Seguramente hemos escuchado hablar de los ácidos grasos, poliinsaturados, omega 3, omega 6, DHA, tan mencionado en la publicidad de fórmulas infantiles. ¿Qué son? ¿Cuál es la importancia de ellos?
Los ácidos grasos son lípidos y por su forma química se clasifican como saturados e insaturados. Entre éstos últimos se encuentran los famosos Omega 6 (ácido araquidónico ) y Omega 3 (ácido docosahexaenoico, el famoso DHA), los cuales conforman más del 25% del cerebro y del sistema nervioso; por lo tanto, son extremadamente importantes para la formación y desarrollo de estos importantes tejidos.
¿EN QUE MOMENTO OCURRE EL DESARROLLO DEL SISTEMA NERVIOSO?
Desde aproximadamente la primera semana de gestación hasta los 5 años de edad, siendo las etapas más críticas entre el último trimestre de embarazo y los 2 años de edad. Y lo más interesante es que el hígado de los bebés (donde ocurre la formación de estos ácidos grasos a partir de la unión de partes más pequeñas) aún no está preparado realizar este trabajo a la velocidad que los niños los necesitan. Por ello es que casi todo el aporte de estas importantes sustancias provienen de la madre, por medio de su alimentación durante el embarazo y de la leche materna durante los 6 primeros meses. Después de eso, aporte principal provendrá la dieta del bebé.
La función que cumplen estos lípidos es de generar y permitir el transporte del impulso eléctrico y sustancias entre las neuronas. Algo parecido ocurre en la función visual, que es una derivación del sistema nervioso. De ellos depende que la imagen y luz se convierta en una señal que el cerebro puede interpretar.
Las leches maternizadas intentan incorporar estos ácidos grasos de forma que sean lo más parecidas posible con la leche humana, sin embargo aún no se ha conseguido por completo.
Las mujeres embarazadas deben estar muy atentas en consumir alimentos que aportan la correcta cantidad de estos ácidos grasos, pues la mayoría de los alimentos que anuncian contenerlos no los tienen en la proporción correcta, ya que generalmente el omega 6 abunda y el omega 3 es escaso. Los pescados y mariscos contienen la proporción ideal.
martes, 28 de abril de 2009
Potenciando la formación del cerebro y la visión del bebé
Estrategias para manejar sus rabietas
Montan una rabietas por cualquier cosa. Desesperan a los padres, que no saben cómo atajarlas. Aquí descubrirás el decálogo de oro para saber cómo reaccionar ante las rabietas de tu hijo.
A los dos años los niños descubren el poder de las rabietas. Han comprobado que esa actitud saca de sus casillas a los mayores y están probando su eficacia. Es decir, son un medio para conseguir un fin.
En esos momentos solo piensan en la rabia que tienen. Incluso puede habérseles olvidado el motivo por el que se inició su enfado. Pero si algo está claro a esta edad es que, aunque no sepan muy bien lo que quieren, seguramente será lo contrario de lo que tienen.
¿Cuándo desaparecerán las rabietas?
Es una etapa pasajera. Con el tiempo, las rabietas se irán mitigando y espaciando cada vez más.
Lo más sorprendente de las rabietas no es la frecuencia (en ocasiones, diaria) o lo pronto que aparecen (a veces, antes de que el niño empiece a hablar). Lo más llamativo es el ímpetu que los pequeños ponen en ellas. Todavía no controlan sus emociones, y tampoco conocen aún la inhibición, así que se emberrinchan a lo grande. Por eso, es bueno que aunque las rabietas no desaparezcan, al menos se reduzcan en intensidad.
A esta edad aún no toleran la frustración y les resulta complicado comprender que no pueden tener siempre lo que quieren. Si además tampoco son capaces de verbalizar lo que desean, el resultado es la fórmula ideal para que tenga lugar la rabieta. Por eso, que estas reacciones desaparezcan no depende solo de que consigan lo que quieren o no. Disminuirán cuando vean que no tienen efectos sobre sus padres, y sobre todo cuando puedan tolerar la frustración y expresar con palabras lo que hasta ahora solo pueden manifestar con pataletas.
¿Qué pueden hacer los padres hasta entonces?
1. Mantenerse firmes
Claro que resulta mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero según los psicólogos, es la estrategia más infalible. Para empezar, porque ayuda a dejarle claro que su rabieta no le llevará a conseguir lo que quiere. Pero es fundamental que el propio padre se crea que controla la situación. Puede que durante un tiempo el niño siga poniéndolas en práctica, pero en la mayoría de los casos se dará cuenta de que la fórmula no le funciona y acabará por dejarla.
2. Explicaciones cortas
Si se intenta explicar a un niño inmerso en un verdadero ataque de enfado por qué es injusta su reacción, lo más probable es que él siga tirado en el suelo llorando y pataleando sin cesar.
La razón es que en esos momentos lo único que escucha es su propio llanto, por lo que es difícil hacernos entender en esas circunstancias. Frases como «no hay caramelos porque acabas de comer» o «si no duermes, mañana estarás cansado para jugar» dichas cuando se va a iniciar la rabieta pueden servir para evitar su enfado. El pequeño las entenderá sin problemas y si aún no está lo suficientemente alterado, pueden disuadirle.
3. No responder con enfado
Responder con una rabieta es una forma de fomentarlas: les estaremos dando la mejor de las excusas para iniciar un pequeño número de enfado en cualquier momento, ya que para los niños sus padres son sus modelos de referencia y les encanta imitar todo lo que hacemos. También es importante no permanecer enfadados con él eternamente. Pasados unos minutos, ya no sabrá por qué papá y mamá fruncen el ceño. Su pataleta ya pasó, y tal vez ni siquiera se acuerda de ella.
4. No prestarse al juego
La mejor forma de luchar contra las rabietas es procurar que no aparezcan. Y para ello conviene anticiparse a posibles problemas. Por ejemplo: uno de los lugares donde suelen darse más rabietas es el supermercado, así que hay que ir prevenidos. Es bueno dejar todo claro antes de entrar: avanzarle que solo se va a comprar leche, pan y huevos, y nada más. Después, una vez dentro, podemos dejar que él participe en la compra cogiendo las cosas que se van a comprar (las más pequeñas, claro) y metiéndolas en la cesta. De esa forma estará distraído y se sentirá útil, lo que evitará otras tentaciones.
5. Elegir entre dos opciones
La mayoría de las veces su enfado vendrá ocasionado por querer algo que no puede tener. De ahí que ayude mucho a evitarlo el dejarle elegir solo entre dos opciones. Si se le pregunta «¿qué quieres de postre?», el abanico de opciones que se abre ante el pequeño es infinito, y no siempre al gusto de los adultos. Sin embargo, si se le da elegir únicamente entre dos opciones, ambas válidas, es más que probable que todo siga en calma. Preguntando «¿quieres un plátano o prefieres un yogur?», se le cierran las opciones posibles sin que él se dé cuenta. Y no tendremos que decirle «no».
6. Intentar que escuche
Una vez que la rabieta ya ha comenzado, el pequeño parece fuera de sí. Para calmarlo y hacerle entender que no puede ser, solo hay una opción: intentar conseguir que salga de ese estado y hacer que nos escuche. Para ello, papá o mamá pueden arrodillarse frente a él, cogerlo por los hombros con firmeza y mirarlo hasta que él fije sus ojos en los del adulto. Entonces será el momento de hablarle con calma.
7. En vez de un no, dos síes
Muchas veces las rabietas son muestras de rebeldía. Por eso es frecuente que cada vez que se le diga que no haga algo, él intente hacerlo. Pero si tras un «no» vienen dos «síes», la cosa cambia. Se le está prohibiendo una cosa, pero permitiendo otras dos. Así, si después de decirle que no puede pintar en la pared se le explica que sí puede pintar en la cartulina o jugar en el parque, es posible que su rebeldía se aplaque.
8. Cambiar de escenario
En ocasiones, ni ellos mismos sabrán cómo terminar con su propia pataleta. Es beneficioso cambiar de lugar: salir con ellos en brazos del espacio en el que se encuentran e ir a otro más abierto. A la vez el paseo puede distraer su atención y hacer que se centre en otra cosa.
9. Así no se habla
Hay que advertirle de que solo le escucharemos cuando hable en un tono normal, sin gritos ni llantos, porque de otra forma es imposible entenderle. Es una buena técnica explicarle que cuando llora así nadie puede escucharle, por lo que no sabemos lo que quiere.
10. Dejar que se calme solo
Los niños también tienen derecho a desahogarse, por lo que a veces es incluso positivo que pasen por una rabieta. Cuando está inmerso en un ataque de furia, se le puede decir: «Pues sí que estás enfadado, avísame cuando se te pase», y acto seguido alejarse un poco de él. Será consciente de que nos preocupamos por lo que le pasa y de que no conseguirá nada poniéndose así.
Autora: Beatriz González
Asesores: María Asunción Pérez, psicóloga del centro Avance Psicólogos; "Las Pataletas", de Michelle Kennedy (Editorial Océano Ambar).
Etiquetas: NIÑOS
La lactancia materna, ventajas, preparación y posiciones
La leche materna es el alimento perfecto para su bebé ya que está hecho específicamente para él, si usted tiene un bebé prematuro, su cuerpo produce la leche de otra manera, la leche materna es fácilmente digerida por su bebe y lleva consigo los anticuerpos que necesita.
La leche materna puede aumentar el coeficiente intelectual de su bebé, protegerlos de las infecciones del oído, infecciones respiratorias y otros problemas en la vida como la diabetes y la obesidad, por nombrar unos pocos.
Preparación para la lactancia:
Es muy importante tener una buena clase preparatoria sobre el amamantamiento antes de tener su bebé, ya que de esta forma usted puede conocer algunos de los elementos básicos de la lactancia materna.
Le da la oportunidad de hacer preguntas sobre cosas que usted puede haber oído hablar de la lactancia materna, la leche materna o incluso los recién nacidos y de su alimentación, que es la preocupación natural de toda futura mamá.
Algunos hospitales ofrecen clases o puede asistir a clases gratuitas en su área local, que en algunos lugares se reciben el nombre de la Liga de la Leche.
Buenas posiciones para la Lactancia Materna:
Elegir una posición para la lactancia materna puede ser no solo una cuestión de comodidad, sino de necesidad, por que simplemente saber que hay muchas posiciones diferentes, que se pueden utilizar para amamantar, abre un mundo totalmente nuevo para usted.
Intentar varias posiciones hasta encontrar la más adecuada para usted y su bebé, es muy importante e individual, pero lo más importante que debe preocupar en la alimentación de su bebé es si está teniendo un buen cierre.
Esto le ayudará a evitar el dolor en los pezones, lo cual puede estar directamente relacionado con el posicionamiento, siendo imprescindible asesorarse con un profesional respecto de éste tema tan importante que muchas veces no recibe la atención que se merece.
Vía: Pregnancy
Etiquetas: BEBÉ
viernes, 24 de abril de 2009
Niños que comen de más
Normalmente los padres nos preocupamos cuando los pequeños de la casa no comen lo necesario para cubrir sus necesidades, pero, ¿qué sucede cuando creemos que comen demasiado?.
Los hijos no son todos iguales, pueden haber dos hermanos que coman diferentes cantidades de comida pero que ambos estén bien alimentados. Si notas que ti hijo come mucho te presento algunos consejos para que puedas prevenir la obesidad infantil.
• No forzar a los niños a comer.
• No utilizar la comida como calmante o consuelo. Por ejemplo, no darle el pecho de noche porque llora, porque no siempre que llora es de hambre.
• No uses la comida como castigo, ya que lo prohibido genera más deseo.
• Tener cuidado con la comida chatarra.
• Procura que la familia coma toda junta, para evitar que el niño siga comiendo cuando se integran nuevos familiares a la mesa.
• Si el niño quiere comer entre horas, darle fruta o comida sana.
Pero, ¿qué hacemos cuando el niño piensa solo en la comida?, es recomendable realizar un registro (escrito o mental) cuándo el niño pide comida, ya que probablemente sean en momentos donde quiera llamar la atención de la madre, porque está aburrido, porque está ansioso, deprimido, etc. Lo mejor es planificar actividades para que el niño esté en movimiento y se divierta, huyéndole al sedentarismo.
Y si aún así consideras que tu hijo come demasiado y eso te preocupa consulta al pediatra. Hay que tener en cuenta que estar gordito no significa que está saludable, intenta generar buenos hábitos alimenticios desde que es bebé, ya que comer se aprende desde chico.
Via: zonabebes
La falta de tiempo, no es excusa para dejar el ejercicio durante el embarazo
Se ha comprobado que el ejercicio durante el embarazo no roba tiempo a otras actividades y nadie duda que especialmente las mujeres embarazadas, se encuentran entre las personas más activas de en la tierra.
Y mientras que los beneficios del ejercicio para estas mujeres y sus fetos en desarrollo son ampliamente conocidos, muchas futuras madres no realizan ejercicio.
Un estudio realizado sobre el examen de las actividades diarias de las madres sobre los efectos de ejercitarse durante el embarazo, arrojo como resultado entre otras cosas, que el ejercicio durante el embarazo no roba tiempo a otras actividades.
El estudio fue realizado por Linda E. mayo, la ciudad de Kansas Universidad de Medicina y Ciencias Biológicas (KCUMB), Kansas City, basándose en los resultados de las investigaciones anteriores, más de un tercio de las mamás embarazadas citan, que el tiempo es la razón principal por la cual no realizan el ejercicio aeróbico regular.
Con esto en mente, los investigadores querían determinar si las mujeres que se ejercitaron durante el embarazo gastaron menos tiempo haciendo actividades específicas, con el fin de tener tiempo para hacer ejercicio y así determinar si hay alguna tendencia entre las madres que lo practicaron durante el embarazo y las que no.
Según el Dr. de mayo, "si una mujer embarazada hace algún tipo de actividad física mientras ve la televisión, habla por teléfono o estaciona su coche en el punto más alejado de la tienda cada vez, va a aumentar su actividad física diaria y en definitiva, mejorar su salud y la salud de su bebé.
Vía: T.aps.org
Etiquetas: EMBARAZO
¿La adicción a Internet y sus peligros para los niños son mitos?
Muchas veces hemos hablado en nuestras páginas de los peligros que Internet puede conllevar para los más pequeños, y aunque en concreto las adicciones a la Red y los casos de acoso a menores no son los más frecuentes, ¿podemos afirmar que no son reales?
El psiquiatra, forense y experto en Internet José Miguel Gaona Cartolano, asesor del Defensor del Menor de Madrid, ha dicho en una conferencia sobre los “mitos y realidades de los riesgos de Internet” que la dependencia de Internet no se recoge como tal en ningún manual de psiquiatría. “En todo caso sería tiempo mal empleado”, ha afirmado después de aclarar que el riesgo de adicción a la Red de redes es algo que no se ha podido demostrar, ya que Internet es simplemente un cauce de comunicación.
Bueno, en mi opinión hay que dar tiempo al tiempo para que la adicción a Internet se recoja en los manuales. Porque sí que existen (aunque no sabemos los porcentajes concretos) esos casos extremos de horas y horas frente al ordenador, con algo similar al síndrome de abstinencia cuando no se puede estar frente a él, y una alteración de la personalidad después de muchas horas, por no hablar de la evasión de la realidad o la creación de realidades paralelas en algunos casos (juegos, realidades virtuales…).
Del mismo modo, sí que existe el acoso internauta a los menores, y aunque sólo sea en un 5% de los casos, como señala el señor Gaona recordando un estudio reciente, no creo que se deba minimizar esa cifra. No se trata de larmar a nadie, pero considero que un solo caso de acoso merece atención.
Así que no está de más recordar los consejos básicos para la navegación segura de los niños y niñas por Internet y para prevenir la dependencia a la Red, cuestiones de las que os hemos acensejado en múltiples ocasiones.
Vía: 20 minutos
Etiquetas: NIÑOS
martes, 21 de abril de 2009
Estrías y embarazo, ¿Se puede prevenir su aparición?
Al cien por cien no se pueden prevenir pero resultan beneficiosos todos los métodos que mantienen la elasticidad en la piel y fomentan la circulación.
Durante el embarazo hay que aplicar dos o tres veces al día una crema hidratante durante todo el cuerpo y en las zonas de más riesgo un producto especifico para las estrías.
También resultan eficaces los masajes con la mano o un guante de felpa que activan la circulación, fortalecen la piel y refuerzan su elasticidad.
Hay que empezar a cuidarse cuanto antes sobre todo los senos que es lo primero que aumenta de tamaño.
Conviene continuar con el tratamiento hasta dos o tres meses después del parto hasta que el cuerpo y la piel recuperen su estado natural.
Via: bebesypapas
Embarazadas al volante
Si bien conducir es una actividad que no está contraindicada para las mujeres embarazadas, hay que tomar precauciones, pero se debe evitar si se trata de una gestación con problemas.
El embarazo es un proceso natural que no tiene por qué impedir a la futura madre llevar a cabo la mayor parte de las tareas que realizaba antes, conducir es una de ellas: una actividad que no está contraindicada para las embarazadas, siempre y cuando se trate de una gestación de curso normal. Obviamente hay que tener en cuenta algunos detalles por las modificaciones que se producen en el cuerpo.
Los dos períodos críticos para la conducción son el primer y el tercer trimestre. En el primero, el cuerpo de la mujer aún no ha sufrido grandes modificaciones y no es necesario ajustar el asiento ni el volante. En el tercer trimestre, debido al incremento del abdomen, la distancia entre el vientre y el volante se reduce significativamente, lo que hace necesario ajustar las posiciones preestablecidas. Esto puede dificultar el control del propio volante así como de los pedales, especialmente en mujeres de estatura baja.
Precaución al conducir
En el primer trimestre, el principal peligro de sufrir un siniestro es que éste provoque un aborto espontáneo.
En el segundo y el tercer trimestre los problemas más importantes son: desprendimiento de placenta, hemorragia transplacentaria, rotura o laceración del útero y lesión directa fetal. Además, la posibilidad de que se desencadene el parto en las cuarenta y ocho horas siguientes al accidente se multiplica por dos. El riesgo más grave para el niño en estos casos es el fallecimiento materno que traería como consecuencia, casi segura, la muerte del feto.
Debido a estas posibles complicaciones existen unas recomendaciones muy claras para la conductora gestante. La primera se refiere al uso del cinturón de seguridad. El cinto; salva vidas maternas y fetales y evita complicaciones derivadas de un accidente.
Lo más recomendable es utilizar el cinturón de tres puntos de anclaje -aquellos que disponen de banda pélvica o inferior y banda torácica o superior- frente al de dos puntos. Se ha comprobado que las lesiones fetales graves se reducen en más de un 50% cuando se usa el primero. Debe colocarse pasando la banda superior entre los senos y la banda inferior sobre las caderas por debajo del abdomen, nunca sobre este último para que no oprima el vientre.
También hay que tener en cuenta otra serie de factores que pueden alterar la capacidad de concentración y poner en peligro a los ocupantes del vehículo. Uno de los más frecuentes es el sueño característico que sufren algunas mujeres gestantes. El embarazo puede producir cambios en el nivel de azúcar en la sangre, modificaciones de la tensión arterial, alteraciones en la visión y además en los miembros o varices.
Via: zonabebes
Etiquetas: EMBARAZO
Los gritos también dejan huella en la personalidad de los niños
Siempre que se habla de maltrato infantil la imagen que viene a nuestras cabezas es la de un padre o madre golpeando a su hijo, sin embargo hay otro tipo de maltrato que no deja huella física pero sí psicológica, el llamado maltrato psicológico.
Un reciente estudio llevado a cabo por científicos de la Escuela Simmons de Trabajo Social de Boston (EEUU) muestra que no hace falta pegar a un menor para dejar señales de por vida en su personalidad, sino que basta con gritarle.
Los científicos revelaron que no esperaban los resultados obtenidos. Según comentó la directora del estudio: “Esperábamos que la exposición a la violencia física dejara cicatrices perdurables, pero no creíamos que nos íbamos a encontrar con que la exposición a gritos e insultos entre miembros de una familia tuviera efectos en la vida adulta”.
sábado, 18 de abril de 2009
Cuándo duermen los bebés toda la noche
Al nacer un bebé, y aunque estamos avisados, las horas de sueño de los papás pasan a ser un bien demasiado preciado. Los bebés se despiertan a todas horas (o tenemos esa impresión) y dejan dormir poco.
Esto supone que los adultos vivamos a veces como auténticos zoombies y que nos preguntemos cuándo dormirán toda la noche.
Voy a tratar de explicarlo, aunque desde ya aviso que no suele ser cuestión de meses.
Hace unas semanas invitaba a la reflexión explicando que los bebés son, aunque cueste a veces hacerse a la idea, animales mamíferos. Nacen con un desarrollo cerebral muy precoz y con unos automatismos y necesidades cuyos horarios son poco compatibles con los nuestros.
Y claro, nosotros tenemos unas obligaciones que cumplir y un tiempo muy limitado para descansar (o dormimos de noche o ya no dormimos) y los despertares de los niños suponen una molestia para los padres. Pero ellos no tienen la culpa. El problema es nuestro.
Cómo es el sueño de los bebés
Desde que nacen y hasta los 4-6 meses, el sueño de los bebés es bifásico (dos fases), mientras que a partir de entonces pasa a tener 5 fases, como tenemos los adultos.
El hecho de que su sueño sólo alterne dos fases hace que se despierten a menudo, ya que al acabar las dos fases se despiertan para comer, para promover el contacto y el vínculo y para evitar peligros (ellos no saben que no hay peligro y necesitan la seguridad de saber que sus cuidadores están cerca).
El niño cumple entonces la edad de 4-6 meses y su sueño empieza a cambiar. Aparecen nuevas fases a su sueño que le despiertan a menudo durante la noche.
Aunque pueda parecer mentira, nosotros los adultos, que tenemos esas mismas fases, también nos despertamos a menudo durante la noche. La diferencia está en que nosotros no nos damos cuenta (nos giramos en la cama, nos tapamos,…) y ellos, al no saber volverse a dormir se despiertan.
Si no sabe hay que enseñarle ¿no?
La mayoría de métodos para que los niños duerman tienen como objetivo enseñar a dormir a los bebés. Esto es un sinsentido, pues los bebés ya saben dormir. En la barriga de mamá ya lo hacen y de recién nacido lo siguen haciendo.
Ahora bien, si acabo de decir que las nuevas fases les provocan despertares que no saben gestionar, parece que como no saben, haya que enseñarles.
Lo cierto es que no todo lo que alguien tiene que aprender debe ser enseñado por otra persona. Los niños tienen que aprender a respirar al nacer, y nadie les enseña, tienen que aprender a masticar hacia los seis meses y nadie les hace mover la mandíbula, tienen que aprender a andar y nadie les enseña a hacerlo.
Pues el sueño de los niños es igual. La mayoría de personas dormimos toda la noche del tirón y nadie nos ha enseñado. Es una cuestión de maduración. Cuando estén preparados para hacerlo lo harán.
El sueño de los niños es evolutivo, cambia a medida que el cerebro del bebé lo hace y lo quieras o no, pasará de la A a la Z (ZzZzZz) tarde o temprano, pero para llegar a la Z debe pasar antes por todas las demás letras del abecedario.
Los consejos y métodos que recomiendan “saltarse las letras”, es decir, hacerles dormir del tirón forzando un aprendizaje, no tienen en cuenta el desarrollo normal de los patrones de sueño ni las necesidades afectivas de los padres y bebés.
Estos métodos tratan de hacer dormir a un niño de 6 meses como si tuviera 6 años, saltando todos los pasos que requiere para lograr un sueño saludable, sin miedos, insomnios, ni pesadillas evitables, y de una manera desagradable, dejando desatendidos y llorando a la mayoría de niños (que si aún fuera divertido…).
Es enseñarle a reprimir sus necesidades y a callarse sus inconformidades, en otras palabras, a guardarse para sí sus problemas porque los demás hacen caso omiso de ellos. Lo irónico es que luego, en la edad adulta, la recomendación es la contraria: “saca afuera tus problemas, que si te los vas tragando y la bola se hace cada vez más grande, llega un momento que explotas”.
Respondiendo a la pregunta con la que iniciamos la entrada, lo cierto es que hasta los 2-3 años los niños no empiezan a dejar atrás los despertares. Algunos niños lo harán antes y otros lo harán incluso después, de manera natural y sin necesidad de intervención de ningún tipo.
Via: bebesymas
Etiquetas: BEBÉ
Los primeros meses con el bebé 10 consejos para hacerlo más fácil
Para poder con todo: el bebé, la pareja, la casa... las madres necesitan mucho tiempo, paciencia, energía y buenos consejos. Estas recomendaciones te ayudarán a disfrutar de los primeros meses con tu pequeño.
Aprender a aceptar la ayuda que nos ofrecen los demás, saber cómo calmar al bebé cuando llora o favorecer un ambiente tranquilo y sin estrés son algunos de los aspectos a tener en cuenta en este periodo de adaptación
1. Los primeros días son para la madre y el niño
Cuanto menos molesten a la mamá durante los primeros días y las primeras semanas con su hijo en casa, más fácil será que ambos se conozcan mutuamente. Poner el contestador automático cuando le damos de mamar o el biberón, o cuando estamos descansando, es una forma de estar a solas con él.
De las relaciones con el exterior debe ocuparse el padre durante esta primera temporada. Él también debería procurar que no haya demasiadas visitas molestas. La familia y los amigos más cercanos querrán ver al bebé, pero siempre se puede programar una especie de régimen de visitas que nos podremos saltar cuando queramos. No se trata de ser demasiado estrictos, sino de ser felices y disfrutar de los primeros días de vida de nuestro hijo.
2. Aceptar todas las ofertas de ayuda
Gracias a la alegría por el nacimiento de un hijo y una mezcla especial de hormonas, muchas madres parecen llevar sorprendentemente bien la falta de sueño, las fuertes emociones y los nervios que ocasiona la llegada del bebé. Pero no sobrevaloremos las reservas de energía.
Después de muy pocas semanas, la sobredosis de adrenalina se ha terminado y deja paso al agotamiento casi de un día para otro. Por eso, no es cuestión de hacerse la vida más difícil innecesariamente, queriendo convencer a los demás de que solas podemos con todo. Pedir ayuda no nos desprestigia como madres, todo lo contrario.
3. Compartir experiencias
Después de unos días de adaptación, conviene no quedarse en casa. Muchas personas se recluyen cuando viven experiencias nuevas que conllevan mucho desgaste de energía.
Probablemente estarían mejor si se comunicasen con otras personas y hablasen sobre sus preocupaciones y problemas del día a día. Todas las madres se enfrentan, y hasta se rebelan a ratos, contra los cambios tan enormes que han llegado a sus vidas. Compartir esas experiencias puede suponer un alivio.
4. Buscar a alguien de confianza
Los padres necesitan ratos para ellos, para salir, divertirse y reponer fuerzas. Y, aunque tendemos a ello, no hay que preocuparse innecesariamente, pues con los abuelos, una amiga o una buena canguro, el niño está en buenas manos. Ten en cuenta que:
* Es bueno empezar a hacerlo cuanto antes. No conviene esperar hasta que el niño tenga ocho o nueve meses, ya que a esa edad extraña a sus padres mucho más que cuando es un bebé.
* Es importante que no sean más de dos personas distintas las que cuiden al niño y, si fuera posible, que sea siempre en el mismo lugar.
* Tampoco se debe introducir en el mundo del pequeño más de una persona a la vez, para que tenga tiempo de acostumbrarse a la nueva cara en su propio entorno.
Tiempo muerto
Cuando la madre vuelve al trabajo, se encuentra con que no tiene tiempo para nada. La jornada laboral y el cuidado del bebé le absorben las 24 horas del día.
Una buena idea es aprovechar esos tiempos muertos de comidas o trayectos para ella misma: leer, ir a la peluquería y relajarse también es importante.
5. Consolar al bebé con calma
Si el bebé llora, lo mejor es cogerle en brazos e intentar averiguar lo que le está pasando. Lo importante es permanecer tranquilo y tener paciencia. Para el niño es una experiencia tranquilizadora porque se da cuenta de que le hacen caso cuando llora.
No siempre podremos averiguar las causas del llanto. Sin embargo, los siguientes ocho pasos pueden ser muy útiles a la hora de intentar calmarle:
* Lo primero es establecer contacto visual con el niño.
* Después le hablamos con un tono suave y tranquilo.
* Tumbamos al pequeño sobre nuestras rodillas.
* A continuación ponemos una mano sobre su tripita.
* Luego cogemos al niño en nuestro regazo de manera que se junten sus brazos.
* Seguidamente le mecemos muy despacio y suavemente.
* Andamos por la habitación tranquila y relajadamente.
* Como la succión le calma, le damos un chupete o le metemos el dedo meñique en la boca (con la yema tocando el paladar).
6. Cariño para todos
¡No nos olvidemos de los hermanos mayores! Todos sufrimos cuando nos sentimos relegados o dejados de lado, también los niños. Por eso, hay que reservar para los mayores una ración extra de atención y cariño todos los días. Es también una forma de evitar sentirnos culpables cuando vemos que no podemos atender todo lo que quisiéramos a los hermanos.
* Hay que mostrarse comprensivo con ellos y decirles que no siempre resulta divertido tener en casa un bebé que requiere tanta atención.
* Les explicaremos que queremos muchísimo al bebé, pero que hay cosas que hacen la vida muy estresante con un niño, como por ejemplo levantarse por la noche.
* Es bueno acostumbrarse a atender primero al mayor (si el pequeño no nos requiere con urgencia) en ciertos casos. El cambio de pañal del peque puede esperar cinco minutos más si su hermano nos quiere enseñar algo urgentemente
7. Confiar en la fuerza del niño
* Ninguna madre ni ningún padre quieren ver sufrir a su hijo. A pesar de esto, no hay que echar enseguida mano de pastillas o gotas si el bebé tiene unas décimas o alguna molestia.
* Es preferible transmitir al niño que confiamos en él y que vamos a ser capaces de manejar la situación con nuestros propios medios. Hay que transmitirle tranquilidad y confianza.
* "Tú puedes, ya verás. Yo pasaré ese mal rato contigo, estoy aquí a tu lado y te consuelo cuando te sientes mal". De esa manera, el niño aprende que él puede superar las pequeñas molestias
8. Dejar hacer al padre
Fijemos una especie de "tiempo de papá". Esos ratos valen su peso en oro para la madre. Un buen momento sería por la tarde, después de mamar. A esas horas, la mayoría de los bebés tienen una fase más activa. Es muy importante que la madre desconecte del todo y no intente intervenir.
Resulta más difícil aguantar el llanto de un bebé cuando uno no está a su cargo, pero el padre se las arreglará si le damos la oportunidad. Es también su hijo. Merece la pena mantenerse fuerte y no caer en la tentación. En los siguientes meses habrá pocas cosas de las que disfrutaremos tanto como de un equipo de padre e hijo bien entrenado.
9. Cuidado con prohibir
Cuando el bebé empieza a gatear, conviene pensar detenidamente en las cosas que se le prohíben a lo largo de un día. Decir que no a algo solo tiene sentido si contestamos a las dos siguientes preguntas con un "sí":
* ¿Puede romperse algo que resulta muy difícil de reemplazar?
* ¿Puede el pequeño hacerse daño si le dejamos corretear?
Si no es así, reconsideremos nuestra actitud: ¿Si no corre peligro, es realmente tan grave que el niño quiera explorar el entorno a sus anchas?
10. Permitir las frustraciones del pequeño
Los bebés también se frustran cuando están en pleno aprendizaje y las cosas no salen como ellos quisieran. Quieren agarrar algo y no aciertan; quieren desplazarse hacia delante y terminan empujándose hacia atrás. Cuando en estas situaciones el niño da rienda suelta a su frustración y llora o chilla, no debemos caer en la tentación de acudir enseguida en su ayuda o de distraerlo.
* Es mejor esperar y ver si el niño vuelve a intentarlo.
* Y hay que elogiarle por insistir tanto y animarle a seguir.
* Cuando veamos que realmente el bebé ya no puede más, entonces podemos echarle una mano.
* Le ayudaremos de manera que el niño tenga la sensación de haber hecho parte del trabajo él solo. Así se dará cuenta de que consigue su meta si se esfuerza.
Etiquetas: BEBÉ
Partos múltiples, incrementan riesgo a depresión post-parto
Las mujeres embarazadas que dan a luz dos o más bebés, tendrían un 43 por ciento más de probabilidades a sufrir depresión después del parto, en relación a sus homólogas que dan a luz sólo a un niño, los investigadores de la Universidad Johns Hopkins informan en la revista Pediatrics.
"Experimentar un embarazo de alto riesgo y entrega de los nacimientos múltiples son los eventos estresantes de vida", señala equipo de investigación, dirigido por el Dr. Yoonjoung Choi.
Las exigencias de la crianza de los hijos múltiples como lactantes puede dar lugar a altos niveles de estrés en sus padres, la fatiga y el aislamiento social.
Para examinar el vínculo entre los nacimientos múltiples y la depresión post-parto, Choi evaluó un grupo de datos analizados a partir de un estudio longitudinal en la primera infancia, encuesta que se llevó a cabo en todo los EE.UU., incluyendo a 7.293 madres que hayan entregado un solo niño y 776, que tuvieron varios bebés.
Las mujeres fueron encuestadas 9 meses después del nacimiento de sus hijos y el cuestionario se utilizó para determinar si las mujeres estaban deprimidos o no.
Diecinueve por ciento de las mujeres con múltiples bebés tenían una moderada o grave depresión, en comparación con el 16 por ciento de las madres de lactantes con hijos únicos, en última instancia las madres de varios niños tuvieron un 43 por ciento más de probabilidades a tener estos síntomas.
Es destacable que entre las madres con nacimientos múltiples, tras haber recibido asesoramiento de infertilidad no tuvieron un impacto significativo en el desarrollo de la depresión.
Etiquetas: EMBARAZO
lunes, 13 de abril de 2009
Cuidados de la cicatriz de una cesárea
Los puntos externos suelen cerrarse en unos 10 días pero el proceso de cicatrización es lento.
Durante las primeras semanas se suele sentir tirantez en la zona de la cicatriz y notar en una parte de la piel una sensibilidad diferente, incluso en normal que alrededor de la cicatriz se forme un bulto que desaparecerá con el tiempo.
En unos ocho meses la cicatriz externa.se habrá convertido en una delgada línea.
Para prevenir futuros problemas es importe mantener una serie de cuidados en la zona.
Durante la cuarentena hay que procurar descansar mucho y no coger pero porque los puntos podrían abrirse.
Para que la piel cicatrice correctamente es importante mantener la piel hidratada utilizando solo productos recomendados por especialistas.
Hasta que los puntos se caigan hay que la lavar la zona con jabón neutro y agua si se han utilizado grapas conviene evitar las soluciones con yodo porque las fijan a la piel y al retirarlas podría haber complicaciones.
Via: bebesypapas
Riesgos de diabetes gestacional en madre y bebé
La diabetes gestacional es la que suele aparecer o ser diagnosticada por primera vez, alrededor de la semana 28 de gestación. Afecta aproximadamente a un 4 por ciento de las mujeres embarazadas, y sus causas no están del todo definidas.
Hay futuras mamás que tienen mayores probabilidades de sufrir diabetes gestacional, entre ellas están:
- Presentan sobrepeso antes o durante el embarazo
- Son mayores de 35 años de edad
- Poseen antecedentes familiares de diabetes
- Han tenido diabetes gestacional durante el embarazo anterior
- Dieron a luz, anteriormente, a un bebé que haya pesado más de 3,8 hg o con alguna malformación
- Son afro-asiáticas, asiáticas, e hispanas.
Riesgos para el bebé:
Estimulado por el azúcar de la madre, el páncreas del bebé podrá empezar a producir insulina adicional, lo que provocaría un bajo nivel de glucosa en el nacimiento, y un mayor riesgo de problemas respiratorios, además, el bebé tiene mayor probabilidad de convertirse en un niño obeso y un adulto diabético.
Riesgos para la madre:
Una mujer con diabetes gestacional puede desarrollar hipertensión arterial durante el embarazo, y necesitar hacer un parto cesáreo para dar a luz a un bebé de gran tamaño.
Una de las razones por las cuales la diabetes gestacional puede producirse es porque la glucemia de la madre no está controlada, por dos razones: por alguna deficiencia en la producción de insulina o por alguna disfunción de la insulina, es decir, que la insulina producida no funcione correctamente.
Es aconsejable que las mujeres que presentan algunos de los factores de riesgo, en la primera visita prenatal al médico, se hagan la prueba para medir los niveles de glucosa en la sangre.
Por otro lado, las mujeres que no enfrentan riesgo de padecer diabetes gestacional deben someterse a pruebas entre las semanas 24 y 28 del embarazo. Si el resultado es anormal, entonces se aplica una prueba de glicemia en ayuno para medir el nivel de glucosa.
La diabetes gestacional suele curarse cuando se acaba el embarazo, pero aún así es recomendable que la madre repita las pruebas algunas semanas después del parto para comprobar si realmente la glucemia se ha normalizado.
Si la futura madre sufre diabetes gestacional deberá someterse a un tratamiento en el cual la disciplina lo es todo. Se tratará de mantener un nivel normal de glucosa en la sangre de la madre. La mujer deberá seguir un plan alimenticio adecuado, limitar el consumo de dulces y almidones refinados, y además tendrá que ejercitarse con regularidad, con caminatas o natación. En el caso de que estas medidas no den resultados se usarán tomas de insulina.
Via: zonabebes
Ejercicios para aprender a hablar
A partir de los dos años, el lenguaje experimenta un desarrollo espectacular. Aparecen los adverbios, los pronombres, los adjetivos... Te proponemos algunas actividades para estimular el aprendizaje de tu hijo y ayudarle a hablar mejor.
Desde que son bebés, los padres y profesores tenemos que estimular el desarrollo de la comunicación de nuestros hijos. Para que los niños desarrollen el lenguaje, en la escuela infantil emplean diferentes herramientas que también se pueden utilizar en casa.
Actividades para aprender a hablar
Juegos interactivos: Los típicos juegos de toda la vida, como «Aserrín aserrán», «Este fue a por leña...» o «Gatito misito», en los que se combinan las rimas, los gestos y el pequeño tiene que responder o continuar una frase, son muy buenos para fomentar la comunicación.
Ampliar su vocabulario: Además del dibujo, también podemos mostrarles el objeto real, para que la asociación entre la palabra y el objeto que representa sea más potente. También se pueden utilizar fotos de familiares para que el pequeño identifique y reconozca a mamá, a papá o a los abuelos.
Cuentos: Debes utilizar cuentos adaptados a la edad del niño. Las actividades que se pueden desarrollar alrededor de un cuento son muy variadas: pueden manejarlos y leerlos ellos mismos, escuchar cómo se los contamos, o les podemos preguntar dónde está un objeto concreto en las ilustraciones.
Canciones y retahílas: A los peques les encanta escuchar canciones y retahílas sencillas que tengan un ritmo bien marcado. Aprovechando este interés, es más fácil que comiencen a decir la sílaba final de una palabra, a hacer los gestos que correspondan y a repetir partes completas de la canción. Les encanta que les repitan constantemente los mismos temas.
Masticar y sacar la lengua: Para desarrollar el lenguaje oral, es fundamental que el niño haga ejercicios de articulación y pronunciación. Desde que su pediatra lo autorice, los pequeños deben masticar para fortalecer sus mandíbulas. También se puede jugar a «las visitas de la Sra. Lengua»; mediante consignas fáciles y divertidas, los peques ejercitan toda la musculatura que influye en el habla: «Ahora la Sra. Lengua va a visitar a la nariz; ahora a la Sra. Barbilla; ahora quiere ir a casa de Doña Oreja Izquierda».
Títeres y marionetas: Las actividades de teatro son muy interesantes como forma de comunicación, tanto por el interés que despiertan como por el deseo de contestarles. Otra forma de mejorar el lenguaje es organizar juegos de disfraces y de dramatización.
Debemos preocuparnos si...
A los 6 meses. El niño no parlotea cuando se le habla y no sonríe ante la voz o la sonrisa del adulto.
ACon 1 año. No señala con el dedo lo que quiere y no emite sílabas redobladas: «pa-pa-pa».
A los 18 meses. No utiliza gestos para llamar la atención, pedir o rechazar y no identifica, cuando se le nombran, objetos o personas familiares.
A los 2 años. No ha comenzado a decir palabras con sentido (agua, papá) y no comprende palabras cotidianas sin gestos.
A los 3 años. No usa frases de dos palabras y no comprende órdenes sencillas, como «coge el pan» o «tira este papel a la papelera».
Etiquetas: NIÑOS
miércoles, 8 de abril de 2009
La depresión prenatal
A menudo oímos hablar de la depresión postparto, que se produce poco después del nacimiento de un bebé, a pesar de que rara vez se discute la depresión que ocurre durante el embarazo o la depresión prenatal.
Existen estimaciones de que hasta el 70 de las mujeres experimentan síntomas de depresión durante el embarazo, por lo que es una preocupación generalizada. Sin embargo, estos síntomas depresivos son a menudo más pequeños que un diagnóstico completo, en el cual la depresión manifestarse en un 10 o15 por ciento de las mujeres embarazadas.
Si bien a menudo se culpa a las hormonas por los muchos cambios de humor, otros sucesos emocionales y psicológicos en el embarazo son sólo una parte de la imagen en lo que se refiere al embarazo y la depresión.
A veces el estrés del embarazo trae asociados síntomas depresivos, aun cuando el embarazo fue planeado, así estos sentimientos pueden intensificar un embarazo complicado, no planificado o si la vida de la embarazada en sí, es estresante.
Otras causas de estrés son factores ocasionales donde simplemente, se producen por los cambios naturales que el embarazo trae consigo potencialmente, como por ejemplo cambiar a una nueva casa o apartamento, por desear aumentar el espacio y que así el bebé disponga de un entorno más favorable.
A veces esto podría significar cambios de carrera para uno o ambos padres, siendo estas decisiones causantes de estrés y depresión, lo cual es potencialmente frecuente en el embarazo.
El verdadero problema con la depresión en el embarazo puede tener un impacto negativo en la buena atención prenatal, particularmente en las áreas de nutrición, hábitos de sueño, el ejercicio, a lo que se suman las siguientes instrucciones de cuidado del médico o matrona:…
Vía: P.about
Mordiscos y arañazos de mascotas
Sabemos que las mascotas pueden constituir en un complemento importante para el desarrollo de los niños, tanto desde el punto de vista físico como afectivo. Sin embargo, existen riesgos que conviene conocer. Uno de los mayores peligros si hablamos de perros y gatos son los mordiscos o arañazos que los animales pueden dar a los niños.
Los niños no saben cuándo al animal le puede apetecer jugar o no, y ante una situación que el animal percibe molesta puede responder con un mordisco o arañazo. Lo mismo sucede con esa fuerza que los pequeños no saben controlar, si el animal se siente “atacado” (acercamiento brusco, golpe…) puede responder del mismo modo.
Si el animal está convenientemente vacunado, lo que se produce en estos momentos un riesgo de infección: las bacterias de la saliva pueden infectar la herida.
Etiquetas: NIÑOS
Calendario de erupción de los primeros dientes
El calendario de erupción de los primeros dientes se acerca a estas fechas:
- incisivos centrales inferiores: entre los 6 y los 10 meses.
- incisivos centrales superiores: entre los 7 y los 12 meses.
- incisivos laterales inferiores: entre los 11 y los 12 meses.
- incisivos laterales superiores: entre los 9 y los 12 meses.
- caninos o colmillos inferioreres: entre los 15 y los 21 meses.
- colmillos superiores: entre los 16 y los 24 meses.
- primeros molares superiores e inferiores: entre los 13 y los 19 meses.
- segundos molares: entre los 23 y los 36 meses.
la erupción precoz no significa ninguna anomalía, ni le va a crear ningún problema.
Con respecto a las molestias que el bebé pudiera tener por esa erupción tan temprana, elimina la idea de que le causará fiebre, diarrea o será más propenso a coger catarros.
La molestia dolorosa en la encía puede suponer unos días de menos apetito y, posiblemente, le costará más conciliar el sueño. Son molestias leves y pasajeras que se alivian con un ligero masaje en la encía con un dedo limpio.
Etiquetas: BEBÉ
sábado, 4 de abril de 2009
Embarazo: ¿Qué hacer para no pasarse de peso?
Durante el primer trimestre del embarazo no es necesario comer más, la futura mama debe tomar unas 200 calorías diarias, las mismas que antes de quedarse embarazada.
Durante el segundo trimestre se puede progresivamente ir aumentando el número de calorías que se ingiere hasta llegar a las 2400 en el último trimestre.
Durante este periodo es cuando se detecta un aumento de las necesidades nutritivas debido al crecimiento del feto.
Aunque se necesite comer algo mas se debe tener en cuenta siempre comer menús equilibrados y variados.
El aumento de peso adecuado dependerá del peso del que partiera la mama antes del embarazo, si su pero era normal, lo ideal es engordar entre 9 y 12 kilos, pero si se partía de una situación de sobrepeso no debe coger más de 7 kilos.
Via: bebesypapas
Pilates para embarazadas
El método Pilates es una excelente ejercicio para las mujeres embarazadas y para la recuperación post parto, se trata de un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX por el alemán Joseph Hubertus Pilates, quien lo ideó basándose en su conocimiento de distintas especialidades como gimnasia, traumatología, ballet o yoga, uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.
Al principio fue llamado por el propio Pilates Contrología (Contrology), debido a que recalca el uso de la mente para controlar el cuerpo, pero buscando el equilibrio y la unidad entre ambos. El método se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral.
Durante el embarazo es muy importante la realización de ejercicios dirigidos para tonificar y flexibilizar suavemente la musculatura de la pelvis, la práctica de Pilates mejora la condición cardiovascular y muscular, favoreciendo la corrección postural, fortificando la musculatura profunda y evitando un aumento excesivo de peso, proporcionando a la mujer embarazada una mejor condición física general.
Los ejercicios se realizan sobre el reformer (camas de Pilates) o sobre colchonetas y son ejercicios que se hacen de forma suave y lenta, pero en un gran estado de concentración, preparando a la futura madre para el parto, y si se sigue haciendo luego del parto, le proporcionará a la madre una rápida recuperación física.
Antes de comenzar a hacer cualquier tipo de ejercicio debes consultar a tu médico para que te haga un chequeo a ti y a tu bebé y te de el apta médico. También te recomendará cuantas veces a la semana podrás realizar Pilates.
Los beneficios se notarán en el área pélvica, la zona abdominal, los glúteos y en la fuerza de los brazos. La respiración es muy importante en la práctica de cada movimiento y esto también ayuda a prepararse para una correcta respiración durante el parto. La práctica constante del Método Pilates durante el embarazo, alivia los dolores lumbares (muy frecuentes a medida que la panza crece) y mejora la irrigación sanguínea, evitando posibles várices y calambres.
Via: zonabebes
Etiquetas: EMBARAZO
El estrés antes del embarazo podría afectar el sueño del bebé
Hemos comentado en varias ocasiones hasta qué punto puede llegar a afectar nuestra forma de vida previa y durante el embarazo a los hábitos de nuestro futuro bebé. Diversas investigaciones apuntaban a que el estrés prenatal puede modificar el patrón de sueño del bebé, pero ha salido a la luz un nuevo estudio publicado en la revista Sleep que vincula los problemas de sueño del bebé con el estrés de la madre incluso antes del embarazo.
Han podido concluir que los bebés de mujeres que sufrieron estrés antes de la gestación son más propensos a despertarse en mitad de la noche y a tener un sueño de peor calidad durante el primer año de vida.
Etiquetas: BEBÉ