-
-
-

martes, 3 de noviembre de 2009

Lactancia materna; auto-cuidado

La lactancia materna es a menudo una experiencia agradable y gratificante para las madres, pero así como cuidará de su bebé, también de cuidarse a sí misma, como lo hizo durante su embarazo.

En general, las mujeres lactantes deben obtener la mejor calidad de nutrientes a través de una dieta equilibrada variada y natural, sin ningún tipo de suplementos vitamínico o minerales.

Un recomendación más que importante para disponer de una buena calidad de leche para su hijo y mantener una salud optima para si misma es que coma cantidades generosas de frutas y verduras, panes y cereales integrales, el calcio de productos lácteos y alimentos ricos en proteínas (carnes, pescados y legumbres). Los siguientes alimentos y cantidades, son los más aconsejados para un alimentación integral;.

  • Leche, yogur y queso; comer por lo menos 4 porciones
  • Carne, aves, pescado, frijoles secos, huevos y frutos secos, por lo menos 3 porciones
  • Verduras; al menos 3 a 5 porciones
  • Frutas; comer de 2 a 4 porciones (escoger dos alimentos ricos en vitamina C y ácido fólico, y un alimento rico en vitamina A)
  • Pan, cereales, arroz y pasta; alrededor de 6 a 11 porciones
  • Grasas, aceites y dulces, con mucha mesura.

Esto es sólo una guía básica, pero cada caso es individual dependiendo de la talla y nivel de actividad.

Las madres lactantes necesitan suficientes líquidos para mantenerse hidratadas y la mayoría de los expertos recomiendan beber suficiente líquido para calmar la sed (64 onzas d).

Algunos alimentos pueden dar sabor a la leche materna, pero los bebés casi nunca reaccionan ante esto, sin embargo si su bebé está inquieto después de comer ciertos alimentos, trate de evitar ese tipo de alimentos durante un tiempo, para a continuación, intentarlo de nuevo más tarde para ver si ese era el problema.

viernes, 30 de octubre de 2009

El sueño del bebe de 9 a 10 meses

Incluso a las 9 o 10 meses, los bebés más tranquilos pueden tener inconvenientes a la hora de dormir. ¡Hasta los más dormilones de todos!

Estos problemas pueden surgir por la ansiedad de la separación o por cambios en el propio desarrollo del niño. Ahora bien… ¿qué debes hacer?

Según Parents, hagas lo que hagas, nunca debes cambiar las reglas de la hora de dormir. Nunca debes romper la rutina del sueño.

Si has seguido al pié de la letra todos los consejos anteriores, tu niño tendrá menos inconvenientes. Por ende, ponte las pilas.

La presencia del padre durante el parto, ¿negativa o positiva?

Para aquellos padres que desean presenciar el parto, siempre y cuando no se desmayen en el proceso, el milagro de dar a luz es una experiencia inolvidable.

Pero su presencia en realidad puede estar haciéndoles daño a la madre y a el niño, según advierte Michael Odent, un obstetra profesional que afirma ésta situación, ya que al estar presente el esposo o compañero en la sala durante el parto aumenta la probabilidad de una cesárea, ruptura matrimonial posterior e incluso enfermedad mental.

El obstetra dice que las mujeres son más propensas a tener problemas al dar a luz, si sus parejas o médicos están presentes, así como también cree induce a un trabajo más largo y más doloroso porque la mujer se distrae, debido a la ansiedad del padre.

La entrega de los niños sería mucho más sencilla si las mujeres se quedaran solas con el cuidado de su partera, afirma, ya que el medio ambiente de nacimiento ideal implica que ningún hombre se encuentre presente".

"Después de haber estado involucrado por más de 50 años en los partos en los hogares y hospitales de Francia, Inglaterra y África, el mejor ambiente que conozco para un parto fácil, es cuando no hay nadie alrededor de la mujer en el trabajo, además de un silencioso y un bajo perfil de la matrona experimentada.

"En esta situación la mayoría de las veces el nacimiento es más fácil y más rápido que lo que sucede cuando hay otra gente alrededor, especialmente en las figuras masculinas, tanto maridos como los médicos debido a que su presencia en el nacimiento, lleva a la madre a producir adrenalina”.

Esto retarda la producción de la hormona oxitocina, que es vital para el parto, ampliando así la duración del trabajo.

Vía: dmail

Alimentación complementaria: la leche y sus derivados

La leche y sus derivados son un grupo de alimentos ricos en calcio y proteínas. Son altamente alergénicos (en la primera infancia es el alimento que produce mayor número de reacciones adversas) y por ello se recomienda retrasarlos hasta los 12 meses.
Por otra parte tienen un alto contenido en proteínas (la leche de vaca tiene el triple que la leche materna) y al ser líquidos o semilíquidos (leche, yogures, batidos…) los niños llegan a ingerir más proteínas de las que pueden asimilar de una manera saludable.

A los 12 meses el sistema renal de un bebé está más maduro y tiene una capacidad mayor para gestionar las proteínas de la leche. A los 12 meses, además, su intestino es menos permeable y deja de absorber moléculas que antes, por un exceso de permeabilidad, eran asimiladas produciendo alergias.

Los niños que toman leche artificial ya están tomando proteínas de leche de vaca

Las fórmulas de inicio y de continuación (tipo 1 y tipo 2) son derivados de la leche de vaca que han sido tratados para disminuir la concentración de proteínas y modificar el tipo de proteína con el fin de poder ser asimiladas por los bebés.

Sin embargo, sus proteínas siguen siendo de leche de vaca, por lo que a nivel alergénico tienen el mismo riesgo que la leche de vaca sin modificar.

Es por esta razón que no se recomienda a aquellas madres que están dando el pecho y que empiezan a trabajar a las 16 semanas que les den a sus bebés leche artificial, sino que esperen un poquito a los cuatro meses y empiecen a ofrecer fruta y/o cereales y es por esta razón que no se recomienda la leche de continuación como solución líquida para preparar los cereales (ya que se pueden preparar con leche materna, con agua y con caldo de verduras si es que tiene más de 6 meses).

Un niño alimentado con leche materna no necesita tomar leche ni derivados mientras esté siendo amamantado, tenga 6 meses o tenga 2 años. Evidentemente, que no los necesite no significa que no los pueda tomar.

A un niño alimentado con leche de fórmula, ya sea con la tipo 1 o la tipo 2, debe ofrecérsele, a partir de los 6 meses, unos 500 ml de leche diarios.
Si añadimos otros lácteos (por ejemplo un yogur), estará tomando demasiadas proteínas y estaremos sobrecargando sus riñones sin necesidad.

Algunas madres reducen el consumo de leche (dando por ejemplo 375 ml de leche al día) para añadir los 125 ml de un yogur. Sigue habiendo un exceso de proteínas, ya que el yogur lleva 1/3 más de proteínas (unos 3,3 gramos por cada 100 ml.) que la leche tipo 2 (unos 2,1 g por cada 100 ml).

Lo ideal y recomendable es que el único alimento lácteo hasta el año sea la leche materna o la leche artificial.

Las proteínas de los yogures y de la leche sin modificar producen microhemorragias

Otra de las razones por las que se recomienda iniciar el consumo de lácteos no adaptados a partir de los 12 meses es que las proteínas de los yogures y de la leche de vaca sin modificar producen microhemorragias en el sistema digestivo de los bebés.

Si tenemos en cuenta que cerca del 30% de los niños tienen unos niveles bastante bajos de hierro y que el 70% restante suele tenerlo más bien bajo también, es totalmente contraproducente que un bebé sufra este tipo de hemorragias, ya que perdiendo sangre se incrementa la probabilidad de sufrir anemia.

En algunos países del norte de Europa se ofrece leche de vaca a los bebés a partir de los 9 meses. Parece ser que a esa edad ya no sufren las mencionadas microhemorragias, sin embargo es recomendable asegurarse y esperar a los 12 meses (momento en que además hay menor riesgo de reacción alergica).

¿Entera, semidesnatada o desnatada?

Aunque las grasas han sido demonizadas por la industria alimenticia son muy necesarias tanto para los adultos como para los bebés y niños, y sobretodo para ellos.

La leche entera (hablo sólo de leche pero me refiero también a los derivados) es una fuente importante de grasa y por ello es la que se recomienda durante los dos primeros años de vida.

No se recomiendan lácteos desnatados pues no contienen ácidos grasos esenciales, son deficientes en vitaminas y cargan demasiado a los riñones, pues tienen muchas proteínas para la poca energía que aportan. Se pueden empezar a tomar a los dos años, pero si pueden retrasarse hasta los cinco años mucho mejor.

La semidesnatada podría ser aceptable a partir de los 24 meses de edad. La OMS la acepta a partir de los 12 meses, pero sugiere continuar con la entera, por aportar más calorías.

Las leches “de crecimiento”

Las leches “de crecimiento”, a las que también se les llama tipo 3, para mostrar a los padres que siguiendo un orden lógico va tras la 1 y la 2, son poco necesarias, porque aportan diversos añadidos como vitaminas, minerales y ácidos grasos que pueden encontrarse fácilmente en una dieta infantil equilibrada.

Además, entrecomillo de crecimiento porque no hacen crecer más, aunque parece que la intención es que los padres creamos que sí.

No me extenderé demasiado con este tipo de leches, porque ya hemos hablado de ellas aquí.

Los yogures

Exactamente lo mismo que la leche, tienen más proteínas de las que un bebé necesita y pueden producir alergias y microhemorragias si se toman antes de los 12 meses.

El más adecuado, a partir de los 12 meses, es el natural, que no lleva aditivos extraños (de cuyo nombre no quiero acordarme) ni edulcorantes. Es mejor darlo tal cual, sin azúcar, para no acostumbrarles al sabor dulce y no añadirle capacidades cariogénicas al mismo. Sorprendentemente los niños suelen aceptar su sabor sin ningún añadido.

Las natillas, mousses, postres de chocolate, etc. no son yogures y por lo tanto son menos sanos que éstos (si os fijáis para hacer yogures caseros hay que hacer fermentar la leche y para hacer natillas caseras, no). Llevan un alto contenido en azúcares y actualmente están sustituyendo, tristemente, al yogur natural y al vaso de leche, más sanos.

Mi primer yogur

Mi primer yogur debería empezar a darse a partir de los 12 meses. Sé que se recomiendan a partir de los seis, pero no deja de ser un yogur normal y corriente con más vitaminas y más minerales (aunque según dicen contiene leche adaptada).

En unos días dedico una entrada a hablar de este tipo de yogures para explicar en profundidad por qué digo que hasta los 12 meses mejor no ofrecerlos.

El queso

El queso se puede empezar a ofrecer a partir de los 12 meses, como el resto de lácteos. Se recomienda empezar con queso fresco o tierno.

Los quesitos (tipo caserío) contienen grasas de muy baja calidad y no es recomendable comerlos más de una vez a la semana.

Lácteos líquidos

Actualmente están muy de moda los lácteos líquidos tipo “Danonino” y, como he dicho al inicio de la entrada, los niños están tomando, con tanto yogur líquido, postre lácteo, leche y yogures, un considerable exceso de proteínas (además de los excesos de carne que haya en la dieta).

La OCU analizó hace un par de años varias meriendas infantiles y entre ellas se hallaban 3 tipos de lácteos líquidos (Yoco Fresa de Nestlé, Danonino fresa y plátano y Dan’up fresa y plátano, ambas de Danone).

En el análisis se concluyó que tenían grasas de muy mala calidad y se recomendó que los niños lo tomaran, como mucho, una vez a la semana.

La leche condensada

Contiene azúcar añadida y una osmolaridad muy alta (alta concentración de solutos que sobrecargan a los riñones), por lo cual no es un alimento infantil adecuado.

martes, 27 de octubre de 2009

Disciplina para niños, ¿cómo aplicarla?

Es el deber de todo padre aplicar disciplina. Así como eres les das mimos alabanzas para tu hijo, también debes hacer un espacio para la disciplina.

La disciplina –entiéndase positiva – sirve no solo para corregir la mala conducta sino como ejemplo. Los niños aprenden como comportarse y enfrentarse a determinadas situaciones por imitación. Por lo tanto, si no quieres que tu hijo se comporte de manera agresiva no dejes que te vea comportándote así.

Aplicar disciplina positiva significa construir puentes de comunicación, escuchar a tu hijo pero no temer tampoco establecer límites.

- Observa las situaciones en que tu hijo se porta bien y alábalo por ello.

- No hagas caso cuando hace travesuras menores.

- Reserva los enfrentamientos y prohibiciones cuando lo que hace tu hijo puede poner su vida en peligro.

- No esperes que te haga cao de inmediato, es normal que los niños reten a sus padres repitiendo sus malas acciones a pesar de las advertencias. De este modo los niños aprenden lo que es aceptado y cuáles son los límites.


Debemos cuidar el peso durante el embarazo

El aumento exagerado o por el contrario el poco aumento de peso durante la gestación, pueden llegar a ser perjudicial, para tu bebé.

El embarazo es una etapa muy importante, que consta de necesidades específicas para el organismo, lo que si debe quedar claro que no consta cuantos son los kilos que se deben aumentar durante el mismo, porque cada mujer es diferente en sí misma.

Con esto no queremos decir que aumentes de peso por aumentar, seguramente tu ginecólogo irá indicándote, cuales son los parámetros que debes llevar, ya que se deben tener en cuenta muchos factores, por ejemplo, comparamos dos madres, de la misma edad, una practica deportes y lleva una vida saludable, y ha comenzado su gestación con 60 kilogramos, y la otra lleva una vida sedentaria, siempre padeció de sobrepeso, y tiene antecedentes familiares de diabetes e hipertensión.

Está mas que claro que no serán iguales los kilos que suban cada una, ya que la de mayor peso, corre riesgos de desarrollar otras enfermedades si no se cuida, como la preeclampsia o diabetes gestacional, y poner el riesgo su vida y el desarrollo correcto de su bebé.

Es por eso que siempre será necesario que tu ginecólogo controle el parámetro de kilos que lleva subidos, y realices una dieta acorde a tu estado donde no falten ningún tipo de nutrientes y no te sometas obsesivamente a dietas milagrosas, que podrían llegar a ser dañinas, no solo para tu organismo, sino también para tu bebé.

No dejes de consultar y visitar a tu ginecólogo periódicamente, y pedirle que te recomiende un especialista en nutrición.

Via: guiadebebes

Nueva droga evitaría nacimientos prematuros

Un fármaco utilizado para tratar el cáncer, puede detener las contracciones y prevenir el trabajo prematuro, dicen los investigadores.

El equipo de la Universidad de Newcastle probaron la droga Trichostatin A, en tejido tomado de 36 mujeres sometidas a una cesárea y los investigadores dijeron que la terapia trabaja mediante el aumento de los niveles de una proteína que controla la relajación muscular.

Un experto dijo que con las tasas de nacimientos prematuros en aumento, que representan casi 50.000 al año en el Reino Unido, un nuevo tratamiento era muy necesario.

El trabajo de parto prematuro y el parto, siguen siendo la principal causa de muerte de niños en el mundo desarrollado y alrededor de 1.500 bebés mueren sólo en el Reino Unido cada año.

Un número de medicamentos se utilizan para tratar de acabar con el trabajo temprano, pero la mayoría tienen efectos secundarios graves, en cambio el Trichostatin A (TSA) que es conocido por promover la muerte de las células cancerosas, ahora los investigadores encontraron una reducción del 46% promedio en las contracciones espontáneas y una reducción del 54% promedio en las contracciones inducidas por la oxitocina.

"Una de las cosas interesantes de esta investigación es que están usando una nueva clase de droga, ya que los medicamentos que se están utilizando actualmente han existido por mucho tiempo, pero esta nueva se dirige por vías que no hemos conocido antes.

"Cuando se considera que las tasas de nacimientos prematuros están aumentando en los cuatro países del Reino Unido, una droga más nueva y eficaz es muy necesaria".

Vía: bbc