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lunes, 31 de enero de 2011

6 cosas que debes saber cuando estás embarazada

6 cosas que debes saber cuando estás embarazada. Coincidirás conmigop en que es una época de muchas emociones, sentimientos encontrados y especialmente muchas interrogantes, en el caso de que seas primeriza. Como siempre, desde aquí te adelantamos las respuestas.

Alimentos

Durante elembarazono comas alimentos sin pasteurizar (quesos y productos lácteos). No comas pescado crudo o carnes crudas, como mínimo un recalentamiento y procesar la carne antes de comerlas.

Vacunas contra la gripe

Aunque la última palabra siempre la tiene tu médico que es quien te conoce, se recomienda que las mujeres embarazadas deben vacunarse contra la gripe. Durante el embarazo, el sistema inmunológico de una mujer se debilita y se vuelve más susceptible a los virus y las infecciones.

Ejercicio

El ejercicio es bueno para la mayoría de las mujeres embarazadas sanas. Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier ejercicio durante el embarazo, pero que es sano, lo es. Una buena opción es caminar 30 minutos todos los días.

Alcohol

Ninguna cantidad de alcohol ha demostrado ser segura en elembarazo(esto incluye vino).

Cinturones de Seguridad

Usa siempre el cinturón deseguridaddurante el embarazo.

Ácido fólico

La mayor parte del tiempo es importante tomar ácido fólico (por lo general en las vitaminas prenatales) y especialmente en las primeras 3 semanas de embarazo. Siempre consulta con tu médico pero la recomendación general es que comiences a tomar una vitamina prenatal con ácido fólico antes de quedar embarazada para obtener el mayor beneficio.

Antes del año, los niños relacionan el tamaño con la jerarquía

Entre los ocho y diez meses los bebés no saben hablar, pero sin embargo son capaces de entender que el tamaño tiene relación con el poder.

Tal como en el reino animal, donde los machos elevan su pelaje o sus plumas para mostrarse más imponentes, de la misma manera los niños saben a esa corta edad que la dominación social con la talla, demostrando así que tan rápido los bebés adquieren aptitudes sociales.

Para realizar el estudio – dado que a esa edad no pueden responder preguntas – se observó las reacciones de los infantes ante la interacción de muñecos: cuando el muñeco más pequeño ‘vencía’ al grande en las imágenes, los niños se quedan mucho más tiempo mirando la pantalla que cuando, como ellos esperaban, era el grande el que salía victorioso.

Esa reacción sorpresiva se pudo comprobar recién a los diez meses de vida, por ello se deduce que es entre los ocho y los diez meses que adquieren esta habilidad, ya que bebés más pequeños no reaccionaron igual.

Estos descubrimientos hacen que se tenga una idea más cabal de cómo los bebés aprenden rápidamente ciertas nociones que les permiten comprender el entorno social y cultural en el que se va a desarrollar su vida y aprender ciertos elementos abstractos de su mundo social.

viernes, 28 de enero de 2011

Desarrollo infantil, la etapa del no

Desarrollo infantil, la etapa del no. Seguramente muchas mamás de niños de 2 a 3 años, se estarán preguntando porque su hijo a todo lo que se le pide, aún jugando responde con el sencillo monosílabo “No”, lo cual es un comportamiento absolutamente natural, en ésta etapa de crecimiento.

La etapa del “NO”, en muchos pequeños de ésta edad se transforma en un tic, y no es que signifique que nos están desafiando y diciendo que no a aquello que les estamos solicitando. No se trata de un problema de conducta, ni de un niño mal criado o mal educado, por lo tanto los padres no deberían alarmarse.

Lo que si se hace necesario a medida que el tiempo va pasando, es hacerle entender mediante juegos y charlas el significado del no y del sí, para evitar discutir o confrontar con el niño innecesariamente. Hay que armarse de comprensión y mucha paciencia mientras dura ésta etapa.

Discutir con un niño de dos años cuando nos dice que no, es igual a ponernos a su nivel, por lo tanto es lo primero que tenemos que evitar ya que no soluciona nada y el niño puede hacer rabietas y caprichitos, que también son totalmente normales. Apelemos a la compresión y rápidamente parará la etapa del “No”.

Cómo evitar sufrir náuseas y vómitos al comienzo del embarazo

Son muy pocas las embarazadas que se libran de sufrir náuseas o vómitos al principio del embarazo. Casi un 90% sufre de náuseas matutinas. Nunca debes tomar fármacos sin las prescripción médica. La mayoría sufren menos en su segundo embarazo y en los siguientes.

Enumeramos algunos consejos, que pueden ayudan para evitar las náuseas:

1. Come poco y a menudo, cada dos o tres horas, aunque no tengas hambre y antes de que empiecen las náuseas. Las galletas saladas secas, pan tostado o bizcocho son buenos tentempiés.

2. Evita las comidas que contengan mucha grasa, pues hace que la evacuación intestinal sea más lenta y provoca pesadez, lo que induce el vómito.

3. Bebe mucho líquido, entre 10 y 12 vasos de agua, zumo de fruta o infusiones. Evita el alcohol y la cafeína.

4. La infusión de jengibre fresco rallado (menos de una cucharadita en polvo por taza de agua), tomada en pequeñas cantidades durante el día combate las náuseas y el mareo. La infusión de menta también es efectiva.

5. Descansa varias veces al día, tumbada con una almohada bajo la cabeza y las piernas.

6. Si los mareos son matutinos, come un poco al despertarte, sin salir de la cama. Pide a tu pareja que te prepare algo o déjate un tentempié la noche anterior en la mesita. No te levantes enseguida.

7. Muévete despacio y evita los movimientos bruscos. Después de comer siéntate de manera que la gravedad te ayude a mantener la comida en el estómago.

8. Evita los olores que te produzcan rechazo, te hagan sentir mareada o vomitar.

9. No te laves los dientes inmediatamente después de comer porque puede ocasionar vómitos.

10. Toma algo de aire fresco y da un pequeño paseo cada día. Si puedes, duerme con las ventanas un poco abiertas para que se renueve el aire.

Comer mal en los primeros días del embarazo afecta el desarrollo neurológico del bebé en gestación

Un estudio de la Universidad de Texas en San Antonio (Estados Unidos), señaló que comer menos al inicio del embarazo estaría relacionado con un deterioro en el desarrollo del cerebro fetal, algo que lamentablemente en muchos países en desarrollo se da por cuestiones de necesidades no satisfechas, pero también en otros casos ocurre por los malos hábitos de las futuras madres.

En efecto, estudiando en primates esta relación, se determinó que hubo menor formación de conexiones entre las células, la división celular y las cantidades de factores de crecimiento en los fetos de madres alimentadas con una dieta reducida durante la primera mitad del embarazo.

Es que los expertos explican que este período de tiempo es sumamente importante para el desarrollo neuronal y de la estructura del cerebro, de allí que una deficiencia en los nutrientes pueda tener tantas consecuencias negativas.

Así, se logró avanzar en el estudio de dietas pobres en el embarazo, logrando descubrir que se afecta la formación de órganos – en este caso el cerebro – para concluir que este tipo de casos termina con niños de menor coeficiente intelectual y problemas de conducta.

lunes, 24 de enero de 2011

Cómo animarles a lavarse los dientes

Con la aparición de los primeros dientes de leche ya debemos estar atentos a una correcta higiene bucal a través de un suave cepillado. Evidentemente, en esos momentos necesitan de nuestra ayuda, pero, ¿cómo podemos animar a los niños a que se laven los dientes?

Esto no significa que tengan que hacerlo solos enseguida. Es más, con el paso de los años, y si no queremos que se adelanten las visitas al dentista, deberíamos ayudarles y hacer “repasos” o limpiezas concienzudas con ellos en muchas ocasiones hasta que la técnica sea la correcta y tengan la destreza suficiente para hacerlo ellos solos correctamente.

Pero un niño de dos años ya puede empezar a lavarse los dientes, y vamos a ver algunos consejos para que tengan ganas de hacerlo.

* Prediquemos con el ejemplo. Sabemos que los pequeños hacen lo que ven en sus padres. Si nosotros habitualmente nos lavamos los dientes, que ellos lo vean es buena idea, y que vean que lo hacemos con gusto y después de lavarnos la boca estamos contentos con el resultado. La curiosidad y la imitación hará que pronto, mucho antes de los dos años, quieran coger su propio cepillo de dientes.

* Es importante precisamente hablarles de los buenos resultados, de los que se ven y de los que no. Igual que a un niño recién bañado se le puede alabar el buen olor, la piel limpia, el pelo brillante… de la boca podemos destacar “qué bien huele”, “cómo brillan los dientes”, “qué sonrisa más bonita”...

* Y, aunque no es cuestión de asustarles, sí de modo realista y siempre adaptándonos a su comprensión, decir todo lo que podemos prevenir con una boca sana. Expliquémosles por qué la higiene bucal es importante. Adecuándonos a su nivel, han de saber que una buena salud está también en la boca, y que descuidarla supondría dolor y otras molestias e inconvenientes.

* Que nos ayuden a cepillar nuestros dientes. Del mismo modo que nosotros les ayudamos a ellos, los pequeños también estarán deseando ayudarnos a nosotros: permitámosles que nos “ayuden” a lavarnos los dientes en alguna ocasión, haciendo de ello un juego saludable.

* El cepillado como parte de una rutina. Si nos olvidamos cada dos por tres de lavarle los dientes, lo tendrán como algo excepcional. Para que el hábito se establezca correctamente, sería deseable que se establezca una rutina diaria, después de cada comida.

* Es bueno que el niño se vea mientras se lava los dientes. Podemos utilizar un taburete para que esté a la altura del espejo del baño y así también llegue el lavabo (siempre con nuestra ayuda y presencia ara evitar accidentes).

* Cepillarnos los dientes juntos. Precisamente frente al espejo es un buen lugar para vernos juntos realizando esta tarea.

* A pesar de que hay que dejarlos que se laven los dientes, como decimos tenemos que ayudarles. Compartir el lavado (tú primero, después yo repaso) es una buena idea hasta que el niño sea mayor, como hemos comentado al principio.

* Tal vez para algunos niños, los más apresurados e impacientes, sea buena idea tener un pequeño marcador de tiempo (cronómetro, reloj de arena) que llame su atención y logre que sean más pacientes a la hora de estar el tiempo suficiente lavándose los dientes.

* Acompañar el momento del cepillado de una música o canción que guste a los niños, si es que son muy reacios a lavarse los dientes.

* A mi hija mayor le encanta un juego online del que os hablé, en el que una niña tiene que limpiar los restos de comida que quedan en los dientes.

* Después, cuando yo le ayudo, ella sigue muy interesada mis indicaciones acerca de toooodo lo que voy “eliminando” de sus dientes (básicamente, un repaso de todo el menú). Un pequeño juego que hace el momento más ameno.

Como vemos, existen muchos modos de animar a los niños a que se laven los dientes y establezcan este hábito com parte de un modo de vida saludable. Lo principal, como tantas veces en nuestros logros como padres e hijos, es la paciencia, la ayuda al pequeño y el acompañamiento.

Asegúrate de que tome las vitaminas adecuadas

Es muy importante que tu pequeño tome las vitaminas adecuadas y necesarias, te recordamos para que sirve cada una y dónde encontrarlas.

Proteínas:
Sirve para construir y reparar los músculos, los tejidos, el cabello y mantiene el sistema inmunológico. Se encuentran en: carne, pescado, huevos, queso, yogur, productos de soja, judías, garbanzos, nueces.

Hierro:
Es bueno para la sangre y para los músculos y ayuda a prevenir la anemia. Se encuentra en: carnes rojas, huevos, judías, frutos secos, vegetales verdes, cereales

Calcio:
Fortalece los huesos y los dientes y ayuda a la función celular. Se encuentra en la leche materna o de fórmula, queso, yogur, pan blanco, vegetales de hoja verde, sardinas, nueces

Zinc:
Ayuda al crecimiento y mantiene el sistema inmunitario. Se encuentra en: pavo, carne de ternera, queso, huevos, pan integral, cereales, arroz integral, nueces, espinacas y guisantes.

Vitamina C:
Refuerza el sistema inmunológico protege contra las enfermedades, y contribuye al crecimiento. Se encuentra en: cítricos, kiwi, fresas, mango, nectarinas, melocotones, pimientos, vrécol, espinacas, pararas y guisantes.