa que aún no está perforada (total o parcialmente) y que impide la conexión del borde de los párpados interiores (en el ángulo interno del ojo) con la nariz.

Para limpiar las legañas acumuladas, hay que seguir los mismos pasos que señalamos anteriormente para las legañas habituales.

Si seguimos estos consejos lograremos que pronto la estenosis se resuelva espontáneamente antes del año de edad y no haya complicaciones. Si el estado de las secreciones no mejora habrá que visitar al especialista para que determine si hay otras causas.
Ojos con conjuntivitis

Unas legañas excesivas, acompañadas de párpados hinchados y ojos enrojecidos, también pueden deberse a la conjuntivitis, de carácter bacteriano o alérgico y que necesita un tratamiento especial. Por ello hemos de acudir al pediatra sisospechamos que el bebé pudiera tener conjuntivitis porque presenta dichos síntomas. Pero, en cuanto a la limpieza del ojo, podemos actuar como hemos definido en el primer apartado.

Aquí sí es más habitual que los ojos se queden pegados por la acumulación de legañas secas. Recordamos que para una adecuada limpieza, basta con empapar una gasa estéril con suero fisiológico y humedecer los párpados para reblandecer las legañas.

Para intentar prevenir la conjuntivitis debemos procurar tener una máxima higiene en las manos, realizar las limpiezas de los ojos como hemos señalado y evitar que se frote los ojos.

Esperamos que con todos estos consejos para el cuidado del recién nacido haya quedado más claro cómo proceder a la hora de limpiar los ojos del bebé, tan delicados.

El sueño del bebe: la siesta

Como cuenta Parents, cada bebé toma la siesta a su estilo. Algunos pueden tomar dos siestas entre el tercer y el cuarto mes, o incluso tres o cuatro siestas de cuarenta y cinco minutos entre los nueve y diez meses.

Marque los tiempos a su hijo, o usted deberá pagar el precio más tarde. Si usted no le marca los tiempos, nadie más lo hará. No espere que su hijo menor siga el ejemplo de un hermano mayor, porque eso no pasará.

Tome responsabilidad en los hábitos de sueño del bebé. De usted depende que él incorpore una buena rutina. No se deje arrastrar por esa adorable carita, o estará al merced de sus sueños.

Vitaminas para quedar embarazada

Si bien es importante que durante toda la vida una persona consuma alimentos sanos como: verduras, granos integrales y frutas debido a que son excelentes fuentes de vitaminas y minerales, es cierto que también es muy difícil adaptar ciertas pautas alimenticias a la rutina diaria.

En la actualidad es difícil combinar y acceder a todos los alimentos que puedan birndar los nutrientes necesarios, por tal motivo, se recomienda a todas las personas adultas compensar los faltantes de nutrientes ingiriendo un multivitamínico todos los días.

Los médicos suelen recetarles a las mujeres que desean quedar un medicamento que contiene ácido fólico. Esto se debe, fundamentalmente, a que el ácido fólico, que es una vitamina B, previene o ayuda a prevenir las posibles disfunciones del cerebro y la médula espinal.

Es ideal que la mujer comience con el tratamiento de ácido fólico antes de quedar embarazada. De todas maneras, también podrá suministrarse durante los primeros meses del embarazo. Por su parte, la mayoría de las multivitaminas contienen ácido fólico como suplemento; así también como ciertos alimentos.

Una mujer, durante el embarazo, requiere de cierto tipo de nutrientes fundamentales como el calcio, el hierro y el ácido fólico. Por tal motivo, es ideal la ingesta de multivitaminas antes del embarazo.

Las multivitaminas, en su mayoría, contienen alrededor de veinte vitaminas y minerales, éstas incluyen:

-Vitamina A
-Vitamina B6
-Vitamina B12
-Vitamina C
-Vitamina D
-Vitamina E
-Vitamina K
-Ácido fólico
-Niacina
-Riboflavina (Vitamina B2)
-Tiamina (Vitamina B1)

Y minerales

-Calcio
-Yodo
-Hierro
-Magnesio
-Fósforo
-Zinc

Via: Nacer Sano

Contracciones en el embarazo

Las contracciones son movimientos involuntarios e intermitentes de relajación y tensión de la fibra muscular uterina. En el parto se encargan de empujar al feto hacia el exterior. Pero no solo están presentes en el parto, la embarazada las tiene desde las primeras semanas de embarazo. Descubre qué función tienen y cuándo empezarás a notarlas.

En el parto, las contracciones dilatan el cuello del útero y empujan al feto hacia el exterior. Sin su existencia no podría producirse el parto vaginal. Pero su labor comienza muchos meses antes del nacimiento del bebé. Gracias a los medios actuales, se sabe que ya existen en las primeras semanas, aunque son tan leves que la embarazada no llega a percibirlas.
¿Cuándo notamos las primeras contracciones?

A medida que avanza la gestación las contracciones se vuelven más intensas y frecuentes. Hacia la segunda mitad se suelen notar como un endurecimiento del abdomen, que se produce de forma regular.

Al final del embarazo son muy frecuentes

Durante las últimas semanas se suceden cada 10 ó 20 minutos, de forma que a veces es difícil distinguirlas de las contracciones del inicio del parto. Los expertos consideran que estas realizan un trabajo muy importante:

* Ayudan al futuro bebé a acomodarse en el útero.
* Adelgazan la parte inferior del útero, lo que facilita la salida del futuro bebé durante el parto.
* Causan ciertas modificaciones en el cuello uterino, sin las cuales no sería posible su dilatación.
* Favorecen la circulación de la sangre por la placenta y su renovación, y también facilitan la circulación de retorno de la madre.
¿Cuándo consultarle al ginecólogo?

Pero si semanas antes de la fecha prevista para el parto, se producen con mucha frecuencia esto es, dos o tres contracciones cada diez minutos por espacio de una hora o más, conviene llamar al ginecólogo o acudir a urgencias sin demora. Podrían ser un síntoma de amenaza de parto prematuro.

Via: serpadreshoy

martes, 20 de octubre de 2009

El sueño del bebe: acostarlo despierto

Si pones tu bebe a dormir, que sea cuando él aún está despierto. Así lo aconseja Parents. De ese modo, aunque no lo creas, vas a facilitarte mucho la tarea.

¿Sabes por qué? Si le enseñas a dormirse despierto y se despabila en el medio de la noche, el niño sabrá dormirse de nuevo por sí solo.

Si esperas a que tu bebé se duerma para ponerlo en la cuna, da por hecho lo siguiente: si el niño vuelve a despertarse gritará y gritará hasta tenerte enfrente.

Otro error común, es dormir al niño dándole de mamar o con el biberón. Si el niño despierta, puede que vuelva a necesitarlo para dormirse.

La exposición del bebé a la luz brillante de la mañana, ayuda a que se configure su reloj interno. Tire las cortinas hacia arriba o llévelo a dar un paseo matinal.

Prepara la casa para el bebé

Pensar en cómo se va a organizar la casa para la vuelta con el chiquitín es una de las actividades más gratificantes en las últimas semanas de gestación. Te contamos qué no debes olvidar para tenerlo todo listo.

Cuando el bebé llegue por primera vez a casa necesitaremos tener sus cosas preparadas para poder usarlas. Descubré cómo debes organizar la casa antes de que llegue el bebé.

Qué tener en cuenta para organizar la casa:

* Conviene preparar la habitación del bebé con lo imprescindible para la llegada. Aunque no se coloque todo, es bueno decidir dónde dormirá y tener listo el coche de paseo, para poder sacarlo cuanto antes a la calle.

* También habrá que redistribuir los espacios en casa para hacer hueco a todas sus cosas, que no son pocas (la hamaca, la trona, el corralito...). Se pueden ordenar mejor los armarios y hacer limpieza de cosas que ya no usamos, para conseguir nuevos espacios y poder guardar los regalos que le traerán durante los primeros días... aunque, ¡ya habrá tiempo de colocarlos!

* Es útil llenar la despensa y la nevera con alimentos que no necesiten mucha preparación o cocinar algunos platos y congelarlos para el regreso, y así no tener que pasar mucho tiempo en la cocina a la vuelta de la clínica. Además, el padre pasará gran parte del día en la maternidad y no le quedará mucho tiempo para hacer la compra y cocinar.

Tipos de hipertensión durante el embarazo

Aunque tu presión antes del embarazo siempre se haya mantenido dentro de los niveles normales, durante la gestación puedes llegar a tener hipertensión, debido en buena parte a los cambios hormonales y el estilo de vida que lleves durante tu embarazo.

Existen cuatro tipos de hipertensión en el embarazo. Conócelas para que puedas identificarlas y pedir ayuda a tiempo:

Preeclampsia. Es una condición muy seria que se caracteriza por una presión arterial alta y la presencia de proteínas en la orina. Por lo general, se desarrollo a partir de la semana 20 de embarazo y desaparece después del parto.

Hipertensión gestacional. Este tipo de hipertensión aparece también después de la semana 20 de embarazo y se va después del parto. A pesar de que la embarazada con hipertensión gestacional no presenta proteínas en la orina, podría desarrollar preeclampsia durante el postparto.

Hipertensión crónica. Es la hipertensión que se diagnostica antes de la semana 20 de gestación. No desaparece después del parto.

Hipertensión crónica con preeclampsia. Alrededor del 25% de embarazadas con presión alta desarrolla también preeclampsia.

Para detectar estas condiciones, el médico se sirve de una medición de la presión arterial y de análisis de orina para detectar la presencia de proteínas. Sin embargo, los casos más graves de preeclampsia se presentan acompañados de dolores de cabeza, problemas de la vista, aumento repentino de peso y dolor en la parte superior derecha del abdomen.