Para muchos padres es difícil explicarle a los niños que viene otro bebé en camino. Para poner un ejemplo más concreto, ¿qué hacer cuando se tiene a un bebé menor de los dos años y se está embarazada?
Muchas madres simplemente no saben como explicarle a los más pequeños que viene un hermano, por el simple hecho de que a esa edad, para los más pequeños es difícil entender esa situación, aquí algunas ideas para desarrollar en esos casos.
Para empezar una de las principales opciones que podemos tener es que el niño acompañe todo el proceso de embarazo junto a los padres para que se sienta incluido.
Pero en estos casos puede darse una complicación, muchas madres de niños de esas edades, han experimentado situaciones complicadas. Por ejemplo, si se tiene al bebé menor, este probablemente llorará mucho y si es así será necesario cargarlo para hacerlo sentir seguro, es probable que los hermanos mayores quieran también ser alzados en brazos y es ahí que puede empezar a generarse los conflictos.
Esto obviamente suele ser momentáneo, y hay una ventaja, los bebes muy pequeños duermen mucho, así que no habrá inconvenientes pasado un tiempo.
De seguro el amor entre ambos niños será grande e incondicional luego.
viernes, 25 de junio de 2010
Embarazo y un niño pequeño en casa
Cómo se realiza la inducción del parto
Muchos bebés son remolones a la hora de nacer y se hacen esperar. Esto es bastante frecuente especialmente en las madres primerizas que suelen pasarse de la fecha probable de parto sin que el bebé nazca.
A menudo, los médicos monitorean semana a semana la salud del bebé en el útero normal y si todo marcha bien no hay motivo para alarmarse si ya pasaron varios días de la fecha de parto. Sin embargo, cuando ya pasan más de 14 días sin que la embarazada entre en trabajo de parto naturalmente, es necesario inducirlo químicamente para que el bebé pueda nacer.
La inducción del parto es necesaria para evitar el envejecimiento de la placenta, lo que sería riesgoso para el bebé. Si bien sabemos que la ansiedad durante estos días es mucha, debes estar tranquila porque la inducción es muy sencilla ya que consiste en que los médicos pasen una sustancia química a la madre mediante un suero. Al poco tiempo comenzarás a sentir contracciones y comenzará tu trabajo de parto.
La inducción del parto también puede realizarse en semanas previas al parto, sin embargo en éstos casos sólo se realiza si los médicos advierten que el bebé tiene sufrimiento fetal o alguna complicación que harán que que sean necesario un parto prematuro.
Las fumadoras tienen más dolores pélvicos en el embarazo
Se ha dicho mucho sobre los nocivos efectos del tabaco en el embarazo, como la mayor probabilidad de parto prematuro o que el bebé tenga bajo peso, la mayor probabilidad de tener problemas respiratorios o cardíacos. Sin embargo, pocas mujeres dejan el hábito en la gestación.
Otro motivo más, por si hace falta, para decidirse a dejar de fumar antes de embarazarse se relaciona con el dolor pélvico, un problema que padecen entre el 14 y el 33 % de las mujeres, en especial en la segunda mitad del embarazo.
Fumar favorece el dolor pélvico, ya que hay un 20% más de probabilidades de padecerlo.
Este dolor hace que actividades cotidianas como caminar, levantarse de una silla o darse vuelta en la cama se tornen dificultosas. Si bien el cigarrillo debe abandonarse por una larga serie de motivos más serios, lo cierto es que dejarlo conlleva el beneficio adicional de disminuir las chances de desarrollar dolor pélvico en el embarazo, incluso en aquellas mujeres que se deshicieron del tabaco al principio de la gestación.
Esto se debería por una disminución de flujo sanguíneo al tejido pélvico, pero no sería la única causa del dolor pélvico. Tampoco no tener el hábito garantiza que no se padecerá este problema de todas formas.
Pero sin dudas, es un motivo más para dejar de fumar antes del embarazo.
lunes, 21 de junio de 2010
Embarazo: Síntomas de parto
Cuando una embarazada entra al tercer trimestre sabe que tiene que estar preparada para el gran día. Si bien entre las semanas 38 y 42 de embarazo tiene que dar a luz, nunca se puede determinar con exactitud que día nacerá el bebé.
Hasta ahora, el mejor indicador de la fecha de parto es tu cuerpo. Antes de dar a luz tu cuerpo emitirá las primeras señales de que el bebé está descendiendo para tomar su posición en el canal de parto.
Entre estos síntomas de de parto están:
- Presión en el pubis
- Dolor en la zona lumbar
- Aumento de las secreciones vaginales
- Expulsión del tapón mucoso
- Rotura de bolsa
- Contracciones regulares
No todos estos síntomas de parto aparecen juntos. Pro ejemplo, el tapón de parto puede desprenderse en el mismo momento del parto o varios días antes. Lo mismo puede ocurrir con la bolsa. Al romperse la bolsa se siente un líquido caliente que humedece la parte interna de los muslos.
Pero el síntoma de parto más certero de todos son las contracciones regulares a intensas. No hay nada que hacer para aliviarlas. Solo queda tomar el tiempo. Si duran entre 1 hora y 1 ½ horas y su ritmo se mantiene o acelera, es hora de ir a emergencia porque el parto está por iniciarse.
También pueden ocurrir ‘falsos síntomas de parto’ que han asustado a más de una embarazada, pero no son más que las contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones fuertes que suelen presentarse el final del día.
Etiquetas: EMBARAZO
¿Cuándo debe empezar la socialización en los niños?
La socialización de los niños es uno de los temas más debatidos en nuestra sociedad actual. Este término, que significa (en el ámbito infantil) hacer partícipe a un niño de la sociedad, o bien acercar la sociedad al mismo, se inicia realmente desde que nace, con la familia, con los vecinos, con la televisión (tremendo agente socializador), con otros niños en el parque y en la calle para pasar después a producirse sin la familia en la escuela y otros entornos en los que tengan que ganar, perder, compartir, discutir, enfadarse, reconciliarse, defenderse, etc.
Es precisamente en los ámbitos que suponen separar a los niños del entorno familiar en los que se produce el mayor debate y es por lo tanto de este tipo de socialización sobre el que hablaré hoy (y cuando hable de socialización me estaré refiriendo a la que separa a un niño de sus padres para compartir tiempo con sus iguales).
No hay prisa para iniciar la socialización
La socialización es un proceso que llegará tarde o temprano al que se le ha otorgado un valor exagerado en la actualidad, argumentándose incluso que es algo necesario (casi obligatorio) en edades tempranas, digamos a partir de los 12 meses.
De la misma manera que se trivializa el tema del tiempo, ofreciendo la solución llamada “tiempo de calidad” ante la falta de cantidad, se ha generalizado en la sociedad la visión benefactora de las guarderías como elemento eminentemente socializador hasta el punto de verse como un ente necesario (avisadme cuando el gobierno deje de crear plazas de guardería para empezar a alargar las bajas maternales).
La crianza de los pequeños recae hoy día en terceras personas y un gran porcentaje acude a escuelas infantiles o ludotecas. El sistema está montado así, con una baja maternal irrisoria que obliga a una madre (o a un padre) a tener que ceder gran parte de su papel maternal a otras personas o entidades.
Con el fin de despojar a los padres de cualquier sentimiento de culpabilidad o malestar se asoció en algún momento de la historia (desconozco quién lo hizo ni cuándo) el contacto con otros niños a un progreso en la socialización de los mismos, y esta socialización temprana fue definida como beneficiosa y necesaria para su desarrollo y aprendizaje.
Así, además de aquellas parejas que utilizan las guarderías por necesidad, es posible encontrar muchos padres que apuntan a sus hijos de un año (o menos, o más) a una escuela infantil porque “tiene que aprender que no es el centro del universo”, porque “necesita jugar con otros niños”, para que se “independice”, porque “allí se espabilan mucho” o porque sino será “muy dependiente de su madre” (vamos, un mimado o enmadrado, en el lenguaje coloquial).
Lo cierto es que los niños necesitan el afecto, el contacto y la seguridad que les proporciona su madre (en realidad se habla de la persona con la que más vinculada esté, que suele ser la madre, claro) para crecer física y emocionalmente estable, de manera ideal, hasta al menos los 3-4 años.
Esto no quiere decir que no pueda empezar a relacionarse con otros niños antes, que puede y será, seguro, enriquecedor, pero no es estrictamente necesario y menos si para hacerlo tiene que separarse de su madre.
Los niños son egocéntricos porque deben serlo
Los niños son egocéntricos hasta, más o menos, los seis años. Esto que suena tan negativo (un adulto egocéntrico no es bien visto) es una característica necesaria en los niños. Ellos necesitan ser así, necesitan sentirse el centro del universo y creer que todo les compete y que todo les afecta para crecer con una alta autoestima y conocerse a sí mismos tanto como puedan. En otras palabras, no es recomendable “soltar” a un niño a conocer a otras personas si todavía no se conoce a sí mismo y, para conocerse a sí mismo, debe sentirse en el centro de todo lo que le rodea y ver cómo encaja él en ese entorno.
Por poner un ejemplo, pretender que un niño socialice a edad temprana es querer que un niño camine cien metros cuando acaba de echar dos pasos. En definitiva, es pedirle que sepa que hay más niños, cuando ni siquiera sabe que él es un niño.
Los niños no empiezan a entender que son personas con un cuerpo que puede interactuar con el entorno y con los demás hasta los 18 meses.
A partir de entonces (de esa etapa en que descubren que son personas) empieza un complejo entramado de aprendizajes que les tiene que llevar a conocerse como personas.
Este aprendizaje debería llegar junto a la persona que más estabilidad emocional les proporcione y en contacto con la otra figura paterna (o materna), ya que ambos sirven de modelo del que aprender.
A partir de los 3-4 años la cosa cambia
Hacia los 3-4 años el lenguaje se ha ampliado considerablemente con respecto a edades anteriores, los accesos de rabia (rabietas) son cada vez menos frecuentes puesto que empieza a madurar el control de sus propias emociones pudiendo expresar, a su manera, los sentimientos de amor, tristeza, celos, envidia, alegría, curiosidad y orgullo.
Gracias a estas capacidades emocionales su visión egocéntrica se empieza a ampliar a otras realidades al comenzar a preocuparse por los demás (los niños son tremendamente empáticos, llegando incluso a llorar si ven que alguien está llorando y a ofrecer su bien más preciado para consolarle).
Esta maduración emocional es la que el niño necesita para empezar a conocer otros ambientes y aprender que existen otros niños con semejantes inquietudes y deseos y con capacidad para interaccionar con él de una manera diferente a la de papá y mamá.
Es este el momento ideal de iniciar la socialización, que debería ser siempre de manera paulatina y respetando los ritmos de los pequeños. Es decir, ni siquiera estamos diciendo que el colegio debería empezar a los tres o cuatro años, lo ideal sería que a esa edad empezaran a tomar contacto con otros niños en compañía de su madre (aunque sin prohibir contactos más tempranos, evidentemente, pues muchos son inevitables), siendo el niño quien decidiera hasta dónde separarse y hasta dónde llegar.
Es fácil entender por qué diversos países europeos defienden la escolarización a partir de los 6-7 años. Su objetivo es tratar de que el proceso de socialización sea precisamente eso, un proceso en el tiempo y no un “mañana empieza a socializarse, lo dejo en la guardería”.
Los menores de tres años socializan poco o nada
Si nos detenemos a observar a niños menores de 3 años, ya sea en la guardería, ya sea en un parque, podemos observar que, generalmente, hay poca interacción entre ellos. Con esto quiero decir que se defiende un concepto de socialización erróneo. El “en la guardería juegan todos y así aprenden a jugar unos con otros” es una falacia. Los niños juegan unos junto a los otros, pero no con los otros, y menos por iniciativa propia.
Etiquetas: NIÑOS
Las mujeres con dificultades para concebir tienen más embarazos de alto riesgo
Un estudio llevado a cabo por un equipo australiano y publicado en Fertility and Sterility, determinó que las mujeres con dificultades para concebir y que finalmente lo logran, natural o artificialmente, suelen tener más problemas durante la gestación.
Las mujeres denominadas “subfértiles” – que logran concebir pero con dificultad –, son más propensas a sufrir problemas en el embarazo. El descubrimiento es que las complicaciones no tienen que ver con el hecho de recurrir a distintas técnicas de fertilización asistida, sino que los contratiempos se presentan aún si estas mujeres logran finalmente embarazarse naturalmente.
Entre las complicaciones que se presentan con más frecuencia se da la preeclampsia – en un 8% de los casos frente a 5% del resto de las mujeres –, 35% de cesáreas en contra del 23%, parto prematuro y bajo peso al nacer.
El próximo desafío de los científicos es identificar las causas por las cuales estas mujeres son más vulnerables que el resto.
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD, EMBARAZO
viernes, 18 de junio de 2010
¿Por qué no logro quedar embarazada?
Te trazaste la meta de tener un bebé, llevas esperando meses y hasta ahora no puedes quedar embarazada. De seguro te habrán dicho que es psicológico, que mejor no te desesperes, o que aún no pasan los efectos de la píldora anticonceptiva.
Sobre esta duda, que sé que muchas tienen, el tiempo de espera por lo general es de tres meses, a algunas les embarazo les llega a los seis meses, pero otras más afortunadas, pueden quedar embarazadas después de dejarla.
Como vez, esto de quedar embarazada se parece casi a una lotería. Si tienes relaciones sexuales regularmente y el momento adecuado (si tienes una menstruación regular, calcula tener sexo entre el cuarto y el quinto día después del último día de regla). En promedio toma 8 meses concebir.
Sigamos con la metáfora de la lotería. Si haces el amor sin protección en el momento adecuado, tienes 1 oportunidad de 4-6 de quedarte embarazada, es decir, entre 15 y 20 % de posibilidades de conseguirlo.
No obstante, si tienes de 38 años para arriba, si tú o tu pareja tienen antecedentes familiares de infertilidad, o uno de los dos o ambos sufren una enfermedad de transmisión sexual debes consultarlo con tu médico. No pierdas tiempo y actúa rápido para buscar otras maneras de lograr tu sueño de convertirte en mamá.
Etiquetas: CONCEPCIÓN Y INFERTILIDAD, EMBARAZO