Hacer Pilates durante el embarazo es una buena opción para hacer ejercicio. El método Pilates es un ejercicio de bajo impacto y de intensidad moderada lo que lo hace idoneo para poder practicarlo durante el embarazo.
El método Pilates, es un técnica de entrenamiento físico y mental creada por el alemán Joseph Hubertus Pilates. Joseph. H Pilates se basó en su conocimiento de distintas disciplinas como traumatología , yoga, gimnasia y ballet. Creo una técnica uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.
El método se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral, por lo que es muy usado como terapia en rehabilitación y para, por ejemplo, prevenir y curar el dolor de espalda. Se practica en todo el mundo y debe una parte de su cada vez mayor popularidad a que es practicado por personajes famosos, celebrities.
Practicar un ejercicio regular y moderado en el embarazo siempre que no haya complicaciones es sano para el desarrollo del embarazo. La madre fortalece su musculatura, estimula la circulación sanguínea y controla mejor su peso durante el embarazo.
Beneficios del método Pilates en el embarazo
* Prevención de la curva lumbar causada por el aumento de tamaño y peso del abdomen
* Fortalece la musculatura
* Beneficioso para el corazón
* Mejora la circulación sanguínea
* Mejora del sueño y concentración
* Mejora de la respiración
* Aumento de la resistencia y de la relajación
Consulta a tu ginecólogo antes de iniciar la práctica de Pilates, en general en un embarazo sin riesgos es beneficiosos pero hay factores especiales en el embarazo que no aconsejan el ejercicio físico como:
- Hipertensión
- Amenaza o predisposición a tener un parto prematuro
- Incompetencia cervical-llevar cerclaje uterino
- Enfermedad cardíaca
- Contracciones uterinas
- Haber tenido abortos recurrentes
- Diabetes
- Tener sangrados
- Obesidad en exceso.
sábado, 23 de enero de 2010
Pilates en el embarazo
Dieta postparto
Si ya terminaste con la lactancia o ya no tienes leche, eres candidata para la dieta postparto. Puedes empezar la dieta después del parto, pero ve despacio.
Durante las primeras semanas postparto desde consumir entre 1500 y 1800 calorías diarias. Trázate la meta de perder entre 500 gramos y 1 kilo en una semana.
Come variedad de alimentos para evitar la deficiencia vitamínica, lo que debes hace es modificar las raciones de comida. Limita tuc onsumo de grasas y azúcar.
Prioriza el omega 3: te dan energía y una bonita piel. Además del pescado azul, el omega 3 se encuentra en las almendras, avellanas, nueces y el aceite de canola.
Ejemplo de dieta postparto
Desayuno
Té o café (sin azúcar)
2 rebanadas de pan integral con mantequilla o 30-40g de cereales
1 lácteo bajo en grasa
1 pieza de fruta
Almuerzo
Ensalada sin grasa aderezo
150 gr. de carne o pescado a la parrilla
100 gr. de alimentos con almidón cocido o frutos secos o semillas
Come cuantas verduras cocidas quieras con 1 cucharada de aceite
1 producto lácteo
1 pieza de fruta
Cena
Sopa
50-100 gr. de carne blanca o pescado
Come cuantas verduras cocidas quieras con 1 cucharada de aceite
1 rebanada de pan con 30 gr. de queso de
1 pieza de fruta
Entre comidas engríete con un o dos snacks saludables en el día. Evita los snacks dulces y salados, en su lugar elige el yogur, los frutos secos, el pan integral y la fruta fresca.
Aborto espontáneo o aborto natural
El aborto espontáneo o aborto natural, que técnicamente se define como la pérdida de un embarazo de menos de 20 semanas de gestación por causas no provocadas intencionalmente.
La mayoría de los abortos espontáneos ocurren en las primeras 12 semanas de gestación y una vez pasadas las 20 semanas se lo considera parto prematuro.
Las causas por las cuales se desencadena un aborto espontáneo pueden ser muy variadas, pero en la mayoría de los casos se debe a fallos genéticos en los primeros estadios de desarrollo del embrión.
Hay ciertos mitos relacionados con el aborto espontáneo que no tienen ningún fundamento como que la práctica de ejercicio, el sexo, levantar objetos pesados o las náuseas puedan provocar una pérdida del embarazo.
Por otra parte, si la embarazada sufre una caída o un accidente leve raramente esta sea la causa de un aborto.
El aborto espontáneo es un mecanismo natural del organismo que reacciona ante un problema.
Amenaza de aborto
Antes de que se determine que el feto dentro del útero no tiene vida ocurre lo que se llama la amenaza de aborto.
Una amenaza de aborto se caracteriza por una metrorragia (cualquier hemorragia vaginal procedente del útero, no asociada al ciclo menstrual), ya sea ligera o moderada, acompañadas o no de contracciones uterinas dolorosas.
En caso de tener alguna pérdida se debe acudir inmediatamente al médico que hará una exploración para ver el estado del cuello uterino (si está abierto o cerrado) y una ecografía para comprobar la vitalidad del feto. Si determina que hay amenaza de aborto (por la causa que fuera) recomendará medidas de reposo para retener al embrión.
En ciertos casos el reposo es suficiente para prevenir el aborto espontáneo y que la amenaza de aborto quede sólo en una amenaza. Sin embargo, si la causa de amenaza de aborto es un fallo genético el reposo no podrá impedir la pérdida del embarazo.
Qué hacer ante un aborto espontáneo
Si se confirma que ha habido aborto espontáneo el médico evaluará el tipo de aborto (ya hablaremos en otro post de los tipos de aborto) y en base a ello considerará cuál es la mejor forma de proceder.
Puede recetar un tratamiento farmacológico, un legrado o si el embarazo es muy reciente dejar que sea el propio organismo el que expulse el contenido uterino. En el último de los casos dará calmantes para el dolor de las contracciones uterinas.
En cualquiera de los casos la mujer deberá volver a una revisión cuando hubieran acabado las pérdidas.
Después de tres meses se puede volver a intentar quedar embarazada con altas probabilidades de lograrlo.
Haber tenido un aborto espontáneo no supone una anormalidad a la hora de buscar un nuevo embarazo. Una mujer que ha sufrido un aborto espontáneo tiene una probabilidad de embarazo normal, la misma que tiene una mujer que no ha sufrido abortos.
Recién se considera que pudiera haber algún problema reproductivo en caso de sufrir tres abortos espontáneos consecutivos o de repetición.
Aspectos emocionales
Las mujeres que hemos sufrido un aborto espontáneo sabemos que es una experiencia muy desagradable y cuando nos ocurre sentimos miedo. Cuando nos pasa nos damos cuenta que es mucho más frecuente de lo que creíamos, que a Fulanita y a Menganita también les pasó, y eso nos consuela.
Pero es totalmente normal sentirse deprimida, frustrada y hasta culpable. Nos sentimos heridas en nuestra femineidad.
El consejo que os puedo dar habiendo pasado por ello es no buscar culpas donde no las hay, apoyarse en la pareja y en la familia e intentar volver a quedar embarazada con la misma ilusión una vez pasado el tiempo recomendado por el médico.
La próxima vez saldrá todo bien, ya lo veréis. Lo dice alguien que ha tenido un aborto espontáneo y luego tres preciosas hijas. ¡Ánimo!
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD, SALUD
jueves, 21 de enero de 2010
¿Malos? ¡No! ¡Son niños!
¿Puede ser malo un niño de dos años? Evidentemente, no. "¿Seguro?", pregunta una madre, inquieta. Su sonriente bebé, de un día para otro, muerde a su hermano, tira el plato al suelo desafiante y recorre la casa al galope, arrastrando todo lo que encuentra.
Lo peor de todo es que parece inmune a las órdenes maternas, a sus gritos, a sus súplicas... Su madre empieza a sospechar que el niño le ha salido difícil, por no decir malo.
Pero la respuesta sigue siendo la misma: un niño de dos años no puede ser malo. A los dos años, casi todos los pequeños se estrenan en los comportamientos que habitualmente etiquetamos como "malos": pegar, morder, desobedecer, tirarse de los pelos... ¿Qué les pasa?
¿Qué tiene de malo? (la visión del niño)
En realidad, a los niños de dos años todo lo "malo" le asusta bastante, incluida la palabra. Malo es el ogro que se come a los niños, el lobo que devora abuelitas, el monstruo que mata a los padres, en fin, malo...Malo es algo muy malo, que hace mucho daño.
Pero dejar resbalar la comida desde la cuchara hasta el suelo, salir corriendo al llegar a la calle, explorar texturas y alturas, dejar clara la voluntad de no moverse del sitio... ¿qué tendrá eso que ver con la palabra "malo"? Los niños de dos años son así: tercos, refunfuñetas, despreocupados, sin noción del peligro, pesados... Pero siempre con la mejor intención.
Entenderlos y entendernos
Sin embargo, es difícil encontrar a una madre que observe orgullosa cómo su pequeño recorre la casa vaciando todos los cajones: "Qué bonito, qué energía, con qué alegría salta", podría decir esta supuesta madre. No es habitual. Lo que sí es común es zanjar ese comportamiento con un "no para quieto, no me deja hacer nada".
De su "preciosa vitalidad" a nuestro «infierno particular» media un paso. Su derroche de energía choca con nuestra necesidad adulta de orden, paz y descanso. Es decir, nuestros intereses son distintos, así que habrá que encontrar una solución intermedia.
¿Qué le pasa a nuestro hijo cuando tiene una rabieta, nos pega, lo tira todo, insulta, muerde, no obedece...? Nos toca a nosotros, por ser mayores, tratar de entender las razones de su comportamiento, y presuponerle siempre un buen motivo: ¿necesita atención, afecto, espacio, respeto a sus juguetes? ¿Necesita ser tratado como su hermano, explorar, o está simplemente cansado, tiene hambre o frío?
Otras veces nos daremos cuenta de que su comportamiento no es tan terrible pero nos afecta mucho porque... ¿estamos cansados, tenemos hambre o frío, necesitamos atención, afecto o respeto por nuestro espacio vital?
Creatividad
La imaginación es la principal arma para enfrentar lo que podemos interpretar a veces como mal comportamiento, aunque no suele pasar de inadecuado. Si queremos hablar por teléfono y él toca el tambor con entusiasmo, pedirle que lo deje es una pobre idea. Ofrezcámosle otro escenario para su concierto, o un silencioso instrumento con el que deleitar a su invisible público.
Cuidado con las palabras
Sabemos de sobra que no debemos utilizar palabras –etiqueta para hablar de nuestros hijos, por la fuerza que ejercen en la configuración de su personalidad. Sin embargo, las usamos: "El mayor es muy bueno, pero el pequeño es más malo...", "No, ese niño es malo", le decimos a nuestro hijo de otro que pinta en su camiseta con el barro del parque.
1.- Cuidado, que se lo cree. A los dos años está bastante desprotegido frente a lo que le decimos de sí mismo, justo ahora que está definiendo su autoimagen. Si se lo cree, acabará comportándose de verdad como un niño malo.
2.- Le estamos atribuyendo una mala intención de la que carece. Creamos un enorme conflicto entre su motivación para hacer las cosas (diversión, deseo de conocimiento) y la que le atribuimos (maldad, desobediencia). De esta forma conseguiremos que crezca desconfiando.
3.- Si atajamos su comportamiento con un "no seas malo" los niños se quedan sin comprender las verdaderas razones por las que no deben repetir determinadas acciones. Por ejemplo: "Pegar no es la forma de conseguir lo que quieres" (si se puede, le ofrecemos una alternativa ).
No son malos, pero sí tienen mal comportamiento
Por más científico que sea el experimento, no está permitido tirar el plato al suelo. Y por muy justificados que estén los celos, morder al hermano tampoco está permitido. Entonces, ¿qué hacemos? Separar el comportamiento de la persona. "Eso está mal", pero él no es malo. Si podemos afinar, y cambiar «mal» por "peligroso, doloroso, temerario", mejor.
Siempre hemos de reaccionar de la misma manera.
- Ponernos en su lugar y demostrarle que entendemos lo que siente: "Ya sé que necesitas correr y jugar porque hoy no hemos salido de casa".
- Explicarles nuestra postura, lo que nosotros necesitamos: "Pero yo tengo que descansar, tengo una visita...".
- Sugerirles una alternativa: "Así que, por ejemplo, tú puedes rodar y gritar en tu habitación, mientras yo hablo con mi amiga en el salón".
- Apoyar todo con una acción firme (y cariñosa), ya que a esta edad la palabra aún es peso pluma. En este caso, lo cogemos con cuidado o le damos la mano para guiarlo a su cuarto. Si le estamos diciendo que no se tocan los enchufes, acompañamos nuestras palabras retirando su mano con la nuestra; si le decimos que no se pega al hermano, le sujetamos a la vez que se lo decimos, reforzando nuestro mensaje verbal con el corporal, pero nunca con violencia.
- Aceptar que no va a entender la negociación a la primera, es decir, que aquello que no nos gusta lo intentará unas cuantas (miles de) veces más. No es desobediencia, ni maldad, ni reto. Es la fuerza vital que les empuja a experimentar con los límites.
Etiquetas: NIÑOS
Cómo realizar natación durante el embarazo
Desde el momento que la natación es una actividad aeróbica, promoverá por sí sola mejoras el sistema cardiorespiratorio y a nivel circulatorio: por tanto no hay dudas acerca de sus beneficios. Te propongo precisar cómo realizar natación en el embarazo y enfocar este tema desde hacia dos puntos específicos: qué precauciones tomar y qué clase de ejercicios realizar al practicar natación durante el embarazo.
Las precauciones , además de evitar temperaturas extremas (el frío puede provocar contracciones y demasiado calor puede provocar alteraciones a nivel de presión sanguínea), pasan fundamentalmente por evitar impactos fuertes y perjudiciales. Veamos cuáles son los accidentes más frecuentes a los que debes prestar atención con el fin de que no te sucedan.
Evita zambullirte repentinamente (saltos, aún a baja altura), evita caminar en espacios donde puedas resbalarte y no haya protección para asirte y evita bañarte donde haya demasiada gente, especialmente niños que puedan patear tu vientre o golpearlo al lanzarse desde un trampolín, jugando a la pelota o similar. No entres al mar, excepto que el agua esté muy serena y que tú conozcas muy bien la playa, especialmente sus desniveles: ante la duda opta por una piscina.
Contemplando esos cuidados generales, la natación durante el embarazo será sólo placer y un sin fin de beneficios y puedes realizar cualquiera de estas opciones en lo que a movimientos permitidos refiere.
Nado suave, tanto de espaldas como de pecho, siempre evitando cansancio y fatiga.
Estiramientos suaves en el agua, siempre que no fuerces los músculos abdominales ni la columna y “la fuerza” la hagan sólo las piernas o los brazos tal como muestra la imagen anterikor; esto contribuirá notoriamente a mejorar la mala circulación de las piernas, las várices incipientes en este período, etc.
Caminatas suaves bajo el agua e incluso algunas vueltas bajo el agua, siempre con mucho cuidado y evitando proximidad de otras personas y paredes de la piscina.
Etiquetas: EMBARAZO
Reposo en el embarazo
El médico te ha recomendado reposo durante el embarazo. Seguro era algo que no esperabas, pero han de enfocarlo de forma positiva, el tiempo pasa volando y el reposo te lo recomiendan para prevenir problemas.
Cuando el ginecólogo te dice que has de guardar reposo en el primer trimestre suele ser por.
- Sangrados, dolor abdominal que puedan indicar amenaza de aborto
- Hematomas en la placenta que requieran reposo
Cuando te dicen que has de hacer reposo te entra el desconcierto, !no es lo que esperabas!, pero ten en cuenta puede ser lo mejor para que tu embarazo evolucione bien. A veces el reposo solo es durante el primer trimestre. Otras veces es durante el segundo trimestre cuando te prescriben reposo, suele ser por:
*amenaza de parto prematuro
*contracciones muy seguidas
*cardiopatías
*Preclampsia
*Amenaza aborto
*Cerclaje uterino
*Embarazo múltiple
Etiquetas: EMBARAZO
martes, 19 de enero de 2010
¿Cómo llevar adelante un divorcio con hijos pequeños?
Un divorcio no solo afecta a las dos partes involucradas sino también a sus hijos, especialmente cuando todavía son pequeños y aun no entienden por qué mamá y papá ya no están juntos. Se dice, incluso, que el impacto puede ser tan fuerte que se compara a la pérdida de alguno de ellos.
En definitiva, los chicos son los que más sufren, pues se sienten culpables de que el papá o la mamá se vaya de casa y sufren porque creen que ya no los quieren más. Esta situación confunde y deprime a los niños, con consecuencias tan graves que van desde falta de concentración en la escuela, problemas de conducta hasta sentimientos de soledad y depresión, con la posibilidad de tener serias dificultades para entablar relaciones en su futuro.
Si bien es una situación muy díficil para los chicos porque su vida no va a ser igual con sus padres separados, te presento unos consejos para que sepas cómo llevar adelante este gran cambio de la mejor manera.
¿Qué debes hacer si te encuentras en esta situación?
- Trata de que la separación se produzca en buenos términos, al menos delante de los pequeños, que no tienen por qué presenciar una pelea de sus padres. Sin duda, puede ser muy dramático y debes evitarlo.
- Mantén la armonía familiar en tu hogar para que los chicos no sufran de golpe el distanciamiento.
- Procura que la separación no altere sus rutinas: que los chicos continúen con sus actividades de todos los días es muy importante para mantenerlos distraídos.
- Una vez que se concrete el divorcio, es fundamental que el padre o la madre que deje la casa mantenga contacto diario con los niños, para que no se sientan abandonados por quien ya no vive más con ellos.
De todas maneras, cada niño es único y vivirá las consecuencias del divorcio de su papá y su mamá de manera distinta. Algunos extrañarán solamente en los cumpleaños o en las vacaciones, otros quizá necesiten mucho más tiempo para asimilar y acostumbrarse a la nueva realidad.
Etiquetas: FAMILIA