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martes, 30 de diciembre de 2008

¿Piensas quedar Embarazada?, entonces ten en cuenta…

Anotar todas las medicinas. Su médico debe revisar sus medicamentos, vitaminas y suplementos ya que algunos de ellos, como ciertos antidepresivos y otros pueden llegar a dañar el corazón de su bebé aumentando así el riesgo a un posible aborto involuntario.

No beber. El alcohol es particularmente peligroso para el feto; los riesgos conocidos incluyen aborto involuntario, muerte y retraso mental, pudiendo causar deformidades faciales como labio leporino y paladar hendido, entre otras.

No fumes. Esto incluye la inhalación de humo en forma pasiva o sea ambientes donde hay humo generado por otras personas, además de poder promover las muertes como, el síndrome de muerte súbita infantil, el bajo peso al nacer, todo esto se ha relacionado con el humo de los cigarrillos.

Controlar el peso corporal. La diabetes de la gestación y nacimientos prematuros son algunos de los peligros, relacionados al sobre peso en el embarazo, cuando se supera el aumento normal de la condición, por ello el monitoreo constante del peso durante este periodo es primordial.

Ejercitarse. El ejercicio moderado tiene un sin numero de beneficios que ya hemos descrito en distintos artículos anteriores, pero es de remarcar que favorece el flujo de oxígeno al feto, además de controlar el sobre peso.

Dieta. Nuevas investigaciones demuestran que una dieta durante el embarazo tiene consecuencias para toda la vida de su bebé, así una dieta prenatal de alta en proteínas o grasas ha sido vinculada a enfermedades crónicas como las cardiopatías, la obesidad y la diabetes.

Una dieta saludable en general, de frutas y hortalizas frescas, granos enteros y proteínas magras, consumir pescado dos veces a la semana (salmón, sardinas y atún en conserva libres de mercurio como seguridad) proporcionará ácidos grasos omega-3 para el desarrollo del cerebro fetal.

Via: embarazo10

Dermatitis seborreica o costra láctea en el bebe


QUÉ ES Y POR QUÉ SE PRODUCE?
Es una manifestación de la piel que sucede con frecuencia en bebés pequeños. Son escamas de aspecto amarillento que pueden verse en la cabeza o en las cejas.

A veces apenas es perceptible, otras forma una costra espesa. Puede desarrollarse en muy pocos días y no duele ni supone problemas (aparte del estético). Los bebés de tez clara suelen tenerlo más que los de piel morena.

¿CÓMO TRATARLA?
En casos leves se puede eliminar si se ablanda previamente con un aceite vegetal (de almendra, de oliva) y se raspa después con suavidad.

En otras ocasiones el pediatra recomendará vaselina salicilada u otros productos para ayudar a eliminar la costra.

Via: elbebe

El lugar del hombre en el embarazo

El hombre ante la noticia del embarazo de la mujer a menudo siente una serie de emociones encontradas, contradictorias y esto se debe a que la sorpresa no encuentra demasiado apoyo en las huellas de su memoria.

Pareciera entender poco acerca de la evolución de la gestación. Cree que es algo natural que ella debe llevar a cabo, es decir sin inconvenientes. Este pasa a ser el primer punto en el cual muchas veces toma una distancia apreciable de la revolución de emociones en la que entra su compañera y él a partir de ese momento.

La alegría en él se asocia inmediatamente con la identificación con su padre: “voy a ser papá”, pero el verdadero protagonismo que a menudo invade su cotidianeidad son los cambios en el carácter, que se producen en la mujer, el aumento de las demandas de comprensión, el pedido de contención ante sus temores, las náuseas y el aumento de su sensibilidad.

De pronto, el hombre se encuentra ante una mujer diferente y como desconoce todos los cambios fisiológicos y emocionales, en el mejor de los casos acompaña el proceso sin entender demasiado. En el peor de los caso, se aísla de su pareja pensando “quién entiende a las mujeres” o simplemente se excluye al sentir que ha perdido protagonismo. Es muy claro observar que el hombre se encuentra fuera de la escena hasta el momento de la primera ecografía en la que puede ver con sus propios ojos esa figura que se mueve, un pequeño corazón que late, ése es el día del shock. A partir de ese momento pareciera comenzar a fascinarse con lo que va creciendo en el vientre de la mujer: su hijo.

Lo importante pasa, cuando el hombre comienza a hacerse cargo del proceso. Se encuentra con una verdadera exclusión y lo siente en las frecuentes visitas al médico obstetra quien la mayoría de las veces hace las preguntas habituales como si él estuviera ausente en la entrevista, como si no tuviera participación alguna en ese acto de gestar.

Muchos hombres hoy han cambiado y mucho, es gracias a su intervención, insistencia en participar hasta las últimas instancias a quienes les debemos la frecuente presencia de hombres en las salas de partos y cesáreas. Si, aunque no se pueda creer, el hombre puede acompañar en la cesárea, y es más, es imprescindible que así sea porque es el momento en el que su compañera lo necesita.

Pero hay algo en lo que el hombre no ha cambiado aún y es que no solo debiera acompañar sino participar en este proceso mucho más de cerca expresando sus propios sentimientos frente al proceso, tratando de comprender y aprender sobre los sentimientos de su mujer en este periodo que son tan diferentes al de cualquier otro en su vida. Informarse sobre la importancia radical de su presencia al lado de ella para aliviar sus temores y angustias cuando las hay. Aprender como hombre a aprovechar en todas sus variantes esta oportunidad que la vida les da a ambos para crecer, pues seguramente si ello sucede, juntos, lograrán llegar a ocupar ese lugar de papá y mamá que tanto desean.

Existen hoy muchos lugares por demás apropiados para este aprendizaje tanto para ellos como para ellas, y digo apropiados porque allí se les permite a ambos la expresión de sus deseos y preocupaciones, a aclarar los malentendidos que surgen en todo proceso de cambio del cual no se tiene experiencia previa. Nadie duda ya que es en estos momentos de gran incertidumbre cuando la ciencia médica institucional invade con sus concepciones que no por ciertas dejan de ser rígidas y obstaculizantes.

Es más, todo lo que ha cambiado gracias a las insistentes demandas de las parejas: la participación en partos y cesáreas, en el corte del cordón, en el acompañamiento de su bebe a neonatología etc., en nada a modificado el proceso de salud, más bien ha beneficiado a ambos.

Via: ajoajo

viernes, 26 de diciembre de 2008

Lactancia despues de cumplir un año

Algunos bebes siguen queriendo tomar el pecho cuando ya han cumplido el año, muchas veces podemos oir que el pecho a la esa edad no le alimenta o que la leche es solo agua, bien ese es un mito muy extendido que en ningun caso es cierto.

Seguramente el mito se haya extendido por los prejuicios que todavia hoy tenemos contra la lactancia materna sobre todo en niños más mayores.

La leche a esta edad les alimenta exactamente igual que en los meses anteriores ya que mantiene la misma cantidad de proteínas, vitaminas, grasas e hidratos de carbono, y minerales.

En realidad la OMS y las principales organizaciones sanitarias recomiendan mantener la lactancia siempre que sea posible hasta los dos años, por lo que si el niño sigue demandando la leche materna es conveniente mantener la lactancia.
A partir del primer año se aconseja ofrecer al niño una cantidad aproximada de medio litro de leche, o el equivalente en productos lácteos.

Cuando el bebe se ha destetado la leche que se le ofrece es de fórmula o de vaca entera pero la leche materna se adapta en todo momento a sus necesidades.

Via: bebesypapas

Recomiendan que el peso de las mochilas de los escolares no sobrepase el 10% ó el 15% de su peso corporal

Expertos recomiendan que el peso de las mochilas de los escolares no sobrepasase el 10 ó el 15 por ciento del peso corporal del niño, y destacan la importancia de adaptar la altura de pupitres en la escuela y de mesas de estudio en el hogar, ya que puede provocar problemas de espalda.

Según informaron hoy especialistas de la Clínica Armstrong Internacional de Madrid, la columna del niño debe quedar a 90º respecto a las caderas, y las rodillas han de estar a 90º con los pies apoyados cuando permanezca sentado. En este sentido, advirtieron de que una mala adecuación de pupitres, mesas de estudio y sillas provoca que el alumno lleve la cabeza y la columna hacia delante, lo que sumado a la acción de la gravedad produce sobrecarga y tendencias posturales hacia el dorso curvo (chepa), y la cabeza y cuello hacia delante.

En cuanto a la forma de caminar, los expertos indicaron que es necesario fijarse en el hábito del menor, ya que en muchos casos provoca cambios posturales y compensaciones ante una alteración, como descargar más peso en un lado que en otro. Por ello aconsejan prestar especial atención al desgaste del calzado en los niños, que "puede dar una idea de la forma que tienen de apoyar el pié y de posibles problemas".

Asimismo, advirtieron de la necesidad de vigilar las posturas en dorso curvo, o "chepadas", que adoptan las niñas en la pubertad con el crecimiento de los senos, ya que en la edad adulta suelen ser "difíciles de corregir". Además, señalaron que, en general, la posición de las muñecas al utilizar el objetos como el teclado del ordenador o los videojuegos no debe ser en flexión forzada, especialmente en periodos largos de tiempo.

Respecto a las actividades físicas, los especialistas señalaron que han de tenerse en cuenta los elementos que se utilizan, en particular el peso, para que la potencia que deben ejercer los músculos no provoque tensión sobre huesos que aun no están osificados totalmente debido a la edad. En este sentido, destacaron que deben seleccionarse las actividades físicas por edades de crecimiento, cronológicas y sexo y adaptarlas a la resistencia y potencia física del niño.

Por ello, los expertos recomiendan realizar actividades de forma sincrónica y alternada con cada lado del cuerpo y con cada miembro superior e inferior ya que, dada la tendencia a una lateralidad en el individuo (derecha o izquierda) se realizan cargas mayores e inclinaciones de nuestro cuerpo hacia ese lado.

Via: Europa Press

Humo, niños y asma

Los niños con asma que están expuestos al humo de tabaco tienen mayores grados de hiperactividad, agresión, depresión y otros problemas de comportamiento, de acuerdo a los investigadores en el Cincinnati Children’s Hospital Medical Center.

En un estudio publicado en el Diario de desarrollo y del comportamiento Pediátrico, los investigadores dicen que los problemas de comportamiento, junto con el aumento de altos niveles de exposición, así como los bajos niveles en humo de tabaco, pueden ser perjudiciales para el comportamiento.

“Estos resultados nos deben alentar a hacer mayores esfuerzos para prevenir la exposición al humo de tabaco en los niños, especialmente entre las poblaciones de mayor riesgo, como lo son los niños con asma”, dijo Kimberly Yolton, autor principal del estudio y un investigador en el Salud Ambiental Infantil en el Centro Cincinnati de la Infancia.

Curiosamente, a pesar de que las niñas en el estudio fueron en promedio, expuestas a niveles más altos de humo de tabaco que los varones, la exposición no se tradujo en un aumento de problemas de comportamiento entre ellas.

En los varones sin embargo, los problemas de comportamiento aumentaron al doble, dijo la doctora Yolton.

El mayor incremento se observó en problemas de comportamiento, pero es interesante que además de exteriorizar conductas como la hiperactividad y la agresión, también se registró un aumento en la interiorización de comportamientos, como la depresión”, explicó el Dr Yolton.

“Pocos estudios han encontrado un vínculo entre el humo del tabaco y la depresión en los niños“.

Aunque no existen datos específicos para explicar por qué el humo del tabaco causa problemas de comportamiento en niños con asma, dice Yolton, pero representa una de las pruebas en la cual la nicotina contenida en el humo del tabaco afecta el desarrollo y el funcionamiento del sistema nervioso, así como el desarrollo del niño y su comportamiento.

Via: Eureka

lunes, 22 de diciembre de 2008

Embarazo Y Celulitis


Una patología muy temida y a la vez odiada por las mujeres. No sólo por las futuras madres o las que ya lo son, ya que muchas jovencitas que no han tenido hijos padecen de esta enfermedad.
¿Por qué se produce, influye la alimentación y la vida sedentaria?

La celulitis es una enfermedad que predomina en la mujer, que se localiza preferentemente en nalgas y muslos y que, considerada erróneamente un trastorno estético, está relacionada con múltiples factores que la desencadenan y agravan. Entre ellos podemos mencionar la predisposición genética, las disfunciones endócrinas, metabólicas, inmunológicas, toxicológicas, el stress y el sedentarismo.

Durante el embarazo el organismo libera una cantidad importante de hormonas destinadas a mantener y llevar a feliz término la gestación, pero que a su vez son capaces de desencadenar o agravar el proceso celulítico.

La celulitis se forma a partir del depósito de mucina en la intimidad del tejido. Esta mucina es un gel que absorbe grandes cantidades de agua (similar a la gelatina). Al aumentar su volumen comienza a comprimir las delicadas estructuras microcirculatorias. La zona afectada comienza a padecer bajas concentraciones de oxígeno y altas de toxinas, que no pueden ser absorbidas por los pequeños capilares venosos y linfáticos colapsados. De ese modo están dadas las condiciones para que el fibroblasto, célula encargada de producir mucina, se excite y comience a segregarla cada vez en mayor cantidad.

A fin de prevenir o evitar la agravación del proceso celulítico durante la gestación, la Fundación Flebológica Argentina aconseja un esquema terapéutico especialmente destinado a las mujeres embarazadas, diseñado por un médico especialista y que sería conveniente que la futura mamá lo lleve a la práctica regularmente hasta el momento del parto.

PREVENCIÓN DE LA CELULITIS DURANTE EL EMBARAZO

• Dietoterapia
• Ingesta de líquidos
• Caminatas
• Actividad física
• Vestimenta
• Masajes
• Fisiatría

Dietoterapia
Como la mucina se forma a partir de la ingesta de hidratos de carbono, debe reducirse la misma. Por eso una dieta para una embarazada que atraviesa el período de gestación de su hijo sin inconvenientes, puede considerar el consumo de los siguientes alimentos, siempre con el consentimiento del profesional que lleva el seguimiento de su embarazo:
• Proteínas: carne, pollo, pescado, leche, queso y huevos.

• Abundantes frutas y verduras.
• Cantidad normal de grasas.
• Evitar el consumo de hidratos de carbono sin valor nutritivo como pan, galletitas, y sobre todo postres, golosinas y pastas.
• Prohibidos los embutidos y alimentos salados.

Cuando el embarazo se está cursando con sobrepeso, es necesario realizar un tratamiento especialmente formulado por el médico nutricionista, que regularmente va adecuando la dieta a las necesidades de la gestante. En este caso, además de la reducción de hidratos de carbono, debe disminuírse al máximo la ingesta de grasas.

Ingesta de líquidos
El cuerpo humano está compuesto de un alto nivel de agua, que está en constante intercambio entre las células y el medio que las rodea. El acelerado crecimiento del nuevo ser inmerso en el líquido amniótico, exige una ingesta diaria de 2,1/2 a 3 litros de agua para que se desarrolle con normalidad la intensa actividad metabólica fetal. Es importante que se ingiera la mayor proporción de líquidos, en forma de agua pura o jugos de fruta fresca, evitando gaseosas y jugos artificiales.

Caminatas
Diariamente deberán realizarse caminatas de 45 minutos a 1 hora, las que favorecerán la circulación sanguínea afectada por los altos niveles de progesterona, así como por la presión del útero gestante en los últimos meses del embarazo. Vimos anteriormente cómo la microcirculación alterada acelera el proceso celulítico; de ahí la importancia de estas caminatas durante las cuales el organismo libera una sustancia vasodilatadora, la endorfina, que aumentando la concentración de oxígeno en todos los tejidos, pone freno al exceso de formación de mucina.

Actividad física
Salvo contraindicación médica, es importante realizar una rutina de gimnasia adecuada a su estado. Es conveniente que se realicen bajo supervisión de una persona especializada en este tipo de gimnasia. La natación es una actividad especialmente adecuada porque a la vez que prepara el cuerpo para el parto, relaja a la embarazada, disminuyendo el estrés, lo que redunda tanto en beneficio para la mamá como para el bebé.

Vestimenta
Evitar el uso de prendas ajustadas, especialmente pantalones, sobre todo a nivel de los muslos y las nalgas, que comprometen la circulación de esa zona, la que como vimos anteriormente, ya está bastante afectada por los altos niveles de progesterona gestacional. Es importante el uso de calzado cómodo, evitando los tacos altos, especialmente en los últimos meses en que es común el edema de las piernas.

Masajes
Es conveniente que la embarazada friccione diariamente la zona de nalgas y muslos con cremas, geles y espumas anticelulíticos. Existen hoy en día en el mercado algunos productos que resultan muy eficaces, los que han sido diseñados especialmente para este fin por expertos en el tema de la flebología, los que contienen centella asiática y otros componentes vasoactivos, que estimulan la microcirculación.

Fisiatría
Lo ideal sería que la embarazada, para complementar el tratamiento, pudiese efectuar en gabinete, en forma periódica, drenaje linfático manual, seguido de una sesión de presoterapia, con el fin de luchar contra el enlentecimiento circulatorio. La colocación de vendas tibias en invierno y frías en verano ayudan a disminuir el edema venolinfático. Estas medidas mejoran la microcirculación a nivel de las zonas afectadas, frenando así el proceso celulítico.
A partir del tercer mes del parto, la mujer puede iniciar el tratamiento anticelulítico completo, con todas las medidas terapéuticas y la aparatología que le ayudarán a recuperar la armonía de su cuerpo.

Via: embarazadas

¿Cuándo es necesario consultar con el oftalmólogo infantil?

La evaluación de los ojos es parte del examen rutinario y periódico de los niños sanos. Es importante que el pediatra incluya el examen ocular en el control de salud y que sea muy sensible a la percepción de los padres sobre anormalidades oculares.

Luego del nacimiento, el crecimiento del tamaño del globo ocular es máximo durante el primer año de vida, prosiguiendo con ritmo rápido, aunque decreciente hasta el tercer año de edad y continuando a ritmo mucho más lento hasta la pubertad. Los niños recién nacidos pueden presentar hemorragias subconjuntivales que se reabsorben espontáneamente y sin consecuencias.

El recién nacido normal puede ver y responde a cambios de iluminación, aunque mantiene cerrados sus ojos la mayor parte del tiempo. Una de las respuestas más precoces hacia un estímulo visual es la atención del niño hacia la cara de la madre, durante la alimentación. Hacia la segunda semana, el niño muestra un interés más sostenido por los grandes objetos y hacia las ocho o diez semanas puede seguir un objeto a lo largo de un arco de 180 º. Muchos niños normales pueden presentar una coordinación incorrecta de los movimientos oculares y de su alineación durante los primeros 4 a 6 meses de vida.
Una desviación persistente de un ojo, más allá de los 6 meses, requiere una evaluación adecuada por el especialista.

En una situación sanitaria ideal, todos los niños deberían ser controlados o derivados al oftalmólogo infantil, en las siguientes etapas:

• Durante la primera infancia (entre los 3 y 4 años de vida) donde es crucial la detección de estrabismos o altos defectos de refracción, para su tratamiento precoz.
• Al ingreso escolar.
• Al ingreso a la escolaridad secundaria. Es necesario tener en cuenta que los controles oftalmológicos de salud escolar, son controles masivos para detectar niños con problemas visuales y derivarlos oportunamente, pero no deberían sustituir los controles con el oftalmólogo infantil mencionados más arriba.

Signos y síntomas para tener en cuenta son:
- Lactante o niño que no fija la mirada en los objetos.
- Si los ojos se mueven a la deriva (oscilaciones o movimientos errantes).
- Presencia de movimiento pendular (nistagmo).
- Si el niño no toma objetos muy pequeños o los sostiene muy cerca.
- Molestia frente a la luz del día (fotofobia) o lagrimeo (epifora).
- Opacidades difusas en la córnea.
- Pupila gris o blanca (reflejo ocular símil porcelana “blanco” en lugar de “ojo rojo o de gato”). Por ejemplo en una fotografía.
- Desviaciones oculares después de los 6 meses de vida, sobre todo si son de comienzo súbito. - Si se frota los ojos o cierra los ojos con fuerza.
- Parpadeo frecuente.
- Irritación conjuntival.
- Cefalea frecuente o mal desempeño escolar.

Las molestias astenópicas o cansancio visual son el conjunto de síntomas originados por el esfuerzo visual para ver nítido. Son causados por dos importantes motivos: los vicios de refracción y las forias o desviaciones.

En el primer caso, hay un esfuerzo para conseguir el enfoque de las imágenes en la retina y en el caso de las forias, hay una contracción sostenida para mantener los ojos alineados, para evitar la diplopía o visión doble.

Alteraciones de refracción y acomodación:
Alteraciones de refracción y acomodación:
• Ojo emétrope o normal: es el estado óptico ideal, cuando en estado de reposo (sin acomodar) los rayos de luz paralelos van a focalizarse en la retina.
• La condición opuesta son las ametropías.

Existen tres tipos principales de ametropías:

hipermetropía, miopía y astigmatismo.
A) Hipermetropía: utiliza la acomodación para focalizar los objetos en la retina, tanto en visión próxima como en visión lejana. En grados altos que requieren un mayor esfuerzo acomodativo, la visión puede ser borrosa y el niño suele quejarse de “cansancio ocular”, cefalea o fatiga. Otras manifestaciones frecuentes son los parpadeos, frotamiento, inflamación palpebral, enrojecimiento ocular y falta de interés por la lectura. Puede asociarse con estrabismo convergente (isotropía acomodativa).
B) Miopía: El síntoma principal es la visión borrosa para objetos distantes. En consecuencia el niño miope tiende a aproximarse a los objetos y puede ser indiferente a actividades distantes. Es frecuente que frunza los párpados, debido a que la agudeza visual mejora al disminuir la hendidura palpebral.
C) Astigmatismo: Un grado leve, es muy frecuente y puede cursar de manera asintomática. En grados mayores suele haber distorsión de la visión. Es común que el niño presente cansancio visual, enrojecimiento ocular, cefalea, desinterés por la lectura o tendencia a cercarse a los objetos y que frunza los párpados para mejorar la visión.
D) Anisometropía: Es el trastorno que se caracteriza por una diferencia marcada de estado refractivo entre ambos ojos, que de no ser tratado puede dar lugar a lo que se denomina “ojo vago” o ambliopía por deprivación sensorial. Una discapacidad mayor a una línea en las tablas de agudeza visual es motivo para derivar al especialista. Alteraciones de alineación o estrabismo Se denomina ortoforia el alineamiento correcto de los ejes visuales y capacidad para integrar las imágenes de ambos ojos en una percepción simple.

Es de capital importancia la detección y tratamiento precoz de los estrabismos o desviaciones (falta del paralelismo ocular). Se llama heteroforia a la tendencia latente hacia una falta de alineación de los ejes oculares, los ojos se desvían bajo determinadas condiciones (fatiga, stress, etc.). Esto puede ser asintomático o acompañarse de cefalea, cansancio ocular o diplopías transitorias (visión doble).

Es muy importante que cualquier alteración del paralelismo ocular se corrija con la mayor rapidez posible y siempre antes de los 4 años, de lo contrario la visión puede quedar comprometida. Porque cuando existe un ojo desviado se envía al cerebro una información visual diferente, lo cual producirá una visión doble (diplopía) dado que esto genera una molestia visual, al cabo de un tiempo, se produce un mecanismo de supresión para eliminar la visión doble, lo que se conoce con el nombre de “ambliopía estrábica” y consiste en la pérdida de agudeza visual del ojo desviado. El tratamiento del estrabismo persigue dos objetivos: corregir el ángulo de desviación para lograr el alineamiento ocular y la normalización sensorial, tratar de conseguir la correspondencia retiniana o fusión de imágenes, para evitar la ambliopía.
El tratamiento se basa en ejercicios ortópticos y en la oclusión del ojo sano, para estimular la visión del ojo estrábico.

Conclusiones
* Es muy importante que la identificación de los defectos visuales antes de que los niños empiecen a ir a la escuela, para su posible tratamiento y porque puede ser la causa de un bajo rendimiento escolar.
* Se estima que entre un 2 a 4 % de la población infantil está afectada de estrabismo por distintos motivos. Es importante tener en cuenta que el pronóstico sensorial depende del diagnóstico precoz y del tratamiento oportuno.
* Dado que existe una tendencia hereditaria a la miopía, los niños de padres miopes, deberán ser examinados a temprana edad (a partir de los 3 años) y posteriormente realizar un control anual entre los 4 y 8 años de vida.
* La detección de anisometría o diferencia marcada del estado refractivo entre ambos ojos, debe ser precozmente detectada y corregida, para un normal desarrollo de ambos ojos.
* En una situación sanitaria ideal, todos los niños deberían ser controlados o derivados al oftalmólogo infantil: entre los 3 y 4 años de vida, al ingreso escolar y a la escolaridad secundaria.
* Se debe consultar al oftalmólogo precozmente y sin restricciones ante toda sospecha de anormalidad ocular. Los padres no suelen equivocarse cuando sospechan anomalías visuales en sus hijos.

Dra. Silvina Cuartas Médica Pediatra

¿Es más rápida la recuperación del segundo parto?

Aunque todo depende de cómo ha sido la primera experiencia, normalmente la madre vive el nacimiento de su segundo hijo con más tranquilidad.

Las madres que ya han dado a luz más de una vez, aseguran que el segundo parto suele ser más rápido y sencillo. Pero... ¿También el cuerpo se recupera antes físicamente? ¿Y qué ocurre con las emociones?

ES MÁS FÁCIL…

El parto: dura menos

  • La dilatación suele ser más corta porque el cuello uterino se borra muy rápidamente.
  • Además, la vagina está más distendida y es más elástica, porque no es el primer bebé que pasa por el canal vaginal.
  • La mujer se encuentra normalmente menos asustada (dependiendo de cómo transcurrió el primer parto), ya sabe empujar y colabora mejor con el ginecólogo y la matrona.
La episiotomía: es más pequeña o inexistente
  • Como la vulva se distiende mejor en el segundo parto, la episiotomía suele ser mucho más pequeña y en muchas ocasiones ni siquiera es necesaria.
  • Se notará menos tirantez en la zona del periné, y la incisión se curará mucho antes.
Evitar la anemia
  • Al resultar más fácil el parto y la episiotomía más pequeña o inexistente, se pierde menos sangre.
  • Si los embarazos son muy seguidos o si entre ellos los ciclos menstruales han sido cortos o las reglas muy abundantes, la reciente madre puede tener carencia de hierro y necesitar un suplemento durante el puerperio y la lactancia.
Superar el bajón hormonal del posparto
  • El segundo hijo multiplica el trabajo, pero no causa tanta ansiedad como el primero, porque la madre se siente más segura de sí misma.
  • La experiencia anterior le ayuda a relativizar los problemas que pueden aparecer y que en su primer posparto le parecían imposibles de superar.
  • Y el padre suele implicarse más porque tiene menos miedo a cuidar del bebé. Por regla general, la mujer no sufre con tanta intensidad el bajón posparto.
Retomar la relación sexual: da menos miedo
  • Igual que tras el primer parto, es recomendable no tener relaciones con penetración en las seis semanas que siguen al parto, para dejar tiempo a que los tejidos recuperen su elasticidad, sobre todo si ha habido episiotomía.
  • Una vez superado el descanso obligatorio, las relaciones sexuales se retoman con más tranquilidad, porque la mujer cuenta con la experiencia previa de que no pasa nada.
  • Es aconsejable practicar los ejercicios de Kegel (contraer y relajar la vagina) para ayudar a que el periné recupere su elasticidad.
Combatir el estreñimiento
  • Tras el segundo parto la mujer tiene menos miedo de ir al baño, porque sabe por experiencia que los puntos (si es que los tiene) no se van a soltar con los pujos.
  • Está mejor preparada y seguramente sigue una dieta rica en fibra con un horario regular de comidas y también bebe mucha agua, para poder superar el problema cuanto antes.
Lactancia: la experiencia ayuda
  • La mujer puede temer dar el pecho al segundo bebé si ha tenido una lactancia dolorosa, con grietas, al amamantar a su primer hijo. Pero estos problemas no tienen por qué repetirse.
  • Ahora los pechos están más curtidos y la piel menos sensible.
  • Además, la madre ya tiene experiencia, por lo que se adapta con más seguridad a las necesidades de su bebé.
CUESTA MÁS…

Que el útero vuelva a su tamaño
  • Como los músculos están más distendidos, al útero le cuesta un poco más recuperar su posición original.
  • Es posible que los entuertos (espasmos que ayudan a contraerlo) sean más numerosos y fuertes durante los tres o cuatro días que siguen al parto. El tocólogo puede recetar a la mujer unos analgésicos a base de paracetamol para aliviarlos.
Recuperar la línea
  • No hay ninguna razón médica que explique por qué razón la mujer tarda más en recuperar su silueta tras el segundo parto, pero suele ocurrir así.
  • Quizás sea porque tiene menos tiempo para cuidarse y practicar ejercicio (debe ocuparse de su hijo mayor) o porque está tan cansada que no se preocupa tanto de su aspecto físico.
  • Podrá recuperar su figura en cualquier momento, una vez haya abandonado la lactancia, siguiendo una dieta sana y practicando deporte.
Combatir el cansancio
  • Con un bebé en casa se duerme poco y de forma interrumpida. Pero además está la responsabilidad de cuidar a un hijo mayor, y no siempre se pueden aprovechar las horas de siesta del bebé para recuperarse.
  • Es imprescindible la ayuda del padre o de familiares que se preocupen de las tareas domésticas y apoyen a la madre con el primer hijo, entreteniéndole para que no se sienta desplazado.
  • Comportarse como una supermamá no sirve de nada y solo puede añadir estrés. No es bueno llevar el cuerpo o los recursos emocionales al límite durante el puerperio. La mujer necesita energía y debe dejarse ayudar, ahora, más que en el primer posparto.

¿Y EN CASO DE CESÁREA?
  • Al tratarse de una intervención quirúrgica, la mujer tarda más en recuperarse de una cesárea que de un parto vaginal, con independencia del número de hijos que haya tenido.
  • Con esta operación pierde entre medio y un litro más de sangre que si tiene a su hijo de manera natural, lo que aumenta la posibilidad de sufrir anemia.
  • Una segunda cesárea no es peor que la anterior y cicatriza igual de bien, ya que el músculo uterino es fuerte.
  • En cuanto a la herida exterior, el ginecólogo suele eliminar la cicatriz vieja y hacer una nueva, para que seque sobre tejido sano y «pegue» mejor.

martes, 16 de diciembre de 2008

Viajar con el bebe en avión

Se vienen las fiestas y muchos planean viajar en avión. Así es que surge una gran pregunta ¿podemos viajar en avión con nuestro bebé recién nacido?

Pues bien, muchos padres que viajan con niños pequeños en avión mencionan que la preparación antes del vuelo es incluso más complicada que el vuelo mismo.

En sí, un bebé pequeño pasa bien en cualquier lugar donde este cómodo, con el pañal limpio, y pueda dormir. En este sentido, es hasta más sencillo viajar con recién nacidos que con niños más grandes. Sin embargo, hay ciertos detalles a tener en cuenta:

Consideren utilizar una sillita de bebé. Si bien es legal llevar a un pequeño sobre la falda, la FAA recomienda fuertemente que lo mejor es no hacerlo. Es necesario utilizar una sillita de bebés. Lo único que esto tiene en contra es que deberás comprar un ticket extra, ya que el bebé será un pasajero más. Pero es un gasto que vale la pena.

Evita los vuelos más congestionados

Si puedes elige un vuelo sin escalas.

Evita pedir bebidas calientes, en caso de turbulencia podrían cae y quemar a tu bebé.

Via: parenting.ivillage

Quiere estar en brazos todo el tiempo

Con dos años, los niños ya no son bebés y cogerles en brazos durante demasiado tiempo puede destrozarnos la espalda y acabar con nuestra propia energía. Sin embargo, a veces, ellos quieren estar todo el tiempo en brazos.

Tienen mucha vitalidad, no paran quietos y cansan hasta a un batallón, pero, de repente, la energía les abandona con una rapidez asombrosa. Y, entonces, alzan los brazos y gritan: "Mamá".

El contacto físico y los mimos dan a los niños esa seguridad imprescindible para poder ser cada vez más independientes y explorar el mundo solitos. Por eso, no podemos cargar con ellos todo el día. Sin embargo, no siempre piden brazos por el mismo motivo: cada caso es distinto.

Necesitan autonomía y amor

El segundo año de vida viene marcado por el desarrollo motor e intelectual del niño. Aprender a andar les permite decidir cuándo alejarse y cuándo acercarse. Pero, esta autonomía no implica que no necesiten nuestra atención. Aunque tienen que explorar, escalar y tirarse por los suelos, también necesitan brazos y cariño. Les dan sensación de seguridad. Y esa seguridad es imprescindible paa que puedan seguir explorando y aprendiendo a ser cada vez más independientes.

Aunque a veces no exijan brazos por necesidad, siempre que los piden los desean. La cuestión es ceder justo lo necesario, saber si el niño requiere brazos demasiado a menudo y si es capaz de soportar un no por respuesta. Es importante abrazarle y achucharle, pero también lo es permitirle experimentar el malestar, para que aprenda a tolerarlo. Tenemos que ayudarle a que soporte las esperas y aprenda a demorar la consecución de sus deseos, aunque sea unos minutos.

A esta edad, su nivel de comprensión del lenguaje es bastante avanzado, y ya puede entender que nosotros también estamos cansados. Pero que lo entienda no es razón suficiente para que deje de pedirnos brazos. Su autocontrol es escaso y no puede soportar su malestar, a pesar del nuestro. Pero, no está de más explicárselo, porque algunas veces... ¡funciona!

¿Cuándo pide los brazos?

1. El cansancio le vence.
Da igual dónde nos encontremos, en la cola del súper o buscando un taxi; si se siente cansado, pedirá y pataleará por ir un ratito en brazos de papá o mamá.

2. Se siente mal. Puede tener las manos frías, una chinita en el zapato o un grano que le pica. Y cree que la forma de que se le pasen todos los males son unos brazos amorosos. Y la verdad es que un poco de atención y consuelo hacen milagros.

3. Necesidad de mimos. Quiere saber que el hombro de mamá y papá está allí para cuando las cosas no salen como él pensaba. El cariño es el mejor remedio para superar la tristeza y reponer fuerzas. Después de un rato, volverá a a su aire y corretear por todos lados.

4. Aburrimiento. De repente, un niño que suele caminar bien y que nos ha demostrado que aguanta mucho tiempo, se hace el remolón. ¿Qué pasa? ¿Es que se ha vuelto vago? No, puede, simplemente, que esté aburrido.

5. Bonitos recuerdos.
Querer estar en brazos también es un recuerdo de los viejos tiempos. Quizá los niños de dos años también deseen volver a ser bebés, como cuando les llevaban en brazos y les paseaban en su cochecito como si fueran reyes. Y es que lo siguen siendo.

6. Curiosidad insaciable. "¿Cuándo se agotará la paciencia de papá o mamá? ¿Me cogen ya a la tercera vez de pedírselo o tengo que insistir cinco veces?". A veces se pone tan pesado solo para averiguar cuáles son sus límites y los de sus padres.

¿Cómo actuar?

  • Hacer pequeñas pausas. A la vuelta de un largo paseo, sobre todo si ha estado jugando, conviene ir haciendo paraditas o, por lo menos, un pequeño alto en el camino. Basta con descansar cinco minutos.
  • Un alto para achuchones. Puede que no estén cansados y simplemente necesiten mimos. Podemos cargarles las pilas a base de carantoñas, abrazos y besitos.
  • Voz y voto. Si tenemos previsto hacer un recorrido más largo y el niño insiste en que le cojamos en brazos, podemos dejar que opine: "¿Qué hacemos primero, pasar por casa de la abuela o comprar el pan?".
  • Más tiempo. Cuanta más prisa se le mete, más remolón se hace. Y es que, es lógico que con sus piernas, mucho más cortas que las nuestras, le cueste seguirnos. La solución es fácil: dedicar más tiempo a ir de aquí allá. Si tenemos prisa o prevemos la demora con antelación o a aguantarse toca.
  • Distraerle y divertirle. Da buen resultado, por lo menos durante un rato. "Oye, ¿las ardillas, cuantas patitas tienen, dos o cuatro?" o "Cariño, ¿qué quieres cenar esta noche?". También podemos echar carreras o cantar canciones siguiendo el ritmo de la marcha.
  • Hablar y negociar. Si se empeña en que le cojamos y los juegos no han servido para que se olvide de los brazos, podemos tomar otras medidas:
  • Ofrecerle un premio (no tiene por qué ser material) si hace el esfuerzo de caminar hasta el lugar donde vamos.
  • Pactar el ratito que va a andar y el ratito que le vamos a coger. Poco a poco y con mucha paciencia podemos aumentar el recorrido que hace a pie.

¿Es seguro hacerse un piercing o aro en el ombligo mientras estoy embarazada?

Para todas aquellas mujeres que están en la dulce espera que están considerando hacerse un piercing o para aquellas que piensan en quedar embarazada y quieren ponerse un aro en ombligo, lo mejor es posponer el procedimiento hasta que den a luz.
Conforme tu barriga vaya creciendo junto con tu bebé, la piel de tu barriga se va a poner mucho más dura o estirada. esto frecuentemente puede llegar a irritar el área de la cintura donde se encontraría el piercing, incluso aún si usas ropa de maternidad suelta.

Esto además se torna más complicado conforme el embarazo va avanzando por lo que no se puede mantener el aro y la piel que lo rodea limpia para evitar alguna infección.

Para los casos de cesárea, el asunto se torna más complicado pues hay que remover el aro o piercing antes de practicarse dicha intervención quirúrgica.

Y además, hay muchas cesáreas que no están preparadas y que finalmente se realizan a último momento, cuando el proceso de labor ya ha comenzado, es por ello que la mejor de las recomendaciones es que las madres eviten los piercing o aros antes de entrar en trabajo de parto.

Via: babycenter

jueves, 11 de diciembre de 2008

Video cómo cambiarle el pañal a un bebé


Hay ocasiones en las que me tengo que quedar con mi pequeño sobrino aquí en casa y cómo se imaginarán, lo más difícil es la parte de los pañales.

No es que carezca del instinto maternal que por naturaleza todas las mujeres tenemos, lo que pasa es que no me parece nada agradable la tarea de cambiar los pañales y aunque quiero mucho a mi sobrinito, es una tarea que quisiera retrasar un tiempo más, auqnue con la frecuencia que me lo dejan para que lo cuide, pues creo que no pasará mucho tiempo.

Pues bien, si bien siempre trato de no darme cuenta de que el bebé necesita una cambiada de pañal, cuando llora y llora y no se calma, pues es necesario emprender la tarea y hacerlo… o caso contrario, llamar a alguien más para que se atreva a hacerlo por ti, que por lo general es lo que siempre hago.

Así que me puse la tarea de averiguar un poco más acerca de ese arte del cambiado de pañales y valgan verdades, encontré este video que me ayudó muchísimo a intentar comprender y agarrar ciertos trucos para poder cambiar de pañal a mi sobrinito y evitar malos ratos, al menos, lo veo y parece fñacil, ahora falta solamente ponerme a practicar un poco.

Via: embarazo10

Cómo prevenir el parto prematuro

Como ya hemos comentado antes, el parto prematuro es aquel que se produce antes de la semana 37 de embarazo y debe intentar evitarse en cuanto sea posible, pues el feto no ha completado su desarrollo.

Para evitar el parto prematuro es recomendable el reposo y la medicación úteroinhibidora endovenosa u oral según la gravedad, es decir en que semana de embarazo te encuentras, el tratamiento debe llevarse a cabo en una clínica u hospital, pues requiere monitoreo constante de la madre y del bebe.

En caso de que sea imposible detener el parto, es de suma importancia que la atención del parto se realice en una clínica u hospital con los implementos necesarios para la solución de cualquiera de las complicaciones más frecuentes del bebé prematuro.

Ante la presencia de alguno de los siguientes síntomas antes de haber cumplido las 37 semanas de embarazo, debes llamar de inmediato a tu médico.

  • Presión sobre el pubis y el periné
  • Dolor en la zona lumbar, especialmente si no lo has tenido
  • Puntadas o sensación de vacío en la zona vaginal profunda
  • Aumento de las secreciones vaginales
  • Flujo vaginal amarronado o levemente sanguinolento
  • Rotura de la bolsa
  • Spotting o hemorragia vaginal

Algunos de estos sintomas pueden confundirse con los síntomas normales del embarazo, como la presión sobre el pubis, el dolor en la zona lumbar y las contracciones, que pueden corresponder a las contracciones de Braxton Hicks. Pero ante la sospecha de que algo anda mal no dudes en contactar inmediatamente al médico.

Via: embarazadablog

¿Qué hacer cuando los niños se ponen enfermos?

Parece sencillo cuidar a nuestro hijo cuando tiene gripe o no se encuentra bien, pero a veces tenemos dudas: ¿nos necesita a su lado? ¿Hay que insistirle para que coma? ¿Qué hacer con la fiebre? ¿Debe estar en cama?

Algunos principios inamovibles han variado. La forma en que nos cuidaban nuestros padres no es siempre la más adecuada y también nuestras circunstancias han cambiado: ya no vivimos como nuestros padres. Resolvemo algunas de nuestras principales dudas sobre enfermedades comunes como catarros, resfriados o gripe.

1. ¿Cuándo no ir al cole?

Sobre todo cuando trabajan los dos padres, no es fácil optar por dejar al niño en casa. Sin embargo, hay síntomas que no podemos ignorar. Los criterios a la hora de decidir si el pequeño debe ir o no a la escuela son éstos:

  • La fiebre: si la tiene alta, o no es muy alta pero no le baja, no debe ir al colegio. En primer lugar, porque él no está en condiciones de seguir un ritmo normal y su cuerpo necesita descanso; en segundo lugar, porque su enfermedad puede ser contagiosa.
  • El estado general nos da una gran información. Si no tiene apenas fiebre pero se encuentra muy decaído, sin ganas de hacer nada, es muy posible que esté incubando algo y deberíamos dejarlo en casa por su propio bien. Además, el periodo de incubación normalmente suele ser el más contagioso.
  • El riesgo de contagio es el tercer criterio. Si ya sabemos que la enfermedad es contagiosa, no debe ir al cole aunque se encuentre bien, e incluso hasta que esté totalmente curado. Hay virus y bacterias que se transmiten con mucha facilidad.
2. ¿Me cojo el día libre?

Los enfermos tienen especial necesidad de mimos y cariño. Se sienten mal y necesitan que les transmitamos seguridad. Se sentirán más protegidos si nos tienen a su lado y, siempre que podamos, esto es lo que debemos hacer. Si no es posible, es importante dejarlos con una persona que les atienda y les dé ese extra de cariño y seguridad. Y cuando volvamos a casa, debemos dedicarles toda nuestra atención y tiempo.

3. ¿Cuánto le abrigo?
  • Si tiene fiebre, es preferible que lleve algo menos de ropa para perder calor en una habitación a temperatura ambiente.
  • Si no tiene fiebre, puede llevar la ropa que quiera.
  • La temperatura de la habitación no debe subirse porque el niño esté enfermo. Es conveniente airearla varias veces a lo largo del día, y es mejor que esté fresquita que sobrecargada.
  • La ropa de algodón, que permite una mejor transpiración, es preferible a la sintética: él se sentirá más limpio.
4. ¿Cómo y cuándo le doy la medicación?
  • Hay medicamentos de los que es importante mantener unos niveles en sangre, como son los antibióticos. En este caso, seguiremos estrictamente las indicaciones del pediatra.
  • Haremos lo posible para que se tomen la medicina voluntariamente mediante acuerdos, alicientes o, simplemente, concienciándolos, dependiendo de su edad. Si se la damos sin su consentimiento, puede ser que acabe vomitándola.
  • En cuanto a los antitérmicos y antitusígenos, no es necesario administrarlos con tanta precisión:
  • Los antitérmicos, encargados de bajar la temperatura, son recomendables cuando la fiebre genera malestar en el niño. Si, a pesar de ésta, el niño se encuentra bien, no es necesario dárselos. Hay enfermedades que incluso evolucionan mejor con fiebre que sin ella. Los administraremos en los momentos necesarios, según nos indique el pediatra.
  • Los antitusígenos, o jarabes para la tos, tampoco hay que darlos habitualmente. La tos es un mecanismo de eliminación de mocos que tiene una función de limpieza. Los administraremos con cuidado, siguiendo las indicaciones del pediatra, ante determinados tipos de tos y en momentos concretos del día (normalmente de noche).
5. ¿Le baño o espero a que se ponga bien?

No existe ninguna contraindicación para no bañarle durante la enfermedad. Todo lo contrario: le ayuda a sentirse más limpio y relajado al final del día. Si estuviera demasiado decaído como para bañarse, podemos lavarlo por partes cada día: le refrescará y le aliviará.

6. ¿Mejor en cama? ¿Puede salir a la calle?

Antes se pensaba que un niño en cama se recuperaba mejor. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la inmovilidad perjudica a los pequeños. No se trata de que pase el día corriendo de un lado a otro, pero sí de que se mueva en función de lo que le pida el cuerpo. ¿Está muy decaído y no quiere salir de la cama? Hay que respetarlo. Pero cuando dé muestras de querer pasar al salón con el resto de la familia, no pasa nada por permitírselo.

Respecto a salir o no a la calle, el sentido común nos guiará. Si está ya en fase de recuperación, no tiene fiebre y hace un buen día, podemos salir con él a dar un paseo corto, abrigándole convenientemente (ni mucho ni poco).

7. ¿Le aislamos para que no contagie?

Hay determinadas enfermedades, las que se contagian por vía aérea, de las que es difícil aislar a los hermanos: unos las cogerán y otros no en función de su propia inmunidad. Pero hay otras enfermedades contagiosas, especialmente las gastrointestinales, que podemos (y debemos) evitar que pasen a sus hermanos. Ante estas enfermedades, principalmente de transmisión fecal-oral, es necesario que el niño se lave las manos después de ir al baño, que no use el mismo cuarto de baño de la familia (puede usar otro o un orinal) y que no comparta los utensilios con los que come.

8. ¿Cómo le entretengo?


Los niños enfermos suelen estar decaídos y no necesitan mucha actividad o prefieren actividades pasivas. Pero es muy importante jugar con él y prestarle atención.

  • Podemos contarles cuentos y ver con ellos sus pelis favoritas.
  • Cuando el peque empiece a encontrarse mejor, prepararemos un espacio cálido en el que jugar: la cama o una manta en el suelo.
  • Podemos integrarle, además, en nuestras actividades: que nos ayude a preparar su zumo, la comida, que nos acompañe mientras planchamos, etc.
9. ¿Qué le hago para comer?

A no ser que el pediatra diga lo contrario, el niño enfermo puede comer lo que le apetezca; no hay que seguir ningún tipo de dieta especial. Es posible que rechace determinados alimentos y hemos de respetarlo. Lo habitual es que pierda el apetito, pero no debemos insistirle para que coma más (bajo la consigna de que ha de recuperar fuerzas).

Lo que sí podemos hacer es permitirle comer alimentos fáciles de tragar y que le gusten: flanes, batidos, etc. No nos preocupemos, pues se mueve poco y apenas gasta energía. Pero no debemos equivocarnos: con la excusa de que está malo, no hay que darle golosinas. Es importante, eso sí, que beba suficiente líquido, sobre todo si tiene fiebre. Hay que evitar refrescos y bebidas frías.

10. ¿Cuándo puede volver al colegio?
  • En los resfriados, puede volver al colegio 24 horas después de que haya desaparecido la fiebre y siempre que su estado lo permita (ya está contento y vuelve a ser el mismo).
  • Cuando ha pasado por una enfermedad más grave, como una neumonía, hay que esperar una semana después de que hayan remitido los síntomas.
  • Tras ciertas enfermedades infecciosas como la varicela, también se debe esperar una semana (o a que todas las ampollas se hayan convertido en costras y se estén cayendo).

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Se estropea el pecho con la lactancia?

Generalmente se piensa que amamantar provoca la caída del pecho, aunque resulte una idea muy extendida es errónea.

La verdad es que el pecho puede verse afectado por embarazo por los cambios de tamaño, lo que perjudica es engordar y adelgazar de forma brusca.

El paso de tiempo actúa igual en una mujer que haya dado el pecho como en una que no lo haya hecho.

Lo que es importante es utilizar un sujetador adecuado tanto en el embarazo como en la lactancia para evitar la flacidez cuando el tamaño de los senos vuelva a ser el habitual, también se pueden utilizar cremas que ayudan a evitar la flacidez.

Via: bebesypapas

Juegos para estimular el equilibrio del bebé

Balancearse en la sillita de la reina, trotar a caballito aferrado a la espalda de papá o dar una voltereta agarrado de las manos de mamá les encanta. Además de divertidos, todos estos juegos estimulan su sentido del equilibrio.

Cada vez que el niño da vueltas, se balancea o gira sobre sí mismo, sus neuronas cerebrales se multiplican y se conectan entre sí, lo que favorece su desarrollo cognitivo, la coordinación de sus sentidos y del sistema motor, y estimula su equilibrio, que es fundamental para aprender a caminar. También es necesario para desarrollar lo que se denomina conciencia espacial, una relación correcta entre el cuerpo, el espacio y las cosas que nos rodean.

El sistema nervioso del bebé se desarrolla de forma vertiginosa en el primer año de vida
. El suave balanceo con que le acunamos en nuestros brazos ya supone un importante estímulo, y poco a poco, durante esos primeros meses, al mecerle o pasearle en la sillita, vamos aportando madurez a su sistema nervioso.

Primeros pasos (des)equilibrados

Uno de los grandes desafíos de los bebés es aprender a andar. Esta gran hazaña depende en gran parte de lo desarrollado que esté su sentido del equilibrio, ya que éste le permite coordinar todos sus movimientos en relación al espacio en el que se encuentra y desplazarse en la dirección correcta. El sentido del equilibrio está compuesto por tres canales situados en el oído interno. Estos canales detectan en cada momento la posición en la que estamos para que el cerebro informe de ésta a los ojos y a los músculos y de cómo tenemos que movernos para mantener el equilibrio y no caernos.

Cuando jugamos con nuestro hijo a cogerle en brazos y subirle y bajarle
, no solo estamos haciéndole pasar un rato divertido, sino que estamos ayudando a que el pequeño desarrolle de manera asombrosa su cerebro creando nuevas conexiones y circuitos neuronales. El cerebro del bebé nace ya con millones de células nerviosas. Las que controlan las funciones esenciales para su supervivencia como el latido del corazón o su respiración ya están conectadas entre sí antes de que el pequeño venga al mundo, pero existen muchísimas más que están esperando a ser conectadas para poder funcionar correctamente, y eso solo puede ocurrir cuando se estimula y se utiliza el cerebro.

Los tres primeros años en la vida del niño son claves para su desarrollo neurológico, motriz, cognitivo y emocional. Lo que viva en esos años va a determinar en gran medida cómo va a ser el pequeño en el futuro. Si a esta edad estimulamos su capacidad para comunicarse o para caminar y controlar su cuerpo, le animamos a que descubra su entorno y establecemos unas bases emocionales positivas y estables.

Todo son beneficios

Los juegos que le hacen perder la estabilidad suponen un magnífico estímulo para su cerebro.
Le enseñan a anticipar lo que va a pasar a continuación, a memorizar sin darse cuenta las canciones que acompañan al juego, y en definitiva, le hacen estar más despierto y preparado intelectualmente para abordar otros hitos de su desarrollo, como el lenguaje.

Además percibe que papá y mamá se lo están pasando muy bien con él, y eso refuerza sus vínculos afectivos y le proporciona estabilidad emocional.
Quedar suspendido sobre la cabeza de papá y bajar de golpe en sus brazos, o caer hacia atrás solo sujeto por las manitas, le provoca un cosquilleo excitante que a veces puede acercarse al miedo: es el vértigo que nos hace, por fracciones de segundo, perder la orientación. ¿A que suena emocionante? A él, desde luego, se lo parece.

Con cuidado

  • Debemos sujetarle muy bien para que no se nos caiga (si lo hacemos entre dos personas, mejor).
  • Los movimientos tienen que ser suaves, evitando el zarandeo brusco.
  • Los bracitos también están muy expuestos a lesionarse si no les agarramos bien. Por eso, si le hacemos girar alrededor nuestro es mucho más recomendable cogerle de las muñecas o de los brazos que de las manos.
  • También tenemos que cerciorarnos de que no hay muebles o lámparas cerca contra las que pueda chocar.

La importancia del hierro en el embarazo.

En América del sur un relevamiento efectuado por UNICEF, determinó que las embarazadas tenían un déficit de hasta un 24 % del mineral y por lo tanto presentaban el cuadro anémico.

Desde el sistema publico de sanidad se recomienda el refuerzo de hierro durante el embarazo, pero estudios poblacionales determinaron que un 30% de las embarazadas no lo realiza.

La prevención de la anemia salva vidas, evita nacimientos prematuros, y favorece los partos evitando complicaciones, por debilidad de madre para llevarlo adelante.

En cuanto a los recién nacidos se ven afectados por un mayor riesgo de carácter nutricional, pudiendo dificultar su crecimiento, el correcto desarrollo psíquico a nivel motriz y de cognición.
El tercer mes del embarazo es el más característico en cuanto a la disminución del hierro, por las necesidades del feto en este periodo, a pesar de las apariencias de la madre por encontrarse con un peso mayor, este no es indicador de una buena nutrición en particular de este mineral.

La incorporación de hierro es tan importante en el embarazo que según los profesionales, no alcanza con el incorporado por la alimentación, por ello es necesaria la suplementación del mismo, tanto por prescripción medica de un suplemento especifico, como el consumo de alimentos fortificados.