¿Qué es lalactanciaadoptiva? En muchas situaciones algunas mamás que han adoptado niños deciden amamantarlos, es allí donde se habla delactanciaadoptiva o inducida, cuando una madre que no ha dado a luz a un niño, mediante procesos de estímulos comienza con la producción de leche materna en sus senos.
Más allá de la función de alimentación, lalactanciamaterna cumple el rol de establecer un vínculo incomparable entre la madre y el niño, en éste caso adoptivo, donde las miradas, las caricias y el momento en sí, se vuelven indispensables para fortalecer la relación desde un comienzo, por sobre el motivo de alimentarlo.
La madre adoptiva que toma la decisión de amamantar a su pequeño hijo, debe recibir un apoyo especial, dado que lalactanciainducida o adoptiva, no siempre resulta satisfactoria en los niveles nutricionales, como en el caso de la madre que acaba de dar a luz unbebey le brinda dicho alimento.
En estos casos la estimulación de los pechos maternos son muy importantes ya que no se han preparado durante los nueve meses de gestación, por eso si se conoce la fecha probable de adopción, se puede comenzar a estimular los pezones mediante un saca leche en conjunto con fármacos galactogogos que serán gran ayuda al momento de amamantar.
jueves, 18 de noviembre de 2010
¿Qué es la lactancia adoptiva?
martes, 16 de noviembre de 2010
Alimentación infantil, ¿Cuánta azúcar pueden consumir?
Alimentación infantil, ¿Cuánta azúcar pueden consumir? Los niños desde pequeños tienen preferencia por los sabores dulces, por lo tanto no es extraño que los alimentos ricos en azúcares, sean sus preferidos. Dentro de ésta variedad podemos incluir las golosinas, los amasados de pastelería, las gaseosas, los dulces y mermeladas y el azúcar de mesa.
Si bien no son alimentos que deben prohibirse, deben consumirse moderadamente, ya que pueden provocar con el paso del tiempo sobrepeso y obesidad infantil. Por lo tanto hay que enseñarles y controlar las medidas de las porciones que consumen a diario, ya que no poseen nutrientes que sean saludables para el organismo.
Es responsabilidad de los padres controlar la cantidad de golosinas, alfajores y panificados dulces que consumen sus hijos, para no retirarlos de su dieta podemos darle una golosina al día, y dejar en claro que solamente será una, y si ha consumido caramelos, no agregar facturas o tortas en el desayuno o la merienda.
En cuanto al azúcar de mesa, con dos o tres cucharaditas en el desayuno o la merienda alcanzan, para no tener que suprimirla del todo y utilizar edulcorantes. Lo que si debemos tener presente, es que si el niño presenta síntomas de sobrepeso, es necesario consultar con un nutricionista infantil, ya que éste tipo de alimentos colabora con el aumento de peso y no es lo más recomendable.
¿Por qué los frutos secos son peligrosos para los niños?
Estos días le he estado dando vueltas a las recomendaciones acerca del retraso de la introducción de los frutos secos en la dieta de los niños. Y es que a mi hija mayor, de tres años, le hemos ofrecido alguna vez algún tipo de fruto seco, y le gustan mucho. Así que conviene saber por qué no son alimentos recomendados para niños pequeños.
La introducción de un fruto seco siempre tiene que ser en poca cantidad y seguida de la observación, ya que estos alimentos constituyen uno de los mayores riesgos de alergia. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda que no se ofrezcan hasta los tres años del niño para evitar posibles reacciones alérgicas.
Una vez comprobado que mi hija no presentaba ningún tipo de rechazo, por qué no disfrutar de las propiedades nutricionales de los frutos secos.
Pues bien, la siguiente razón es el peligro de atragantamiento. Según leemos en la página de la Asociación Española de Pediatría,
"Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los seis-siete años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave".
También la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) señala en su apartado de “Prevención de accidentes en el hogar para casas con bebés de hasta 12 meses” que se debe evitar dar a los niños pequeños alimentos duros, como los frutos secos. Y, en otro apartado de prevención de accidentes la afirmación es contundente:
"Absolutamente prohibido darle a niños menores de 5 ó 6 años frutos secos, pues si se atraganta con ellos puede o bien asfixiarse, o bien producírsele una lesión pulmonar por el aceite que destilan estos productos. En cualquier caso precisaría tratamiento urgente, primero por usted y luego en Urgencias. Si tiene frutos secos en su casa, vigile que no estén al alcance de su hijo".
Me he quedado soprendida al ver los datos de hospitalización por atragantamiento debido a los frutos secos, con caso de lesiones graves y muertes por dicho atragantamiento.
Los datos nos los ofrece un doctor experto en Pediatría y que ha atendido casos de este tipo en hospitales. En el artículo anterior, además nos explica en qué consiste el riesgo de los frutos secos para niños pequeños. La clave está en que las muelas de los niños no tienen todavía capacidad para triturar adecuadamente estos productos:
"Por ello, a veces son aspirados por el pulmón pasando desde la boca a las vías respiratorias en vez de pasar a la vía digestiva, que es la que conduce los alimentos hasta el estómago. En consecuencia, el fruto seco o una de sus partes va al pulmón, produciendo unas veces asfixia inmediata y otras obstrucción e infección de una o varias zonas del pulmón".
De modo que ya sabéis, para los niños pequeños es mejor retrasar la introducción de estos alimentos en su dieta.
Para disfrutar de las propiedades nutricionales de éstos de un modo seguro, llegado el momento, para que los frutos secos no constituyan un peligro, podemos ofrecerles pocas cantidades y uno a uno para controlar una posible reacción alérgica. Además, tienen que estar molidos para no provocar atragantamiento.
Fármacos analgésicos pueden ser riesgosos en el embarazo
A pesar de que el embarazo trae a las futuras madres varias molestias, un nuevo estudio respalda la idea de que lo mejor es evitar los analgésicos todo lo que se pueda.
Es que la ingesta de fármacos analgésicos y anti inflamatorios como el paracetamol, podría suponer riesgos para el feto en formación, en especial si es de sexo masculino.
Una investigación llevada a cabo en Dinamarca determinó que tomar estas drogas durante el embarazo aumenta los casos de bebés varones con testículos no descendidos, una condición que también se la relaciona con cáncer de testículos e infertilidad en la adultez.
Científicos daneses, franceses y holandeses estudiaron unos 2.000 embarazos, para llegar a esta conclusión. La combinación de dos fármacos analgésicos, como ibuprofeno y paracetamol, multiplica por siete las posibilidades de que el bebé tenga este problema.
El período gestacional que va de la semana 14 a la 27 es el que parece clave en cuanto a la relación entre analgésicos y criptorquidia, que es el problema de testículos que describíamos.
Como todas las cosas, no habría riesgo alguno en tomar un analgésico de tanto en tanto, pero si se los toma con regularidad, y más si se combinan dos o más fármacos, es cuando puede haber problemas.
El ibuprofeno y la aspirina, entonces, alteran el balance de las hormonas masculinas y generar la criptorquidia, no tanto el paracetamol, aunque si se lo combina con alguna de las otras drogas, en el segundo trimestre elevan el riesgo a 16 veces más.
Por ello, en el embarazo siempre será mejor recurrir a otras formas de paliar los malestares, que no supongan la intervención de ningún fármaco.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Bebés, ¿Qué es un soplo al corazón?
Bebés, ¿Qué es un soplo al corazón? Un soplo al corazón es un ruido característico que suele hacer la sangre cuando pasa por las cavidades cardíacas, y dependiendo de sus características puede estar mostrando una patología problemática en el corazón del pequeño, o simplemente puede no significar nada.
Existen dos tipos de soplos al corazón en un niño, éstos pueden ser, un soplo inocente o funcional, que generalmente es de carácter inofensivo y desaparece a medida que el niño va creciendo y se desarrolla. No requiere de medicamentos ni tratamientos y aún cuando pase el tiempo, si no desaparece no interfiere en la vida normal del niño.
El otro tipo de soplo recibe el nombre de patológico, y es absolutamente diferente al mencionado con anterioridad. El especialista puede reconocerlo de forma rápida, y pedirá pruebas extras del corazón para realizar un correcto diagnostico y posterior tratamiento, para que el pequeño lleve una vida absolutamente normal.
Los soplos de carácter patológicos, generalmente responden a orificios dentro del corazón, sobre todo en los ventrículos o cuando existe algún defecto en las válvulas de salida de sangre del corazón. Si bien requiere de ciertos cuidados específicos y el niño deberá tener cuidados especiales, las soluciones posibles son muy alentadoras y con excelentes resultados.
Dar el pecho no supone dormir menos
Un estudio recientemente publicado en la revista Pediatrics realizado por el equipo de Psicología Pediátrica de la Universidad de West Virginia ha dejado esta conclusión: dar el pecho no supone dormir menos.
Para realizarlo se contó con el análisis de diversos parámetros: duración real del sueño, número de despertares, duración de la vigilia noctura efectiva y valoración subjetiva de la calidad del descanso por parte de las madres, a las que también se valoró en la calidad de su descanso con escalas científicas que miden la capacidad visual y la concentración.
No se encontraron diferencias significativas entre los grupos diferenciados y se determinó que dar el pecho, dar biberones o usar lactancia mixta no tenían influencia real en la calidad y la duración del sueño de las madres.
Muchas veces, mamás agotadas por los despetares nocturnos del bebé, se ven tentadas a pasarse a la lactancia artificial o mixta esperando que con eso pueda mejorar su descanso. Pero este estudio indica que dar el pecho no supone dormir menos.
Mi experiencia personal es claramente positiva a favor de la lactancia, pero, como todas las experiencias personales, puede servir solamente como testimonio y no como regla. Yo di lactancia mixta durante dos meses, de los que el primero era, en la noche, exclusivamente con biberones. Estaba absolutamente destrozada, aunque sin duda influía también el que mi hijo era un bebé prematuro con muchos problemas no solo para agarrar el pecho, sino también para tomar la leche del biberón. Conseguir la lactancia materna exclusiva influyó en la calidad de mi sueño, en no tener que preparar nada por la noche y en poder sencillamente ponerlo al pecho si pedía medio dormida en la misma cama.
Este trabajo que señala que dar el pecho no supone dormir menos espero que sirva de incentivo a las mamás que amamantan y que tienen mucho sueño acumulado, entendiendo que los despertares de los bebés son algo natural y que, para mejorarlos, es preferible tenerlos cerca y alimentarlos a demanda, en vez de tentar la suerte dejando la lactancia natural.
Algunas pautas para fomentar en el niño la autoestima
Es muy importante en la tarea educadora de los padres que los niños reciban suficiente estímulo para generar una autoestima que los acompañe en la vida, los ayude a disfrutar sus experiencias y a lograr sus metas.
Para que el niño crezca seguro de sí mismo, los papás pueden guiarse por algunas pautas que los ayudarán a cumplir este importante objetivo.
Veamos entonces algunas simples cuestiones que podemos tener en cuenta para ayudar a que los niños desarrollen su autoestima.
- Alimentar expectativas adecuadas a la edad del niño.
- Darle alguna pequeña responsabilidad, para hacer al niño más autónomo y seguro de sí mismo (“¿Me ayudar a poner la mesa?”).
- Dale la posibilidad de tomar decisiones dentro de un ámbito concreto (“los adultos decidimos cuándo se come y se cena; tú decides a qué vamos a jugar”).
- Utilizar a menudo refuerzos positivos (“¡Muy bien! Has recogido todos tus colores”).
- No compararle con otros niños.
- Crear situaciones en las que el niño pueda salir airoso, en función de su capacidad.
- No estigmatizar un comportamiento erróneo con frases como “siempre la lías” o “tan maleducado como siempre”.
- No elogiarle sin un motivo real, sino destacar qué comportamiento suyo ha merecido tu apreciación.
- Animarle siempre a volver a intentarlo cuando algo no le sale bien.
- Corregir sus frases negativas (“No puedo hacerlo”) y sustituirlas por frases positivas (“Intentaré hacerlo mejor la próxima vez”).
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