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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Consejos para quitar la costra láctea

La costra láctea es un problema inflamatorio de la piel que en reglas generales suele afectar el cuero cabelludo de los bebés aunque a veces aparece en otros lados del cuerpo como las orejas y los pliegues de los brazos y laspiernasprovocando además de una irritación en la zona, picazón y molestias.

No es una afección que pueda resultar dañina, ya que a medida que el bebé crece desaparece de a poco, pero se puede ayudar a que desaparezca utilizando productos pediátricos recomendados justamente para éste tipo de inconvenientes y así aliviar la picazón y las molestias que provoca en el niño

Existen jabones especiales para el cuerpo y champú para el cuero cabelludo los cuales deben utilizarse a diario o según la prescripción médica para quitar la grasitud pegajosa y escamosa que provoca la costra láctea y así favorecer su desaparición rápidamente.

Se debe tomar una pequeña porción de champú especial y masajearen formacircular con mucha suavidad el cuero cabelludo del bebé hasta que la espuma sea suficientemente abundante para luego dejar actuar durante 5 minutos, retirar con agua tibia hasta no dejar restos y realizar masajes con la yema de los dedos antes de cepillar la cabeza del bebé.

Perros y niños: cómo ser buenos compañeros de juego

Si tenéis hijos y además compartís el hogar con un perro, seguramente habréis tenido en cuenta los aspectos diversos que suponen el cuidado responsable de la mascota por parte de toda la familia.

Y es que para que los perros realmente influyan positivamente en la educación de nuestros hijos, debemos involucrarles lo máximo posible en su cuidado y establecer un modelo de convivencia adecuado. Desde Es cosa de perros nos ofrecen consejos para lograr que perros y niños sean los compañeros de juego ideales.

Entre los niños y los perros se establece una relación de camaradería, son cómplices, compañeros de juegos y travesuras, y los animales sumamente pacientes con las ocurrencias de los niños. Sin embargo, para que la relación sea sana, tendremos que supervisar sus primeros encuentros y enseñar a ambos cómo deben tratarse.

Las claves para una buena relación y que sean los compañeros de juego ideales son que el niño aprenda a conocer y a respetar al perro (y viceversa) y que los adultos supervisemos sus juegos.

El secreto es establecer una base sólida para que, aprovechando la presencia de un “miembro de la familia” más, nuestros hijos crezcan en el respeto hacia los demás, hacia sí mismos y hacia los animales.

Para que el niño conozca y respete al perro, los padres tenemos que saber acerca de su especie, de sus necesidades, sus características… para poder explicarles a los niños lo que pregunten y darles razones acerca de su comportamiento, o por qué no es adecuado jugar en determinada situación…

Cuando hablamos de bebés y niños pequeños, existe la cuestión de la poca delicadeza con que tratan al animal: tirarán al perro de las orejas, del rabo, le cogerán sin cuidado… Por ello, es fundamental que sus juegos estén supervisados por un adulto en todo momento.

No sabemos hasta qué punto alcanza la paciencia del perro, de modo que no podemos arriesgarnos a dejarlos solos. Evidentemente, los cachorros también deben ser educados y aprender a controlar su mordida, su vitalidad, en definitiva, a socializarse.

Se pede reservar un horario determinado para que ambos jueguen y de este modo ambos valorarán este momento como algo divertido al tiempo que aprenden a tratarse, con nuestras indicaciones. Al niño le explicaremos que al perro también le duele que le tiren del pelo o de las orejas.. Por otro lado, debe entender que el animal necesita sus periodos de descanso y que deberá respetar su espacio.

Y recordemos que, por muy pequeño que sea el perro, sus dientes y uñas pueden herir al bebé. Hay que tener cuidado y no dejar nada al azar. Si seguimos estos consejos, lograremos que la experiencia de tener una mascota sea educativa tanto para los niños como para el perro.

El tabaquismo durante el embarazo aumenta el riesgo de muerte súbita del bebé

Un estudio publicado en una revista especializada habla sobre la relación entre el cigarrillo en el embarazo y una mayor posibilidad de que el bebé padezca del síndrome de muerte súbita del lactante.

Es que la nicotina afecta el desarrollo del feto, especialmente de su sistema respiratorio, razón por la cual el cigarrillo aumenta las posibilidades de padecer muerte súbita durante el primer año de vida.

Los efectos de la nicotina en el desarrollo de una parte del cerebro del bebé atentan contra la regulación normal de la respiración. Entonces, los hijos de madres fumadoras presentan respiración entrecortada y tienen una menor habilidad para despertarse ante la falta de oxígeno.

“El hallazgo subraya la importancia de prevenir la dependencia hacia el cigarrillo en adolescentes, además de la importancia de tratar la adicción antes del embarazo“, concluyeron.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Miopía en el embarazo

Es probable que la mujer embarazada note una ligera pérdida de visión. Lo que sucede es que aproximadamente en el 10% de las mujeres, la miopía se agrava en el embarazo.

Debido a la retención de líquidos provocada por la acción de las hormonas, muchas mujeres pueden ver aumentada la miopía que padecían antes del embarazo, o incluso sufrir de miopía aún sin antecedentes.

Al igual que otras partes del cuerpo, la córnea y el cristalino del ojo también se ven afectados por el aumento de líquidos en el organismo de la embarazada. Esto provoca que la función visual se altere durante la gestación.

La miopía puede aumentar hasta en una dioptría, aunque lo normal es que no llegue a media.

En la mayoría de las mujeres, está alteración visual vuelve a la normalidad unos meses después de dar a luz.

Sin embargo, en alrededor del 20% de los casos la refracción puede permanecer después del parto. Entre ellas creo que me encuentro, porque ha pasado más de un año y sigue la miopía sigue agravada, así que por lo visto tocará graduarme de nuevo las gafas.

Los oftalmólogos recomiendan que si piensas hacerte una operación para corregir la miopía mediante láser y estás embarazada o planeas estarlo en breve, se retrase la intervención hasta después del parto ya que antes podría no resultar todo lo efectiva que debiera.

Consejos para lucir bonita durante el embarazo

Casi todas las mujeres a medida que nos va creciendo la barriga comenzamos a sentir que la ropa nos queda apretada, ya no se luce como antes dados los cambios que sufre el cuerpo y el tamaño que adquiere el vientre sobre todo en los últimos meses del embarazo.

En éstos casos no es necesario desesperar, ni mucho menos hacer grandes cambios en el guardarropas, debemos tener presente a la hora de ir a comprarnos ropa, que hay que elegir prendas que puedan adaptarse y luego seguir utilizando una vez que nuestro pequeño bebé haya llegado al mundo.

Te recomendamos que apuestes a los colores de moda, y que aproveches los diseños que proponen casi todas las firmas, ya que en su mayoría cuentan con blusas amplias, que remarcan la zona alta de la cintura y del bajo busto, permitiendo que el vientre no se encuentre demasiado ajustado.

En la parte inferior puedes apostar a los leggins, que se realizan en géneros elastizados, y combinarlos con un buen par de botas. Camisolas, camisas, y vestidos cortos que se pueden usar indistintamente como blusas, son ideales para ésta etapa, ya que te permitirán, adaptarlos luego con algún accesorio como un cinturón, y servirán para luego del embarazo.

La etapa de los “no” del niño

Entre los dos años y dos años y medio, notarás que tu hijo se pone algo “rebelde” y que contesta a todo que “no”, y que tiene una constante voluntad de desobedecer las órdenes e indicaciones de papá y mamá.

Es una etapa bastante difícil: la etapa del “no”, que requiere de toda la paciencia que se pueda disponer. Pero la buena noticia es que esto es signo de que el desarrollo del niño avanza con normalidad.

Es que es la forma que el pequeño encuentra para definirse como un ser autónomo, y comienza a sentir que puede ser relativamente independiente. Esa necesidad de hacer las cosas solo es sana, y en vez de ofuscarse con él hay que tratar de alentarlo.

Serán los padres los que deberán marcar el delicado equilibrio entre dejarlo ser, hacerlo cumplir con las órdenes del día a día y marcarle los límites necesarios, tarea nada fácil.

En estos casos es mejor actuar con astucia. Por ejemplo, si no quiere ponerse el abrigo, se lo puedes poner al osito para que entonces el niño también lo quiera.

Es mejor no confrontar directamente a cada rato y en cambio apelar a la paciencia y a la astucia, dejando las reprimendas para ocasiones que realmente se justifiquen.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Lactancia materna: ¡Cuidado con las falsas alarmas!

A veces, el miedo a no tener leche está totalmente injustificado, porque se basa en “falsas alarmas”, que, en realidad, no indican ningún problema.

Los miedos o las dudas mas frecuentes son:

• Las tomas son muy numerosas, me puedo quedar sin leche: Es normal: en las primeras semanas de vida, los recién nacidos necesitan comer una media de 10 o 12 veces (o incluso más) durante las 24 horas.

• Los intervalos entre las tomas son muy cortos: La lactancia no sigue reglas ni horarios preestablecidos, sino que depende de los ritmos fisiológicos del bebé. Por lo tanto, lo normal es realizar tomas frecuentes. Asimismo, hay que recordar que los bebés no sólo necesitan el pecho para satisfacer el hambre y la sed, sino que también necesitan contacto y seguridad.

• La mamá no tiene “pérdidas” de leche entre una toma y la siguiente. Es preciso recordar que ésta es una característica personal, que no está relacionada con la cantidad de alimento producido.

• Cuando se usa el sacaleches, se obtiene una mínima cantidad de leche, o casi nada. Para aprender a estimular el reflejo de emisión y extraer el alimento con un sacaleches, se necesita una cierta práctica. El hecho de no conseguir extraer la leche no significa que la mamá no la produzca en una cantidad suficiente para alimentar a su pequeño. Para mantener la producción de leche cuando el bebé no succiona, el sacaleches debe utilizarse cada dos o tres horas, y durante no más de un cuarto de hora cada vez.