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lunes, 7 de febrero de 2011

Soñar que nos quitan al bebé

Si tuviera que describir mis sueños más angustiosos en los últimos tiempos, esos serían los sueños en los que me quitan a mis hijas. Por suerte, no son pesadillas que se repitan a menudo, pero imagino que si habéis tenido alguna vez este mal sueño comprenderéis el mal cuerpo que se le queda a uno mientras duerme… y cuando despierta.

Es difícil explicar la desesperación que se siente en esos sueños, aunque probablemente muchos de vosotros lo sepáis porque hayáis tenido algún sueño similar.

Curiosamente estos malos sueños se producen más a menudo si ha habido noticias en los medios de comunicación acerca de casos de desapariciones, imagino que la identificación que sufrimos con el dolor de las familias que pasan por un trance similar aflora en el subconsciente mientras dormimos.

Precisamente si escribo esto hoy es porque hace unos días vi una película en que una niña sufre un secuestro, y después tuve un sueño relacionado.

Por lo que he comentado con otras mamás, suele ser un sueño que se produce a menudo en otras personas. Nuestros temores muchas veces surgen en los sueños, y evidentemente que nos quiten al bebé es uno de ellos (no el único, como veremos) que, aunque no manifestemos conscientemente de modo habitual, sí puede verse en sueños.

Ya vimos hace un tiempo que hay un sueño bastante recurrente en las primerizas que se denomina “bebé en la cama” (BIB, por sus siglas en inglés). Se produce cuando la madre sueña que el bebé está perdido en algún lugar de la cama y mientras duerme revuelve las sábanas, pudiendo llegar a gritar y llorar en sueños.

Yo no he sufrido una de estas pesadillas, pero sí la que os comento, en la que sin saber cómo, en un sueño kafkiano e inquietante, alguna de mis hijas desaparece porque alguien se la ha llevado. Por supuesto, estos sueños no tienen conclusión, pues antes de que “el argumento” avance ya me he despertado… y me asomo a ver cómo están ellas.

Qué hacer con la lactancia si la madre tiene gripe

Muchas veces, en especial en los primeros tiempos de la lactancia, las mamás no saben qué hacer si se enferman, por ejemplo con una gripe o resfriado. La cuestión es que temen contagiar el virus a sus bebés si continúan ofreciéndoles el pecho, pero por otra parte el niño necesita seguir alimentándose.

La lactancia no debe interrumpirse por gripe en ningún momento, porque provee al bebé de defensas que lo ayudan a combatir enfermedades, justamente. Es decir que si se contagia cursará la infección en forma leve, o no la cursará.

Además, dado que el contagio se produce antes de que la mamá presente síntomas, el bebé ya está contagiado para entonces, y si se interrumpe abruptamente la lactancia lo único que se logrará es privarlo de las defensas que lo protegerán del virus.

Hay que recordar que la leche de fórmula carece precisamente de esas defensas, por ello no dejes de amamantar por ningún motivo, a menos que el médico expresamente te lo indique por alguna prescripción. En ese sentido, siempre indícale a un médico que estás amamantando antes de que te prescriba algún medicamento.

Las deposiciones verdes o amarillas en los pequeños

Sin duda que un tema que siempre preocupa a las mamás. Para que se queden tranquilas, las deposiciones amarillas o verdes son normales en los bebés, no deben preocuparnos en absoluto. Nunca debemos medicarlos por nuestra cuenta. Solo hay que ponerse en contacto con el pediatra o acudir a urgencias cuando un lactante menor de seis meses tiene alguno de los siguientes síntomas:

* Ha hecho más de una deposición entre toma y toma o mamadera y mamadera.
* Tiene 37,8° o más de temperatura.
* Vomita, rechaza los líquidos o parece deshidratado.
* Tiene dolor abdominal intenso.
* Sus deposiciones son diferentes, mucosas y contienen sangre.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Bebés, ¿Todos aprenden a gatear?

El aprender a gatear en los niños es un paso muy importante ya que representa uno de sus primeros logros hacia la independencia para poder tomar por sí solos los objetos, desplazarse por la casa, poner a prueba su curiosidad y luego aprender a caminar.

Pero aprender a gatear no es imprescindible para que luego el niño camine, por eso hay muchos bebés que se saltean éste paso y comienzan a arrastrarse, rotar sobre si mismos e implementar sus propios movimientos de desplazamiento para luego incorporarse y poco a poco dar sus primeros pasos.

Ambas opciones son totalmente saludables, y no debemos alarmarnos si llegado el momento nuestro hijo no gatea. Estos primeros movimientos casi siempre son un impulso de su curiosidad que llegado aproximadamente los 8 meses, descubre, porque todo le llama la atención quiere agarrar diferentes objetos e inspeccionar el mundo que lo rodea.

Esta etapa es absolutamente importante, y divertida, ya que gracias a ella, el pequeño incorpora una riquísima fuente de conocimiento en cuanto al espacio, mejora su nivel cognitivo y comienza de alguna manera la aventura de investigar todo aquello que forma parte de su mundo.

Depilación en el embarazo

Una de las preocupaciones de las futuras mamás respecto al cuidado de su imagen se centra en la depilación en el embarazo.

Durante la gestación, los cambios hormonales afectan a casi todos los órganos del cuerpo, y también a las células cutáneas. Al igual que sucede con las uñas, el vello corporal puede verse afectado en cantidad y en calidad.

La principal responsable es la progesterona, hormona del embarazo que afecta directamente al crecimiento del vello corporal. Algunas mujeres notan un aumento del vello, especialmente en zonas donde antes no existía o había poco como la tripa, la cara o los brazos, mientras que otras notan una disminución en algunas partes del cuerpo como las piernas.

No hay que preocuparse pues cualquier alteración vuelve a la normalidad después del parto cuando las hormonas se estabilizan. Pero mientras tanto, es importante saber cuáles son los métodos de depilación en el embarazo más inocuos para el bebé y para la madre.
Los métodos de depilación más convenientes en el embarazo

Maquinillas de afeitar: es el método de depilación menos agresivo. Se recomienda utilizar con espuma o gel de afeitado para minimizar irritaciones, hay algunos indicados para la depilación femenina con propiedades hidratantes y calmantes. Hay mujeres que descartan este sistema porque el vello tiende a crecer más duro y grueso, sin embargo es una buena opción temporal y exenta de riesgos para quienes tienen menos vello pues hay que depilarse con menos frecuencia.

Aparatos eléctricos de depilación casera: no tienen contraindicaciones en el embarazo, salvo que se tenga una extrema sensibilidad al dolor o que produzca algún tipo de reacción en la piel. Un buen consejo es colocar hielo en la zona antes de depilarse. Casi todas las depiladoras caseras incluyen cabezales especiales para zonas sensibles.

Cremas depilatorias y decolorantes: no hay evidencias de que sean perjudiciales en el embarazo, siempre que se usen ocasionalmente y en zonas no muy extensas. De todos modos, hay que seguir las instrucciones de uso y comprobar previamente en una pequeña zona que no provoque reacción cutánea.

Cera fría: no está contraindicada y es preferible a la cera caliente. Al ser en frío, no hay inconveniente con la temperatura pero el tirón puede afectar igualmente las paredes venosas o dañar la piel.
Los métodos de depilación menos convenientes en el embarazo

Cera caliente: la cera caliente sobre la piel favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y la aparición de várices, uno de los trastornos más frecuentes en el embarazo. Ya que de por sí son proclives a aparecer, mejor evitarlo eligiendo otro método de depilación. Por otra parte, la piel suele estar más sensible en el embarazo a quemaduras o a dañarse con el tirón de la cera.

Láser y fotodepilación: estos métodos de depilación definitiva no pueden emplearse durante la gestación, ya que no hay estudios científicos de rigor que indiquen que no causan ningún daño al feto. Durante el embarazo no es recomendable someterse a ningún tipo de rayos ni a descargas eléctricas, por muy pequeñas que sean. Es mejor esperar a después del embarazo para someterse a estos tratamientos.

Como hemos comentado antes, la depilación en el embarazo es una de las preocupaciones más comunes en la futura mamá. La recomendación general es espaciar lo más posible el tiempo entre depilaciones, utilizar métodos inocuos y quien te dice, tal vez al probar un nuevo método te decidas a adoptarlo en el futuro.

Salvo contraindicación, los expertos recomiendan mantener una plena sexualidad en el embarazo

Una revisión en la revista ‘Canadian Medical Journal’ señala en qué casos puntuales puede estar contraindicado mantener relaciones sexuales en el embarazo y en cuáles conviene seguir disfrutando con normalidad.

Es que las parejas enfrentan este tipo de cosas con temor, desconociendo que en la mayoría de los casos es perfectamente factible mantener una vida sexual plena casi hasta las últimas instancias del embarazo, lo cual seguramente fortifica la relación de la pareja.

Contrariamente a lo que se piensa en muchos casos, no todas las mujeres deben guardar abstinencia en el embarazo.

Esta indicación se reserva a aquellas embarazadas que el útero necesita reposo, bien por amenaza de aborto o parto prematuro, rotura de la bolsa amniótica o placenta previa, y será el obstetra el que lo determine.

Incluso en los embarazos múltiples, y salvo que haya alguna causa de estas características ya mencionadas, no hay indicación de abstinencia sexual en todos los casos.

“Muchas mujeres describen un descenso del deseo sexual, pero todo indica que es una situación más psicológica que hormonal, provocada por sus preocupaciones o el miedo a dañar al feto” explica el doctor Ángel Aguarón, jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, pero también recuerda que no hay que darle mayor importancia a las preocupaciones, y que si hay una baja del deseo sexual, en buena parte es motivada por estos pensamientos.

El sexo en el embarazo es algo natural, así que vamos a enumerar las razones más frecuentes por las que se lo puede contraindicar, el resto de las mujeres, a disfrutar en pareja:

- En el primer trimestre, en aquellos casos que exista riesgo de aborto y sea aconsejable reposo para el útero. Aunque contrariamente a lo que muchas parejas puedan pensar, no tiene nada que ver con las posturas o la posibilidad de dañar al feto durante el coito. “Lo que ocurre es que durante el orgasmo femenino se producen contracciones provocadas por una sustancia que contiene el semen, la prostaglandina, precursora de la oxitocina”. Es decir, es más una cuestión química que postural.

- En el segundo y tercer trimestre, cuando haya amenaza de parto prematuro o bien rotura de la bolsa. En este último caso, se trata de prevenir el riesgo de infección, por lo que se indica reposo y tratamiento con antibióticos.

- En caso de placenta previa, que en lugar de estar colocada en la parte superior del útero, se desplaza y tapona parte del cuello del útero.

lunes, 31 de enero de 2011

Bebés prematuros, ¿Por qué cada vez nacen más bebés antes de tiempo?

Estadísticamente no es noticia, que cada vez son más los bebés que nacen fuera de término adelantando su llegada al mundo, y si bien no es en la mayoría de los casos existe hoy en día un alto porcentaje de casos y muchos se preguntan por qué.

Lo cierto es que muchos niños nacen antes de término, dado que la edad de ser madres se a incrementado también, en la antigüedad la edad promedio de una mujer para realizarse como madre rondaba los 23 a 30 años, y hoy en día por razones laborales, profesionales e incluso por propia elección la maternidad se retrasa hasta después de los 30 años.

A partid de los 30 años, la mujer tiene mayor posibilidades de dar a luz un bebé prematuro, pero no solamente influye la edad, sino que hay otros factores, como la vida agitada que se lleva a diario, el estrés, o el cigarrillo, que envejece rápidamente la placenta mediante la cual se alimenta el bebé, y esto puede adelantar el parto.

Al incrementar la edad de la maternidad, hay más posibilidades de que la madre padezca de enfermedades infecciosas como la gestosis, donde aumenta la presión arterial y esto puede adelantar el nacimiento, o causas naturales, como la ruptura de bolsa, infecciones placentarias,diabetes gestacional, pre eclampsia o eclampsia.