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viernes, 18 de junio de 2010

¿Por qué no logro quedar embarazada?

Te trazaste la meta de tener un bebé, llevas esperando meses y hasta ahora no puedes quedar embarazada. De seguro te habrán dicho que es psicológico, que mejor no te desesperes, o que aún no pasan los efectos de la píldora anticonceptiva.

Sobre esta duda, que sé que muchas tienen, el tiempo de espera por lo general es de tres meses, a algunas les embarazo les llega a los seis meses, pero otras más afortunadas, pueden quedar embarazadas después de dejarla.

Como vez, esto de quedar embarazada se parece casi a una lotería. Si tienes relaciones sexuales regularmente y el momento adecuado (si tienes una menstruación regular, calcula tener sexo entre el cuarto y el quinto día después del último día de regla). En promedio toma 8 meses concebir.

Sigamos con la metáfora de la lotería. Si haces el amor sin protección en el momento adecuado, tienes 1 oportunidad de 4-6 de quedarte embarazada, es decir, entre 15 y 20 % de posibilidades de conseguirlo.

No obstante, si tienes de 38 años para arriba, si tú o tu pareja tienen antecedentes familiares de infertilidad, o uno de los dos o ambos sufren una enfermedad de transmisión sexual debes consultarlo con tu médico. No pierdas tiempo y actúa rápido para buscar otras maneras de lograr tu sueño de convertirte en mamá.

Cómo curar pequeñas caídas o golpes

Los traspiés cotidianos forman parte de su desarrollo y son necesarios para que aprenda a controlar su cuerpo. Para ayudarlos a afrontarlos hay que secar sus lágrimas y consolarlos con algún «truco sanador». Se puede optar por el clásico «Sana, sana, colita de rana, si no sanas hoy sanarás mañana», mientras se le frota el golpe suavemente y se le da un besito en la zona dolorida.

O recurrir a tiritas «curalotodo», polvos mágicos o un pañuelo rojo en caso de que aparezca sangre. También resulta útil que el pequeño sople sobre la herida, tomando y soltando el aire despacito (es una técnica de relajación). Sea cual sea el método, el pequeño necesita que sus padres se mantengan tranquilos y lo mimen. No conviene decirles que deben ser valientes y callarse. Hay que hacerles entender que no pasa nada si llora un ratito en nuestro regazo.

Advierten sobre el uso de zapatos con tacones en el embarazo

La Sociedad de Pedicuros y Podólogos del Reino Unido realizó una encuesta sobre el tipo de calzado que utilizan las embarazadas, llegando a la conclusión de que muchas de ellas escogen los modelos inadecuados por ajustarse a las últimas tendencias de la moda.

En efecto, entre las mil encuestadas se determinó que 66% lleva en los pies habitualmente sandalias playeras o chanclas, 32% tacones altos, 53% zapatillas de ballet y 30% botas Ugg, ¿Qué tienen en común todos estos zapatos? Un pésimo apoyo para el pie, que repercute en toda la postura corporal.

Así, no es de extrañarse que siete de cada diez futuras mamás que respondieron indicaran que tienen problemas en los pies, como tobillos inflamados (37%), hinchazón general (45%) y dolor en el arco y el talón (16%).

El embarazo cambia por completo el centro gravitacional del cuerpo, y además suma peso adicional, razón por la cual los pies, piernas y columna vertebral están sobreexigidos para mantener una postura que luego no traiga dolores y molestias. Si a ello le sumamos un tipo de calzado que dificulte aún más las cosas, está claro que las consecuencias se sufren.

Pero además hay que tener en cuenta que durante los nueve meses de la gestación los ovarios segregan relaxina, una hormona que relaja los músculos, razón por la cual es mucho más fácil provocarse una lesión como desgarro, esguince, entre otros.

Por ello, el calzado ideal para una embarazada debe tener unos dos o tres centímetros de taco y sujetar bien el pie. Esta pequeña elevación puede desplazar el peso corporal un poco más arriba en el pie, lo cual alivia la incomodidad.

Los tacones, entonces, los dejamos para ocasiones especiales y si sabemos que vamos a permanecer un buen tiempo sentadas. Otra alternativa es llevar un par de zapatos extra para cambiarlos en algún momento y dejar que los pies descansen.

martes, 15 de junio de 2010

Cunas para bebés y seguridad

Cunas para bebés y seguridad; dos conceptos que deben ir estrechamente unidos a la hora de elegir y comprar el ajuar del bebé. Si bien en medio de la emoción de su llegada a veces nos deslumbramos por criterios estéticos o de espacio, factores como la seguridad son definitivamente de mayor peso.

Te propongo compartir algunas líneas en ese sentido de modo que tengas en cuenta estos criterios si estás en proceso de compra de una cuna. Así, no dudo en decir que en cuanto a seguridad una cuna debe ser…

Estable; observa con cuidado el material en que está construida y su diseño. Pon a prueba su potencialidad de equilibrio haciendo una cierta presión en los costados y extremos, tal como sucederá cuando el bebé tenga suficiente movilidad como para desplazarse.

De formas suaves; en lo posible acolchada. Pasa tus manos por todo su interior: no deberías encontrar puntas, tornillos flojos, extremos agudos de ninguna clase que puedan lastimar el bebé.

De materiales tales que permitan una adecuada higiene; es frecuente la comercialización de cunas muy bien decoradas, con muchos detalles que a la hora de lavar, desinfectar y/o airear dificultan la tarea, que – como imaginarás- es imprescindible en términos de seguridad para tu bebé.

Adpatable al crecimiento delo bebé; sin perder -por supuesto- los atributos anteriores. Por ejemplo de pronto encuentras una cuna desarmable o expandible (eso está muy bien) pero que al hacerlo pierde estabilidad o se debilita su seguridad.

Cuidado con los dolores de cabeza en los niños

Las cefaleas en la infancia tienen una alta frecuencia de aparición, dado que es un síntoma que acompaña a un amplio espectro de patologías: desde aquellas cefaleas que se presentan junto a un proceso infeccioso simple de vías respiratorias hasta aquellas consideradas graves como las que acompañan a un tumor cerebral. En un punto intermedio del espectro de posibilidades se encuentran las cefaleas primarias, entre ellas, la migraña y la cefalea tipo tensión son las más prevalentes en los chicos.

En los menores de seis años podemos encontrar cuadros de intensos vómitos, que pueden llevar al pequeño a un estado de deshidratación. En otros pacientes pueden darse episodios de importante dolor abdominal y llanto, o presencia de vértigos paroxísticos que se acompañan de vómitos
y miedo. Todos ellos exigen descartar previamente otras patologías para pensar entonces en que el pequeño sufre migraña.

Entre los seis años y el inicio de la pubertad suele ser difícil hacer un diagnóstico diferencial entre migraña y cefalea tipo tensión, ya que las características son muy similares en este grupo. El dolor de cabeza es frecuentemente bilateral, de carácter opresivo, que se acompañan con fotofobia – sonofobia (molestia a la luz y el sonido), y vómitos, con duración breve, comúnmente menos de 1 hora. Si la intensidad es severa, pensaremos en una migraña, pero si es leve o moderada, podríamos estar frente a una cefalea tipo tensión. De igual manera se tienen cuenta los antecedentes familiares de migraña como otra cuestión específica.

Entre los factores desencadenantes del dolor de cabeza en los niños, los más frecuentes son los malos o inadecuados hábitos de sueño y de alimentación y el estrés, el cual puede ser generado por exigencias escolares o por dificultades familiares y también por la realización de deportes competitivos.

Extraído: revista Ser Padres Fuente: Dra Noemi Tinetti, Directora del Centro Interactivo para la Saluda. Argentina

Los hombres también tienen síntomas de embarazo

Un estudio realizado por el doctor Arthur Brennan, de la Universidad londinense de Kingson, reveló que no sólo por cuestiones psicológicas sino también fisiológicas, el hombre puede sentir síntomas del embarazo en sintonía con su mujer, cuando se enteran de que serán papás en unos meses.

Así, muchos hombres experimentan dolores de espalda, cambios en su humor, molestias digestivas, mayor apetito y un consecuente aumento de peso en los primeros meses de la gestación de su futuro hijo.

Estas manifestaciones no son otra cosa que empatía con la situación de la mujer. De los casos estudiados, se determinó que un 55% de los hombres sufrió estos cambios junto a sus parejas. La causante de todo ello podría ser la prolactina, hormona relacionada con la lactancia pero también con otros procesos fisiológicos humanos, en hombres y mujeres.

Así, se supo que cuando un hombre carga a su bebé en brazos, la hormona prolactina aumenta hasta en un 20%. La idea de un nuevo hijo en el embarazo, puede causar también un incremento que se manifiesta de diferentes formas, como las descriptas.

Además, esta hormona es la que provoca apego, tanto de la mujer hacia su nuevo bebé como del hombre hacia su esposa y su nuevo hijo. Una vez más, la sabia naturaleza nos da otra lección.

miércoles, 9 de junio de 2010

Niños: Sus gestos siempre nos dicen cosas

Sus gestos siempre nos indican algo, que tiene sueño, que le duele algo, que está feliz….

–La pequeña se frota los ojitos e inclina la cabeza hacia el hombro, casi tocándolo. Los codos, que apuntan hacia afuera casi como espinas, denotan una actitud defensiva que recuerda a un erizo. Tiene sueño y no está para bromas. Es el momento de crear un ambiente tranquilo que la ayude a relajarse y a dormir.

–Una sonrisa deslumbrante y los brazos abiertos de par en par no dejan lugar a dudas: expresa su alegría por ver de nuevo a papá o a mamá. Es una sensación maravillosa para los padres que les muestra el fuerte vínculo que lo une a ellos.

–La chiquita tiene la mirada vacía, la cabeza apoyada en el hombro de mamá y el cuerpo flojo, incluso lloriquea un poco. No tiene por qué estar enferma, pero algo le pasa y necesita cercanía y consuelo en los brazos de mamá. Paciencia y mucho amor son remedios mágicos en estos casos.