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sábado, 15 de enero de 2011

Embarazo, ¿Por qué aparecen dolores de espalda?

A menudo las mujeres embarazadas suelen padecer de dolores de espalda o lumbalgias, y la causa principal suele ser el aumento de peso que a medida que el bebé crece, soporta diariamente la columna, sobre todo en la zona central.

Es absolutamente común padecer de lumbago a medida que avanza la gestación dado que el cuerpo va cambiando el centro de gravedad para poder sostenerse, y soportar el peso de la barriga que contiene al bebé. El sobre peso y laobesidadson enfermedades que incrementan éste tipo de malestares.

Para conseguir un alivio la futura mamá puede realizar reposo, o consultar con su especialista de confianza si puede colocarse calor en la zona lumbar. Es muy importante que la futura mamá no levante peso y en el caso de tener que hacerlo lo mejor será que flexione el tronco sin flexionar las rodillas.

También resultan muy efectivos los analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno, pero siempre se debe consultar con el médico antes de tomarlos, en los casos que el lumbago venga acompañado de contracturas musculares se puede consultar para que el médico coloque un relajante muscular y así mejorar los síntomas molestos.

Métodos anticonceptivos durante la lactancia

La lactancia es un momento complicado para la fertilidad, porque si bien muchas veces aún no volvimos a tener la menstruación, igualmente hay probabilidad de quedar embarazada, por eso no debes olvidarte de utilizar algún método anticonceptivo.

Durante la lactancia no puedes utilizar las mismas píldoras que utilizabas antes del embarazo, ya que necesitarás unas con menor cantidad de hormonas. Tu obstetra te asesorá sobre este tema, aunque ten en cuenta que esas píldoras sólo tienen un 7o% de efectividad, por lo que algunas parejas eligen utilizar preservativos durante los meses que dure la lactancia, y luego volver a las píldoras anticonceptivas clásicas.

Otra buena opción es optar por el DIU, es decir, la colocación de un dispositivo intrauterino que tu médico te colocará luego del parto. Este método es útil si no buscas tener otro bebé en los próximos tres años.

El DIU es un buen método, sin embargo, algunas mujeres no lo toleran bien y tienen sangrados muy abundantes, dolores o se les corre de lugar.

Lo importante es que el método anticonceptivo que elijas sea aquel con el cual te sientas más cómoda y segura.

¿Qué hacer si se le sale un diente?

Ante un accidente que provoque un golpe en la boca puede darse la situación de que al niño se le salga un diente por completo. Estamos hablando de la avulsión dental o dentaria, que se da cuando un diente, conservando su integridad, sale de su alojamiento en el hueso debido a un traumatismo; es decir, el diente sale completamente de su alveolo.

Si el diente se sale de la boca hay que llevar al niño al odontólogo o a Urgencias (en general, al lugar adecuado para que reciba tratamiento odontológico de urgencia) tan pronto como sea posible, junto al diente, aunque si es un diente de leche éste generalmente no se reimplanta.

Como primeros auxilios para el niño debemos aplicar una compresa fría para el dolor en la boca y encías, y presión directa con una gasa para controlar el sangrado. Lo fundamental es buscar ayuda odontológica inmediatamente.

Si se trata de un diente definitivo, se ha de evitar tocar el diente en la parte de la raiz y limpiarlo. Si el diente está sucio hay que dejar correr el agua del grifo durante 10 segundos, procurando, como decimos, no tocar la raíz.

El diente se puede guardar en agua, leche o suero hasta llegar al consultorio: es importante mantenerlo en un medio húmedo. Hay que llevarlo al odontólogo lo más pronto posible, ya que cuanto más se espere, menor será la posibilidad de reimplantarlo con éxito.

Si se puede, aunque imagino que esto debe de ser prácticamente imposible con un niño recién traumatizado, se ha de recolocar el diente en el alveolo y mantenerlo en su sitio mordiendo una servilleta o un pañuelo.

Se ha de proceder así, ya que es posible que el diente definitivo pueda volver a ser colocado en la boca del niño mediante una reimplantación.

En dicho proceso el diente, si es de nuevo colocado, se pega durante un determinado tiempo a los dientes vecinos para que se vuelva a unir al alveolo dentario. Tambien es necesario realizar el tratamiento de conducto de la pieza dental, ya que al salirse se corta el paquete vasculonervioso que le da vitalidad y asi evitar la necrosis y posterior abceso dental.

Como en el caso de los dientes rotos, se ha de hacer un seguimiento para controlar la vitalidad del diente. Vimos hace pocos días que si el diente se le rompía se debían intentar coger todos los fragmentos y llevarlos al odontólogo para intentar recomponer la pieza dental.

Si el diente permanente se ha caído, se intentará hacer un reimplante, introduciéndolo en su lugar original. Si es un diente de leche el que se sale, igualmente acudiremos al especialista para que determine cuál es la mejor forma de actuar, ya que no es lo mismo si un diente se sale a los cinco años que a los dos. Esperamos no tener que enfrentarnos a estos sustos…

jueves, 13 de enero de 2011

Tocofobia, miedo irracional al embarazo y al parto

Para algunas mujeres es lo más bonito del mundo, pero aproximadamente el 3% de las mujeres siente verdadero pánico a tener un hijo. Es lo que se conoce como tocofobia, un miedo irracional al embarazo y al parto.

El mero hecho de un posible embarazo, o el estarlo y tener que pasar por el trance del parto provoca en la mujer un profundo estado de ansiedad. Es normal sentir preocupación ante la llegada del parto, la mayoría de las mujeres la tienen, especialmente las primerizas, pero cuando esa preocupación se transforma en un miedo patológico persistente e inexplicable estamos hablando de una fobia.

El sólo hecho de nombrar un embarazo desencadena una crisis nerviosa, se prefiere evitar el tema y hasta puede ser motivo de problemas con la pareja al no querer tener hijos. Evitan por todos los medios quedar embarazadas, volviéndose la anticoncepción una verdadera obsesión, algunas hasta engañan sobre su imposibilidad para concebir. Se teme a los cambios físicos, a las responsabilidades que conlleva y al cambio de vida que supone la llegada de un hijo.

En el caso de estar ya embarazada se puede pensar en el aborto para evitar el parto, pedir una cesárea para no pasar por un parto vaginal considerado como doloroso, e incluso tener pensamientos de rechazo hacia el bebé.

El término tocofobia proviene del griego “tokos” (nacimiento) y “phobos” (miedo). También se conoce como parturifobia, maieusifobia o locquiofobia. Se clasifica en primaria y secundaria.

Tocofobia primaria

La tocofobia primaria la padecen quienes nunca han tenido hijos. Aparece antes del embarazo, normalmente suele comenzar en la adolescencia. Su origen puede ser injustificado, así como estar relacionado a alteraciones psicológicas o a abusos sexuales.

La etapa adolescente es un período especialmente vulnerable para las mujeres. Por eso, creo que es fundamental brindar a las niñas adolescentes información completa y real sobre el embarazo y el parto, derribando tabúes y mitos que se suelen crear entorno a ellos.

Tocofobia secundaria

La tocofobia secundaria la padecen quienes ya han tenido uno o más hijos y han tenido una experiencia previa traumática relacionada con el embarazo o el parto.

Haber tenido una vivencia negativa en el embarazo, un parto perturbador, una mala práctica obstétrica o una fuerte depresión posparto deja secuelas en la mujer que siente verdadero terror a pasar nuevamente por ello.

Cómo superar la tocofobia

Hay mujeres que eligen no ser madres biológicas por no pasar por un embarazo y un parto y se plantean la adopción para cumplir el sueño de tener un hijo. Padecer tocofobia no quiere decir que la mujer no desee ser madre, aunque algunas están convenidas que no lo serán ni de una forma ni de otra.

De cualquier manera, antes de tomar una decisión definitiva se puede intentar superar la tocofobia. Como cualquier otra clase de fobia se puede tratar poniéndose en manos de un especialista.

Buscar ayuda psicológica, la comprensión de la pareja y el apoyo de la familia son fundamentales para intentar superar el miedo irracional al embarazo y al parto que sufren algunas mujeres.

Embarazo ¿Por qué controlar la hipertensión?

La hipertensión durante el embarazo siempre debe controlarse, y aquellas madres que la padecen desde antes de quedar enembarazodeben dejarlo claro en la consulta con su obstetra ya que muchas veces se debe seguir algún tratamiento para evitar posibles complicaciones.

La hipertensión puede producir severos problemas durante la gestación tanto en la madre, como en el futuro bebé, muchas veces cuando no es controlada, pueden presentarse casos de desprendimiento de placenta, nacimientos prematuros, preeclampsia que además de subir la presión arterial produce hinchazón y exceso de proteínas en la orina, o eclampsia, que es una enfermedad más grave que la anterior.

En el caso de desarrollar alguno de estos trastornos, la madre deberá realizar controles permanentes durante el tiempo que dure la gestación, ya que la hipertensión puede producir retrasos en el crecimiento del bebé, pérdida del bienestar fetal, nacimientos prematuros y otros tipos de inconvenientes.

A la hora del parto cuando se padece de hipertensión arterial, el médico hará una evaluación de cómo fue evolucionando durante el embarazo, y si se normalizó, seguramente permita que el mismo tenga lugar de forma natural, pero si la madre ha llevado tratamientos y controles y su presión arterial continúa alta, seguramente indicará una cesárea.

Tener bebés demasiado seguido aumenta el riesgo de autismo

Un estudio realizado en la Universidad de Columbia Estados Unidos indicó que entre hermanos que se llevan uno o dos años de diferencia, hay más prevalencia de autismo en el segundo bebé, que en aquellos casos donde la diferencia de edad entre hermanos es mayor.

En efecto, se estudiaron 600.000 pares de hermanos en los que el mayor era normal, detectando que en 3.000 casos el segundo hijo padeció autismo.

Esta relación se dio en 7,5 casos cada mil cuando la madre se embarazó de su segundo hijo antes de que el primero cumpliera un año, y en 2,5 casos cada mil cuando el intervalo fue de tres años o más.

El estudio, de ninguna forma, puede probar por qué se ha dado esta relación ni puede determinar que haya una relación causal, pero si se arriesgaron explicaciones que futuros estudios deberían indagar.

Entre estas explicaciones, los científicos barajaron que las mujeres que quedan embarazadas rápido después del nacimiento de su primer hijo tienen bajos niveles de ciertos nutrientes, como hierro y folato, o que sus cuerpos siguen bajo el estrés del primer embarazo, lo que afecta el desarrollo del segundo bebé.

De todas formas, los médicos recomiendan por diferentes factores que hacen a la salud materno-infantil, que el tiempo de espera entre un parto y una nueva concepción no sea inferior a 18 meses.

sábado, 8 de enero de 2011

Niños en bici, siempre con casco

Pasear en bicicleta es una de las actividades que más disfrutan los pequeños. Es saludable y placentero, pero es importante que lo hagan con seguridad. Por eso, los niños en bici, asi conduzcan o vayan como pasajeros, tienen que ir siempre con casco.

La utilización de casco reduce el riesgo de sufrir lesiones graves en la cabeza en caso de accidente. Las cifras son lo suficientemente convincentes. Usar el casco disminuye el riesgo de lesión craneal y cerebral en un 63-88%, y el riesgo de fallecimiento es un 26% menor.

Claro que además de usarlo, hay que usarlo de forma correcta. Para que cumpla su función protectora tiene que estar bien colocado, ser del tamaño y peso adecuado y estar en perfecto estado.

La capacidad protectora del casco se basa en absorber parte de la energía, distribuirla sobre una superficie mayor, y aumentar el tiempo de transferencia.

Veamos algunas recomendaciones sobre el uso del caso:


* Debe estar homologado. Esto significa que debe ser duradero, de peso reducido, bien ventilado, fácil de quitar y poner, debe permitir su uso con gafas y no interferir en la capacidad de oír el ruido del tráfico. También debe ofrecer un ángulo de visión de al menos 105º hacia izquierda y derecha, un ángulo de 25º hacia arriba y de 40º hacia abajo.

* No debe tener golpes. En ese caso hay que reemplazarlo. El caso debe estar en perfecto estado para que sea efectivo.

* Debe tener el tamaño adecuado. Si se ha quedado pequeño hay que cambiarlo; tampoco tiene que quedar flojo. Debe encajar perfectamente en la cabeza del niño, sin apretar, que quede cómodo pero firme.

* Debe estar bien colocado. Debe encajar sobre la parte superior de la cabeza y cubrir la parte superior de la frente colocado a uno o dos dedos por encima de las cejas. Las correas laterales tienen que estar ajustadas y la hebilla en la barbilla. El casco no debe moverse ni hacia los lados ni hacia adelante y atrás.

* Por último, recordar que los padres deben dar el ejemplo usando también el casco.

Es importante fomentar que los niños en bici vayan siempre con casco . Los paseos en bicicleta son para disfrutarlos con seguridad y el uso del casco es una medida que tenemos a mano para que así sea.